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“Las mujeres, las más castigadas. El mapa de la lucha feminista está en
los barrios populares,
en las casas endeudadas, en los trabajos precarizados y también en las
escuelas: Myriam
Marinozzi es secretaria general de SUTEBA Berazategui y directora de nivel
inicial: “En
las escuelas se sufre, porque vemos que el hambre, el juego clandestino y los
consumos problemáticos crecen. Para nuestras pibas y pibes, Milei mete la baja
de edad de imputabilidad y nosotras, (porque somos principalmente mujeres,
sobre todo frente a las niñas y niños más pequeños), estamos sobrecargadas,
endeudadas, con salarios insuficientes, y con todas las tareas de cuidado en
los hombros y acusadas de adoctrinar”, dice. El documento también puso especial
énfasis en la reciente aprobación de la baja de punibilidad en el Congreso:
“Les pibes no son peligrosos: están en peligro”.
“Femicidios. La
familia de Brenda, Morena y Lara
estuvieron en la marcha exigiendo justicia por las tres jóvenes asesinadas y
descuartizadas en Florencio Varela en septiembre de 2025. “Es más
violento un femicidio que una protesta”, dice el cartel que sostiene Clara, una
joven de 15 años que fue a la marcha con sus amigas no está en ninguna organización,
pero fue a la Plaza porque considera que este gobierno “le mete miedo a la
gente para que no salga a protestar. Te dicen que los que protestan son
violentos y ¿a nadie le parece violento que maten a una mina cada 34 horas? “,
se pregunta.
“En el texto se denuncia también que en 2025 hubo 271 femicidios y
transfemicidios “y que es una responsabilidad directa del Estado”. En lo
que va de 2026 ya se contabilizan 43 crímenes por violencia de género mientras
que el gobierno de Milei “niega la figura de femicidio y desmantela todas
las herramientas jurídicas y políticas destinadas a su prevención”. Si el
feminismo fuera una moda, ayer no hubiesen tenido ese gran día que le sumaron
a su historia. Frente a un gobierno que, apuesta a la fragmentación,
al miedo y al ajuste la Plaza de Mayo volvió a ser el lugar donde la rabia
se organiza para transformarse en refugio
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(Alejandra Morasano)
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UNA MULTITUD MARCHÓ DE CONGRESO A PLAZA DE MAYO.
LA MAREA DE MUJERES SE HIZO SENTIR CON FUERZA.
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La movilización en el marco del paro
internacional de mujeres y diversidades congregó a decenas de miles de personas
en reclamo por los derechos eliminados por este Gobierno y contra la violencia
de género, que la gestión libertaria niega.
Por Euge Murillo.
Fuente. Página /12 martes 10 de marzo
del 2026.
“Ojo que la marea vuelve”, decía un cartel pequeño de
cartulina sostenido en el medio de la Plaza de Mayo y dirigido a la Casa
Rosada como una advertencia y también como un recordatorio de lo que es el
movimiento feminista en este país: una fuerza en la calle que no pasa
desapercibida. Ese cartel lo sostenían las primeras personas que llegaban a la Plaza
en un 8M que se trasladó al 9 de marzo y sostuvo la consigna de unir las luchas.
Esa --dicen desde la organización-- es la tarea. Cerca de las 19, ya ante
decenas de miles de personas, Liliana Daunes leyó el documento, como lo
hizo más de una vez en las marchas feministas. Luego entraron sindicatos y
partidos políticos en la retaguardia de una convocatoria masiva y plural que
estuvo encabezada por organizaciones feministas. Durante la tarde, el Frente
de Mujeres de La Cámpora visitó San José 1111 para luego unirse a una marcha
que propuso organizar la rabia y plantarse como oposición al gobierno con una
fuerte presencia de las trabajadoras sindicalizadas y el feminismo popular.
“El gobierno nos ha colocado como enemigas políticas porque el movimiento feminista y transfeminista es hoy una de las principales fuerzas de resistencia”, decía Daunes en una lectura del documento extensa porque es verdad que los feminismos nunca pueden confluir en una sola consigna y se caracterizan por ser transversales. Su voz intentaba invocar a una memoria colectiva de marchas feministas que son para este pueblo una historia difícil de olvidar: es por eso que estaban las jóvenes, las jubiladas, las que luchan contra los abusos sexuales, contra los femicidios, las que trabajan y saben que la reforma laboral les afecta especialmente, las que pelearon por el derecho al aborto y las que están en contra de que la respuesta para los pibes y las pibas sea la cárcel mientras ellas se ocupan de sostener la vida en barrios. Estaban también las discas que siguen exigiendo al gobierno una ley que no aplica, las que encuentran en expresiones artísticas las formas de protestar, las que crecieron al calor de una demanda que trascendió la exigencia por la “igualdad” y que pasó a ser una forma de estar en mundo, como también leyó Daunes en el documento: “Organizar la rabia es también construir una alternativa de vida”
El feminismo popular al frente.
“Nuestras trincheras son las ollas
populares”, dice la referente Dina Sánchez, trabajadora de la
economía popular y secretaria general
adjunta de la UTEP (Unión de Trabajadores de la Economía Popular), quien
advierte que esta reforma laboral tendrá un costo altísimo en los barrios:
“Nuestro sector nace de
la exclusión a la que el sistema nos empujó, sacándonos totalmente del mapa.
Desde ese descarte, empezamos a inventar nuestro propio trabajo y a construir
un sindicato de nuevo tipo, acorde a la realidad laboral actual”, explica. Las trabajadoras de los barrios
populares, las que sostienen las tareas de cuidado, los comedores y la destrucción que
provocan las políticas de un gobierno declarado antifeminista fueron
protagonistas en
la calle: “Desde el 10 de diciembre de 2023, este gobierno nos señaló como
enemigas. Nos subió al ring desde el primer momento, dándole la espalda al
Congreso y apuntando contra quienes no solo sostienen ollas, comedores y
merenderos, sino que venimos a plantear que la economía popular llegó para
quedarse”.
Contra un gobierno de ajuste.
El domingo, 8M, el gobierno nacional difundió un spot en donde mencionaba
las “causas nobles convertidas en estafa” y hablaba de una igualdad que
solo reside en la libertad de mercado: “Este es un gobierno absolutamente misógino y machista
que enaltece las violencias y lo deja en evidencia a diario”,
retruca Ludmila López, referente de Género de la Juventud Sindical de
la CGT y de la Juventud de la Federación de la Industria del Gas (Federación
de Trabajadores de la Industria del Gas Natural de la República Argentina).
En la misma sintonía, Bárbara Acevedo, enfermera del Hospital
Garrahan, desarma la narrativa oficial sobre el gasto público: lo que el spot
define como “saqueo”, para ella es el presupuesto que falta para que un pibe
no se muera por falta de insumos oncológicos.
“Ajuste y guerra son
las dos políticas imperialistas con las que quieren atacar nuestras vidas, y
acá vamos a estar las mujeres trabajadoras en la primera línea enfrentándolas”,
dice Bárbara, que junto a sus compañeras vienen resistiendo el ajuste y el vaciamiento
del Hospital: “Esto deja sin atención a las infancias y por eso marchamos, pero
también hay que decir que todos los días están bombardeando a niñas y niños por
la injerencia imperialista de Trump y Netanyahu, por eso también marchamos”.
“Cada vez nos cuesta
más todo: pagar el alquiler, los servicios y hasta comer”, dice Melina Lezcano,
de la organización Mujeres y Disidencias en Tren de Lucha, de Zona Oeste GBA.
Viajaron en grupo desde Morón y aseguran que mantener la organización es también
una forma de sostener el ánimo: “Esta marcha es una demostración de que hay
fuerza para seguir enfrentando este modelo y ante tanta crueldad nosotras
estamos respondiendo con organización y con una pedagogía del encuentro. Vemos
que ellos ajustan y reprimen cada vez más, pero nosotras estamos pelando para
que haya una unión masiva”.
Primer 8M con CFK presa.
El frente de Mujeres de la Cámpora convocó a movilizar más temprano a la
casa de Cristina Kirchner para luego marchar:
“Este modelo económico
de ajuste y miseria necesita que la principal dirigente de la oposición esté
proscripta para avanzar sobre todos y cada uno de los derechos del pueblo que
impacta más fuerte en las mujeres y diversidades por las desigualdades
estructurales”, dice la legisladora nacional Paula Pennaca, quien estuvo en San
José junto a Mayra Mendoza, Juliana di Tulio, Teresa García, Eva Mieri, Lohana
Volnovich, Florencia Saintout, Estela Díaz, Vanesa Siley, Mónica Macha, Soledad
Alonso y Julia Strada entre otras.
“Marchamos porque en Argentina hay un femicidio cada 34 horas y algunos todavía creen que el feminismo ´pasó de moda´, dice la legisladora Lucia Cámpora, que también estuvo en la convocatoria y agrega: “La mujer cuyo nombre más veces se introdujo en una urna se llama Cristina Fernández de Kirchner y está secuestrada por una mafia patriarcal judicial económica y política”.
Las mujeres, las más castigadas.
El mapa de la lucha feminista está en
los barrios populares,
en las casas endeudadas, en los trabajos precarizados y también en las
escuelas: Myriam
Marinozzi es secretaria general de SUTEBA Berazategui y directora de nivel
inicial:
“En las escuelas se
sufre, porque vemos que el hambre, el juego clandestino y los consumos
problemáticos crecen. Para nuestras pibas y pibes, Milei mete la baja de edad
de imputabilidad y nosotras, (porque somos principalmente mujeres, sobre todo
frente a las niñas y niños más pequeños), estamos sobrecargadas, endeudadas,
con salarios insuficientes, y con todas las tareas de cuidado en los hombros y
acusadas de adoctrinar”, dice. El documento también puso especial énfasis en la
reciente aprobación de la baja de punibilidad en el Congreso: “Les pibes no son
peligrosos: están en peligro”.
Femicidios.
La familia de Brenda, Morena y Lara estuvieron en la marcha exigiendo
justicia por las tres jóvenes asesinadas y descuartizadas en Florencio
Varela en septiembre de 2025.
“Es más violento un
femicidio que una protesta”, dice el cartel que sostiene Clara, una joven de 15
años que fue a la marcha con sus amigas no está en ninguna organización, pero
fue a la Plaza porque considera que este gobierno “le mete miedo a la gente
para que no salga a protestar. Te dicen que los que protestan son violentos y
¿a nadie le parece violento que maten a una mina cada 34 horas? “, se pregunta.
En el texto se denuncia también que en 2025 hubo 271 femicidios y
transfemicidios “y que es una responsabilidad directa del Estado”. En lo
que va de 2026 ya se contabilizan 43 crímenes por violencia de género mientras
que el gobierno de Milei “niega la figura de femicidio y desmantela todas
las herramientas jurídicas y políticas destinadas a su prevención”.
Si el feminismo fuera una moda, ayer no hubiesen tenido ese gran día
que le sumaron a su historia. Frente a un gobierno que, apuesta a la
fragmentación, al miedo y al ajuste la Plaza de Mayo volvió a ser el
lugar donde la rabia se organiza para transformarse en refugio
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