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“El dinero fluye hacia el norte. Un punto fundamental discutido fue la
corresponsabilidad internacional.
Mientras Ecuador y Colombia sufren la degradación
ambiental en la Amazonía y sus afectaciones a la población civil de
cada zona, Rivera enfatiza que no basta con capturar mineros en
la selva si no se atacan las redes financieras globales. » Hay
una distribución asimétrica en el mundo donde gran parte de la rentabilidad de
los mercados ilícitos se queda en los países del norte. Esto obliga a repensar
la lógica de investigación criminal desde el país que está recibiendo este
material,» explica el experto. Adicionalmente,
ante tales niveles de inseguridad y violencia generada por grupos del crimen organizado, Ecuador se encuentra en disparidad. Por
un lado, existe la necesidad de inteligencia y apoyo de potencias como Estados
Unidos, pero por otro, debe respetarse la soberanía del país.
“Lo grave no es la cooperación con Estados
Unidos, Europa o China;
lo que es preocupante es que se violenten normas constitucionales, como el impedimento de que existan fuerzas
militares de otro país en territorio ecuatoriano», enfatiza el exministro. Además,
para el exfuncionario, la región perdió la capacidad de desarrollar proyectos
económicos y políticas de seguridad conjuntas tras el fin de iniciativas
regionales poderosas como UNASUR, que, a su parecer, jugaba un rol
muy importante. La minería ilegal en Ecuador no se solucionará
únicamente con la fuerza. Los expertos coinciden en que el país requiere
recuperar la institucionalidad que se ha venido debilitando desde hace
algunos años. Esto implica fortalecer la fiscalía, limpiar las estructuras
políticas y, sobre todo, ofrecer alternativas económicas a las comunidades
que hoy ven en la minería ilegal su única opción de supervivencia ante
la ausencia del Estado. Mientras el Gobierno mantenga la mirada fija
únicamente en el patrullaje militar, el « hub logístico» de la diversificación
de ingresos de los grupos de crimen organizado seguirá operando en
las sombras de la legalidad ficticia, financiando una violencia que amenaza
con desmantelar la democracia ecuatoriana y el avance socioeconómico del país.
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Fuentes: Sputnik Mundo.
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¿CÓMO LA GEOPOLÍTICA INFLUYE EN EL CRIMEN ORGANIZADO Y LA MINERÍA
ILEGAL EN ECUADOR?.
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Por Samantha Arias | 30/04/2026 | Ecuador
Fuente- Revista Rebelión jueves 30 de abril del 2026.
Durante el Seminario Internacional de
Minería Ilegal en Quito, la advertencia de los panelistas fue unánime: Ecuador ya no solo enfrenta a bandas
criminales, sino a una mutación sistémica donde el oro legal o ilegal se ha
vuelto muy rentable. Mientras el Gobierno de Daniel Noboa apuesta por la
militarización del territorio, expertos señalan que el debilitamiento
institucional y la falta de cooperación regional están permitiendo que el crimen organizado capte las estructuras de
justicia y política, borrando la frontera entre lo legal e ilegal. La nación
sudamericana es ahora un tablero estratégico del crimen transnacional.
Lo que inició como una crisis de seguridad ciudadana ha evolucionado hacia una
economía ilícita diversificada. En el reciente Seminario Internacional
de Minería Ilegal y Crimen Organizado Transnacional en la Región
Andino-Amazónica, la atmósfera era de urgencia. La minería ilegal ya no es
una actividad de subsistencia: es el brazo financiero que sostiene estructuras
criminales que operan desde la frontera norte hasta el sur.
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⛏️ ¿Cómo la geopolítica influye en
el crimen organizado y la minería ilegal en Ecuador?
🌐 Durante el Seminario Internacional de
Minería Ilegal en Quito, la advertencia de los panelistas fue unánime: Ecuador
ya no solo enfrenta a bandas criminales, sino a una mutación…. pic.twitter.com/UhxzSEyBcE— Sputnik Mundo
(@SputnikMundo) April 29, 2026.
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«Efecto pandemia» y la pérdida de soberanía.
El quiebre no fue repentino.
Para Miguel Carvajal Aguirre,
exministro de Defensa y Seguridad, la crisis actual es el resultado de una
erosión institucional que se agravó en un momento crítico de la historia
reciente.
«Tenemos un problema de
presencia de organizaciones del crimen transnacional, no solamente en
narcotráfico, también en minería ilegal, porque son actividades que se vinculan
unas con otras, sobre todo a partir de la pandemia», explica para Sputnik.
Esta visión coincide con la de Renato Rivera,
analista sénior de la Iniciativa Global contra el Crimen Organizado
Transnacional, quien destaca que los grupos criminales han aplicado una
lógica empresarial de diversificación.
«Los grupos que se
dedicaban al narcotráfico también han visto otros delitos
como una oportunidad de negocios, la minería ilegal, la extorsión y la tala»,
señala.
Esta expansión ha provocado que el
Estado pierda el control de áreas estratégicas, un fenómeno que Carvajal califica como inédito.
»En algunos espacios el
Estado ecuatoriano ha perdido soberanía, ha perdido control sobre el territorio. Y esto es una
circunstancia que nunca la hemos vivido como país,» enfatiza el exfuncionario.
La paradoja de la ‘mano dura’.
La respuesta oficial del Gobierno ha
sido el despliegue masivo de las Fuerzas Armadas y la gobernanza bajo estados
de excepción constantes. Sin
embargo, los datos oficiales muestran una realidad persistente: la tasa de
homicidios y la violencia extorsiva en zonas mineras no ceden. Tanto
Carvajal como Rivera concuerdan en que la respuesta exclusivamente militar
es insuficiente y, en ocasiones, contraproducente. Para el exministro, la
estrategia militar «no está dando buenos resultados» y el mejor ejemplo es el
disparo de la tasa de homicidios. En el caso de Rivera, el problema radica
en lo que llama «populismo alrededor de la mano dura», lo cual genera
una dependencia exclusiva de los militares y hace que las instituciones
civiles dejen de operar y regular.
» Ante una ausencia de
regulación y cambios constantes en las instituciones, hay mayor probabilidad de
que los grupos puedan cooptar estas instituciones», advierte Rivera.
La transnacionalidad.
A diferencia de la cocaína, donde cada
gramo es ilícito por definición, el oro permite un «lavado» mucho más sofisticado. Ecuador
tiene una historia de pequeña minería y extracción
artesanal ancestral, pero este tejido social está siendo penetrado por el
crimen organizado. Carvajal destaca que el crimen transnacional
controla ahora desde la producción y la seguridad hasta las exportaciones.
» Cuando se trafica
cocaína, todo es ilegal; cuando se exporta oro, hay un gran margen de legalidad
y es muy difícil detectar dónde está la ilegalidad», precisa.
El oro es un bien altamente cotizado debido a una convergencia de factores
económicos, financieros y de mercado, tanto legales como ilegales. Rivera
destacó durante su exposición que es importante entender que actualmente existe
una mayor demanda de oro por parte de los bancos centrales; esto se debe a que el oro es visto
tradicionalmente como una reserva de valor estable por los países. Por otro
lado, el incremento en la demanda de inversores privados de países con gran
peso económico como Emiratos Árabes Unidos, Estados Unidos, China y Suiza,
esta demanda global constante de actores poderosos presiona el precio al
alza.
Este mineral se percibe como un activo de refugio seguro en tiempos de inestabilidad, y esta demanda está impulsada por conflictos y tensiones internacionales que hacen que los inversores busquen seguridad en el oro, entre ellos, el conflicto actual en Oriente Medio y los efectos colaterales de la fluctuación del dólar. Según datos de la Iniciativa Global contra el Crimen Organizado Transnacional, la onza de oro aumentó un 258% entre 2015 y 2025. Este crecimiento exponencial del valor lo convierte en un negocio increíblemente lucrativo y atractivo para actores ilegales. Mientras que el oro ha subido un 258%, el valor del kilo de cocaína en la frontera sur de Colombia se ha reducido, demostrando la razón de la diversificación que buscan los grupos de crimen organizado. Existen brechas en las estadísticas de exportación que sugieren que gran parte del oro que sale formalmente del país tiene un origen ilícito, a menudo con la complicidad de funcionarios públicos o mediante la penetración en el sistema de justicia y las fuerzas del orden.
La minería ilegal es
una de las mayores amenazas para la seguridad nacional, superando al
narcotráfico”
El dinero fluye hacia el norte.
Un punto fundamental discutido fue la
corresponsabilidad internacional.
Mientras Ecuador y Colombia sufren la degradación
ambiental en la Amazonía y sus afectaciones a la población civil de
cada zona, Rivera enfatiza que no basta con capturar mineros en
la selva si no se atacan las redes financieras globales.
» Hay una distribución
asimétrica en el mundo donde gran parte de la rentabilidad de los mercados
ilícitos se queda en los países del norte. Esto obliga a repensar la lógica de
investigación criminal desde el país que está recibiendo este material,» explica
el experto.
Adicionalmente, ante tales niveles de
inseguridad y violencia generada por grupos del crimen organizado, Ecuador se encuentra en disparidad. Por
un lado, existe la necesidad de inteligencia y apoyo de potencias como Estados
Unidos, pero por otro, debe respetarse la soberanía del país.
Lo grave no es la cooperación con
Estados Unidos, Europa o China;
lo que es preocupante es que se violenten normas constitucionales, como el impedimento de que existan fuerzas
militares de otro país en territorio ecuatoriano», enfatiza el exministro. Además,
para el exfuncionario, la región perdió la capacidad de desarrollar proyectos
económicos y políticas de seguridad conjuntas tras el fin de iniciativas
regionales poderosas como UNASUR, que, a su parecer, jugaba un rol
muy importante. La minería ilegal en Ecuador no se solucionará
únicamente con la fuerza. Los expertos coinciden en que el país requiere
recuperar la institucionalidad que se ha venido debilitando desde hace
algunos años. Esto implica fortalecer la fiscalía, limpiar las estructuras
políticas y, sobre todo, ofrecer alternativas económicas a las comunidades
que hoy ven en la minería ilegal su única opción de supervivencia ante
la ausencia del Estado. Mientras el Gobierno mantenga la mirada fija
únicamente en el patrullaje militar, el « hub logístico» de la diversificación
de ingresos de los grupos de crimen organizado seguirá operando en
las sombras de la legalidad ficticia, financiando una violencia que amenaza
con desmantelar la democracia ecuatoriana y el avance socioeconómico del país.
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