miércoles, 30 de septiembre de 2026

LOS HOMENAJES EN RECUERDO DEL DÍA EN QUE 18 JÓVENES IZARON BANDERAS ARGENTINAS EN LAS ISLAS. A 60 años del Operativo Cóndor, la gesta popular por Malvinas.

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“Sin banderas. “Haber sacado la bandera es tan simbólico como no permitir ingresar con símbolos de Malvinas al Mundial. Queda claro que toda su retórica por Malvinas es de especulación, de manotazo de ahogado, tratando de distraer, de buscar alternativas pensando en las elecciones del año próximo”, denuncia Edgardo Esteban. “Es repudiable, bajo todo punto de vista, que a pocas horas de los 60 años del operativo Cóndor, de esta rebeldía de jóvenes que querían marcar lo que significa Malvinas para el pueblo argentino, se haya sacado la bandera del Museo Malvinas”. Desde la Secretaría de Cultura de la Nación confirmaron ante la consulta de Página/12 que la bandera histórica “fue retirada y guardada en la reserva del museo junto con otros objetos que se preservan”, y sobre si será repuesta a la exhibición, que “es decisión y potestad de la dirección del museo, de acuerdo con lo que entienda que corresponde exhibir”. Describen cambios en el museo en “un proceso de ordenamiento y transformación” en el que “se está revisando el conjunto de contenidos y recursos actualmente exhibidos para garantizar que tengan una relación directa con la historia y la Cuestión Malvinas”. “La transformación supone ordenar el relato para que ningún episodio político coyuntural ocupe el lugar que corresponde a la cuestión histórica y soberana”, es su explicación.

“Homenajes. Algunos de los actos y homenajes por el aniversario del Operativo Cóndor son: El lunes 28, a las 17, acto homenaje “La soberanía de las Islas Malvinas y el rol del peronismo”, en el Salón Auditorio del Anexo A de la Cámara de Diputados (Av. Rivadavia 1841). Invitan el diputado Eduardo Valdés y el parlamentario del Mercosur Gabriel Fuks. Participan familiares de los Cóndores y el Cóndor Norberto Karasiewicz. El martes 29, a las 15, acto en la Legislatura porteña (Perú 160), invita el legislador Alejandro Grillo. El Concejo Deliberante de Tigre aprobó una declaración de beneplácito por el 60 aniversario del Operativo Cóndor y rindió homenaje a los militantes y compañeros en la causa por la defensa de la soberanía nacional. En Brandsen, el lunes a las 16, homenaje y ofrenda floral en el Monumento de la Masacre de Brandsen. Desde las 17, acto homenaje y debate en la Plaza Brandsen. En Bariloche habrá actos en el Centro Cívico y en el Museo Malvinas. Durante todo el fin de semana se desarrollaron actos en distintos puntos del país.

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Operativo Condor Operativo Condor Redes Sociales.

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LOS HOMENAJES EN RECUERDO DEL DÍA EN QUE 18 JÓVENES IZARON BANDERAS ARGENTINAS EN LAS ISLAS.

A 60 años del Operativo Cóndor, la gesta popular por Malvinas.

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Por Karina Micheletto.

Fuente. Página /12 martes 29 de septiembre del 2026.

El 28 de septiembre de 1966, dieciocho jóvenes peronistas, liderados por Dardo Cabo, Alejandro Giovenco y Juan Carlos Rodríguez, protagonizaron una gesta de película, todo un golpe simbólico a la flamante dictadura de Juan Carlos Onganía: secuestraron y desviaron un avión de línea, con todo el pasaje a bordo, lo hicieron aterrizar en las Islas Malvinas y allí izaron siete banderas argentinas, que pudieron flamear durante 36 horas. A sesenta años de aquel hito popular por la soberanía de las islas, el “Operativo Cóndor”, se multiplican los homenajes y recordatorios en todo el país. Y también los repudios a la decisión de la secretaría de Cultura de la Nación, de la que depende el Museo Malvinas, de sacar de exhibición una de aquellas banderas, justo en vísperas del aniversario redondo de la gesta.

“El Operativo Cóndor fue uno de los hechos más importantes de la soberanía popular, de esta rebeldía de los jóvenes que repudiaban la visita del marido de Isabel II del Reino Unido de Inglaterra, Felipe de Edimburgo, que estaba acá y jugaba al polo con el dictador Juan Carlos Onganía”, ubica el periodista, escritor, excombatiente y exdirector del Museo Malvinas, Edgardo Esteban.

“Fue por esa visita que el viaje se anticipó a lo planeado. Y siempre me generó una cuestión de respeto a Héctor Ricardo García, que fue uno de los que participó de ese vuelo y que también aportó a la financiación del operativo”, destaca. En efecto, el director de las tres ediciones de Crónica y de la popular revista Así, se subió a aquel histórico vuelo, y lo cubrió.

“Si bien se usaron armas fue un hecho absolutamente incruento, no se tomaron rehenes, los pasajeros se alojaron en las casas de los kelpers. El que peor la pasó fue el piloto, porque hay versiones y datos que indican que el copiloto estaba al tanto del plan: el avión llevaba más combustible del necesario porque él lo había sugerido, además había ensayado aterrizaje en pista corta, como era la pista de carrera de caballos de Malvinas, donde aterrizaron”, repasa Gerardo “Jerry” Salcedo, delegado del Museo Malvinas e hijo de Edgardo Salcedo, uno de los “cóndores”.

Rescata la extrema juventud de todos los participantes -entre 18 y 21 años. También el rol de la escritora y dramaturga María Cristina Verrier, que entonces era cronista de Panorama, hija de un juez de la Corte Suprema y pareja de Dardo Cabo, única mujer del contingente.

“Los cóndores nunca la consideraron como líder, pero la idea fue de ella y de otro compañero de redacción de la revista Panorama”, apunta.


Malvinas y Cóndor, hoy.

¿Cómo resuena aquel Operativo Cóndor, 60 años después, en este contexto? Virginia Cabo, hermana de Dardo e hija del dirigente metalúrgico Armando Cabo, pone en palabras:

“Creo que hoy es un himno, es un hito, un sueño de jóvenes. Es patria, es se puede, es decir que son argentinas sin derramar una gota de sangre, es rebeldía. Son muchas cosas las que generaron esta gesta romántica en algún punto, pero profundamente patriótica, sobre todo viniendo de la juventud”.

“Cuesta pensar en este contexto histórico lo que debería representar esto para los argentinos, porque el gobierno actual está dando señales muy contradictorias: dice que las Malvinas son argentinas, y le creo, pero también saca la bandera del operativo Cóndor del Museo de Malvinas, como ya había sacado una de la casa de gobierno. Intenta borrar parte de nuestra historia y de nuestro reclamo. Por eso creo que hoy, más fuerte que nunca, hay que recordar a estos Cóndores, estos jóvenes que le dijeron al mundo y a los propios, las Malvinas son argentinas”, concluye Cabo.

“A los Cóndores todo mi recuerdo, todo mi amor, como hermana, como argentina, y hoy más que nunca deben ser parte de nuestra historia, en su totalidad”, agrega.

Su hermano dardo Cabo pasó nueve meses preso en Río Gallegos junto a sus compañeros, luego tres años preso en Ushuaia. Dirigente de Montoneros, director de El Descamisado, fue detenido nuevamente en 1975, y en 1977 asesinado en un simulacro de fuga.

Orgullo en presente.

“Cada aniversario volvemos a repasar aquel acto de soberanía sobre las islas, y me provoca mucho orgullo que mi papá haya participado”, expresa Salcedo.

 La foto de su padre está en el Museo Malvinas, en lo que resta del sector dedicado al Operativo Cóndor, y también en el espacio para la memoria de la ex Esma. Fue asesinado junto a la madre de Jerry, Esperanza Cacabelos, el 12 de julio de 1976 por un grupo de tareas de la Esma.

“En el Museo por ahora se siguen exhibiendo las fotos y una vitrina con la sombrerera en la cual estuvieron guardadas seis de las banderas por Maria Cristina Verrier durante 30 años, todo está en el sector Cóndor. Por ahora, porque está en los planes sacarlos también. No nos han dado explicación alguna, al director del museo tampoco”, reclama.


Sin banderas.

“Haber sacado la bandera es tan simbólico como no permitir ingresar con símbolos de Malvinas al Mundial. Queda claro que toda su retórica por Malvinas es de especulación, de manotazo de ahogado, tratando de distraer, de buscar alternativas pensando en las elecciones del año próximo”, denuncia Edgardo Esteban. “Es repudiable, bajo todo punto de vista, que a pocas horas de los 60 años del operativo Cóndor, de esta rebeldía de jóvenes que querían marcar lo que significa Malvinas para el pueblo argentino, se haya sacado la bandera del Museo Malvinas”.

Desde la Secretaría de Cultura de la Nación confirmaron ante la consulta de Página/12 que la bandera histórica

“fue retirada y guardada en la reserva del museo junto con otros objetos que se preservan”, y sobre si será repuesta a la exhibición, que “es decisión y potestad de la dirección del museo, de acuerdo con lo que entienda que corresponde exhibir”.

Describen cambios en el museo en “un proceso de ordenamiento y transformación” en el que

“se está revisando el conjunto de contenidos y recursos actualmente exhibidos para garantizar que tengan una relación directa con la historia y la Cuestión Malvinas”. “La transformación supone ordenar el relato para que ningún episodio político coyuntural ocupe el lugar que corresponde a la cuestión histórica y soberana”, es su explicación.

Homenajes.

Algunos de los actos y homenajes por el aniversario del Operativo Cóndor son:

El lunes 28, a las 17, acto homenaje “La soberanía de las Islas Malvinas y el rol del peronismo”, en el Salón Auditorio del Anexo A de la Cámara de Diputados (Av. Rivadavia 1841). Invitan el diputado Eduardo Valdés y el parlamentario del Mercosur Gabriel Fuks. Participan familiares de los Cóndores y el Cóndor Norberto Karasiewicz.

El martes 29, a las 15, acto en la Legislatura porteña (Perú 160), invita el legislador Alejandro Grillo.

El Concejo Deliberante de Tigre aprobó una declaración de beneplácito por el 60 aniversario del Operativo Cóndor y rindió homenaje a los militantes y compañeros en la causa por la defensa de la soberanía nacional.

En Brandsen, el lunes a las 16, homenaje y ofrenda floral en el Monumento de la Masacre de Brandsen. Desde las 17, acto homenaje y debate en la Plaza Brandsen.

En Bariloche habrá actos en el Centro Cívico y en el Museo Malvinas.

Durante todo el fin de semana se desarrollaron actos en distintos puntos del país.

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martes, 29 de septiembre de 2026

“GOBIERNO DEL PERU”. 60 DÍAS, LA GRAN CONTINUIDAD POR JUAN DE LA PUENTE.

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“En las últimas semanas las oposiciones han cedido en la agenda grande, la gran agenda política del país que es la recuperación de la democracia, una demanda presente en todas las coyunturas de los 60 días de gobierno. Salvo excepciones personales cada vez más visibles, la política democrática es mediática o principalmente mediática, de modo que los opositores caen en el juego de los grandes medios orgánicos al poder que los tildan de obstruccionistas al mismo tiempo que los insultan, se burlan de su inexperiencia -solo de la inexperiencia opositora porque la inexperiencia de la oficialismo es pasada por alto- adulan y seducen a los posibles tránsfugas, investigan los conflictos de interés de los paramentar sino de los ministros  y colocan debajo de la alfombra los temas más importantes vinculados a la democracia.

“Aceptar y someterse al trading del rival ya tiene sus costos. La última encuesta de IEP deja mal parado al Parlamento que, considerando los votos en la primera y segunda vuelta, debería ser el centro de la recuperación de la democracia. En cambio, se aprecia una gradual subordinación de la agenda democrática original resultado del desplazamiento temático. En la experiencia peruana estos movimientos terminan en dos procesos, el mimetismo político o pérdida de la identidad por la que votaron los electores de los grupos que deberían honrar ese mandato desde la oposición, y la domesticación parlamentaria, un proceso al que asistimos en vivo y en directo entre 2022 y 2026 y que llevaron a la pérdida de inscripción electoral del grupo de izquierda que pactó con la ultraderecha (Perú Libre) y de los partidos del llamado centro político (APP, Somos Perú, AP, Partido Morado). En su diversidad, la oposición tendría siempre que recuperar la palabra como un inicio de la recuperación del cambio. Además, se trata también de recuperar el país o de emprender esa tarea. De lo contrario, la gran continuidad que opera en el ámbito del gobierno también operará en el ámbito de los grupos democráticos que accedieron al ejercicio del poder parlamentario prometiendo recuperar la democracia.

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Keiko Fujimori se refirió a los juicios contra militares durante su discurso en la ONU. Foto: captura de pantalla.

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“GOBIERNO DEL PERU”.

60 DÍAS, LA GRAN CONTINUIDAD,

POR JUAN DE LA PUENTE.

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"Se hace necesario no sólo revisar la naturaleza del gobierno, sino también el papel de las oposiciones."

Por Juan de la Puente. Politólogo. Periodista.

Fuente La República lunes 28 de septiembre del 2026.

A 60 días de iniciado el gobierno no hay manera de ignorar que es la continuación del régimen que administró el país entre diciembre de 2022 y julio de 2026. Este dato, sin embargo, es el segundo en importancia visto con una cartografía de larga duración. El primer dato continúa siendo que tanto la instalación del régimen híbrido 2022-2026 como el ajustado triunfo de Fuerza Popular denotaron el fin de la democracia peruana, en el primer caso su hundimiento, y en el segundo la reiteración de esta decadencia.

Las fuerzas democráticas se prepararon para la reelección del régimen híbrido, cierto, pero no estaban preparadas para que la continuidad sea casi total y cubra la mayoría de los espacios y quehaceres gubernamentales. Hubo poca conciencia de que la continuidad es lo único que puede producir un régimen que solo pudo quedarse en el poder a costa de decenas de muertos, que evitó agónicamente una implosión generalizada y que llegó exhausto al fin del proceso electoral.


En el mejor de los casos, hubo una visión matizada que estimó que el nuevo gobierno tenía la capacidad de innovación para producir una especie de borrón y cuenta nueva y, al mismo tiempo, dejar intacta y servirse de las estructuras del régimen que se impuso de modo cruento. El gobierno contribuyó a esta percepción con el discurso relativamente exitoso de que estaba recibiendo un país destrozado.

Nada de eso ha sucedido. La continuidad es virtualmente absoluta, y aunque existe la posibilidad de giros tecnocráticos neoliberales con distintos grados de autoritarismo, el que Fuerza Popular prometió en la campaña electoral, son cada vez menos probables esos desenlaces innovadores de lo que ahora se tiene como administración del Estado. Cualquier giro neoliberal autoritario sería gemelo del autoritarismo del periodo Boluarte y, aunque se multiplique por varias veces, no se alejaría de ese referente.

La pregunta es cómo asumir la cuestión de la gran continuidad como un hecho concluyente y cómo relacionarla con el primer dato de la realidad, de que esa continuidad sigue haciendo del régimen actual uno no democrático.

Ahí se ubican las primeras dificultades porque el trabajo realizado, especialmente de modo personal por la presidenta, hasta poco antes de su viaje a EE. UU. -por estrategia o por intuición- rebajó varios grados de radicalidad y ferocidad a la nueva administración complementado con un gabinete que expresaba una mayor amplitud de la que se presumía. También es probable que los recientes discursos de la presidenta, hasta ahora un giro narrativo, intenten ser convertidos en realidad, aunque para ello la gran continuidad tendría que asumir la fisonomía de un gran continuismo feroz.

En cualquier caso, la rebaja de radicalidad y ferocidad que se le presumía al nuevo gobierno genera un momento en el que se discute de modo intenso casi todo y muy poco la esencia antidemocrática del gobierno. Las oposiciones también se han dejado llevar por la normalización de la gran continuidad, tanto aquellas cuyo programa mínimo incluía la recuperación de la democracia como las que creen que pueden desempeñar el papel de bisagras con el Ejecutivo.

De acuerdo con lo señalado, se hace necesario no sólo revisar la naturaleza del gobierno, sino también el papel de las oposiciones. En la primera vuelta el Perú votó mayoritariamente contra el pacto parlamentario y en la segunda vuelta, en volumen de votos, la mitad del país votó por una política que pugna por superar el estado de cosas de la República Obscena: las instituciones capturadas, las reglas constitucionales autoritarias, las leyes antidemocráticas y la economía mercantilista, para instalar un régimen democrático, deliberativo e íntegro. Las oposiciones no recibieron un mandato continuista o de mejora continuista, sino de democratización.

En los 60 días de gobierno se sucedieron o agruparon por lo menos nueve pequeñas coyunturas, demasiadas en poco tiempo: el pedido de delegación de facultades, la transformación del LUM, las movilizaciones fuera de Lima por el alza de combustibles y pasajes, las amenazas de paro transportista en Lima, los sucesos de Trujillo a inicios de setiembre, el Escudo de las Américas y la visita de Rubio, los asesores ad honorem y el caso Cerimedo, la interpelación al ministro del Interior y el escalamiento del crimen, y el viaje a Nueva York.



Las oposiciones no recuperaron la palabra en todas estas coyunturas a pesar de que enviaban el aviso sobre el carácter no democrático del gobierno. La delegación de facultades y la escalada del crimen han ocupado entendiblemente la mayoría de sus actividades, y aún en esos casos las oposiciones perdieron la oportunidad de presentarle al país sus innegociables, por ejemplo, incorporar en la delegación de facultades como condición indispensable la supresión de las leyes procrimen y de impunidad.

La relación principal de las oposiciones es con el gobierno y con los grandes medios de comunicación aliados y sostén del gobierno, y solo de modo secundario con la sociedad. Le han arrebatado la agenda al gobierno y minimizado su iniciativa, cierto, pero han hecho de esa agenda un picadillo de temas y convertido en una composición temática.

En las últimas semanas las oposiciones han cedido en la agenda grande, la gran agenda política del país que es la recuperación de la democracia, una demanda presente en todas las coyunturas de los 60 días de gobierno. Salvo excepciones personales cada vez más visibles, la política democrática es mediática o principalmente mediática, de modo que los opositores caen en el juego de los grandes medios orgánicos al poder que los tildan de obstruccionistas al mismo tiempo que los insultan, se burlan de su inexperiencia -solo de la inexperiencia opositora porque la inexperiencia de la oficialismo es pasada por alto- adulan y seducen a los posibles tránsfugas, investigan los conflictos de interés de los paramentar sino de los ministros  y colocan debajo de la alfombra los temas más importantes vinculados a la democracia.

Aceptar y someterse al trading del rival ya tiene sus costos. La última encuesta de IEP deja mal parado al Parlamento que, considerando los votos en la primera y segunda vuelta, debería ser el centro de la recuperación de la democracia. En cambio, se aprecia una gradual subordinación de la agenda democrática original resultado del desplazamiento temático. En la experiencia peruana estos movimientos terminan en dos procesos, el mimetismo político o pérdida de la identidad por la que votaron los electores de los grupos que deberían honrar ese mandato desde la oposición, y la domesticación parlamentaria, un proceso al que asistimos en vivo y en directo entre 2022 y 2026 y que llevaron a la pérdida de inscripción electoral del grupo de izquierda que pactó con la ultraderecha (Perú Libre) y de los partidos del llamado centro político (APP, Somos Perú, AP, Partido Morado).

En su diversidad, la oposición tendría siempre que recuperar la palabra como un inicio de la recuperación del cambio. Además, se trata también de recuperar el país o de emprender esa tarea. De lo contrario, la gran continuidad que opera en el ámbito del gobierno también operará en el ámbito de los grupos democráticos que accedieron al ejercicio del poder parlamentario prometiendo recuperar la democracia.

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lunes, 28 de septiembre de 2026

LAS MALVINAS ARGENTINAS, PERO SUS RIQUEZAS PARA EE. UU. Y GRAN BRETAÑA.

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"Nada que ver con la soberanía. Las resoluciones de Naciones Unidas desalientan innovaciones unilaterales en zonas en disputa. La creación por parte del gobierno argentino del Consejo de Seguridad Nacional y el encuadre de Malvinas como una cuestión de seguridad nacional reflejan un proceso de securitizarían de la causa, desplazando el tema del ámbito diplomático hacia el de la seguridad y los negocios, habilitando una mayor movilización de recursos estatales —defensa, inteligencia, economía y seguridad— frente a una amenaza percibida sobre la soberanía. El riesgo de una retórica belicista es muy grande para Argentina, por lo que debiera priorizar la vía diplomática y el cumplimiento de las resoluciones de Naciones Unidas, que hasta ahora han desalentado innovaciones unilaterales en zonas en disputa. Las sanciones anunciadas contra las empresas explotadoras de hidrocarburos en Malvinas son interpretadas como un acto de escalada que lleva a endurecer la posición británica y a reducir el margen para la negociación diplomática.

"La apuesta de Milei y sus asesores nacionales y extranjeros sobre la securitización si bien puede fortalecer el consenso interno en torno a la causa y facilitar la coordinación del aparato estatal, amenaza con aumentar la probabilidad de dinámicas de acción y reacción con el Reino Unido y/o generar efectos colaterales sobre otras áreas de la política exterior, como las relaciones comerciales, la cooperación en defensa y la actuación en foros multilaterales. El gobierno argentino no ha buscado crear un frente sudamericano y espera que Brasil, Chile y Uruguay no cuestionen su posición. Pero lo más probable es que frente a esta situación predomine el silencio.  Hoy Argentina no parece contar con la posibilidad de construir una coalición regional. Este gobierno intenta por todos sus medios que Estados Unidos se involucre en el tema. Ya Argentina y EE. UU. acordaron el Corredor Andes-Atlántico para impulsar infraestructura económica. La iniciativa conjunta apunta a facilitar inversiones públicas y privadas de largo plazo en transporte, energía, minería e infraestructura digital, con participación de empresas y financiamiento estadounidense. O, dicho de otra manera, las Malvinas pueden ser argentinas, pero Estados Unidos quiere las riquezas del Atlántico Sur.

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El servilismo histórico, Servirá de lección para las Nuevas Generaciones de Argentina, América Latina y el Mundo. 

Fuentes CLAE Rebelión. 

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LAS MALVINAS ARGENTINAS, PERO SUS RIQUEZAS PARA

EE. UU. Y GRAN BRETAÑA.

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Por Aram Aharonian | 28/09/2026 | Argentina

Fuente. Revista Rebelión lunes 26 de septiembre del 2026.

Al redefinir las Malvinas como un asunto de seguridad nacional y de desarrollo futuro, el gobierno libertario argentino busca sentar las bases de una política disuasiva frente al avance de la explotación unilateral británica en el Atlántico Sur, una región de creciente relevancia estratégica, mientras Estados Unidos va tomando posiciones en el Atlántico Sur.

El desafío para la Argentina consiste en convertir una coyuntura potencialmente favorable en una estrategia sostenible que no dependa exclusivamente de las decisiones de Washington, que trata denodadamente de no perder su influencia en el Atlántico Sur. 

El discurso de Milei en Naciones Unidas se produjo después de que Donald Trump señalara que podría revisar la “neutralidad” estadounidense frente al reclamo argentino de soberanía, algo que el mandatario argentino interpretó como “vientos de cambio favorables a nuestro reclamo”.  Sostuvo que este giro podría reducir el respaldo diplomático que Gran Bretaña ha disfrutado y usufructuado históricamente, facilitando que terceros países o empresas trasnacionales se acerquen a la posición argentina. 

En el marco de la Asamblea General de la ONU. Donald Trump se reunió con el primer ministro de Reino Unido, Andy Burnham, en medio de las tensiones entre Estados Unidos y Gran Bretaña que incluye la supuesta revisión de Washington sobre la soberanía de las Islas Malvinas. Burnham hizo una férrea defensa a la autodeterminación de los isleños. 

«Hoy tuviste la amabilidad de permitirnos hablar sobre algunos temas relacionados con el comercio. Mencionamos las Malvinas. Y tuviste la amabilidad de escucharnos sobre esos temas», dijo Burnham.



Nada que ver con la soberanía.

Las resoluciones de Naciones Unidas desalientan innovaciones unilaterales en zonas en disputa. La creación por parte del gobierno argentino del Consejo de Seguridad Nacional y el encuadre de Malvinas como una cuestión de seguridad nacional reflejan un proceso de securitizarían de la causa, desplazando el tema del ámbito diplomático hacia el de la seguridad y los negocios, habilitando una mayor movilización de recursos estatales —defensa, inteligencia, economía y seguridad— frente a una amenaza percibida sobre la soberanía.

El riesgo de una retórica belicista es muy grande para Argentina, por lo que debiera priorizar la vía diplomática y el cumplimiento de las resoluciones de Naciones Unidas, que hasta ahora han desalentado innovaciones unilaterales en zonas en disputa. Las sanciones anunciadas contra las empresas explotadoras de hidrocarburos en Malvinas son interpretadas como un acto de escalada que lleva a endurecer la posición británica y a reducir el margen para la negociación diplomática.

La apuesta de Milei y sus asesores nacionales y extranjeros sobre la securitización si bien puede fortalecer el consenso interno en torno a la causa y facilitar la coordinación del aparato estatal, amenaza con aumentar la probabilidad de dinámicas de acción y reacción con el Reino Unido y/o generar efectos colaterales sobre otras áreas de la política exterior, como las relaciones comerciales, la cooperación en defensa y la actuación en foros multilaterales.

El gobierno argentino no ha buscado crear un frente sudamericano y espera que Brasil, Chile y Uruguay no cuestionen su posición. Pero lo más probable es que frente a esta situación predomine el silencio.  Hoy Argentina no parece contar con la posibilidad de construir una coalición regional.

Este gobierno intenta por todos sus medios que Estados Unidos se involucre en el tema. Ya Argentina y EE. UU. acordaron el Corredor Andes-Atlántico para impulsar infraestructura económica. La iniciativa conjunta apunta a facilitar inversiones públicas y privadas de largo plazo en transporte, energía, minería e infraestructura digital, con participación de empresas y financiamiento estadounidense. O, dicho de otra manera, las Malvinas pueden ser argentinas, pero Estados Unidos quiere las riquezas del Atlántico Sur.

El subsecretario de Estado de EE. UU., Christopher Landau, y el canciller argentino, Pablo Quirno, lanzaron el miércoles 23 el Corredor Andes-Atlántico, que busca 

«fortalecer y modernizar la infraestructura que conecta a los sectores económicos clave de Argentina con los principales puertos atlánticos y los mercados occidentales». El comunicado afirmó que, con este nuevo corredor económico, «los Estados Unidos y Argentina avanzan en su compromiso compartido con la seguridad, la protección y la prosperidad del hemisferio occidental y sus cadenas de suministro estratégicas».

El Corredor Andes-Atlántico forma parte de la Asociación del G7 para la Infraestructura y la Inversión Global, y se basa en el respaldo de los EE. UU. a corredores económicos estratégicos a nivel mundial que aseguran las cadenas de suministro estadounidenses y crean oportunidades para sus empresas.  Entre los ya existentes se encuentran el Corredor Económico India-Medio Oriente-Europa, la Ruta Comercial Transcaspiana en Asia Central y el Cáucaso, el Corredor de Lobito en el África subsahariana, y el Corredor Económico de Luzón en Filipinas. 



No sólo el Atlántico Sur, también Vaca Muerta. 

El Gobierno volvió a apostar a los anuncios de grandes inversiones para mostrar resultados de su programa económico, aunque la llegada efectiva de capitales de magnitud sigue sin acompañar las expectativas que la Casa Rosada viene alimentando desde el inicio de la gestión. Esta vez el escenario fue Nueva York y el eje volvió a ser Vaca Muerta. Argentina y Estados Unidos lanzaron este miércoles el denominado Corredor Andes-Atlántico, una iniciativa que contempla financiamiento por hasta 7000 millones de dólares para proyectos de energía, minería e infraestructura.

El financiamiento estará respaldado por el Export-Import Bank de Estados Unidos y apunta a movilizar inversiones estadounidenses hacia sectores considerados estratégicos. El acuerdo representa un respaldo político y financiero importante para el gobierno argentino, pero una cosa es anunciar una disponibilidad de crédito y otra concretar las inversiones. Los 7000 millones de dólares constituyen un marco potencial de financiamiento para distintos proyectos y no un desembolso inmediato de ese monto sobre la economía argentina.

“Las exportaciones de minerales, petróleo y gas aumentarán a través de inversiones estadounidenses e inversiones respaldadas por los Estados Unidos en ferrocarriles, vías navegables, puertos, oleoductos e infraestructura de generación y transmisión de energía, construidas sobre una base de tecnología confiable que busca garantizar una eficiencia óptima y máxima ciberseguridad», se enumeró.

Por el lado del sector energético, se buscará

«desarrollar comercialmente los recursos energéticos de la región de Vaca Muerta mediante inversión, tecnología e instrumentos financieros estadounidenses, incluyendo préstamos directos, garantías de préstamos y productos de seguros para movilizar capital, equipos y proveedores de servicios de los Estados Unidos».

En el caso del sector de minerales, se buscará 

«identificar oportunidades en el marco del Acuerdo Marco de Minerales Críticos EE. UU. -Argentina para respaldar la minería y el procesamiento de minerales críticos, avanzando en los compromisos para asegurar las cadenas de suministro y promover la diversificación de las cadenas de suministro globales».

«El compromiso del presidente (Donald) Trump y el liderazgo de (Javier) Milei se traducen hoy en algo concreto: Estados Unidos y Argentina lanzaron el Corredor Andes-Atlántico, la iniciativa que conectará la matriz productiva argentina con los mercados de Occidente a través de inversión de EE. UU.», afirmó el embajador estadounidense Peter Lamelas.

No se habla de soberanía sino de explotación de los recursos de los que debiera hacer usufructúo la Argentina y no Estados Unidos o el Reino Unido. Pero para ello se necesitan gobiernos que defiendan los intereses del país y de todos y cada uno de los argentinos.

*Periodista y comunicólogo uruguayo. Magíster en Integración. Creador y fundador de Telesur. Preside la Fundación para la Integración Latinoamericana (FILA) y dirige el Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)

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domingo, 27 de septiembre de 2026

NACIONES DESUNIDAS. Panorama Político Global.

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“Estados Unidos y Brasil tienen elecciones en los próximos días. La actuación de ambos mandatarios estuvo dirigida también a sus propias internas. Lula proyectó el peso y el respeto internacional que concita su figura, mientras que Trump insistió con una sobreactuación del MAGA (Make America Great Again) usando a América Latina de punching ball. En paralelo a la presencia de Milei, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, estaba también en Nueva York. Su visita se desarrolló en dos niveles, uno económico y otro político. Por el primero, se reunió con los acreedores de la deuda que tomó la exgobernadora María Eugenia Vidal y que debió negociar Kicillof. También se reunió con empresarios interesados en conocer a un futuro presidenciable. En el otro plano, el de la política, en vez de buscar con afano una reunión con Trump que no le cedieron, Kicillof se reunió con la antítesis de Trump, el joven alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, quien declaró que, si tuviera la capacidad, hubiera metido preso a Netanyahu. El gobernador bonaerense participó en una reunión de fuerzas populares y progresistas en la que también intervino el mandatario español, Pedro Sánchez. El itinerario fue la contracara del que realizó Milei. Lo más insólito fue que el Presidente argentino responsabilizó a Kicillof por la suba del riesgo país. Dos giras, dos países.

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Milei y Rubio en un pasillo de la Asamblea General de Naciones Unidas. Secretary Marco Rubio. EFE

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NACIONES DESUNIDAS.

Panorama Político Global.

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Milei volvió con poco de la ONU, atrás quedó la curiosidad que provocaba. Sin bilateral con Trump ni respaldo por Malvinas y apenas un encuentro de pasillo con Rubio. Kicillof en una gira diferente.

Por Luis Bruschtein.

Fuente. Página /12 domingo 17 de septiembre del 2026.

Milei y Rubio en un pasillo de la Asamblea General de Naciones Unidas. Secretary Marco Rubio. EFE

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El tono sobregirado de los discursos en la Asamblea General de la ONU fue una fotografía de la tensión extrema en un planeta sacudido por los reacomodos en la circulación del poder, las guerras y el surgimiento de una súper herramienta como la inteligencia artificial “que se desarrolla sin comprender sus consecuencias” como afirmó Javier Milei. Por su parte el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó a América Latina con intervenir militarmente en cualquier país de la región.

En su afán de atraer al mega tecnológicas, Milei se mostró como ferviente partidario de desarrollar sin regulaciones a la inteligencia artificial, que tendría “grandes consecuencias para las sociedades humanas, algunas de las cuales no llegamos a comprender”. Si no se comprenden esas “grandes consecuencias”, razón demás para desarrollarla tomando todas las precauciones del caso. Milei aplica un razonamiento religioso, que es perfecto para cuestiones religiosas, pero resulta estúpido en un tema científico.

La misma confusión de brutalismo anacrónico desplegó cuando calificó de “genocidio” a la medida que salvó más vidas durante la pandemia mundial. El aislamiento fue una medida traumática y dolorosa, pero era la única solución para una pandemia que no tenía vacuna y era tan contagiosa. Los países que no cumplieron el aislamiento, como Estados Unidos con Donald Trump y Brasil con Jair Bolsonaro tuvieron gran cantidad de víctimas, con sus sistemas de salud desbordados, lo que no sucedió en Argentina, donde el aislamiento se cumplió. En el Estados Unidos de Trump, los cadáveres se apilaban en camiones de transporte de sustancias alimenticias, porque las morgues estaban desbordadas.

El mandatario argentino denunció como “experimento de control social” a una medida que salvó tantas vidas, al mismo tiempo que impulsó con entusiasmo un sistema de control social real, que ya se aplica, como es la inteligencia artificial en el caso de Palantir. En esa doble confusión quedó expuesta la apelación demagógica a la ignorancia como esencia de su discurso y la inclinación por el autoritarismo como idea de gobierno.

En otro momento reafirmó su “firme” alineación con los gobiernos de Donald Trump en Estados Unidos y de Benjamin Netanyahu en Israel. Sólo hubo un corto aplauso del grupo de su comitiva porque el resto del salón estaba vacío durante su discurso. La mayoría de los mandatarios hicieron una defensa del multilateralismo frente a los discursos hegemonistas, como el de Trump. Los europeos expresaron su temor a una “guerra híbrida” con Rusia y los de Medio Oriente apuntaron al temor a que se extendiera la guerra entre Estados Unidos e Irán.

Con un seguimiento sobreactuado a Israel y Estados Unidos, Milei quedó en soledad con su poco creíble defensa de la soberanía argentina en las islas Malvinas. En su momento explicó el cambio abrupto de su posición porque dijo que aprovechaba el enojo de Trump con su socio histórico porque no lo acompañó en los bombardeos a Ormuz. Pero el norteamericano mantuvo una bilateral amistosa con el primer ministro británico, Andy Burnham y no se reunió con Milei. El libertario, que muchas veces demostró que no le importan las Malvinas, jugó la soberanía argentina como moneda de cambio en una negociación entre Estados Unidos y Gran Bretaña y, por supuesto, el tema fue lo primero que quedó de lado.

El secretario del Departamento de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, apenas lo atendió de parado en un pasillo para un intercambio de unos minutos. La única bilateral fue con Netanyahu, que fue repudiado cuando gran parte de las delegaciones se retiraron entre abucheos durante su discurso. La soledad de Netanyahu, el aliado de Milei fue ominosa.

En declaraciones periodísticas tras su discurso, Milei aseguró que Trump y Netanyahu son seres humanos “excepcionales”. Trump acababa de amenazar a los países latinoamericanos, entre ellos Argentina, con invasiones e intervenciones. Y Netanyahu tiene una orden de captura pedida por la Corte Penal Internacional a raíz de los crímenes de guerra y de lesa humanidad en Gaza. La diplomacia del gobierno de Milei se alejó de los que respaldaban el reclamo argentino por Malvinas y se sometió a la de los países que respaldan a Gran Bretaña.



El premio consuelo que cedió el gobierno de Trump fue un acuerdo sin plata, de financiamiento a futuro de obras para los polos mineros, gasíferos o petroleros, por siete mil millones de dólares. Pero Estados Unidos exigió que el acuerdo sea aprobado a libro cerrado por el Congreso argentino, o sea, sin discutir las cláusulas que lo constituyen.

Lula abrió el plenario con un discurso impecable en el que reivindicó el crecimiento con justicia social como meta socioeconómica, el multilateralismo como ordenamiento internacional y advirtió contra los hegemonismos. En ese punto incluyó la frase que molestó a Trump: “Brasil no cabe en el patio trasero de ninguna potencia”.

Lo siguió Trump, que se cansó de subrayar que su país tiene un “ejército maravilloso y el más fuerte del planeta” lo que ejemplificó con la agresión a Venezuela y el inhumano bloqueo al pueblo cubano. Y advirtió que usará esa fuerza en cualquier país del hemisferio occidental (por América Latina y el Caribe) si considera que están amenazados los intereses de su país. Estados Unidos determina (sea cierto o no) que en determinado país actúa un cartel narcoterrorista y se considera con el derecho de invadirlo. La amenaza pareció una devolución a las palabras de Lula. Insistió con arrogancia en la invasión a Venezuela y se jactó de haberse apoderado de su petróleo, con otra frase brutal: “el botín es para los vencedores”.

Una amenaza de ese calibre siempre es grave. Pero en este caso la gravedad es mayor porque significa que la región perdió soberanía, que los latinoamericanos pasaron a convertirse en ciudadanos de segunda que no pueden tomar decisiones que disgusten a la potencia del Norte. Trump dijo que tiene derecho a intervenir en cualquier país de la región donde opere una banda narco. Para invadir Venezuela, inventó el Cartel de los Soles, que no existía.



Estados Unidos y Brasil tienen elecciones en los próximos días. La actuación de ambos mandatarios estuvo dirigida también a sus propias internas. Lula proyectó el peso y el respeto internacional que concita su figura, mientras que Trump insistió con una sobreactuación del MAGA (Make America Great Again) usando a América Latina de punching ball.

En paralelo a la presencia de Milei, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, estaba también en Nueva York. Su visita se desarrolló en dos niveles, uno económico y otro político. Por el primero, se reunió con los acreedores de la deuda que tomó la exgobernadora María Eugenia Vidal y que debió negociar Kicillof. También se reunió con empresarios interesados en conocer a un futuro presidenciable.

En el otro plano, el de la política, en vez de buscar con afano una reunión con Trump que no le cedieron, Kicillof se reunió con la antítesis de Trump, el joven alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, quien declaró que, si tuviera la capacidad, hubiera metido preso a Netanyahu. El gobernador bonaerense participó en una reunión de fuerzas populares y progresistas en la que también intervino el mandatario español, Pedro Sánchez. El itinerario fue la contracara del que realizó Milei. Lo más insólito fue que el Presidente argentino responsabilizó a Kicillof por la suba del riesgo país. Dos giras, dos países.

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sábado, 26 de septiembre de 2026

EL COMPAÑERO TRUMP,

 

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“Significativamente, debido al acento cada vez más criminal que Marco Rubio le ha impreso al bloqueo contra Cuba, el respaldo a esa política se ha reducido en los últimos dos años, al pasar de 32 a 28 por ciento actual. Y todo ello, a escasas seis semanas de la elección de medio periodo prevista para el 3 de noviembre.  Falta, para completar el cuadro, que el señor gritón se vea en riesgo inminente de perder la mayoría en ambas cámaras y de quedar expuesto a un impeachment y que pretenda suspender esos comicios; es algo que no tiene precedentes, pero tampoco los tenía el intento de golpe de Estado promovido por Trump el 6 de enero de 2021 para no ser desalojado de la Casa Blanca. Pensándolo bien, nadie hasta ahora había hecho más que Trump por acabar con la hegemonía planetaria estadunidense, por reducir la influencia de Washington en el mundo y por dinamitar el poder de la presidencia en Estados Unidos. Tal vez sea momento de reflexionar, de ver al hombre desde un nuevo ángulo y empezar a considerarlo un campeón de las causas contra el imperialismo. Tal vez cuando deje el cargo reclame el crédito por esos inmensos logros, se asuma al fin –tras duras décadas de vivir como un infiltrado– como una persona progresista y proclame: “han vivido en el error; todo este tiempo he estado del lado de ustedes; soy el más radical de los antifas; soy el compañero Trump”.

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Donald Trump enfrenta un escenario de tensiones internacionales y desgaste político interno en Estados Unidos. Foto Afp

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EL COMPAÑERO TRUMP.

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Por Pedro Miguel.

Fuente. Diario La Jornada 26 de septiembre del 2026.

Desde la tribuna más alta de la comunidad internacional, los jefes de Estado de Francia, Jordania, Turquía y España, países aliados de Estados Unidos, expresaron su repudio al genocidio de palestinos perpetrado por Israel. También lo hicieron gobernantes de naciones con vínculos menos estrechos con Washington, como Lula da Silva, de Brasil. Y mientras el asesino Benjamin Netanyahu ladraba ante una sala semivacía, en las calles de Nueva York marchó y fue reprimida una expresión de la sociedad estadunidense del rechazo creciente a ese genocidio.

En lo que debiera ser un altar de la convivencia, el diálogo y la colaboración, Trump amenazó con aniquilar a un país entero, calumnió a México en forma por demás proyectiva –porque los verdaderos epicentros, motores e instigadores del narcotráfico son Estados Unidos y su gobierno– y abogó por la ejecución extrajudicial, la agresión bélica, la intervención ilegal en otros países y el despojo a secas como instrumentos para promover la democracia y algo que él llama “civilización”.

Vayan como antecedentes el contraste entre la promesa–amenaza trumpiana de imponer el dominio total de Washington en este hemisferio y sus constantes agresiones a sus socios continentales más importantes, Canadá y México, y a la mayor economía de Latinoamérica, Brasil. Como consecuencia de esas agresiones, el gobierno de Ottawa ya decidió estrechar sus lazos con la Unión Europea y aflojarlos con su vecino del sur.



O el empecinamiento del amo de la Casa Blanca en destruir la presencia y la influencia de su país en Medio Oriente mediante la prolongación de una guerra a todas luces perdida y el aplazamiento absurdo de una derrota inevitable. La guerra contra Irán ha puesto en evidencia que ante la república islámica los grandes portaaviones estadunidenses sirven para muy poco más que darle una vida de infierno a sus tripulaciones, que las bases militares en la península arábiga, Jordania e Irak son mucho más vulnerables de lo que se pensaba; que, ante la creciente escasez de armas antibalísticas, el Pentágono no ha tenido otro remedio que descobijar a Japón, Corea del Sur, Europa y Ucrania para llevar a Medio Oriente municiones millonarias y de difícil fabricación; y que si Trump ha estado chantajeando a sus aliados europeos para que se involucren en el conflicto, ello se debe principalmente a que la Marina de Estados Unidos, en un afán de modernidad arrogante y temerario, retiró sus barcos dragaminas (clase Avenger e Independence) y quiso remplazarlos por una navaja suiza llamada Litoral Combat Ship, que en teoría sirve para muchas cosas y en la práctica, para ninguna.

Trump prometió evitar las guerras y se ha involucrado en una particularmente desastrosa. Prometió mantener bajos los precios de los combustibles y ha conseguido elevarlos en forma angustiante. Ofreció crear empleos y entre 2024 y 2026, el desempleo pasó de 3.9 a 4.1 por ciento (con un pico de 4.4 el año pasado) de la población económicamente activa. Amenazó a Irán con una guerra económica devastadora y le declaró la guerra a la economía de Estados Unidos. Mandó poner su jeta en una edición conmemorativa de monedas de un dólar –aunque la ley lo prohíbe– y su nombre, antes del de Kennedy en el centro cultural que lleva el segundo; también pretendió darle su apellido al estrecho de Ormuz, aunque no hagan falta pruebas genéticas para determinar que no es hijo suyo.

Como resultado de todo eso y de más, la aprobación de Trump entre la población en general ha caído hasta un histórico 32 por ciento, y en la última semana ese mismo indicador entre los republicanos se deslizó de 82 a 73 por ciento. 

Significativamente, debido al acento cada vez más criminal que Marco Rubio le ha impreso al bloqueo contra Cuba, el respaldo a esa política se ha reducido en los últimos dos años, al pasar de 32 a 28 por ciento actual. Y todo ello, a escasas seis semanas de la elección de medio periodo prevista para el 3 de noviembre. 

Falta, para completar el cuadro, que el señor gritón se vea en riesgo inminente de perder la mayoría en ambas cámaras y de quedar expuesto a un impeachment y que pretenda suspender esos comicios; es algo que no tiene precedentes, pero tampoco los tenía el intento de golpe de Estado promovido por Trump el 6 de enero de 2021 para no ser desalojado de la Casa Blanca.

Pensándolo bien, nadie hasta ahora había hecho más que Trump por acabar con la hegemonía planetaria estadunidense, por reducir la influencia de Washington en el mundo y por dinamitar el poder de la presidencia en Estados Unidos. Tal vez sea momento de reflexionar, de ver al hombre desde un nuevo ángulo y empezar a considerarlo un campeón de las causas contra el imperialismo. Tal vez cuando deje el cargo reclame el crédito por esos inmensos logros, se asuma al fin –tras duras décadas de vivir como un infiltrado– como una persona progresista y proclame: “han vivido en el error; todo este tiempo he estado del lado de ustedes; soy el más radical de los antifas; soy el compañero Trump”.

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