domingo, 7 de junio de 2026

EL REPRESENTANTE DE LA IZQUIERDA ENFRENTA A LA HIJA DEL DICTADOR EN EL BALOTAJE ESTE DOMINGO EN PERÚ. Perú: Robert Sánchez desafía el poder de Keiko Fujimori.

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Indulto a Castillo. Sánchez, que fue ministro de Comercio

Exterior durante todo el gobierno de Pedro Castillo, entre julio de 2021 y diciembre de 2022, ha anunciado desde el primer día de su campaña el indulto a Castillo si llega a la presidencia. Ha convertido el sombrero campesino de ala ancha que usaba Castillo en el símbolo de su campaña. Ofrece un gobierno amplio de coalición nacional, convocando a sectores más allá de la izquierda. Ya ha avanzado en cerrar acuerdos en ese sentido. Para enfrentar la creciente delincuencia ha anunciado como primera acción derogar las “leyes procrimen”, dadas por el actual Congreso controlado por una coalición derechista que encabeza el fujimorismo, que limitan la capacidad fiscal para investigar al crimen organizado y la corrupción política. También anuncia que impulsará que el nuevo Congreso derogue las leyes de impunidad que favorecen a los acusados de violaciones a los derechos humanos dadas por el actual Parlamento. Se ha comprometido a mantener al Perú en la Corte IDH.

“En el terreno económico, ofrece mejorar la recaudación  

fiscal y terminar con las exoneraciones tributarias a grandes grupos de poder económico para invertir esos recursos en fortalecer los programas sociales, aumentar los presupuestos para educación y salud, respetar la autonomía del Banco Central de Reserva, programas de apoyo a las micro y pequeñas empresas y a la agricultura familiar que es la mayoritaria en el país, defender los derechos laborales, el aumento del sueldo mínimo, priorizar el combate a la pobreza.

“El amplio triunfo de Sánchez en el debate del domingo pasado,

el respaldo que ha recibido en los últimos días de varios candidatos presidenciales de distintas tendencias, su alianza con partidos políticos desde la izquierda a la centroderecha y con sindicatos y organizaciones sociales, los mensajes esta semana en redes sociales de líderes de opinión y personalidades que habían dicho viciarían su voto y que ahora señalan que por el peligro autoritario que representa el fujimorismo han decidido cambiar y votarán por Sánchez, le han dado a la candidatura progresista un importante impulso en el decisivo tramo final de la campaña. Está por verse si le alcanza.

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Roberto Sánchez reacciona durante una reunión con corresponsales extranjeros. Paolo Aguilar. EFE.

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EL REPRESENTANTE DE LA IZQUIERDA ENFRENTA A LA HIJA DEL DICTADOR EN EL BALOTAJE ESTE DOMINGO EN PERÚ.

Perú: Robert Sánchez desafía el poder de Keiko Fujimori.

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Con el resultado abierto los peruanos van a las urnas envueltos en una crisis de inestabilidad política y desborde de la delincuencia.

Por. Carlos Noriega.

Fuente. Página /12 sábado 6 de junio del 2026.

Desde Lima

Envueltos en una crisis de inestabilidad política y desborde de la delincuencia, este domingo los peruanos van a las urnas para elegir un nuevo gobierno para los próximos cinco años. En la última década ningún presidente ha podido terminar su mandato, el país ha tenido ocho jefes de Estado en los últimos diez años. Más de 27 millones de peruanos elegirán entre el izquierdista Roberto Sánchez y la ultraderechista Keiko Fujimori. Para la elección de este domingo llegan en un empate técnico, lo que deja el resultado abierto. Keiko Fujimori postula a la presidencia por cuarta ocasión consecutiva. En las tres anteriores perdió en el balotaje, una sombra que la persigue, que la ha cubierto de una fama de perdedora en las instancias decisivas.

Keiko postula reivindicando la dictadura de su padre, Alberto Fujimori, quien fue sentenciado por crímenes de lesa humanidad y corrupción. Sánchez lo hace como heredero político del expresidente Pedro Castillo, el maestro rural de izquierda que en diciembre de 2022 fue destituido y encarcelado por su fallido intento de cerrar el Congreso controlado por la derecha que maniobraba para derrocarlo.


Cancha inclinada.

Ha sido una campaña con la cancha inclinada contra la candidatura progresista. Los grandes medios se han alineado en una campaña de ataques y desprestigio contra Sánchez, y de lavado de los muchos cuestionamientos y denuncias de corrupción que tiene el fujimorismo. Insólitamente, los medios han presentado como la carta de la democracia y la estabilidad a Keiko Fujimori, que reivindica una dictadura y que en los últimos años ha utilizado su poder en el Congreso para capturar el sistema de justicia y ha sido un factor clave en la inestabilidad política de la última década.

Durante la campaña se ha visto, de un lado a una candidata respaldada, además de los grandes medios, por los grandes grupos económicos y todo el establishment, que para ganar votos ha apostado al miedo a la izquierda y a un supuesto comunismo que lo estatizaría todo, y del otro lado a un candidato de discurso popular, impulsado por los sectores más pobres y excluidos, que llama a detener el autoritarismo fujimorista y enfrentar las grandes desigualdades y la pobreza. Una polarización que se asemeja a la de 2021, cuando Castillo derrotó a Keiko. Como en 2021, el fujimorismo saca una importante ventaja en Lima, que es un tercio del electorado. Sánchez, como Castillo hace cinco años, gana con una amplia diferencia en las zonas andinas, entre la población rural.



Qué dicen los sondeos.

Keiko encabeza los sondeos por una diferencia mínima que está dentro del margen de error, por lo que las encuestadoras hablan de empate técnico. En la última semana se ha registrado una tendencia al alza de Sánchez. El pasado domingo, en las últimas encuestas que la ley permite difundir, la diferencia a favor de Keiko era entre dos y cuatro puntos. Esta semana se ha reducido a entre 0,4 y un punto. Página 12 tuvo acceso este sábado a dos sondeos realizados por las encuestadoras para sus clientes empresariales, que la ley prohíbe difundir en el país.

De acuerdo con la encuestadora Ipsos, Keiko tiene 44,1 por ciento y Sánchez 43,7 por ciento. El pasado domingo, esta misma encuestadora le daba a Fujimori 40,4 por ciento, contra 38,3 por ciento de Sánchez. Un sondeo de Datum le da a Fujimori 44,9 por ciento y a Sánchez 43,9 por ciento. El domingo pasado, Datum le otorgaba a Fujimori 39,7 por ciento y a Sánchez 35,4 por ciento.



Nerviosismo.

En el fujimorismo han pasado de la arrogancia al nerviosismo. Cuando se sentían seguros ganadores, la dirigencia fujimorista rechazó la posibilidad de convocar a otras fuerzas políticas, no pudieron ocultar su ADN autoritario. En la víspera de la elección, cuando ya no sentía segura su victoria, Keiko difundió un video en el que llamaba al excandidato presidencial de derecha Carlos Álvarez a trabajar juntos, a lo que hasta ahora se había negado. Un día antes había elogiado al ultraderechista excandidato presidencial Rafael López Aliaga, que le dio su apoyo.

Keiko declaró el viernes que si llega a la presidencia evaluaría un indulto a los expresidentes Pedro Castillo, cuyo respaldo ha sido clave para el éxito electoral de Sánchez, y Martín Vizcarra, rival del fujimorismo, sentenciado por corrupción y con cierto nivel de respaldo. Antes había atacado duramente a Sánchez por ofrecer el indulto para Castillo. Una movida interpretada como un acto de desesperación para buscar votos. Con la esperanza de fortalecer su candidatura, su equipo de campaña difundió en la víspera de la elección el respaldo que ha recibido de personajes de la derecha internacional, como el candidato presidencial colombiano Abelardo de la Espriella y la venezolana María Corina Machado.

La candidata fujimorista ha centrado su campaña en proponer mano dura para enfrentar la creciente delincuencia. Ha dicho que si llega a la presidencia retiraría al Perú de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), cuya defensa de los derechos humanos considera una limitación para combatir la delincuencia. Defender el equilibrio fiscal y macroeconómico son sus propuestas económicas centrales, pero la bancada parlamentaria fujimorista se ha convertido en la mayor amenaza al equilibrio fiscal con una serie de exoneraciones tributarias a grandes empresarios. Sobre esas exoneraciones la candidata ha guardado silencio.



Indulto a Castillo.

Sánchez, que fue ministro de Comercio Exterior durante todo el gobierno de Pedro Castillo, entre julio de 2021 y diciembre de 2022, ha anunciado desde el primer día de su campaña el indulto a Castillo si llega a la presidencia. Ha convertido el sombrero campesino de ala ancha que usaba Castillo en el símbolo de su campaña. Ofrece un gobierno amplio de coalición nacional, convocando a sectores más allá de la izquierda. Ya ha avanzado en cerrar acuerdos en ese sentido. Para enfrentar la creciente delincuencia ha anunciado como primera acción derogar las “leyes procrimen”, dadas por el actual Congreso controlado por una coalición derechista que encabeza el fujimorismo, que limitan la capacidad fiscal para investigar al crimen organizado y la corrupción política. También anuncia que impulsará que el nuevo Congreso derogue las leyes de impunidad que favorecen a los acusados de violaciones a los derechos humanos dadas por el actual Parlamento. Se ha comprometido a mantener al Perú en la Corte IDH.

En el terreno económico, ofrece mejorar la recaudación fiscal y terminar con las exoneraciones tributarias a grandes grupos de poder económico para invertir esos recursos en fortalecer los programas sociales, aumentar los presupuestos para educación y salud, respetar la autonomía del Banco Central de Reserva, programas de apoyo a las micro y pequeñas empresas y a la agricultura familiar que es la mayoritaria en el país, defender los derechos laborales, el aumento del sueldo mínimo, priorizar el combate a la pobreza.

El amplio triunfo de Sánchez en el debate del domingo pasado, el respaldo que ha recibido en los últimos días de varios candidatos presidenciales de distintas tendencias, su alianza con partidos políticos desde la izquierda a la centroderecha y con sindicatos y organizaciones sociales, los mensajes esta semana en redes sociales de líderes de opinión y personalidades que habían dicho viciarían su voto y que ahora señalan que por el peligro autoritario que representa el fujimorismo han decidido cambiar y votarán por Sánchez, le han dado a la candidatura progresista un importante impulso en el decisivo tramo final de la campaña. Está por verse si le alcanza.

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DECLIVE HEGEMÓNICO, ASCENSO DEL SUR GLOBAL ¿DESCOLONIZACIÓN?

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“La migración se vuelve un indicador esclarecedor, es decir, las potencias en ascenso suelen integrar fuerza de trabajo, y las potencias en declive tienden a securitizar fronteras y administrar la crisis mediante exclusión. Por eso Estados Unidos endurece sus políticas migratorias, criminaliza a los migrantes y busca cerrar fronteras, construir muros, aumentar las inhumanas deportaciones y fortalecer el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas, todo lo cual refleja no sólo racismo estructural sino debilitamiento económico y social interno. China y otras economías asiáticas, por el contrario, avanzan en un proceso distinto: absorben a su población, amplían mercados internos, desarrollan infraestructura y, progresivamente atraen migración.  Por otro lado, la resistencia al orden hegemónico estadunidense no proviene de un único bloque ideológico, sino que es heterogéneo lo que podría explicar tanto la conformación de organismos tales como el BRICS+ y por qué es el Sur global el que busca alcanzar un orden mundial multipolar y la autonomía estratégica para Asia, África, América Latina y Medio Oriente. 

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El presidente chino, Xi Jinping junto al mandatario bnrasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín, el 13 de mayo de 2025. Foto Afp

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Por. Ana María Aragonés.

Fuente. Diario La Jornada Ciudad de México sábado 6 de junio del 2026.

En el siglo XX, la crisis de 1929 y la Segunda Guerra Mundial debilitaron a las viejas potencias europeas, lo que permitió la independencia formal de países de Asia, África y el Caribe. Parecía darse por hecho que independencia era igual a descolonización, pero el colonialismo se amplió a través de la consolidación de la dependencia, la deuda, el comercio desigual, el control tecnológico y una profunda subordinación, sobre todo a los organismos internacionales creados al término de la guerra. 

La hegemonía inglesa entró en declive, tomó su lugar Estados Unidos y el colonialismo continuó. Las potencias coloniales crearon fronteras y dividieron a los países manteniendo en su interior grupos étnicos distintos que, enfrentados entre ellos, les permitía a esas potencias imponer líderes y caciques que actuaron en favor del colonizador. 

Si algún líder buscaba la superación de esas condiciones era, en muchas ocasiones, asesinado, como fue el caso de Thomas Sankara en 1987, presidente del llamado Alto Volta, nombre que él mismo cambió a Burkina Faso en 1984. En relación con América Latina, el efecto emancipador de los teóricos latinoamericanos fue cercenado por las brutales dictaduras para impedir que la región superara dependencia y subordinación. 



Hay que resaltar que veintinueve países asiáticos y africanos recién independizados decidieron, frente a la bipolaridad de la Guerra Fría, reunirse en Bandung (Indonesia) en la Conferencia Afroasiática en 1955. 

Se reunieron “no para pedir un lugar en la mesa del poder mundial, sino para construir otra mesa”, y lanzaron un conjunto de principios para la coexistencia pacífica que hoy suenan actuales (Javier Vadell). Sin embargo, como señala el autor, la globalización neoliberal en los años 90 y la implosión de la Unión Soviética fragmentaron al Sur global y “el espíritu de Bandung se declaró obsoleto”. 

En el siglo XXI ocurre algo comparable, pero en otro nivel. La crisis de 2008 mostró los límites del capitalismo financiero occidental y se aceleró el cuestionamiento del orden unipolar construido tras la Guerra Fría

Estados Unidos está en un declive hegemónico que se expresa en parte por un desplazamiento estructural del centro económico eurooccidental mundial hacia el sudeste asiático, dentro del cual China representa el caso más sobresaliente no sólo porque resistió la subordinación colonial, sino que logró industrializarse, desarrolló tecnología a niveles extraordinarios, sacó de la pobreza a 800 millones de personas y ha mostrado una sustancial disciplina económica con el cumplimiento de los llamados planes quinquenales. 

China está dispuesta a relacionarse con otros países no a través de amenazas, sino de la cooperación. Por eso resultan de enorme interés proyectos como la iniciativa de la franja y la Ruta de la Seda, que se han convertido en un centro de articulación económica para Asia, África y partes de América Latina. No obstante, China enfrenta problemas demográficos: por un lado, el envejecimiento de la población, además de la caída de los índices de natalidad. 

Estas son consecuencias de las políticas demográficas impuestas a partir de 1979 que obligaba a las parejas a tener sólo un hijo, de lo contrario eran seriamente penalizados, sobre todo laboralmente. Ahora esa política se ha flexibilizado; sin embargo, hay una enorme resistencia por parte de las parejas no solo acostumbradas a familias con un sólo hijo, sino al elevado costo que supone.



Pero, por otro lado, lo que muestran los datos de su modelo económico actual es que China ya no sólo retiene población que es absorbida en sectores industriales, tecnológicos y urbanos, sino que comienza a atraer migración, mostrando una transformación histórica del sistema mundial y confirmando así algunos supuestos que hemos ido planteando. 

En primer lugar, que procesos de desarrollo absorben a la población nativa, se elimina prácticamente la emigración forzada y se hace efectivo el derecho a no migrar. Por eso, las ciudades chinas empiezan a atraer estudiantes, trabajadores especializados, comerciantes y empresarios extranjeros, especialmente del Sur global. 

Es importante recordar que hace pocos años realizamos un estudio en el que claramente se observaba que en Estados Unidos, la migración proveniente de China alcanzaba niveles superiores a los migrantes procedentes de México, lo que sucedía por primera vez. Ahora la situación ha dado un vuelco. 

La migración se vuelve un indicador esclarecedor, es decir, las potencias en ascenso suelen integrar fuerza de trabajo, y las potencias en declive tienden a securitizar fronteras y administrar la crisis mediante exclusión. Por eso Estados Unidos endurece sus políticas migratorias, criminaliza a los migrantes y busca cerrar fronteras, construir muros, aumentar las inhumanas deportaciones y fortalecer el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas, todo lo cual refleja no sólo racismo estructural sino debilitamiento económico y social interno. China y otras economías asiáticas, por el contrario, avanzan en un proceso distinto: absorben a su población, amplían mercados internos, desarrollan infraestructura y, progresivamente atraen migración. 

Por otro lado, la resistencia al orden hegemónico estadunidense no proviene de un único bloque ideológico, sino que es heterogéneo lo que podría explicar tanto la conformación de organismos tales como el BRICS+ y por qué es el Sur global el que busca alcanzar un orden mundial multipolar y la autonomía estratégica para Asia, África, América Latina y Medio Oriente. 

“Alianzas sin subordinación, solidaridad sin amenazas” Aime Césaire

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sábado, 6 de junio de 2026

TODOS CONTRA LA MARIONETA DE MÍSTER TRUMP.

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“Pero para el pueblo colombiano también estas elecciones son un asunto de supervivencia. No sólo para esa izquierda que confunde política con bolsa de empleo y que teme perder sus puestos. Para la gente del común también. De la Espriella acabará con lo poco que se ha podido avanzar en términos de derechos, en términos de paz, en términos de bienestar social, en términos de derechos ambientales y derechos de las mujeres, y pretende llevarnos con un programa político sacado literalmente de las cavernas a un escalamiento de la guerra, a una explotación feroz de los más pobres en el país que ya es uno de los más desiguales en el mundo, a la misoginia desenfrenada, a la destrucción del ambiente con graves consecuencias para la sociedad, a la militarización absoluta de la vida social. Seremos reducidos a una mera colonia de USA, país que ya nos quitó Panamá y ahora quiere acabar con nuestra soberanía, porque de la Espriella no es un líder sino una triste marioneta. Lo peor, es que el país quedará en manos ya no sólo de los corruptos, sino de los delincuentes, mafiosos, maltratadores de mujeres, y criminales a los que, de la Espriella, como abogado, tantos favores ya les ha hecho. Y dirán que eso es ley y orden.

“Cada cual tendrá sus razones, pero para la segunda vuelta todos (menos la mafia) deberíamos estar en contra del candidato de la Espriella. Pero lo más importante, es que esto no se decide en las urnas, sino que al final de cuentas, se decidirá con la movilización popular. Movilización en defensa de la vida, de la igualdad, de la libertad, de la soberanía, de la economía solidaria, del medio ambiente, del agua, por la paz y contra la guerra. Así la guerra y la contrainsurgencia se disfracen solapadamente de progresismo como bajo Petro, o se muestren de manera pornográfica como con de la Espriella. He dicho.

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Fuentes: Rebelión.

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TODOS CONTRA LA MARIONETA

DE MÍSTER TRUMP.

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Por Espartaco | 06/06/2026 | Colombia.

Fuentes Revista Rebelión sábado 6 de junio del 2026.

El apoyo del político más detestado e impopular en el mundo dice todo lo que uno necesita saber de este fraude llamado de la Espriella.

Dije que de la Espriella es algo peor que el uribismo y me sostengo en esa opinión. Es un salto cualitativo hacia algo muchísimo más podrido, y ojo, que el uribismo ya había puesto la vara delincuencial bastante alta. Pero la historia de Colombia demuestra que cada vez que pensamos que se había tocado fondo, hay algo más abajo. Hasta un derechista como Héctor Abad Facho-lince se da cuenta de lo que tenemos en juego, y hace una magnífica descripción del autodenominado Tigre:

No es necesario mostrarles una foto ni decirles el nombre y apellido de un petardo; ustedes van a verlo dibujado con palabras.

Me refiero a un tipo tan ridículo que sostiene que solo lo saben afeitar en Miami. Un macho tan inseguro de su aspecto –y a pesar de eso tan vanidoso– que confiesa gastar cada mañana una hora entera acicalándose la barba, pelo a pelo, ante el espejo. Un varón tan dudoso de su virilidad que les señala a las mujeres, para que se lo admiren, el magnífico tamaño de su paquete erecto.

Un salvador de la patria cuya consorte sostiene que si no ganan las elecciones volverán a su amena vida de rentistas en Miami o en Florencia. Un patriota que hará lo que el mandamás de Estados Unidos le indique y que seguirá su ejemplo de mezclar el Estado con sus negocios privados para hacer aún más grande el paquete de sus propiedades. Un firme por la patria que en realidad sería un procónsul del Imperio.

Un tipo tan deshonesto que tiene mala fama entre los bandidos. Tan perezoso y mediocre que su programa de gobierno se reduce a tres páginas de lugares comunes y amenazas violentas. Con tan mal oído que se cree buen cantante; con tal mal gusto que se cree elegante porque se viste más ceñido que un torero, quizá, precisamente, para que se le forre el paquete chileno. O, si no chileno, al menos siciliano.

Un autoritario sin autoridad, porque jamás ha gobernado nada; un mandón que desconoce la eficacia porque confunde la gritería histérica con el don de mando. Uno que jamás prestó servicio militar, pero se apropia de los gestos marciales para hacerse pasar por comandante en jefe del ejército. Un altanero y engreído que cree que humillar a los demás es un triunfo y no una infamia.

Ahí hay un retrato perfecto. En fin, de la Espriella es un tipo tan torcido, que hace ver al uribismo casi como algo decente. Su prontuario ya es bien conocido.



EL FACTOR TRUMP.

Como prueba de lo que digo, ha recibido el respaldo del torcido en jefe de la política internacional, Donald Trump: un pederasta y protector del círculo de pedófilos de Epstein, un corrupto que no sabe distinguir la cosa pública de sus asuntos privados, un asesino de niñas iraníes, un depredador misógino y maltratador de mujeres, el financiador del único genocidio contemporáneo, un matón de segunda, secuestrador, acusado en su propio país de felonía y traiciónEste es el mensaje que deja en las redes sociales el delincuente Trump:


¡Felicitaciones al candidato presidencial colombiano, El Tigre, Abelardo de la Espriella, un líder inteligente, fuerte y tenaz, ¡por su contundente victoria en la primera vuelta de las elecciones presidenciales colombianas! Abelardo lucha incansablemente por su gran país y su gente, y los ama, al igual que yo a los Estados Unidos de América. Como presidente, Abelardo tendría un éxito rotundo al liderar a Colombia para impulsar la economía, crear empleos, promover el comercio, detener la inmigración ilegal, combatir el crimen y las drogas, ¡y restaurar el orden público! Abelardo se enfrentará a un marxista de la izquierda radical en la segunda vuelta del 21 de junio. Los resultados de estas elecciones son cruciales para el futuro de Colombia y su relación con los Estados Unidos. Debido a sus grandes logros y a su apoyo político a mi persona, es un honor para mí brindarle a Abelardo mi respaldo total ¡“EL TIGRE” ABELARDO DE LA ESPRIELLA NO DEFRAUDARÁ AL MARAVILLOSO PUEBLO DE COLOMBIA!

Da risa ver cómo estos delincuentes se adulan uno a otro y cómo presumen de lo que adolecen. Son militaristas que no prestaron el servicio militar, salvadores de la patria cuyos intereses están en el extranjero, patriotas al servicio de potencias foráneas (USA en el caso del colombiano, Israel en el caso del gringo), defensores de la ley y el orden que andan de parceros de la mafia.

¿Grandes logros? Por favor, diga cuáles, porque este tipo nunca ha estado en cargo alguno (a lo mejor se refiere a los favores como tinterillo de narcos). ¿Combatir el crimen y las drogas? Hombre, si es que Abelardo es el abogado estrella de los capos, traquetos y paracos. Pero si lo dice Trump, que es un criminal que dice él mismo que no tiene porqué respetar el derecho internacional… en fin, burros hablando de orejas.

Pero en realidad, el apoyo del político más detestado e impopular en el mundo dice todo lo que uno necesita saber de este fraude llamado de la Espriella. Trump está acabando con la economía de USA, tiene a su país en graves dificultades por sus aventuras militares y nunca ha estado tan aislado como en el presente. Sus virajes y arrebatos tienen al mundo de cabeza, mientras los ciudadanos de USA no pueden ya con el precio del petróleo, de las cuentas y de la canasta básica. Hasta sus acólitos más fanáticos lo están abandonandosu impopularidad supera el 60% según todas las encuestas, rechazo que ningún otro presidente de USA ha tenido. El apoyo de Trump por este candidato debería sonar todas las alarmas para el pueblo colombiano.



TODOS CONTRA DE LA ESPRIELLA.

Petro, quien se jacta de hablar personalmente con Trump y de ser su amigo (como si eso fuera un honor), debe estar con los nervios de punta. Petro, quién lamentó que Corina Machado y no Trump ganara esa farsa de Nóbel de la Paz –“No debió quitarle el Nóbel a Trump” dijo Petro-, Petro, quien defendió a Trump como un pragmático, quien le entregó la Isla Gorgona a los USA como si ya no tuvieran suficientes bases militares en Colombia desde las que intervenir aquí y en Ecuador y en Venezuela, quien después de su reunión en la Casa Blanca le dio a Trump todo lo que éste quiso, sobre todo en el tema de contrainsurgencia, drogas y de migración. Aparte de olvidarse de Palestina. Petro se debe sentir traicionado porque su nueva amistad le diera la espalda y apoya al candidato de la Espriella que dice que de ganar las elecciones lo entregará en extradición a USA por narco. Pero así es la vida, y Roma nunca ha pagado traidores. Estas elecciones para Petro son un asunto de autoconservación, de sobrevivencia.

Pero para el pueblo colombiano también estas elecciones son un asunto de supervivencia. No sólo para esa izquierda que confunde política con bolsa de empleo y que teme perder sus puestos. Para la gente del común también. De la Espriella acabará con lo poco que se ha podido avanzar en términos de derechos, en términos de paz, en términos de bienestar social, en términos de derechos ambientales y derechos de las mujeres, y pretende llevarnos con un programa político sacado literalmente de las cavernas a un escalamiento de la guerra, a una explotación feroz de los más pobres en el país que ya es uno de los más desiguales en el mundo, a la misoginia desenfrenada, a la destrucción del ambiente con graves consecuencias para la sociedad, a la militarización absoluta de la vida social. Seremos reducidos a una mera colonia de USA, país que ya nos quitó Panamá y ahora quiere acabar con nuestra soberanía, porque de la Espriella no es un líder sino una triste marioneta. Lo peor, es que el país quedará en manos ya no sólo de los corruptos, sino de los delincuentes, mafiosos, maltratadores de mujeres, y criminales a los que, de la Espriella, como abogado, tantos favores ya les ha hecho. Y dirán que eso es ley y orden.

Cada cual tendrá sus razones, pero para la segunda vuelta todos (menos la mafia) deberíamos estar en contra del candidato de la Espriella. Pero lo más importante, es que esto no se decide en las urnas, sino que al final de cuentas, se decidirá con la movilización popular. Movilización en defensa de la vida, de la igualdad, de la libertad, de la soberanía, de la economía solidaria, del medio ambiente, del agua, por la paz y contra la guerra. Así la guerra y la contrainsurgencia se disfracen solapadamente de progresismo como bajo Petro, o se muestren de manera pornográfica como con de la Espriella. He dicho.

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viernes, 5 de junio de 2026

LA PORFIADA DEFENSA DE LA VIDA EN TIEMPOS OSCUROS.

 

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Desembocamos en la necropolítica: una política donde se tolera la muerte de las personas y de la naturaleza para mantener vivas las economías. La necropolítica es una consecuencia de estos tiempos oscuros. En esas condiciones, los países caen en sucesivas crisis, que pueden ser políticas, económicas o de otros tipos, las que, al mismo tiempo, agravan la problemática ambiental y suman impedimentos para poder resolverla. Esto permite abordar una condición clave: los temas del Día Mundial del Ambiente son inseparables de otras dimensiones, todas ellas enmarcadas en estilos de desarrollo que sueñan con seguir creciendo explotando tanto a las personas como a la naturaleza. Se desatiende o reniega de la crisis ambiental precisamente porque se interpreta que cualquier medida es un obstáculo al funcionamiento de las economías. De un modo análogo, se recortan las salvaguardas de los derechos humanos porque también son concebidas como trabas para un buen desempeño económico. Y, a su turno, se produce una política raquítica que permite seguir destruyendo la naturaleza y tolera la pobreza y la muerte de las personas.

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Fuentes: Rebelión [Imagn. Ypres after the First Bombardment, Christopher Richard Wynne Nevinson, 1927. Sheffield Museums].

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LA PORFIADA DEFENSA DE LA VIDA EN TIEMPOS OSCUROS.

Dia Mundial del Medio Ambiente.

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Por Eduardo Gudynas | 05/06/2026 | Ecología social

Fuentes Revista Rebelión viernes 5 de junio del 2026

El Día Mundial del Ambiente, el 5 de junio, debería ser una celebración de la vida. Un encuentro con todas sus expresiones: la belleza de los paisajes, la variedad de animales y plantas que albergan las selvas, las llanuras y los mares, cada uno de ellos con sus peculiares modos de existencia. Es encontrarse con todas esas vidas porque de ellas también dependen las nuestras propias como humanos.

Sin embargo, el Día Mundial del Ambiente de 2026 es particularmente difícil. Se siguen talando las selvas, el cambio climático no se detiene, los mineros taladran y los petroleros perforan. Una vez más, como viene sucediendo año a año, la problemática ecológica se agrava, en unos asuntos a un ritmo acelerado, como ocurre con la pérdida de biodiversidad, y en otros más pausadamente, como son las alteraciones en ciclos biogeoquímicos. Pero nada se detiene. Las medidas para evitar esos problemas siguen siendo inefectivas, y apenas se logran algunos éxitos puntuales, como crear una nueva área protegida o controlar algún agroquímico que dadas esas circunstancias se celebran como enormes victorias.



Teorías y prácticas entrampadas.

El balance de lo que podría resumirse como la teoría y la práctica, que mutuamente se potencian, no es auspicioso. De un lado la información, los argumentos y los debates progresan a tropezones. Del otro lado las acciones que realmente se implementan están muy lejos de las medidas que son necesarias.

En el primer ámbito, todos los años deben repetirse las evidencias de los problemas ambientales, tanto los que se sufren dentro de cada país como los que padece la biósfera. Se vuelven a publicar indicadores tales como las hectáreas de bosques talados o el número de especies amenazadas. Cada 5 de junio es necesario defender la relación entre emisiones de gases invernadero y el cambio climático, ante la avalancha de negacionistas. Ante medios de prensa convencionales, refractarios a estos temas, es compressible que se disfrute que, al menos en el Día Mundial del Ambiente, se pueda hablar de la debacle ecológica. Pero, al mismo tiempo, es como si nada se aprendiera de año en año, lo que obliga a repetir las evidencias.

También debe reconocerse que hay disputas conceptuales que no se han saldado, y que eso, en parte, contribuye a los estancamientos. La más evidente se observa en la academia, y junto a ella en organizaciones ciudadanas y gobiernos, donde muchos creen que, incluyendo los recursos naturales como mercancías dentro de los mercados, surgirían milagrosamente bienes y servicios ambientales que resolverían esta problemática. Son reflexiones que pueden ser valiosas como exploración de ideas, que sin duda nutren los papers en los journals, pero han sido inefectivas en impedir el colapso ambiental. Lo son precisamente porque la mercantilización de la naturaleza es una de las causas básicas de los problemas actuales, y no una solución.

También se enfrentan dificultades en los vínculos entre las teorías y las prácticas. El mejor ejemplo es que aun reconociéndose que deben detenerse las emisiones de gases invernadero, la mayor parte de las propuestas de cambio que emplean la etiqueta de “transiciones” quedan empantanadas en no terminar de romper con el carbón o los hidrocarburos, o en promover nuevos extractivismos que necesitan del litio para el mundo eléctrico que imaginan.

Otro ejemplo lo ilustra la reciente conferencia internacional sobre la transición para dejar los combustibles fósiles, convocada por los gobiernos de Colombia y Países Bajos, que se reunió en la ciudad de Santa Marta. Sin duda fue muy bueno que la administración de Gustavo Petro lo hubiese logrado. Pero si somos sinceros, y aunque sea doloroso indicarlo, no se consiguieron resultados concretos y solo se puede celebrar que algunos gobiernos testarudos aceptaran, por fin, al menos hablar en público sobre la posibilidad de abandonar sus adicciones al petróleo y el carbón, lo que se les reclama desde hace casi treinta años.

En el campo de la práctica, las medidas concretas son limitadas, indefinidas o ineficientes. En todos los países persisten vacíos normativos y frecuentemente los incumplimientos, desde la caza furtiva a los derrames de tóxicos, no son detectados ni castigados. Es más, han alcanzado los gobiernos actores de la extrema derecha que lanzan medidas para desmantelar las normas y controles ambientales. Ese camino, iniciado por Donald Trump en Estados Unidos, ahora es imitado en nuestro continente, tal como hacen las administraciones Noboa en Ecuador, la de Milei en Argentina, Kast en Chile o Paz en Bolivia. Esto se ilustra con un ejemplo reciente que acaba de ocurrir en Bolivia donde, con la aprobación de un nuevo “Reglamento de adecuación de derechos mineros simplificado”, se elimina la licencia ambiental y la consulta previa para las cooperativas mineras.



Las brechas persistentes.

Se mantienen enormes brechas entre las medidas ambientales que serían necesarias y el apego de políticos, empresarios y buena parte de la sociedad a estilos de desarrollo que, al final de cuentas, son responsables de lo que padecemos. Inevitablemente surgen múltiples interrogantes.

¿Cómo discutir las vías para abandonar los combustibles fósiles, cuando los gobiernos, empresas y amplios sectores ciudadanos ponen toda su atención en los aumentos de los precios de los combustibles en América Latina por el bloqueo del estrecho de Ormuz?

¿Cómo reclamar la defensa de la Amazonia en Perú, si miles de personas acosadas por la pobreza y falta de opciones se lanzan a la minería de oro aluvial para poder ganar unos dólares?

¿Cómo alzar la voz en Bolivia para evitar que los salares andinos sean devorados por la minería de litio si el país está colapsado por bloqueos carreteros y demandas cruzadas?

¿Cómo llamar a la defensa de la vida si mueren miles de personas por los misiles que unos países lanzan contra otros o llevan adelante impunemente un genocidio?

¿Cómo señalar que se pierde la biodiversidad mientras la violencia urbana y rural se mantiene en muchas regiones, y la muerte de las personas se vuelve una cotidianidad, como si fuera una desgracia inevitable a las que todos deben resignarse?

No tengo una respuesta mágica para esas preguntas, pero eso no implica, de ningún modo, una renuncia a seguir insistiendo en los llamados y reclamos a defender todas las formas de vida. El silencio no es una solución a esta problemática. Desentenderse de ese esfuerzo nos haría cómplices de la destrucción que denunciamos e intentamos revertir.



La política de la crisis ambiental.

Al mismo tiempo, plantear interrogantes como las que se acaban de enumerar, es un paso fundamental para comprender que la problemática ambiental es inseparable de las circunstancias políticas. Precisamente, una de las razones de las inacciones actuales, es que se presentan reclamos o se intentan medidas desconectadas de los contextos políticos, económicos o sociales.

Eso nos lleva a reconocer que somos testigos del deterioro de la calidad de la política, entendida en su clásico sentido de servir a la justicia, la virtud y el bienestar de las personas. A medida que esos ideales se abandonan, las democracias enflaquecen bajo distintos autoritarismos, las opciones y oportunidades para informar y debatir sobre la problemática ambiental se acotan, y se generan vacíos que son ocupados por las lógicas mercantiles. Es una época de oscuridad, para retomar un calificativo de Hannah Arendt, empleado para los momentos de crisis y autoritarismo, que afectan las capacidades de pensar y derrumban los compromisos morales.

Bajo esa dinámica es difícil enarbolar los reclamos ambientales. No solamente se cierran espacios, sino que quienes insisten, por ejemplo, en denunciar los impactos de los extractivismos o el tráfico ilegal de maderas, son perseguidos por el Estado y por los grupos económicos que se benefician de la destrucción de la naturaleza. Entre los ejemplos más recientes se cuentan las medidas del Gobierno Noboa en Ecuador lanzando investigaciones judiciales contra defensores ambientales, o la imposición de controles en la gestión y las finanzas de las organizaciones ciudadanas, como ocurre en Perú.

El deterioro de la justicia y las salvaguardas de los derechos dentro de cada país se da la mano con los embates contra los acuerdos multilaterales que ofrecían esas coberturas, ya que gobiernos como los de Estados Unidos, China o Rusia los atacan. Entretanto, bandas criminales toman el control de la explotación de recursos naturales, como ocurre con la minería de oro aluvial, y la violencia se multiplica hasta alcanzar los asesinatos.

Desembocamos en la necropolítica: una política donde se tolera la muerte de las personas y de la naturaleza para mantener vivas las economías. La necropolítica es una consecuencia de estos tiempos oscuros. En esas condiciones, los países caen en sucesivas crisis, que pueden ser políticas, económicas o de otros tipos, las que, al mismo tiempo, agravan la problemática ambiental y suman impedimentos para poder resolverla. Esto permite abordar una condición clave: los temas del Día Mundial del Ambiente son inseparables de otras dimensiones, todas ellas enmarcadas en estilos de desarrollo que sueñan con seguir creciendo explotando tanto a las personas como a la naturaleza. Se desatiende o reniega de la crisis ambiental precisamente porque se interpreta que cualquier medida es un obstáculo al funcionamiento de las economías. De un modo análogo, se recortan las salvaguardas de los derechos humanos porque también son concebidas como trabas para un buen desempeño económico. Y, a su turno, se produce una política raquítica que permite seguir destruyendo la naturaleza y tolera la pobreza y la muerte de las personas.

Es por esas razones que, en el Día Mundial del Ambiente, como en los demás días del año, no es posible celebrar medidas que apenas son actos cosméticos como las campañas de publicidad de empresas o gobiernos, es pertinente reconocer acciones valiosas, pero no contentarse con ellas si sabemos que no detendrán la avalancha de destrucciones que cotidianamente presenciamos. Asumir las dificultades que imponen los actuales contextos políticos lleva, por el contrario, a persistir porfiadamente en reclamar y actuar en defensa de todas las formas de vida. Estos tiempos oscuros se enfrentan iluminando con alternativas, luchando contra la contaminación, la extinción de especies o la desaparición de paisajes, con mejores teorías y prácticas, al mismo tiempo que se milita por la democracia y los derechos. Son tareas inseparables entre sí y para todos los días del año.

Eduardo Gudynas es investigador en el Centro Documentación Información Bolivia (CEDIB).

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

CAMBIO CLIMÁTICO

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