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Dr. JOSÉ
SIMEÓN TEJEDA MARES-FEBRES.
HOMENAJE EN EL BICENTENARIO
DE SU NACIMIENTO. CONDESUYOS. ANDARAY. 18 DE JUNIO DE 1826.
«Al Virtuoso y Eminente Ciudadano».
Lapida del Cementerio Presbítero Maestro.
Lima.
Dr. Derecho y Dr.
Economía.
MIEMBRO Titular de
“La ACADEMIA LAURETANA de CIENCIAS y ARTES” AREQUIPA. 1852.
DOCENTE de la UNIVERSIDAD
NACIONAL SAN AGUSTIN.
Periodista y
Abogado en la Ciudad de Arequipa.
PRIMER LIBERAL de
“LA INDUSTRIA en el PERU”.
CASTILLA. Lo
invitó como su Asesor Político en Lima. 1856.
PRESIDENTE de la
CAMARA de DIPUTADOS. (2)
DECANO. COLEGIO de
ABOGADOS de LIMA.
ALCALDE de la
CIUDAD de LIMA. Electo 1873.
MINISTRO.
Histórico “GABINETE de los TALENTOS” Basadre.
Ministro de
Educación y Ministro de Justicia.
ELECTO DIPUTADO por
CONDESUYOS. (2)
FUNDADOR
REPUBLICANO de la PROVINCIA de CONDESUYOS.
“Rara Enfermedad
atacó su Vida” Murió el 30 de agosto de 1873. A la Edad de 47 años. Miembro
Titular del “Partido Civil”. Artículo en nuestra Página. Blogger. Sociología
Política. Hoy.
Instituciones de
Condesuyos y Arequipa, presentarán al próximo Congreso, se declare como
“ILUSTRE CIUDADANO CONDESUYANO”. Su BUSTO y su MEMORIA estarán en las 8 Plazas
de la Capital Chuquibamba y sus Distritos.
Tenemos la gran Responsabilidad,
2026. Dr. Pablo Raúl Fernández Llerena. Pas. Decano Nacional del Colegio de Sociólogos
del Perú. CSP. Pas. Decano Vocal. Consejo Nacional de Decanos de los Colegios
Profesionales del Perú. CDCP. Pablo Raúl jueves 18 de junio del 2026.
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Dr. JOSÉ SIMEÓN TEJEDA MARES-FEBRES.
«Al virtuoso y eminente ciudadano».
HOMENAJE al BICENTENARIO de su
NACIMIENTO. 1826-2026.
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Dr. JOSÉ
SIMEÓN TEJEDA MARES-FEBRES.
«Al virtuoso y eminente ciudadano».
HOMENAJE 200 ANIVERSARIO DE SU
NACIMIENTO. 1826-2026.
Dr. Abogado y Dr. en Economía.
Miembro Titular de la Academia
Lauretana de Ciencias y Artes. Arequipa. 1852.
Nació en
Andaray. Condesuyos. El 18 de junio de 1826.
Falleció.
Lima (30) de agosto de 1873.
Padres. José Santos Tejeda del Carpio; María
Juliana Mares Febres-
“José Simeón Tejeda Mares fue un
político y abogado peruano. Fue Ministro de Justicia e Instrucción del Perú en
1864 y Secretario del mismo portafolio entre 1865 y 1867, integrando el llamado
«Gabinete de los Talentos», bajo la dictadura de Mariano Ignacio Prado y en
pleno conflicto con España. Se contó entre los fundadores del Partido Civil.
Presidió la Cámara de Diputados en 1872 y fue alcalde de Lima en 1873”.
Publicado. Pablo Raúl Fernández
Llerena.
Dr. en Sociología. Docente
Universitario.
Decano Nacional del Colegio de
Sociólogos del Perú. CSP. 2023-2025.
Homenaje en el 151 Aniversario de
“fallecimiento”.
Resumen de Publicaciones. Trabajo de
Investigación. Respetamos el Derecho de Autor.
Arequipa 30 de agosto del 2024.
“TEJEDA, José Simeón (1826 -
1873), abogado y político. Representó a su provincia natal en la
Convención Nacional de 1855. Integró la comisión encargada de redactar los
proyectos de Código Penal y de Enjuiciamientos en Materia Penal. Fue Ministro
de Justicia e Instrucción en el gobierno dictatorial del coronel Mariano
Ignacio Prado. Y, elegido nuevamente diputado, en 1872, presidió las sesiones
de su Cámara”. Por Alberto Tauro
Nota individual
Información proporcionada por Juan
Tejeda San Román. José Simeón Tejeda Llegará a ser Ministro de Estado
en el histórico gabinete Gálvez, que acompañó al presidente Mariano
Ignacio Prado en el combate del Dos de Mayo. Será civilista, miembro del primer
partido político del Perú, que fundó Manuel Pardo en 1872. Año en que además
será elegido Diputado por la Provincia de Condesuyos, Arequipa y presidente de
su Cámara, siendo él quien proclamará a Manuel Pardo como Presidente
Constitucional del Perú.
Es electo Decano del Colegio de
Abogados. Lima. Será todavía Alcalde de Lima en 1873 y elegido para candidato a la presidencia
por el partido civil que no se concretó porque murió antes de las elecciones.
Fallecido en Lima en 30/08/1873 según página del Congreso de la Republica Otras
fuentes 30/08/1873
Por. Pablo Raúl Fernandez Llerena".
Fuente. Trabajo de Investigación. "Jose Simeon Tejeda Mares. Ciudadano Condesuyano".
JOSÉ
SIMEÓN TEJEDA MARES.
Nació en Andaray, el 18 de junio de
1826 en la provincia de Condesuyos en el departamento de Arequipa en 1826. Era
hijo de José Santos Tejeda del Carpio (¿? - Arequipa, 2/5/1866) y María Julia
Mares Febres. Sus abuelos paternos fueron el coronel Evaristo de Tejeda San
Martín y María del Carpio.
Realizó sus estudios escolares en
el Colegio Nacional de la Independencia Americana de la
Ciudad Blanca. Al culminarlos ingresó a la Universidad Nacional de
San Agustín, donde se graduó de bachiller y doctor en
Derecho, titulándose de abogado (8/3/1851). Además, fue doctor
en Economía Política. Se dedicó al ejercicio profesional y a la
enseñanza universitaria, teniendo a su cargo la cátedra de Derecho
Público de la mencionada Universidad.
El 6 de agosto de 1852 fue incorporado
a la Academia Lauretana de Ciencias y Artes de Arequipa como socio de número.
En aquella oportunidad leyó una memoria sobre la emancipación
de la industria, la que se iniciaba con las siguientes palabras:
“Quizá podrá mi discurso servir como
signo de agradecimiento al distinguido favor que me hicisteis recibiéndome en
vuestro seno. Yo no hallo otro modo de agradeceros; pero os aseguro que, si lo
hubiese, indudablemente yo lo usaría.
He procurado, señores, buscar algo de
utilidad en mi presente discurso y esto por dos motivos: primero, porque según
el espíritu de la Academia Lauretana, y del siglo en que vivimos, debe
preferirse lo útil a lo bello; y segundo, porque solo teniendo algo de utilidad
mi disertación podrá disimularse las faltas que habrá de tener”
Continúa afirmando que la industria es
un poder:
“La industria. He aquí la materia de
mi presente trabajo. Voy a considerarla en su principio de progreso; voy a
mirarla como un poder social y no extrañéis esta frase, señores. La industria
es un poder social. Sí, lo es. Ora dependiente del poder político, ora
emancipada, o marchando a la par de él, la industria es un poder”. (2)
Paralelamente Tejeda se dedicaba al periodismo,
colaborando en las páginas del diario El Republicano. Durante el gobierno del
Presidente Constitucional de la República, general José Rufino
Echenique, estalló en Arequipa una revolución liberal, encabezada por el
Gran Mariscal Ramón Castilla (1854). Echenique y sus principales colaboradores
fueron acusados de corruptos, principalmente por la llamada consolidación de la
deuda del Estado. Tejeda se unió a Castilla, quien el 5 de enero de
1855, en la batalla de La Palma (Surco), logró la victoria definitiva sobre las
tropas gobiernistas y asumió el Mando Supremo como Presidente Provisorio de la
República. El 5 de febrero el gobierno convocó a elecciones para la Convención
Nacional, la que se instaló el 14 de julio siguiente.
El doctor José Simeón Tejeda inició su carrera legislativa en
1855, cuando fue elegido Diputado por la provincia de Condesuyos a la
Convención Nacional (1855- 1857). Por aquel entonces la Mesa Directiva del
Poder Legislativo se renovaba mensualmente. El 1 de setiembre fue elegido
Secretario suplente de la Convención Nacional, cargo en que fue reelegido el 1
de octubre; el 1 de noviembre fue elegido Secretario propietario. Un año
después, el 1 de noviembre de 1856, resultó electo Vicepresidente de la
Convención Nacional, siendo reelegido el 1 de diciembre. El 1 de abril
de 1857 volvió a ser elegido Vicepresidente.
El 13 de octubre de 1856 la Convención Nacional aprobó una
nueva Constitución Política, de carácter marcadamente liberal, la que limitó
las atribuciones del Jefe del Estado –estableció la vacancia de la Presidencia
de la República por atentar contra la forma de gobierno o disolver el Congreso,
recortó el período gubernamental de seis a cuatro años, creó el Consejo de
ministros, etc.–; suprimió los fueros eclesiásticos, los diezmos y las
primicias; abolió la pena de muerte; estableció el sufragio popular directo
para todos los peruanos que supieran leer y escribir; restableció las Juntas
Departamentales y las Municipalidades; etc. A pesar de no estar de acuerdo con
ella, Castilla promulgó y juró la Constitución, manifestando, al mismo tiempo,
su disconformidad con el recorte de sus atribuciones.
El 31 de octubre, en Arequipa, el general Manuel Ignacio de
Vivanco, encabezando un movimiento de carácter conservador, se sublevó contra
el gobierno y quemó públicamente la Constitución recién aprobada. La revolución
se extendió a Moquegua, Ayacucho y Piura. La Marina de Guerra respaldó al
movimiento. Entre los de los marinos rebeldes se contaban Miguel Grau y Lizardo
Montero. Cuando intentaron tomar el control del puerto del Callao la población
chalaca se resistió en defensa del orden constitucional, representado por
Castilla (22/4/1857). En premio a este acto el Callao recibió la denominación
de Provincia Constitucional. El 2 de noviembre de 1857, estando ausente de la
capital Castilla, debido a la necesidad de hacer frente a los revolucionarios
–a quienes finalmente sometería–, el teniente coronel Pablo Arguedas disolvió
la Convención Nacional. Si bien Castilla condenó este
acto, era evidente que dicha situación le convenía, por lo que cuando regresó a
Lima no la restableció.
El 30 de setiembre de 1853 el Congreso de la República
había aprobado una ley que creó la Comisión encargada de elaborar el primer
Código Penal que tuvo nuestro país. El 18 de octubre el Senado Nacional designó
como sus representantes en dicha Comisión a los Senadores doctores Gervasio
Álvarez, Pablo Cárdenas y Santiago Távara. El 16 de noviembre la
Cámara de Diputados eligió para similares fines a los Diputados Carlos Pacheco,
Mariano Gómez Farfán, Manuel Toribio Ureta, Ignacio Noboa y Gregorio Galdós. El
6 de setiembre de 1856 la Convención Nacional, a través de la
respectiva Resolución Legislativa, estableció una Comisión Revisora del Proyecto
de Código Penal. Asimismo, el 6 de abril del año siguiente designó a
sus integrantes: José Simeón Tejada, José Gálvez Egúsquiza, Santiago Távara,
Ignacio Noboa y Tomás Lama. Tejeda presidió esta Comisión, cuyos trabajos
darían origen al Código Penal de 1862, el que entró en vigencia a partir del 2
de marzo de 1863.Una de las principales modificaciones realizadas fue la
supresión de la pena de muerte. El 8 de mayo de 1861 el Congreso nombró
una tercera Comisión para que hiciese una revisión final del Proyecto. Esta
Comisión la integraron los doctores Manuel Macedo, José Silva
Santisteban, Juan de la Cruz Lizárraga, José María Pérez, Epifanio Serpa, Isaac
Suero y Evaristo Gómez Sánchez. Finalmente, el 23 de setiembre de 1862
el Congreso aprobó el Código Penal, el que fue promulgado el 1 de octubre.
Tras de culminar su accionar legislativo, Tejeda fue
designado auditor de guerra, conjuez adjunto a los fiscales de la Corte Suprema
y miembro del Tribunal de Responsabilidad. El 16 de noviembre de 1861 contrajo
matrimonio con Matilde Ygarza Sarrio (1832 - 5/1/1900).
En las elecciones de 1862 fue elegido Presidente
Constitucional de la República el mariscal Miguel San Román,
quien falleció a los pocos meses de iniciada su gestión. Al hallarse ausentes
de la capital los dos vicepresidentes –el Primer Vicepresidente, general Juan
Antonio Pezet, en Europa; y el Segundo Vicepresidente, general
Pedro Diez Canseco Corbacho. en Arequipa– el mariscal Castilla se
encargó interinamente del Mando Supremo. El 10 de abril fue relevado por Diez
Canseco, quien estuvo encargado hasta el 5 de agosto, fecha en que Pezet asumió
la Presidencia.
Le tocó enfrentar la grave crisis internacional ocasionada
por la agresión española a nuestro país. En agosto de 1862 partió
de Cádiz una “expedición científica”, transportada por una
escuadra española, conformada por cuatro buques de guerra, con destino a
América. Estaba comandada por el almirante Luis Hernández-Pinzón
Álvarez, quien había recibido instrucciones que le indicaban que respaldase
las acciones de sus representantes diplomáticos. La presencia de la armada
española en aguas americanas evidenciaba la intención de su gobierno de
presionar a sus antiguos dominios. Por otra parte, España aún
no había reconocido nuestra independencia.
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El conflicto se inició a raíz de un desafortunado incidente en la
Hacienda Talambo, donde resultaron dos muertos (uno peruano y otro español)
y varios heridos. El asunto, como correspondía, pasó a los tribunales de
justicia nacionales. España envió a nuestro país a Eusebio
Salazar y Mazarredo con el título de comisario extraordinario para el
Perú, lo que fue rechazado porque tal nombramiento implicaba el desconocimiento
de nuestra independencia. El 14 de abril de 1864 la escuadra
española ocupó las islas de Chincha –las que producían el
guano, principal ingreso fiscal–, arriaron nuestro pabellón e izaron su
bandera. Adicionalmente, España reforzó su escuadra con más
buques. Ante la imposibilidad material de atacar a la escuadra enemiga, el
Presidente Pezet inició negociaciones mientras adquiría los buques y otros
armamentos necesarios para el resguardo de nuestra soberanía.
En medio de este complicado contexto, en cumplimiento del
mandato constitucional, el Presidente Pezet acudió al Congreso
de la República a dar lectura a su mensaje a la Representación Nacional.
Antiguamente el mensaje leído por el Presidente de la República era contestado
por el Presidente del Congreso. Esta respuesta fue una costumbre desde inicios
de nuestra vida republicana, aunque ni la Constitución Política del Perú, ni el
Reglamento del Congreso, ni ley alguna obligaba a ella. Generalmente la
contestación era una formalidad de simple cortesía más que un análisis del
mensaje del Presidente de la República. Sin embargo, en esta oportunidad se
produjo un serio incidente. Por entonces era Presidente del Senado
Nacional el Gran Mariscal Ramón Castilla. En su discurso de
contestación Castilla dirigió unas breves, pero significativas, palabras,
llenas de patriotismo, en que le exigía cuentas al Jefe de Estado por las
acciones desarrolladas frente a la amenaza española, acusándolo de actuar por
descuido o por “connivencias criminales”, permitiendo que se
aprovechará...
7 El Gran Mariscal Ramón Castilla fue
Senador por el departamento de Tarapacá.
“El pérfido gobierno castellano para
humillarnos, arrastrando nuestro pabellón de las islas, y sustituyéndolo con el
suyo en tierra, y en el más pequeño buque de transporte de la República que
existía el aciago 14 de abril en aquellos importantes establecimientos;
vergüenza y perjuicios que sólo pueden castigarse derramando y mezclando
nuestra sangre con la de nuestros aleves agresores, hasta lavar la negra mancha
que han impreso sobre nuestra bandera.
Por lo que respecta, ciudadano
Presidente, a vuestro mensaje, que acabáis de leer y presentar al
Congreso, éste lo tomará oportunamente en cuenta y resolverá lo que más
convenga a la justicia nacional, al sistema republicano que nos rige, y a la
muy noble y muy grande causa de la América”.
Ante tal contestación el general Pezet,
Presidente de la República, rompiendo el protocolo, pidió la palabra y
dijo:
“S. E. el Presidente del Congreso ha
creído que debía formular de una manera perentoria ciertas exigencias relativas
al servicio público. Su señoría se ha separado de los usos parlamentarios; pero
debo asegurar que cuando las peticiones formuladas se hagan en la forma y
tiempo debido los ministros del despacho se apresurarán a satisfacerlas”.
A su turno, el Senador Ramón Castilla agregó:
“Las exigencias de la situación son
demasiado imperiosas y es indispensable aprovechar los instantes. Al hablar, no
he pretendido formular el pensamiento de la Representación Nacional;
exclusivamente mías son las opiniones que he emitido y abrigo la persuasión de
que las podría sostener con éxito en el seno del Congreso o fuera de él”.
El 11 de agosto de 1864, en medio de la crisis, el general
Pezet designó a Manuel Costas Presidente del Consejo
de Ministros y Ministro de Gobierno, cargo que desempeñó hasta el 14 de
octubre. Tal nombramiento tuvo como base la influencia que Costas tenía
sobre los parlamentarios de los departamentos del sur, lo que hipotéticamente
podría contribuir a que el gobierno lograra un entendimiento con el
Congreso. Su gabinete lo completaban el general Isidro
Frisancho, Ministro de Guerra y Marina; Julián de Zaracondegui, Ministro de
Hacienda y Comercio; Toribio Pacheco, Ministro de Relaciones Exteriores; y
José Simeón Tejeda, Ministro de Justicia. Se creía que Costas
implementaría una política firme frente a la agresión española, tal como lo
quería la opinión pública. En el Congreso dicha posición nacionalista estaba
encabezada por el Gran Mariscal Ramón Castilla. Sin embargo, Costas se
mostró moderado, manteniendo las negociaciones, mientras el gobierno realizaba
adquisiciones para la defensa nacional. Ante la oposición del Congreso los
ministros solicitaron facultades extraordinarias, pedido que inicialmente contó
con el apoyo de Pezet, aunque luego se retractó. La pérdida de
confianza del Presidente de la República llevó a Costas y a su
gabinete a renunciar 8.
8. Libre de las responsabilidades
ministeriales Costas apoyaría abiertamente la posición
de Castilla, y cuando éste fue apresado, el 6 de febrero de 1865,
también lo sería Costas.
El 14 de noviembre se instaló en Lima el Segundo
Congreso Americano, el cual sesionó en cincuenta y seis conferencias hasta su
clausura el 13 de marzo de 1865. El 27 de enero de 1865, a bordo de
la fragata Villa de Madrid, los ministros del Perú, Manuel Ignacio
Vivanco, y de España, José Manuel Pareja, firmaron un tratado que
incluía la desocupación de las islas y el pago a España de 3 millones de pesos
como indemnización. Su firma originó una justa corriente nacionalista
contestataria. El mariscal Ramón Castilla y Marquesado, Presidente del
Senado Nacional, protestó por la conducta del gobierno, acusando
a Pezet, quien había asistido al recinto legislativo a leer su
mensaje a la Representación Nacional, de cobardía o traición. El 28 de febrero
de 1865 el prefecto de Arequipa, coronel Mariano Ignacio Prado
Ochoa, encabezó una revolución contra Pezet. Tras su renuncia
asumió la Jefatura del Estado el Vicepresidente, Pedro Diez
Canseco, quien, debido a su falta de energía, pronto perdió el respaldo
popular. El 26 de noviembre Prado fue proclamado Jefe
Supremo de la Nación. Inmediatamente nombró un gabinete integrado por
don José Gálvez Egúsquiza, Presidente del Consejo de Ministros y
Ministro de Guerra y Marina; Toribio Pacheco, Ministro de Relaciones
Exteriores; José Químper, Ministro de Gobierno; Manuel
Pardo, Ministro de Hacienda; y José Simeón Tejeda, Ministro de
Justicia. 9 Fuente: http://perusigloxix.blogspot.pe/2013/08/jose-s-tejeda.h
José Simeón Tejeda Mares-Febres.
El 27 de enero de 1865, a bordo de la fragata Villa
de Madrid, el ministro plenipotenciario del Perú, general Manuel
Ignacio de Vivanco, y el comandante general de la escuadra española del
Pacífico, José Manuel Pareja –nombrado en reemplazo de Pinzón-Álvarez–,
firmaron un tratado que incluía la desocupación de las islas y el pago a España
de 3 millones de pesos como indemnización. Su firma originó una justa corriente
nacionalista contestataria encabezada por Castilla, quien
acudió a Palacio de Gobierno a entrevistarse con el Presidente Pezet, quien
ordenó su detención y lo deportó con rumbo al Peñón de Gibraltar en
febrero de 1865. Esto debilitó más al gobierno y terminó por
alimentar la corriente revolucionaria. El 28 de febrero el coronel
Prado, prefecto de Arequipa, encabezó la revolución, que adoptó el nombre
de “Restauradora”, la que rápidamente se extendió por el sur
del país. Para ello marchó hacia el Cuzco y a Ayacucho, preparando
su campaña sobre la capital.
En el norte otro movimiento revolucionario
desestabilizaría más aún al régimen. En Chiclayo se sublevó el
coronel José Balta y Montero. El 25 de abril Prado se
proclamó Jefe Supremo Provisorio de la República y acusó a Pezet de
traición a la patria. Los demás líderes revolucionarios, buscando
mantener la legalidad constitucional, le solicitaron al Segundo
Vicepresidente, general Pedro Diez Canseco, que asumiese el
Mando Supremo, quien aceptó la petición. El 24 de junio, estando en
Ayacucho, Prado cesó en el cargo y reconoció a Diez Canseco.
A fines de setiembre los ejércitos de Prado y Balta, que contaban
con alrededor de 10.000 efectivos, se reunieron en Chincha. El
27 de octubre las huestes revolucionarias ingresaron a Lima y,
tras un combate de algunas horas, tomaron el Palacio de Gobierno. El 6 de
noviembre el Vicepresidente Pedro Diez Canseco asumió el Mando
Supremo como Presidente Provisorio. Sin embargo, sus indecisiones
frente a la agresión española motivarían su destitución. El 25 de noviembre
de 1865 los jefes del Ejército lo depusieron y al día
siguiente el pueblo, reunido en cabildo abierto en la Plaza Mayor,
proclamó dictador al coronel Mariano Ignacio Prado.
Apenas iniciando la dictadura
Prado nombró un
nuevo gabinete ministerial – denominado por Jorge Basadre “Gabinete de
los talentos”, por la calidad académica de sus miembros–, el cual
estuvo integrado por el doctor José Gálvez, Presidente del Consejo
de Ministros y Ministro de Guerra y Marina; doctor José Simeón Tejeda,
Ministro de Justicia, Instrucción y Beneficencia; doctor José María
Químper, Ministro de Gobierno y Policía; Manuel Pardo y Lavalle,
Ministro de Hacienda y Comercio; y el doctor Toribio Pacheco y Rivero, Ministro
de Relaciones Exteriores.
El 24 de setiembre de 1865 Chile le declaró la guerra a
España. El 5 de diciembre Prado firmó una alianza defensiva y ofensiva con
Chile. El 14 de enero de 1866 el Perú le declaró la guerra a España. El 30
Ecuador se adhirió a la alianza y el 22 de marzo lo hizo Bolivia. Así se
constituyó la denominada Cuádruple Alianza. Las principales
acciones bélicas fueron los combates navales de Papudo (26/11/1865) y Abtao (7/2/1866), el
bombardeo del Valparaíso (31/3/1866); y el combate del Callao (2/5/1866). En
este último el íntegro de la escuadra española bombardeó el puerto con la
intención de arrasar sus defensas e incendiarlo. Tras cinco horas de combate la
escuadra invasora se tuvo que replegar por los daños que le causaron 8 sus
heroicos defensores. La victoria nacional reafirmó nuestra independencia. En
dicho combate se inmortalizaría el siete veces Presidente del Congreso (Convención
Nacional de 1855-1857) y por entonces Ministro de Guerra, José
Gálvez Egúsquiza10.
El Presidente de la República, coronel
Mariano Ignacio Prado –sentado al centro–, y los miembros del “Gabinete de
los Talentos” (de izq. a der.): José Gálvez, José Simeón Tejeda, José
María Químper, Manuel Pardo y Lavalle, y Toribio Pacheco y Rivero.
*****
Aprovechando la popularidad obtenida tras el conflicto
con España, el 28 de julio de 1866 el gobierno convocó a
elecciones generales, las que se efectuaron en octubre. La victoria obtenida
por el Perú el 2 de mayo había aumentado significativamente la
popularidad de Prado, quien resultó electo Presidente Constitucional de la
República, mientras que en el Congreso Constituyente los liberales lograron una
cómoda mayoría. El Congreso se instaló el 15 de febrero de 1867. Ese mismo día
designó a Prado como Presidente Provisorio de la República. 10 Por entonces el
periodo de gestión de la Mesa Directiva del Congreso tenía una duración de un
mes. José Gálvez fue Presidente en varios periodos legislativos.
El 29 de agosto de 1867 el gobierno promulgó la nueva
Constitución, la cual había sido elaborada por el Congreso Constituyente,
la que tuvo un carácter marcadamente liberal y reemplazó, por unas
semanas, a la Constitución moderada de 1860. El
mismo día el Congreso proclamó a Prado Presidente Constitucional de la
República. Poco después estalló una revolución conservadora en
Arequipa. El 11 de setiembre la población se alzó en defensa de la Constitución
de 1860 y en la Plaza Mayor quemó la nueva
Constitución. Como jefe de la revolución fue reconocido el general Pedro
Diez Canseco, por ser el Segundo Vicepresidente elegido en las elecciones
de 1862, antes del establecimiento de la dictadura de Prado. Recordemos que el
Presidente Constitucional de la República, mariscal Miguel San
Román, había fallecido; y el Primer Vicepresidente de la
República, general Juan Antonio Pezet, había sido depuesto. Prado viajó
al sur buscando restablecer el orden público y dejó como encargado del Poder
Ejecutivo al Presidente del Consejo de Ministros y Ministro de Guerra,
general Luis La Puerta. En la ciudad de Chiclayo volvió
a sublevarse el coronel José Balta, quien nombró como Secretario
General a Ricardo Palma.
Prado no pudo vencer la resistencia de los arequipeños
y regresó a Lima, con sus huestes diezmadas. Tampoco logró recuperar el
control de Chiclayo y, por el contrario, la revolución se extendió por el
norte. El 5 de enero de 1868 Prado desembarcó en el Callao.
Los fracasos militares y el creciente descontento de la población de la capital
lo llevaron a renunciar el Mando Supremo en el general La Puerta el día 7
y emprender viaje a Chile, donde radicaría, dedicado a sus múltiples
actividades comerciales. Al día siguiente llegó al Callao el general Francisco
Diez Canseco, quien provisionalmente se encargó del Poder Ejecutivo hasta que
el 22 lo hizo su hermano, el general Pedro Diez Canseco. El nuevo
mandatario restableció la Constitución de 1860 y convocó a elecciones
presidenciales, en las que resultó electo el coronel José Balta y
Montero.
José Simeón Tejeda fue miembro de la Junta
de Notables de Lima (1869) y presidió el Círculo Literario y
el Consejo Superior de Instrucción Pública. Asimismo, estuvo entre
los miembros fundadores del Partido Civil. El
24 de abril de 1871, en la casa de José Antonio García y García, un grupo
de 114 notables, con la intención de respaldar la postulación de Manuel
Pardo a la Presidencia de la República, estableció la Sociedad
Independencia Electoral, más conocida como Partido Civil, el primer partido
político del país. Esta organización agrupaba a acaudalados comerciantes,
banqueros, consignatarios del guano, industriales, hacendados, profesionales,
intelectuales. Además, repudiaba al militarismo, es decir, al
predominio de militares en la vida política nacional. El 2 de mayo se realizó
la presentación oficial de la mencionada Sociedad en el Teatro Odeón.
El 1 de junio se realizó la
convocatoria oficial
para las elecciones. Se presentaron como candidatos el fiscal supremo doctor
Toribio Ureta, el ex Presidente Constitucional de la República
general José Rufino Echenique, el doctor Evaristo Gómez
Sánchez y Manuel Pardo. El Presidente Constitucional de la República,
coronel José Balta Montero, al principio pensó apoyar la candidatura de su
hermano Juan Francisco Balta; pero poco después prefirió respaldar
la de Echenique. Durante la campaña electoral Manuel
Pardo logró captar la simpatía de la mayoría de la población. El 6 de
agosto de 1871 logró congregar en la Plaza de 10 Acho, en lo
que fue el primer mitin civilista, alrededor de 14.000 ciudadanos,
cifra muy apreciable para la época. Por entonces las elecciones se
desarrollaban en dos fases: en la primera los ciudadanos elegían a los
electores, quienes se agrupaban en Colegios Electorales. En la segunda, los
electores elegían al Presidente y a los miembros de las Cámaras de
Diputados y Senadores. El 15 de octubre de 1871 tuvo lugar la primera
elección, cuyos resultados fueron favorables a Pardo. Ante su
inminente derrota Echenique renunció. El 2 de noviembre Balta, rompiendo la
neutralidad a la que estaba obligado, lanzó la candidatura del doctor Antonio
Arenas. El Perú se polarizó entre ambos candidatos: el opositor Pardo y el
gobiernista Arenas. El gobierno hizo todo lo posible para lograr la victoria de
Arenas. En abril de 1872 se reunieron los Colegios
Electorales. Manuel Pardo resultó victorioso.
El 22 de julio de 1872, intentando impedir la asunción al
mando de Pardo, el Ministro de Guerra y Marina, coronel Tomás Gutiérrez –con
el apoyo de sus hermanos, los también coroneles Silvestre, Marceliano y
Marcelino Gutiérrez– depuso al Presidente Constitucional de la
República, coronel José Balta Montero, y se proclamó
Jefe Supremo Provisorio de la República. Tomás Gutiérrez envió una
comunicación al Comandante General de Marina, capitán de navío Diego de
la Haza, para que secundase el movimiento. Miguel Grau, indignado por la
trasgresión de la Constitución, promovió una reunión de los comandantes de la
escuadra. El día 23 de julio, los jefes y oficiales de la Marina,
entre ellos Grau y Aurelio García y García, suscribieron
una proclama contra el golpe de Estado y reafirmaron su decisión de luchar por
el restablecimiento del orden constitucional. 11
El papel desempeñado por la Marina
de Guerra fue muy importante para frustrar el golpe de
Estado. 1872------ 1872
“A las dos y media de la tarde el
Presidente de la República fue
preso y encerrado en un cuartel. Se trató de hacer lo mismo con Pardo, pero
éste tuvo aviso de lo ocurrido y tiempo para ocultarse. Tomás
Gutiérrez, que sin moverse del Ministerio de la Guerra lo había
dirigido todo, montó a caballo a las cuatro de la tarde, salió a la plaza y en
presencia de sus tropas se proclamó Jefe Supremo del Perú. Su hermano
Silvestre confirmó la proclamación, dando un viva al dictador y
mandando presentar las armas. Concluido el acto, Tomás visitó
los cuarteles, y su mismo hermano Silvestre ocupó la cárcel
situada en la plaza de Bolívar, tuvo en ella un altercado con el vocal de la
Corte Suprema José Eusebio Sánchez y por encima de él puso en
libertad a varios presos políticos. En el cuartel de Santa Catalina el
dictador separó de sus puestos al coronel Federico La Fuente, al
comandante Vidal García y García y a los mayores Llosa
y Carbajal. Como es de suponer, a las cuatro de la tarde la alarma en Lima
era general. El comercio cerró sus puertas y los vecinos que no estaban en las
calles habían se apostado en los balcones y ventanas”.
Las Cámaras Legislativas, que desde el 13 estaban reunidas en
Juntas Preparatorias y hacían su labor de calificación en sesiones secretas, se
reunieron en Congreso pleno y por unanimidad pusieron fuera de la ley a
Gutiérrez y a sus cómplices. Presidió la sesión José Rufino
Echenique y redactó la protesta José Simeón Tejeda. Antes
de terminar el acto, ochenta policías invadieron el salón de sesiones y a
culatazos arrojaron a la calle a los Representantes. El general Echenique fue
el último en salir acompañado de su hijo Pío. Más tarde le
pusieron guardias en su casa.
Al día siguiente, o sea el 23, la
Independencia, el Huáscar, la Apurímac y el Chalaco se retiraron de la
bahía del Callao y anclaron en el cabezo de la isla de San
Lorenzo. Aurelio García y García y Miguel Grau, que comandaban
respectivamente los dos primeros buques, iniciaron la protesta hecha por los
jefes de Marina, y en acta especial desconocieron al titulado Jefe Supremo. En
la tarde, Tomás Gutiérrez anunció en hojas volantes que,
invitado por el Ejército, por la Marina y por el pueblo, aceptaba la jefatura
de la República12”.
Ante los primeros indicios de que el Gobierno intentaba
impedir la transferencia del Mando Supremo al elegido por la ciudadanía,
los civilistas organizaron un comité que debía actuar en la
capital de la República y el vecino puerto del Callao. Dicho
Comité estuvo presidido por José Antonio García e integrado
por José de la Riva Agüero, Miguel Grau, Aurelio García y García, y
Ernesto Malinowsky.
12 Dávalos y Lissón, Pedro, La
primera centuria: causas geográficas, políticas y económicas que han detenido
el progreso moral y material del Perú en el primer siglo de su vida
independiente, tomo 4, pp. 304-305. Imprenta Gil, Lima, 1926.
El Congreso de la República rechazó la tentativa golpista.
El pueblo condenó la actitud de los Gutiérrez. Silvestre Gutiérrez fue
asesinado cuando se disponía a tomar el tren que lo conduciría al Callao.
En venganza el Presidente Balta fue asesinado en su prisión. La
población de Lima se sublevó. Marcelino Gutiérrez también fue
asesinado. Tomás se refugió en el cuartel Santa
Catalina. Vidal García y García, junto con algunos militares leales al
régimen constitucional, levantaron barricadas frente al
cuartel y por la fuerza lograron recuperar el control de este recinto
poniéndolo a órdenes de las autoridades legítimas (26/7/1872). Tomás
Gutiérrez fue apresado cuando intentaba escapar. Los restos de
tres de los hermanos Gutiérrez terminaron colgados en una de las torres
de la Catedral, luego de lo cual fueron incinerados (27/7/1872).
Fracasada la intentona golpista, el Congreso proclamó
Presidente Constitucional de la República a Manuel Pardo y Lavalle;
y Primer y Segundo Vicepresidentes a Manuel Costas y Francisco
Garmendia, respectivamente. Pardo fue el primer civil
elegido Presidente Constitucional de la República. Anteriormente ya habíamos
tenido gobernantes civiles –entre ellos Manuel Menéndez, Justo
Figuerola y Domingo Elías–, pero solo en calidad de encargados o interinos,
sin mediar elección popular. El primer civil en postular a la presidencia
fue Domingo Elías, pero fue vencido por el general José
Rufino Echenique (1850). Manuel Pardo asumió el cargo el 2 de agosto de 1872.
En las elecciones de 1872 el doctor
José Simeón Tejeda nuevamente
había resultado electo Diputado por la provincia de Condesuyos. El
mismo año sus colegas lo eligieron Presidente de la Cámara de Diputados. Tejeda le
colocó la Banda Presidencial a Manuel Pardo y Lavalle, el primer
civil elegido Presidente Constitucional de la República, al asumir este
el Mando Supremo del país.
En el sepelio del Dr. José Simeón
Tejeda.
El doctor José Simeón Tejeda fue
Decano del Colegio de Abogados de Lima (1864) y representante de nuestro país en la Comisión
Mixta Peruano-norteamericana. En 1873 el doctor José Simeón Tejeda fue
elegido alcalde de Lima. Por entonces era uno de los principales líderes del
Partido Civil y se le voceaba como candidato del gobierno para las elecciones
presidenciales de 1876. Sin embargo, el 30 de agosto de1873,
siendo aún Presidente de su Cámara, falleció en la ciudad de Lima, cuando
tan solo contaba con 47 años de edad (13).
13. Artículo elaborado por Fernando
Ayllón Dulanto. Sitio Web del Museo del Congreso y de la Inquisición.
Reproducido el 20 de noviembre del
2023.
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