viernes, 17 de abril de 2026

CHINA Y LA DESDOLARIZACION.

 &&&&&

“Los costos de cada sistema de pago. Más allá de la política o la estrategia, el ahorro económico está impulsando este cambio en los sistemas de pago. Realizar una transferencia internacional de gran volumen a través del sistema tradicional puede implicar costes elevados, en gran parte por los intermediarios y el tipo de cambio. En muchos casos, estos costes pueden superar los diez mil dólares en una operación de un millón. En cambio, utilizar yuanes a través de CIPS reduce de forma significativa ese coste. La diferencia puede situarse entre aproximadamente la mitad y dos tercios menos. Además, el tiempo de ejecución es mucho menor, pasando de varios días a menos de 24 horas. Para empresas que operan con grandes volúmenes, esta diferencia es determinante y afecta a la eficiencia operativa. El uso del yuan en las transacciones internacionales está ganando velocidad apoyado en un soporte económico real, en infraestructuras propias y en una red de socios cada vez más amplia. Este impulso no es coyuntural y responde a una lógica estructural en la que el peso financiero de una moneda tiende a reflejar el tamaño de la economía que la respalda. En ese contexto, resulta razonable pensar que la expansión del yuan continuará hasta acercarse al lugar que ocupa China en la economía mundial.

/////


Fuentes: Rebelión [Imagen: El Banco Popular de China]

*****


CHINA Y LA DESDOLARIZACIÓN.

*****

Por Pedro Barragán | 17/04/2026 | Economía

Fuentes. Revista Rebelión viernes 17 de abril del 2026.

Durante años, la expansión del yuan fuera de China se ha desarrollado dentro de un proceso lento y con muchas limitaciones. Sin embargo, desde 2023 y especialmente entre 2025 y 2026, ese panorama ha cambiado de forma notable. Lo que antes parecía una estrategia lenta y con mucha cautela se ha convertido en un avance del yuan decidido, coordinado y mucho más dinámico de lo que han podido anticipar muchos analistas en Europa y Estados Unidos.

Hoy, el yuan está ganando terreno en ámbitos clave del sistema financiero global y lo está haciendo con herramientas propias que están alterando el funcionamiento tradicional de los pagos internacionales.



Un cambio claro en la estrategia china.

La posición oficial de Pekín ha evolucionado. El Banco Popular de China y el XV Plan Quinquenal para el periodo 2026 a 2030 están marcando una hoja de ruta mucho más ambiciosa. El objetivo es avanzar hacia un sistema monetario donde el peso del yuan se vaya adecuando al de la economía china.

Esta nueva fase se apoya en varias líneas de actuación. Una de las más relevantes es el impulso del yuan digital o e-CNY, que desde enero de 2026 funciona también como un depósito digital con intereses y se está promoviendo activamente para operaciones internacionales. Esto permite realizar transacciones sin depender de infraestructuras financieras dominadas por países occidentales.

Al mismo tiempo, China está reforzando su propia red de pagos. El sistema CIPS (Sistema de Pago Interbancario y Transfronterizo -del inglés Cross-border Interbank Payment System-) sigue ampliando su alcance, con más bancos conectados fuera del país. También se incentiva el uso del yuan en el comercio de materias primas y en acuerdos con socios estratégicos, especialmente dentro de los BRICS y la iniciativa de la Franja y la Ruta.

En paralelo, se están facilitando las inversiones en yuanes mediante instrumentos como los llamados Bonos Panda (Títulos de deuda en yuanes emitidos por entidades extranjeras) y reformas para atraer capital extranjero. Todo ello acompañado de una política de estabilidad cambiaria para evitar fluctuaciones bruscas que desincentiven su uso.


El verdadero avance en el comercio internacional.

Si se observan los datos más conocidos como los de SWIFT, el papel del yuan puede parecer limitado. Su cuota ronda el 2,7 por ciento y ocupa la sexta posición global.

Pero esa imagen no refleja lo que está ocurriendo en la economía real

Recordemos que SWIFT es la principal red global de mensajería financiera, estrechamente vinculada al predominio del dólar y utilizada en la práctica como herramienta clave dentro de las políticas de sanciones impulsadas por las economías occidentales.

Volviendo al yuan, su crecimiento más significativo se está produciendo en la financiación del comercio internacional. En este ámbito ya es la segunda moneda más utilizada del mundo, con una cuota cercana al 8,5 por ciento a comienzos de 2026. Ha superado claramente al euro, aunque todavía se encuentra muy lejos del dólar, que domina con más del 80 por ciento.

Este dato es importante porque el comercio es el núcleo de la actividad económica global. China, como gran potencia exportadora, está utilizando su peso para fomentar el uso de su moneda en transacciones clave.

Además, el ritmo de crecimiento ha sido muy rápido. En pocos años, el yuan ha pasado de cifras marginales a ocupar una posición destacada. Esa aceleración es lo que ha sorprendido a muchos observadores.



Dos sistemas de pagos que conviven y compiten.

Para entender bien lo que está ocurriendo, es clave comparar directamente las dos infraestructuras principales de pagos internacionales.

SWIFT sigue siendo la red dominante a escala global, mientras que CIPS es el sistema impulsado por China para operar en yuanes. La diferencia de escala sigue siendo enorme, pero el ritmo de crecimiento de CIPS es claramente superior.

En términos de volumen, SWIFT procesa entre 15.000 y 18.000 millones de mensajes al año, frente a unos 7 a 8 millones de transacciones en CIPS. Sin embargo, el valor total liquidado reduce mucho esa distancia, con un promedio diario en SWIFT que mueve aproximadamente entre 400.000 y 500.000 millones de dólares, mientras que CIPS se sitúa entre 100.000 y 120.000 millones equivalentes. Mientras a nivel de mensajes SWIFT mueve dos mil veces más transacciones que CIPS, a nivel económico esta diferencia se reduce a tan solo cuatro veces.

Estos datos muestran una diferencia estructural importante. SWIFT funciona como una red de mensajería global que incluye todo tipo de pagos, desde operaciones pequeñas hasta grandes transferencias. CIPS, en cambio, se concentra en operaciones de alto valor, especialmente en sectores como energía, materias primas e infraestructuras.

Por eso, aunque el número de operaciones es mucho menor, el peso económico de cada transacción es significativamente mayor.



Más allá de los datos tradicionales.

Uno de los errores habituales al analizar este fenómeno es centrarse únicamente en SWIFT, porque, aunque esta red tiene un papel central, no recoge toda la actividad.

Una parte creciente de los pagos en yuanes no pasa por ese sistema. Se realiza a través de CIPS, acuerdos bilaterales o sistemas internos de grandes bancos. También empieza a influir el uso del yuan digital, que permite transferencias directas sin intermediarios.

Cuando se tienen en cuenta todos estos canales, la imagen cambia de forma clara. El yuan podría representar aproximadamente el 6 por ciento de los pagos internacionales, situándose entre las principales monedas del sistema global.

Expansión geográfica.

El uso del yuan se está extendiendo en distintas regiones. Rusia es uno de los casos más visibles, en parte por las restricciones que limitan su acceso a sistemas tradicionales. Pero no es el único.

En los países BRICS como Brasil o India se está incrementando su uso en el comercio bilateral. En Oriente Medio, algunos productores de energía ya lo utilizan en determinadas operaciones. En el sudeste asiático, su adopción crece de forma natural por la intensidad de los intercambios con China.

Europa también participa, con bancos en centros financieros relevantes que operan como intermediarios en yuanes. En América Latina, varios países están explorando su uso como forma de reducir presión sobre sus reservas en dólares.


Los costos de cada sistema de pago.

Más allá de la política o la estrategia, el ahorro económico está impulsando este cambio en los sistemas de pago.

Realizar una transferencia internacional de gran volumen a través del sistema tradicional puede implicar costes elevados, en gran parte por los intermediarios y el tipo de cambio. En muchos casos, estos costes pueden superar los diez mil dólares en una operación de un millón.

En cambio, utilizar yuanes a través de CIPS reduce de forma significativa ese coste. La diferencia puede situarse entre aproximadamente la mitad y dos tercios menos. Además, el tiempo de ejecución es mucho menor, pasando de varios días a menos de 24 horas.

Para empresas que operan con grandes volúmenes, esta diferencia es determinante y afecta a la eficiencia operativa.

El uso del yuan en las transacciones internacionales está ganando velocidad apoyado en un soporte económico real, en infraestructuras propias y en una red de socios cada vez más amplia. Este impulso no es coyuntural y responde a una lógica estructural en la que el peso financiero de una moneda tiende a reflejar el tamaño de la economía que la respalda. En ese contexto, resulta razonable pensar que la expansión del yuan continuará hasta acercarse al lugar que ocupa China en la economía mundial.

Pedro Barragán. Economista, asesor de la Fundación Cátedra China y autor del libro “Por qué China está ganando”

*****

jueves, 16 de abril de 2026

TRUMP COMO JESUCRISTO. Por el Dr. ATILIO A. BORON.

 &&&&&

“Además, las posturas de Trump en temas tales como la inmigración, la guerra y el empleo de la fuerza militar, o su nefasta premisa de “alcanzar la paz a través de la fuerza”, fueron reiteradamente fulminadas por León XIV. Algunos observadores coinciden en señalar que no existen antecedentes de un destrato tan reñido con las normas diplomáticas como el que Trump reservó para León XIV. Ni siquiera Iosif Stalin, duro crítico de Pío XII por su militante anticomunismo y su complicidad con el régimen de la Alemania nazi, llegó a los extremos del magnate neoyorquino que acusó al pontífice de “débil con el crimen”, “no estar haciendo un buen trabajo” y, en un rapto de desquiciada megalomanía, decir que “me debe el cargo”. Cuando un colaborador le informó a Stalin que Pío XII lo había acusado de ser un implacable dictador, cuentan que este se encogió de hombros y con calculado sarcasmo se limitó a preguntar: “¿Dígame cuántas divisiones tiene el Papa?” Pero Trump no es el único que ha ofendido a un papa. El energúmeno pendenciero que desde el gobierno está destruyendo a la Argentina insultó con palabras aún más soeces al Papa Francisco. Por razones de buen gusto me abstendré de reproducir las asquerosidades con que el “besatraseros” número uno del imperio (y admirador de genocidas como Netanyahu) calificó durante su campaña presidencial y también antes al Papa Francisco. Ambos, Trump y Milei, no tardarán mucho en transitar por las pestilentes cloacas de la historia contemporánea.

/////


Trump y la iglesia (Redes Sociales)

*****


TRUMP COMO JESUCRISTO.

*****

Por Atilio A. Boron.

Sociólogo y Dr. Ciencias Sociales

Maestro Universitario. Argentina.

Fuente. Página /12 miércoles 15 de abril del 2026.

La imagen que posteó Donald Trump en su red Truth Social no tiene desperdicio. Luego de estallada la polémica con su díscolo compatriota, el Papa León XIV, no tuvo más opción que retirar su mensaje de la red en medio de un vendaval de críticas y de generalizada indignación. Ahora son cientos los memes que ridiculizan al magnate neoyorquino, convertido en un hazmerreír mundial. Trump trató de dar vuelta a la página y bajó su publicación, pero el daño ya estaba hecho. Hay varias consideraciones que pueden hacerse sobre esa imagen. Veamos.

La primera es que aquélla refleja sin fisuras la obra de un megalómano, un hombre que se cree omnipotente, que sus deseos y su voluntad están por encima de las leyes, no sólo de las de su país, sino también las de la comunidad internacional, léase la Carta de la ONU, el Derecho Internacional Humanitario y las instituciones que velan por el cumplimiento de los principios contenidos en esos documentos. El límite a sus acciones, lo dijo cuando perpetró más de cien ejecuciones extrajudiciales de supuestas narcolanchas en el Caribe y el Pacífico y luego el bombardeo de Venezuela y el secuestro del presidente Nicolás Maduro Moros y Cilia Flores; no es otro que el que le marcan sus (febles, cuestionables) principios morales.


 Esta es una ofensa  La Fe de los Cristianos y del Santo Padre el papa LEON XIV, que un dictador un masacrador de pueblos enteros y acusado de violación de niñas de menores de edad, se compare con el Señor Jesucristo. Respetos guardan respetos Señor Trump.
*****

Si fuera un ciudadano común y silvestre, esto sería una psicopatología aberrante, carne de diván para psicoanalistas, un peligro para la gente que lo rodea y nada más. Pero si quien padece ese trastorno es nada menos que el comandante en Jefe del mayor establishment militar del planeta, alguien que tiene el nefasto botón nuclear al alcance de su mano -y de sus infantiles caprichos-, el asunto ya se juega en otra dimensión. Si no se lo controla, un esperpento como ese podría iniciar una Tercera Guerra Mundial que destruiría toda forma de vida en este planeta. Ya amenazó con regresar a la Edad de Piedra a una milenaria civilización, como la que hoy palpita en Irán. No un país, sino una civilización. Trump es capaz de hacer eso y mucho más.

En la imagen que estamos comentando aparece como alguien que recorre el mundo para salvar vidas en peligro, o para ofrecer consuelo a los moribundos. Pero este ser tan piadoso, vestido con los atuendos de Jesucristo, aparece rodeado de una verdadera parafernalia militar: aviones de guerra, soldados y, difuminadas en el fondo, amenazantes figuras monstruosas a las cuales es tan afecto Hollywood. No falta el águila norteamericana, símbolo del imperialismo yanqui, y la Estatua de la Libertad. En su delirio, Trump se presenta como el mesías predestinado a traer la luz para iluminar el sendero de la humanidad hacia su salvación. Su mano derecha descansa sobre la frente del moribundo. Este gesto no tendría nada de especial, salvo el sorprendente parecido de aquél con el “suicidado” Jeff Epstein, algo que no puede dejar de llamar poderosamente la atención por la gran discusión que hay en Estados Unidos sobre los archivos de Epstein, en gran parte todavía secretos.

Es bien sabido que proliferan las conjeturas sobre una supuesta extorsión que el régimen racista israelí habría ejercido sobre Trump al tener conocimiento de ciertos materiales de ese archivo que, de hacerse públicos, podrían destruir su presidencia. Por eso, rematan algunos, Estados Unidos se metió en una guerra que no era suya, sino de Israel¿Cuál era la amenaza que representaba la República Islámica a los Estados Unidos? Ninguna. En fin, un error que tendrá un costo económico y político inmenso para el gobierno de Trump y, en general, para el pueblo de Estados Unidos.


Obviamente, esta imagen generó un escándalo, no solo dentro de Estados Unidos y la feligresía católica de ese país, sino también fuera de él. El pasado fin de semana será inolvidable para Trump. Su otrora aliada, Giorgia Meloni, no tardó en salir a respaldar al Papa. Un día antes, el domingo, Trump había perdido a uno de sus más importantes aliados en Europa: Víktor Orban, derrotado ampliamente en las elecciones húngaras. Un fin de semana fatídico para el magnate por varias razones: fracaso de las negociaciones en Islamabad; continuación del control iraní sobre el estrecho de Ormuz; derrota de su aliado en Hungría y Meloni tomando posiciones en defensa de León XIV; por su parte, Japón, Corea del Sur, Australia, Canadá y los países de Europa Occidental se negaron a respaldar el esfuerzo bélico estadounidense, siguiendo la línea trazada por Pedro Sánchez en España y luego adoptada por Francia, Gran Bretaña y otros países europeos que parece estar comenzando a poner en cuestión su larga historia de subordinación a los dictados de Washington.

Un dato no menor de esos días ha sido el endurecimiento de las posturas de China, elevando el tono de sus críticas a la “ley de la selva” que pretende instaurar Trump y la paradójica “ayuda económico-financiera” que la guerra trajo para Rusia, al levantarse algunas “sanciones” económicas de Estados Unidos y la Unión Europea que la abrumaban y encontrar, en cambio, a numerosos clientes europeos que mendigan por el suministro de petróleo y gas. Astuto, Putin dijo que retomaría los envíos, pero que esas exportaciones debían pagarse en rublos o yuanes chinos, carcomiendo aún más la menguada gravitación de los petrodólares en el mercado petrolero mundial.

En el terreno militar, la aventura iraní tuvo consecuencias muy negativas para Washington. Se estima que el rosario de 17 bases o instalaciones militares estadounidenses radicadas en los países del Golfo y que rodeaban por completo a Irán ha sido gravemente dañado o totalmente destruido por los misiles y drones iraníes, y sin posibilidades inmediatas de reconstrucción. Si bien Trump produjo una gran devastación en Irán, afectando no solo sus objetivos militares, el retroceso de la presencia militar de Washington en una región que alberga la mitad de las reservas de petróleo del planeta constituye una derrota que algunos analistas militares estadounidenses se atreven a caracterizar de catastrófica. Creo que fue Jeffrey Sachs quien comentó que ahora las monarquías del Golfo, que cedieron alegremente partes de sus territorios para la instalación de bases estadounidenses, cayeron en la cuenta de que estas, lejos de estar allí para defenderlas de ataques enemigos, obraron como un imán que atrajo hacia sus territorios la furia retaliatoria de Irán. Difícilmente vayan a autorizar la reconstrucción de aquellas bases luego de lo ocurrido.

Trump parece ignorar que la “superioridad estadounidense” en el mundo de la posguerra y por más de medio siglo no se basó tan solo en la capacidad disuasiva de sus fuerzas armadas, sino también en la eficacia de una política de alianzas y por el enorme prestigio internacional cuidadosamente cultivado por el “poder blando” y todos los dispositivos de la industria cultural de Estados Unidos, que hacían aparecer a este país como el “líder natural” e inexpugnable de Occidente. El prestigio de un país y su gobierno es un factor importantísimo en la escena internacional, y el de Estados Unidos ha venido dañándose a ritmo vertiginoso. En este sentido, el asalto al Capitolio el 6 de enero de 2021, cuando simpatizantes de Donald Trump tomaron por asalto la sede del Congreso en Washington D. C., interrumpiendo el acto de certificación de la victoria electoral de Joe Biden, fue un acontecimiento traumático, inesperado, impensable en la cultura política estadounidense y que terminó con un saldo de cinco muertos, numerosos heridos y daños de consideración en el edificio del Congreso. Más grave que eso es el hecho de que, ni bien Trump inauguró su segundo mandato presidencial, en enero del 2025, firmó una orden ejecutiva concediendo un “indulto total, completo e incondicional” a unas 1.500 personas procesadas o condenadas por su participación en dicho evento. En otras palabras, se legalizó lo que en Estados Unidos se llama “mob rule”, el gobierno de las muchedumbres que se imponen por medio de la violencia y el caos. Con ese perdón presidencial se abre la puerta a la anarquía, el caos y la violencia como factores aceptables en la vida política



Para concluir, el enfrentamiento con León XIV habla de la desesperación del magnate, quien aún no digirió la elevación al pontificado de Robert Francis Prevost, nacido en Chicago, pero que pasó gran parte de su vida en Chiclayo, Perú. Su hermano mayor, Louis Martín Prevost, es un exmarine, residente en Florida y simpatizante de Trump y del movimiento MAGA. El Papa claramente está en las antípodas de Trump y se lo hizo saber de modo rotundo cuando rechazó la invitación del presidente para participar en los fastos conmemorativos de los 250 años de la independencia de Estados Unidos el próximo 4 de julio.

Además, las posturas de Trump en temas tales como la inmigración, la guerra y el empleo de la fuerza militar, o su nefasta premisa de “alcanzar la paz a través de la fuerza”, fueron reiteradamente fulminadas por León XIV. Algunos observadores coinciden en señalar que no existen antecedentes de un destrato tan reñido con las normas diplomáticas como el que Trump reservó para León XIV. Ni siquiera Iosif Stalin, duro crítico de Pío XII por su militante anticomunismo y su complicidad con el régimen de la Alemania nazi, llegó a los extremos del magnate neoyorquino que acusó al pontífice de “débil con el crimen”, “no estar haciendo un buen trabajo” y, en un rapto de desquiciada megalomanía, decir que “me debe el cargo”. Cuando un colaborador le informó a Stalin que Pío XII lo había acusado de ser un implacable dictador, cuentan que este se encogió de hombros y con calculado sarcasmo se limitó a preguntar: “¿Dígame cuántas divisiones tiene el Papa?” Pero Trump no es el único que ha ofendido a un papa. El energúmeno pendenciero que desde el gobierno está destruyendo a la Argentina insultó con palabras aún más soeces al Papa Francisco



Por razones de buen gusto me abstendré de reproducir las asquerosidades con que el “besatraseros” número uno del imperio (y admirador de genocidas como Netanyahu) calificó durante su campaña presidencial y también antes al Papa Francisco. Ambos, Trump y Milei, no tardarán mucho en transitar por las pestilentes cloacas de la historia contemporánea.

*****

miércoles, 15 de abril de 2026

EL ALTO EL FUEGO ES UNA CONTUNDENTE DERROTA PARA EE. UU. Peligra la paz ante el sabotaje de Israel y el belicismo de la oposición demócrata

 &&&&&

“Es el mismo papel tóxico que desempeñaron destacados demócratas del establishment como Murphy en el período previo a este lío, incitando implacablemente a Trump y acusándolo de ser un cobarde a menos que se mostrara más agresivo con Irán. Afortunadamente, este no es el caso de todos los demócratas, algunos de los cuales, como la representante Yassamin Ansari, se mostraron en favor del sentido común y la razón. Pero personas como el senador Murphy, trabajando en tándem con los belicistas de derecha que influyen en Trump —como Lindsey Graham y Mark Levin— tendrán tiempo y oportunidades de sobra en las próximas semanas para sabotear la paz y sumirnos a todos de nuevo en un caos intolerable, ya sea por el simple afán de ganar puntos políticos o por razones más nefastas.

“Por muy tentador que sea decir lo contrario, el actual alto el fuego no es realmente una victoria para las fuerzas de la paz. Más bien, es una derrota impresionante para el militarismo y, más específicamente, para un presidente ebrio de poder militar y de una fe equivocada en que Estados Unidos puede, por arte de magia, bombardear sus deseos hasta hacerlos realidad. La paradoja es que, para que cualquier paz perdure, todos tendremos que ayudarle a mantener la ficción de que ganó, y a lo grande.

/////


Fuentes: Jacobin América Latina.

*****


EL ALTO EL FUEGO ES UNA CONTUNDENTE DERROTA PARA EE. UU.

Peligra la paz ante el sabotaje de Israel y el belicismo de la oposición demócrata

*****

Por Branco Marcetic /15/04/2026/- EE.UU. Palestina y Oriente Próximo.

Fuentes. Revista Rebelión miércoles 15 de abril del 2025

El cese al fuego anunciado por Donald Trump es un reconocimiento tácito del fracaso de una guerra inútil e insostenible. La posibilidad de una paz duradera pende de un hilo ante los intentos de sabotaje de Israel y el irresponsable belicismo de la oposición demócrata.

A pesar de haber durado solo seis semanas, la guerra de Donald Trump contra Irán se perfilaba de alguna manera como la peor decisión de política exterior de un breve siglo XXI repleto de ellas, un desastre cada vez mayor en casi todos los niveles y para casi todos los involucrados, por lo que todos deberíamos estar agradecidos de que ahora haya una oportunidad de que termine. Desafortunadamente, que esto suceda realmente depende de mucho más que del presidente, tan voluble y fácilmente distraído.

El anuncio de Trump ayer de un alto el fuego de dos semanas con Irán y las próximas negociaciones para un acuerdo permanente que ponga fin a las hostilidades fue un raro reconocimiento de la realidad por parte del presidente: que la poco atractiva opción de retirarse sin haber logrado ninguno de los objetivos que se había fijado originalmente —de hecho, empeorando varios de los problemas que la guerra supuestamente venía a resolver— sigue siendo, con mucho, la mejor opción en un menú basura.

Esta guerra totalmente inútil ha sido tan desastrosa, tanto estratégica como políticamente —para la presidencia de Trump como para el país—, que en la práctica no le deja otra opción razonable. El hecho de que el presidente aparentemente haya aceptado utilizar la propuesta de diez puntos de Irán (y no su propio conjunto de quince puntos de exigencias maximalistas) como base para las conversaciones es un reconocimiento tácito del fracaso de la guerra como opción política. Por muy difícil que le resulte a Trump aceptar esta línea de acción, las alternativas son mucho peores.



Extraer el uranio de Irán es una fantasía peligrosa. Quien necesite pruebas, que se fije en la debacle en que se convirtió para las fuerzas estadounidenses el rescate de un solo hombre en las profundidades del país. Como sugiere el torbellino de contradictorias declaraciones públicas sobre el cierre del estrecho de Ormuz, Trump no tiene la capacidad de reabrir militarmente el estrecho cuando los barcos son fácilmente amenazados por los miles de drones baratos que Irán puede fabricar cada mes. Con esta carta en la mano, los líderes iraníes se niegan a capitular a pesar del inmenso castigo que Trump está infligiendo al país, y sus opciones para intensificar ese castigo son una peor que la otra.

Las tropas terrestres serían políticamente tóxicas y conducirían a un aumento vertiginoso de las bajas estadounidenses en el mejor de los casos, mucho más ahora que las temperaturas en el Golfo Pérsico están a punto de superar los 37 grados. Intensificar la escala y la violencia de los bombardeos, como Trump amenazó con hacer anteayer, no solo pone en riesgo un desastre regional que probablemente dejaría a Israel devastado (cuya seguridad Trump ha señalado repetidamente como justificación para la guerra), sino que es una iniciativa duramente condenada incluso por el coro de voces de la derecha que suelen festejarle cualquier cosa.

En resumen, al tiempo que Irán mantiene como rehén al conjunto de la economía mundial, Trump solo puede amenazar con matar y destruir más. Esa táctica ha llegado al límite de su utilidad.

Cuanto más se prolongue la guerra sin que Irán se rinda, peor será para Trump y Estados Unidos. La economía estadounidense ya se encamina hacia un gran sufrimiento de cara a las elecciones de mitad de término de este año, y semanas y meses más de interrupciones en la cadena de suministro la enviarían directamente al abismo, si es que no va ya en esa dirección. Las reservas de municiones de Estados Unidos siguen agotándose a un ritmo insostenible, lo que significa que el ejército está llegando al límite de su capacidad para librar realmente una guerra, lo que amenaza con una vergüenza futura peor que retirarse voluntariamente. Las humillaciones públicas se acumulan día a día a medida que equipos y vehículos militares extravagantemente caros son destruidos o fallan de manera muy pública.


Alto al fuego, es una contundente derrota para Estados Unidos. 
*****

Por una cuestión de necesidad práctica, Trump se ha visto obligado a elegir la mejor de un conjunto de malas opciones para sí mismo, la dolorosa decisión que tantos antes que él ha preferido no tomar antes que poner en peligro sus presidencias. Eso no significa que la paz sea inevitable: existe una enorme distancia entre las posiciones de los líderes iraníes y la Casa Blanca, una distancia que será difícil de salvar.

Pero el mayor problema, como siempre, será Israel. Los funcionarios israelíes están furiosos ante la perspectiva de este acuerdo y ya están tratando de sabotearlo, negándose a poner fin a su guerra genocida en el Líbano, tal como lo exige el plan de diez puntos de Irán, y llevando a cabo esta mañana su mayor oleada de bombardeos contra el país. Israel tiene el incentivo y, desafortunadamente, la capacidad de torpedear cualquier paz futura, aunque esa capacidad depende por completo de la disposición del presidente de Estados Unidos a complacerlos.

El único aspecto positivo es que existe la posibilidad de que esta guerra termine transformando la relación de Trump con Israel y su primer ministro, Benjamín Netanyahu. Según varios informes, Netanyahu y otros altos funcionarios israelíes desempeñaron un papel central en convencer a Trump de que este fiasco era una buena idea, incluso alimentándolo con una serie de garantías fantásticas que pronto resultaron vergonzosamente erróneas. Poco después, vimos a Trump hacer el ridículo al repetir en público muchas de esas afirmaciones israelíes, incluida la idea de que todo terminaría rápidamente, que decapitar a los líderes de Irán conduciría a un cambio de régimen y que habría un levantamiento masivo del pueblo iraní, nada de lo cual resultó ser cierto.

El presidente debería estar furioso por haber sido tan claramente engañado, utilizado y humillado por los israelíes. En un mundo con algo más de sentido que este, esto le facilitaría dar un golpe de autoridad a Netanyahu y poner fin al constante belicismo de Israel a costa de Estados Unidos. Pero eso requeriría un mínimo de firmeza, algo de lo que ni Trump ni su predecesor han dado muchas muestras en sus relaciones con Israel. De hecho, al menos según un funcionario estadounidense anónimo, antenoche, cuando Trump tuvo la oportunidad de decirle a Netanyahu por teléfono que se retirara del Líbano, se negó a hacerlo. Un presagio preocupante, si apunta a que este mismo viejo ciclo se repita de nuevo.



La otra incógnita es la oposición demócrata a Trump, cuyos miembros destacados están siendo muy poco útiles mientras el mundo reza para que esto realmente termine. El primero de ellos es el senador de Connecticut Chris Murphy, una voz destacada de la política exterior demócrata que, prácticamente en el momento en que se anunció el alto el fuego anoche, pasó de gritar que la guerra se estaba saliendo de control y que Trump debía ser destituido del poder urgentemente para salvar vidas, a atacar sin cesar un acuerdo de paz con Irán y, en la práctica, provocar a Trump para que reinicie las hostilidades (aparentemente, incluso asumiendo la absurda y exigencia maximalista de que Irán se deshaga de sus misiles convencionales, no nucleares).

Es el mismo papel tóxico que desempeñaron destacados demócratas del establishment como Murphy en el período previo a este lío, incitando implacablemente a Trump y acusándolo de ser un cobarde a menos que se mostrara más agresivo con Irán. Afortunadamente, este no es el caso de todos los demócratas, algunos de los cuales, como la representante Yassamin Ansari, se mostraron en favor del sentido común y la razón. Pero personas como el senador Murphy, trabajando en tándem con los belicistas de derecha que influyen en Trump —como Lindsey Graham y Mark Levin— tendrán tiempo y oportunidades de sobra en las próximas semanas para sabotear la paz y sumirnos a todos de nuevo en un caos intolerable, ya sea por el simple afán de ganar puntos políticos o por razones más nefastas.

Por muy tentador que sea decir lo contrario, el actual alto el fuego no es realmente una victoria para las fuerzas de la paz. Más bien, es una derrota impresionante para el militarismo y, más específicamente, para un presidente ebrio de poder militar y de una fe equivocada en que Estados Unidos puede, por arte de magia, bombardear sus deseos hasta hacerlos realidad. La paradoja es que, para que cualquier paz perdure, todos tendremos que ayudarle a mantener la ficción de que ganó, y a lo grande.

BRANKO MARCETIC: Redactor de Jacobin Magazine y Autor de Yesterday’s Man: The Case Against Joe Biden (Verso, 2020).

TRADUCCIÓN: NATALIA LÓPEZ

*****

martes, 14 de abril de 2026

DONALD TRUMP ARREMETIÓ CONTRA GIORGIA MELONI POR DEFENDER AL PAPA LEÓN XIV. “La inaceptable es ella”

 &&&&&

EL PRESIDENTE TRUMP DESESPERADO Y ENFERMO POR LA GUERRA DE IRAN. SE QUEDÓ SOLO. EUROPA LO ABANDONO. EL PAPA LEON XIV COMO TODO SER HUMANO, CONDENO LOS CRIMENES DE NIÑOS EN GAZA, LIBANO E IRAN. Trump ayer y hoy condenó con insultos al Papa. La Primer ministro de Italia “alzó la voz” en defensa del Papa.



Pero el “dueño del mundo, “el nuevo Emperador” también hoy, condenó con insultos a la Primer ministra de Italia. Al final nadie se salva de los insultos- El hombre está enfermo, la guerra, los crímenes, con Niños, de su amigo Netanyahu y el Juicio del caso de violación y abuso sexual de menores, lo tiene en un escenario que “arde el juicio caso Epstein”. Por eso siguen las guerras, para esconder sus crímenes, junto a su amigo Netanyahu.

/////


Trump Meloni (AFP -)

*****


DONALD TRUMP ARREMETIÓ CONTRA GIORGIA MELONI POR DEFENDER AL PAPA LEÓN XIV.

“La inaceptable es ella”

*****

Ante los agravios del presidente estadounidense, el Papa reafirmó su mensaje en favor de los humildes.

Por AFP Mundo.

Fuente- Página /12 martes 14 de abril del 2026.

En su vocación de pelearse con todos, Donald Trump salió al cruce de las críticas que ayer le realizó la premier italiana, Giorgia Meloni, por haber denostado al papa León XIV. “La inaceptable es ella”, disparó el mandatario estadounidense que, no obstante, hoy fue blanco de un nuevo cuestionamiento de soslayo lanzado por el pontífice católico“Dios está del lado de los humildes y no de los soberbios”, dijo sin aclarar a quién se refería.

La escalada diplomática de Trump se acrecienta de manera directamente proporcional a las tensiones que la Casa Blanca aún no sabe cómo afrontar con Irán. Las críticas que ayer le dedicó al Papa generaron rechazo en un amplio sector de la opinión pública y de los líderes mundiales.

Una de las reacciones fue la de Meloni, quien calificó de “inaceptables las palabras del presidente Trump” con las que calificó al sumo pontífice de “débil sobre la criminalidad y pésimo en materia de política exterior”.



Consultado al respecto de esos dichos por el diario italiano Corriere della Sera, Trump fue tajante: 

“Es ella la que es inaceptable, porque no le importa si Irán tiene un arma nuclear y volaría por los aires a Italia en dos minutos si tuviera la posibilidad”.

También acusó a Meloni por su supuesta “inacción” ante la crisis en Irán y la cuestionó por pretender que “Estados Unidos haga el trabajo por ella”.

“¿A ustedes les gusta el hecho de que su presidenta no esté haciendo nada para obtener el petróleo? ¿Le gusta a la gente? No puedo imaginarlo. Estoy impactado con ella. Pensaba que tenía valor, me equivoqué”, declaró Trump.

“Dice simplemente que Italia no quiere estar involucrada. Aunque Italia obtiene su petróleo de allá, aunque Estados Unidos es muy importante para Italia. No cree que Italia deba estar involucrada”, afirmó.

De paso volvió a arremeter contra el obispo romano:

“No entiende y no debería hablar de guerra, porque no tiene ni idea de lo que está pasando. No entiende que en Irán mataron a 42 mil manifestantes el mes pasado”, dijo.

“Dios está del lado de los humildes”

Así y todo, el Papa de origen estadounidense no se amilanó y volvió a hacer alusión a los cuestionamientos que le dedicó el titular de la Casa Blanca.



“Dios está del lado de los humildes y no de los soberbios”, afirmó León XIV en su segundo día de visita a Argelia y durante una parada en un centro de ancianos en Annaba.

“Estoy contento porque Dios habita aquí, porque donde hay amor y servicio, allí está Dios”, expresó en inglés, ante religiosas y unos 30 ancianos del lugar. Luego, en su mensaje, agregó: “El corazón de nuestro Padre no está con los malvados, con los prepotentes, con los soberbios; el corazón de Dios está con los pequeños y los humildes y con ellos lleva adelante su Reino de amor y de paz, cada día”.

“Pienso que el Señor, desde el cielo, viendo una casa como esta, donde se busca vivir juntos en fraternidad, puede pensar: ¡pues hay esperanza! Sí, porque el corazón de Dios está desgarrado por las guerras, la violencia, las injusticias y las mentiras”, definió el titular del Vaticano.

Sus declaraciones tuvieron eco en distintos medios internacionales y ocurren luego de un encontronazo reciente, tras lo cual había aclarado que “no teme” a la administración Trump y que seguirá defendiendo “con firmeza” el mensaje del Evangelio.

El domingo, Trump había arremetido contra el pontífice en la red Truth Social, calificándolo de débil en materia de seguridad y pésimo en política exterior”. Luego, tras el revuelo que provocaron sus polémicas declaraciones, Trump eliminó una publicación en sus redes sociales que lo representaba como un salvador semejante a Cristo.

No obstante, dejó abierta la discusión. “No quiero un Papa que piense que está bien que Irán tenga un arma nuclear”, añadió Trump, según reportó la cadena CBS News.

*****

TRUMP NO SÓLO PIERDE LA GUERRA, SINO LA EMPATÍA Y QUIZÁ HASTA EL JUICIO.

 &&&&&

“Irán también insinuó que podría imponer un peaje como compensación por la destrucción del país, dado que los diez puntos del acuerdo de paz contemplan el pago de reparaciones por los daños de guerra. Asimismo, incluye el levantamiento de todas las sanciones (primarias y secundarias) y el desbloqueo de los activos iraníes en el extranjero. El acuerdo provisional reconoce el derecho de Irán a enriquecer uranio (disputado por Israel), e Irán se comprometió –nuevamente- a no producir una bomba atómica El líder demócrata en la estadounidense Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, señaló: «Está completamente desequilibrado», obviamente refiriéndose al mandatario. Incluso entre los republicanos y sus aliados, se alzan voces de protesta e indignación contra su violencia y su retórica agresiva e irrespetuosa, con la que promete devastar Irán y «eliminar una civilización entera». Destruye centrales eléctricas, carreteras, puentes, ferrocarriles y plantas desalinizadoras. 

 “Diputados y senadores republicanos advirtieron que Trump podría cometer genocidio y crímenes de guerra si ataca la infraestructura civil de Irán. En uno de los ataques más duros contra el presidente, la comentarista política y partidaria de Trump, Candace Owens, lo calificó de «lunático genocida» y pidió la intervención del Congreso y las Fuerzas Armadas. Lo peor es que en América Latina hay muchos que quieren imitar a Trump. Claro, no al derrotado, sino al que se llevaba los países por delante, saqueándolos violentamente, siempre en el sacrosanto nombre de la democracia y la “civilización” occidental y cristiana.

/////


Fuentes: CLAE – Rebelión.

*****


TRUMP NO SÓLO PIERDE LA GUERRA, SINO LA EMPATÍA

Y QUIZÁ HASTA EL JUICIO.

*****

Por Aram Aharonian | 14/04/2026 | EE.UU.

Fuentes Revista rebelión martes 14 de abril del 206

¿Cómo se pone fin a una guerra que, al inicio de las operaciones, se suponía que terminaría en una semana? ¿Cómo se declara el fin de una guerra en la que la victoria se ha proclamado en repetidas ocasiones?, se preguntan los analistas internacionales. El fin de una civilización, anunciado por Trump, es otra contradicción: Estados Unidos gana la guerra, pero Irán no es derrotado. Trump anuncia una victoria pírrica, y los ayatolás siguen gobernando. 

El problema mayor no es que Donald Trump perdiera la guerra. Según la revista SERA (y muchos otros), ya había perdido el juicio, después que la empatía y la sensibilidad humana. Se embarcó en una guerra sin sentido contra Irán y salió derrotado. Irán fue masacrado, parte de su liderazgo fue asesinado, miles de ciudadanos fueron asesinados y una parte de su infraestructura y arsenales militares fueron destruidos. SERA señala que por suerte, también carece de inteligencia (contaminada por el narcisismo) y, con su arrogancia característica, empieza a disparar su ametralladora giratoria sin rumbo ni propósito. 

En geopolítica, el fracaso de Trump agrava aún más el aislamiento de Estados Unidos. Europa ya no confía en la alianza con Washington y comienza a buscar su propio camino hacia la defensa y nuevas alianzas económicas y diplomáticas. «Esta guerra no es nuestra», declaró el ministro de Asuntos Exteriores alemán, resumiendo la declaración de independencia europea ante la guerra estadounidense-israelí en el Golfo. 


Trump no solo pierde la Guerra, sino la empatía y quizá hasta el juicio. Periódico Opción.

***** 

A pesar de que la prensa trasnacional trata de maquillar la realidad Trump perdió la guerra y está perdiendo el rumbo en poco más de un año en el cargo. Exalta el poder militar y aumenta la agresividad estadounidense, llevando al país al aislamiento, a la pérdida de su liderazgo global y a la destrucción de su imagen como nación democrática y socio confiable. Si dependiera de Trump, el «imperio estadounidense» se hundirá en el lodo de su propia arrogancia: eso sería beneficioso para la paz mundial.

 El resultado de la guerra es un autoengaño: los estadounidenses dicen salir victoriosos. Pero los iraníes no son derrotados. El fin de una civilización, en el discurso melodramático de Donald Trump, forma parte de una retorcida narrativa que –como es habitual- poco tiene que ver con la realidad, pero en definitiva es la “realidad” que quieren escuchar , que quieren imponer los estadounidenses. Pero a pesar de Trump y el genocida Benjamín Netanyahu, Irán, como nación y como proyecto de poder civilizatorio, perdurará.

Dado su desastroso historial, su prepotencia, la agresión permanente e los migrantes, los delirios de apropiación de los países y de sus riquezas, la oposición política a su arrogante presidente está creciendo en Estados Unidos. Tras la movilización de aproximadamente ocho millones de personas en casi todas las ciudades grandes y medianas del país —las protestas No Kings—, los líderes del Partido Demócrata están empezando a reaccionar, y ya circulan en el Congreso peticiones de destitución contra el presidente.  Pero no hay que hacerse demasiadas ilusiones.



El narcisista Trump sigue proclamando la victoria, a pesar de haber logrado únicamente la destrucción parcial del arsenal de misiles iraní, pero a un costo enorme en términos materiales, humanos, diplomáticos y políticos, incluyendo un daño interno significativo en Estados Unidos. Los pequeños y ricos países del Golfo Pérsico han descubierto que no pueden contar con Washington para su protección ante una posible agresión externa. China y Rusia simplemente observan y cosecharán las consecuencias de las aventuras de Trump.

Irán emergió victorioso, resistió la maquinaria de guerra más poderosa del planeta y continúa siendo gobernado por la teocracia de los ayatolás, contrariamente a lo que afirman Trump y Netanyahu. En el acuerdo de alto el fuego provisional, Teherán accedió a reabrir el estrecho de Ormuz, pero mantuvo la «soberanía iraní sobre la ruta», una prerrogativa que no tenía antes de la agresión trumpista.  Ahora Trump quiere bloquearlo.

Irán también insinuó que podría imponer un peaje como compensación por la destrucción del país, dado que los diez puntos del acuerdo de paz contemplan el pago de reparaciones por los daños de guerra. Asimismo, incluye el levantamiento de todas las sanciones (primarias y secundarias) y el desbloqueo de los activos iraníes en el extranjero. El acuerdo provisional reconoce el derecho de Irán a enriquecer uranio (disputado por Israel), e Irán se comprometió –nuevamente- a no producir una bomba atómica 



El líder demócrata en la estadounidense Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, señaló: «Está completamente desequilibrado», obviamente refiriéndose al mandatario. Incluso entre los republicanos y sus aliados, se alzan voces de protesta e indignación contra su violencia y su retórica agresiva e irrespetuosa, con la que promete devastar Irán y «eliminar una civilización entera». Destruye centrales eléctricas, carreteras, puentes, ferrocarriles y plantas desalinizadoras. 

 Diputados y senadores republicanos advirtieron que Trump podría cometer genocidio y crímenes de guerra si ataca la infraestructura civil de Irán. En uno de los ataques más duros contra el presidente, la comentarista política y partidaria de Trump, Candace Owens, lo calificó de «lunático genocida» y pidió la intervención del Congreso y las Fuerzas Armadas.

Lo peor es que en América Latina hay muchos que quieren imitar a Trump. Claro, no al derrotado, sino al que se llevaba los países por delante, saqueándolos violentamente, siempre en el sacrosanto nombre de la democracia y la “civilización” occidental y cristiana.

*Periodista y comunicólogo uruguayo. Magíster en Integración. Creador y fundador de Telesur. Preside la Fundación para la Integración Latinoamericana (FILA) y dirige el Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)

*****