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"En la pugna con China por la tecnología, dice Estenssoro, “los últimos espacios que se están disputando son los microchips”, comenta, pues la industria automotriz, que era la gran industria de Estados Unidos y de Europa, ahora está siendo copada por marcas chinas. “Es cuestión de tiempo, quizá en cinco años la Boeing sea de capitales chinos. La tendencia es que China va subiendo y Estados Unidos va bajando”. En este contexto, añade Estenssoro, “el Escudo de Las Américas busca establecer un protectorado económico sobre nuestros países. Es una política de recolonización”. Ricardo Soberón agrega que, para el caso peruano, “en términos de minerales tradicionales como oro, plata, níquel, zinc”, lo que busca Estados Unidos es “asegurar las cadenas de suministro”, y en el caso de los minerales estratégicos, “generar las condiciones para que las empresas norteamericanas y no las chinas sean las que aseguren la compra y venta de esos minerales”. “Estamos en un proceso de confrontación empresarial donde la capacidad de influencia china es fuerte, pero Estados Unidos ha dejado muy claro que en el hemisferio occidental nadie va a entrar a reemplazarlo”.
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Fuentes: Mongabay [Imagen: el litio figura en la lista de minerales estratégicos que interesa a Estados Unidos. Foto: cortesía de AP Photo/Rodrigo Abd.]
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EL ESCUDO DE LAS AMÉRICAS REVELA EL INTERÉS DE EE. UU.
EN LOS
RECURSOS NATURALES DE AMÉRICA LATINA.
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Por Yvette Sierra Praeli | 21/10/2026 | América Latina y Caribe, Ecología social
Fuentes- Revista Rebelión miércoles 21 de octubre del 2026.
La iniciativa impulsada por Donald
Trump a la que se han sumado, hasta ahora, 17 presidentes de América Latina,
tiene como marco la lucha contra el narcotráfico y la criminalidad organizada.
Sin embargo, analistas políticos y economistas de la región coinciden en
señalar que el interés principal de Estados Unidos es el acceso a los recursos
naturales, en especial a los minerales estratégicos que hay en los países de
América Latina.
En marzo de 2026 el presidente de
Estados Unidos, Donald Trump,
hizo público el denominado Escudo de Las Américas, una iniciativa de
ese país que se presentó como una alianza regional para combatir el
narcotráfico y el crimen organizado transnacional.
En ese momento fueron 12 países de América Latina
los que se unieron a la iniciativa. Los presidentes de Argentina,
Bolivia, Chile, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá,
Paraguay, República Dominicana y Trinidad y Tobago fueron parte de esa
primera foto en la que aparece Trump sentado en una mesa rodeado de
estos mandatarios, todos de pie. Chile, sin embargo, estuvo presente
solo como observador, su adhesión formal al Escudo de Las Américas se
concretó en septiembre.
Ahora son 17 los países de América
Latina y El Caribe que forman parte del Escudo de Las Américas. Entre los
últimos que se han sumado están Colombia, con Abelardo de la Espriella,
y Perú, con Keiko Fujimori, tras ganar las elecciones presidenciales. Guatemala,
Jamaica y Belice también se han unido a esta coalición, mientras Bahamas
permanece como observador. Todos los presidentes que se han unido
a esta propuesta impulsada por Estados Unidos son afines, en términos
ideológicos, a la política de Estados Unidos.
“No es un acuerdo
amplio en que todos los países pueden intervenir, sino que es una propuesta que
surge desde Washington y que tiene que ver con intereses estratégicos de los Estados Unidos. Es
una iniciativa vertical que tiene connotaciones políticas, económicas y
militares”, dice el economista ecuatoriano Alberto Acosta, expresidente
de la Asamblea Constituyente de Ecuador.
Acosta agrega que el combate al
narcotráfico y al crimen organizado es un pretexto de Estados Unidos para
establecer
“un manejo económico
que le garantice
el control del suministro de los recursos estratégicos «, entre los
que se encuentran minerales como el litio y el cobre.
Desde Chile, el economista Fernando
Estenssoro,
director del doctorado en Estudios Americanos de la Universidad de Santiago
de Chile, es más duro en su crítica a esta iniciativa, a la que cataloga
como “nefasta para la soberanía de la región” y enmarcada en la pugna
geopolítica de Estados Unidos con China. China y Estados Unidos han
manifestado su interés por los minerales estratégicos que se encuentran
en países de Latinoamérica.
Estenssoro agrega que el interés de Trump está en “los recursos naturales, en el petróleo, en el cobre”, en los minerales críticos y las tierras raras porque “Estados Unidos está en el proceso final de su declinación hegemónica, por tanto, ellos consideran que los recursos de nuestro continente, sobre todo Sudamérica, no pueden ir a parar a manos del ‘enemigo’ [China], sino que tienen que quedar en manos de Estados Unidos”.
El Escudo de las Américas, revela el interés de los Estados Unidos, por los recursos naturales de América latina.
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El interés por los recursos naturales.
“Tenemos más de 20
millones de kilómetros cuadrados
y nuestros países son privilegiados en todo tipo de recursos naturales. También
en tierras raras y en los minerales estratégicos que son necesarios para la
digitalización y para las nuevas tecnologías”, comenta Estenssoro sobre el
interés de Estados Unidos en los recursos naturales de América Latina.
Estenssoro menciona que en Sudamérica
está
“la mayor reserva de PETRÓLEO
del mundo”,
refiriéndose a VENEZUELA. “Tenemos LITIO, tenemos AMAZONÍA en
Sudamérica, una gran fuente de recursos naturales y, además, un
recurso en sí mismo porque presta servicios ecosistémicos. Tenemos agua, desde
México hasta la Patagonia”, advierte.
En América del Sur, por ejemplo, se ubica el denominado Triángulo del LITIO, un espacio geográfico
entre ARGENTINA, BOLIVIA Y CHILE que concentra la mayor cantidad de
reservas mundiales de este elemento, que es un componente básico para
almacenar energía en las baterías que alimentan vehículos, teléfonos,
plantas solares, entre otros equipos.
Sudamérica también tiene grandes
reservas de otro mineral estratégico: el COBRE. Un material de gran demanda en la industria
de la construcción por su importancia para la fabricación de cables
eléctricos, tuberías y sistemas térmicos, además de ser importante para la industria
automotriz por su uso en la fabricación de motores y componentes electrónicos.
El primer productor de cobre en el mundo es CHILE, mientras que Perú ocupa el
tercer lugar en la lista. En ambos países, China es el principal
comprador de este mineral.
Sin embargo, el interés en el cobre no está solo en estas dos naciones.
Aunque ARGENTINA y COLOMBIA no han sido grandes protagonistas en la
industria del COBRE en la región, actualmente buscan abrirse paso
en el mercado global, señala una investigación publicada por
Mongabay Latam en julio de este año. El potencial es claro: el 40
% de las reservas mundiales de este metal se encuentran en Latinoamérica
por lo que Estados Unidos, China e incluso la Unión Europea están
en la búsqueda de nuevas alianzas con los países de la región.
En la Declaración conjunta relativa a
la soberanía del hemisferio, publicada por el Departamento de Estado
de Estados Unidos, el
22 de septiembre de 2026, se mencionan los tres pilares del
Escudo de Las Américas: económico, de seguridad y coordinación
multilateral. El que se refiere a la economía
dice específicamente que se va a potenciar
“la cooperación
económica, explorando mecanismos de control de las inversiones, salvaguardando
las cadenas de suministro de minerales críticos mediante un abastecimiento
diversificado y confiable; y promoviendo normativas sobre proveedores de
confianza para la infraestructura digital, que se apliquen de forma no
discriminatoria”.
“Es un juego de
palabras, porque lo que quieren es asegurarse el control de los recursos
naturales”, comenta
Acosta sobre el texto que se incluye en la declaración de Estados Unidos.
En ese contexto, menciona los tratados
bilaterales de
inversiones que el país norteamericano está firmando con los países que
forman parte del Escudo de Las Américas. Por ejemplo, menciona el
convenio suscrito con ECUADOR, en marzo de este año, “para asegurar
el acceso a los recursos estratégicos”.
El 4 de febrero de 2026, Ecuador y
Estados Unidos
firmaron un acuerdo marco para la cooperación que incluye el suministro
y procesamiento de minerales estratégicos como oro, cobre, plomo y
tierras raras, además de manufacturas industriales y productos del sector
forestal y maderero. El acuerdo ha sido cuestionado por el
Legislativo ecuatoriano.
En marzo de 2026, Chile y Estados
Unidos también
firmaron una Declaración Conjunta
para establecer consultas de mecanismos que fortalezcan las cadenas de
suministro de minerales críticos y tierras raras. Ese mismo
mes, PERÚ Y ESTADOS UNIDOS firmaron un Memorándum de Entendimiento sobre cooperación
en minerales críticos y tierras raras.
“Lo que se quiere es minimizar la presencia de China en el continente”, dice Acosta sobre la importancia geopolítica de esta iniciativa. Pero también suma otro componente detrás del Escudo de Las Américas: “la militarización de las sociedades”.
PERU SUMA AL ESCUDO DE LAS AMERICAS.
Perú confirmó su incorpioración al Escudo de las Américas.
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¿Territorios militarizados?
Para Acosta lo que está haciendo
Estados Unidos es
utilizar esta guerra contra el narcotráfico y el crimen organizado “para
asegurarse el control de nuestros países”. Pone como ejemplo
“la ley que se
aprobó [en Ecuador] hace un par de meses [en agosto]” porque “abre la puerta a
la militarización de los territorios donde hay minerales para romper la
resistencia de las comunidades que defienden esos espacios vitales,
señalándolos como narcoterroristas de ser del caso”. Y es que Donald Trump,
durante su intervención en la versión 81 de la Asamblea General de las Naciones
Unidas (ONU) en Nueva York, el pasado 22 de septiembre, dijo que «Estados
Unidos ya no permitirá que las amenazas contra América ganen terreno en ningún
lugar del hemisferio occidental. Y, de ser necesario, utilizaremos nuestro
poderío militar sin igual para asegurar los vitales intereses nacionales de
Estados Unidos».
Trump aprovechó la asamblea de la ONU para realizar una reunión con los presidentes
y representantes de los países que forman parte del Escudo de Las
Américas que estuvieron en Nueva York. Durante la cita mencionó la riqueza
natural de estos países y les pidió evitar que potencias externas
hostiles se apoderen de ella.
Ricardo Soberón, exdirector ejecutivo
de la Comisión Nacional
para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida) de Perú, también habla de
lo que significa el Escudo de Las Américas para el país y para
Latinoamérica.
“El costo de haber
suscrito ese acuerdo político es demasiado grande para Perú porque acarrea
acuerdos sobre inversiones, sobre explotación de minerales estratégicos, una
posición frente a China y al puerto de Chancay. Hay muchas cosas por fuera de
la lucha contra la criminalidad. A mi juicio, ha sido un terrible error. No ha
habido una interlocución, un diálogo, un acuerdo entre países”.
Soberón considera lamentable que Perú y otros países de la región hayan
“agachado la cabeza a este acuerdo” que, supuestamente, no es
vinculante porque no es un tratado internacional, sino un acuerdo
político.
El problema es que “debajo de ese paraguas van
a venir una serie de cartas, acuerdos, memorándum de entendimiento”.
El experto peruano también menciona los acuerdos
sobre minerales estratégicos firmados con Argentina, Chile,
Perú, Bolivia, y lo sucedido en Venezuela,
donde Estados Unidos
“se ha adueñado del sector petrolero a partir de una decisión militar”. El exjefe de DEVIDA precisa que el Escudo de Las Américas ha logrado “asentar su presencia en la región sin ofertas financieras concretas” y recuerda que iniciativas como el Plan Colombia contaban con fondos comprometidos, pero que en esta ocasión solo se trata de “discursos vacíos de Donald Trump y Marco Rubio, utilizando la mayor presión política posible y los hechos del 3 de enero en Caracas que permiten dar cuenta de lo que es capaz de hacer Estados Unidos en la región”.
El Escudo de las Américas, revela el interes de los Estados Unidos, por los recursos naturales de América Latina.
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Los minerales detrás de la tecnología.
Para Alberto Acosta, lo que Estados
Unidos pretende es
asegurar la tecnología para la inteligencia artificial, la cual requiere
gran cantidad de minerales.
“Actualmente, el
consumo de minerales no solo es para la transición energética, sino que hay
otros dos rubros que no siempre aparecen: el armamentismo y la inteligencia
artificial”, precisa.
Los minerales estratégicos y minerales
críticos son
necesarios para los sistemas de inteligencia artificial. Foto:
Creative Commons Attribution 2.0 Generic
En el caso de las armas se requieren
minerales de punta para su elaboración y lo mismo sucede con la inteligencia
artificial. La lista de minerales usados para la fabricación
de armas incluye grafito, cobalto, aluminio, litio, manganeso y
tierras raras, entre otros. En el caso de la inteligencia
artificial están el cobre, el litio, el níquel, el cobalto y las
tierras raras, entre otros.
“Ambas cosas tienen
mucho que ver con los intereses de Washington. Estados Unidos es un imperio en
decadencia y su talón de Aquiles es la tecnología”, asegura Acosta.
El economista ecuatoriano agrega que el gobierno de Trump
está tratando de “disputar espacios tecnológicos con China” y parte de
esa disputa es asegurar el acceso a minerales estratégicos.
“No sólo son
minerales, agua, biodiversidad, sino que, simultáneamente, Washington cuenta
todavía con una gran ventaja comparativa que es su fortaleza militar”,
menciona.
Estenssoro también entra al campo de la disputa por los minerales
estratégicos y las tierras raras y pinta un panorama para los próximos
15 o 30 años cuando
“la escasez de los
recursos sea brutal”. “Eso lo saben todas las agencias estratégicas, está
probado por Naciones Unidas, solo que antes se veía como un futuro muy lejano y
hoy día está aquí”.
En la pugna con China por la
tecnología, dice Estenssoro,
“los últimos espacios que se están disputando son los microchips”,
comenta, pues la industria automotriz, que era la gran
industria de Estados Unidos y de Europa, ahora está siendo copada por
marcas chinas.
“Es cuestión de tiempo, quizá en cinco
años la Boeing sea de capitales chinos. La tendencia es que China va subiendo y Estados
Unidos va bajando”. En este contexto, añade Estenssoro, “el
Escudo de Las Américas busca establecer un protectorado económico
sobre nuestros países. Es una política de recolonización”. Ricardo
Soberón agrega que, para el caso peruano,
“en términos de
minerales tradicionales como oro, plata, níquel, zinc”, lo que busca Estados Unidos es
“asegurar las cadenas de suministro”, y en el caso de los minerales estratégicos,
“generar las
condiciones para que las empresas norteamericanas y no las chinas sean las que
aseguren la compra y venta de esos minerales”. “Estamos en un proceso de
confrontación empresarial donde la capacidad de influencia china es fuerte,
pero Estados Unidos ha dejado muy claro que en el hemisferio occidental nadie
va a entrar a reemplazarlo”.
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