miércoles, 7 de enero de 2026

EL INEXISTENTE CÁRTEL DE LOS SOLES. La historia falsa que Trump usó para justificar el bombardeo a Venezuela.

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EL EMPERADOR Y SU CRISIS PERMANENTE DE PODER GLOBAL. “En enero de 2025 Trump asume su segundo mandato y de inmediato se prepara para relanzar a los Estados Unidos como el gendarme del mundo a Estados Unidos. “Primero se dedicó a liberar a su país de los migrantes. Para eso desempolvó de los archivos del Congreso una ley de 1789 que se llama de Enemigos Extranjeros. Es la que lo autoriza a suspender el debido proceso para acelerar deportaciones masivas y que le permite expulsar a migrantes. Incluso a los venezolanos que el sábado pasado fueron a festejar la invasión y masacre en Venezuela y terminaron en cárceles desde donde serán devueltos a Caracas.

“Luego comenzó la tarea a nivel mundial que incluyó ataques contra Yemen, Irak, Somalía, Siria e Irán. El ataque a varios de estos países lo justificó diciendo que era parte del combate contra ISIS. En el caso iraní dijo que se buscó retrasar el programa nuclear. “Este rápido listado fue lo que le permitió a Trump reclamar el premio Nobel de la Paz porque consideró todos estos hechos garantizaban la paz en el mundo. No pudo ser, se lo dieron a golpista venezolana María Corina Machado y se tuvo que conformar con el premio FIFA de la Paz.

“La presencia de China en América Latina y tal vez el principal comprador de crudo venezolano, llevó inexorablemente a Trump a concentrarse en Maduro. El Cártel de los Soles fue parte del listado de razones por la cual se asesinó a más de un centenar de militares y civiles. La mayoría venezolanos y 32 cubanos.

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Javier Milei seguirá, a diferencia de Trumpa, considerando al inexistente Cártel de los Soles como organización terrorista. (ANDREW CABALLERO-REYNOLDS/AFP)

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EL INEXISTENTE CÁRTEL DE LOS SOLES.

La historia falsa que Trump usó para justificar el bombardeo a Venezuela.

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El Departamento de Justicia de Estados Unidos quitó de la acusación la organización narcoterrorista que supuestamente Nicolás Maduro dirigía. Milei mantiene al cártel en la lista de organizaciones terrorista.

Por Felipe Yapur.

Fuente Página /12 miércoles 7 de enero del 2026.

El tan cacareado Cártel de los Soles resultó ser inexistente. Desde 2020 los Estados Unidos lo utilizó para acusar al presidente constitucional de Venezuela, Nicolás Maduro, de ser el cabecilla. El creador de esta fábula fue el propio Trump en tiempos de su primer gobierno y la recuperó el año pasado para continuar con su asedio al celoso custodio de la mayor reserva petrolífera del planeta. Sin embargo, el lunes por la noche, esa fábula se desmoronó cuando se conoció que el Departamento de Justicia de Estados Unidos, había reescrito la acusación contra Maduro y dejó de considerar a este cártel como una organización real. Este cambió poco le importó a Javier Milei que decidió mantener a los Soles en el Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento. Tal vez lo hizo a la espera de que la mentira se convierta en verdad.

Lo cierto es que seguir con esta fábula entre los delitos que se le endilgan a Maduro, iba a resultar contraproducente para la estrategia de la fiscalía. Sobre todo, porque el proceso judicial ya tiene un vicio de legalidad de origen: se inició porque antes se invadió y atacó un país extranjero, Venezuela, y se secuestró a su presidente, Nicolás Maduro.

Según trascendió, ahora la acusación de la fiscalía contra Maduro se limita a responsabilizarlo de conducción de un supuesto “sistema clientelar” y desarrollar una “cultura de corrupción” que se nutrió de dinero del narcotráfico.

Una vez que Trump comenzó su segundo mandato, resucitó al Cártel de los Soles y la acusación contra Maduro del año 2020. En julio pasado, el Departamento del Tesoro copió textual esa acusación para incorporar al cártel como organización terrorista. Cuatro meses más tarde, el secretario de Estado y uno de los principales asesores en seguridad, Marco Rubio, hizo lo mismo.

El relato para la campaña mediática contra Venezuela cerraba perfecto y era casi calcado a otras experiencias norteamericanas con países de Latino América, como fue el caso Panamá.



El origen

Valga la paradoja, el Cártel de los Soles fue una creación periodística venezolana.

En 1993 había dos generales de la Guardia Nacional que se llamaban Ramón Dávila y Orlando Hernández, un homónimo del expresidente hondureño condenado a 45 años de prisión por narcotráfico en un juzgado norteamericano e indultado por Trump. Ambos fueron acusados de narcotráfico.

Existe una versión que dice que Dávila y Hernández se habían quedado con un cargamento de cocaína que la DEA había provisto para publicitar una operación exitosa.

Los diarios de la época comenzaron entonces a denominar Soles a la corrupción que existía entre las fuerzas de seguridad. El nombre surgió por una característica que distinguían a los uniformes de la Guardia Nacional: los rangos de los oficiales superiores se expresan con botones dorados en forma de sol que van en las charreteras. Del simple Soles al Cártel faltaba apenas un paso.

Esto fue lo que tomó el primer gobierno de Trump cuando en 2020 señalaron a Maduro como el jefe de una organización que traficaba drogas y que la bautizaron justamente como el Cártel de los Soles. Poco después sumaron a esa nómina al ministro de Interior, Justicia y Paz, Diosdado Cabello, y al de Defensa, Vladímir Padrino López.

Es en ese año que se hace la primera acusación Maduro y su vínculo con el cártel que fue redactada por el Departamento de Justicia.



Más allá de la acusación y la parafernalia mediática con la que se acompañó, nunca se logró describir con detalle la existencia de esta organización. No había nombres de sus integrantes, de sus jefes intermedios y mucho menos se pudo detallar, a diferencia de los cárteles de México o Colombia, la infraestructura transnacional y su capacidad operativa.

En enero de 2025 Trump asume su segundo mandato y de inmediato se prepara para relanzar a los Estados Unidos como el gendarme del mundo a Estados Unidos.

Primero se dedicó a liberar a su país de los migrantes. Para eso desempolvó de los archivos del Congreso una ley de 1789 que se llama de Enemigos Extranjeros. Es la que lo autoriza a suspender el debido proceso para acelerar deportaciones masivas y que le permite expulsar a migrantes. Incluso a los venezolanos que el sábado pasado fueron a festejar la invasión y masacre en Venezuela y terminaron en cárceles desde donde serán devueltos a Caracas.

Luego comenzó la tarea a nivel mundial que incluyó ataques contra Yemen, Irak, Somalía, Siria e Irán. El ataque a varios de estos países lo justificó diciendo que era parte del combate contra ISIS. En el caso iraní dijo que se buscó retrasar el programa nuclear.

Este rápido listado fue lo que le permitió a Trump reclamar el premio Nobel de la Paz porque consideró todos estos hechos garantizaban la paz en el mundo. No pudo ser, se lo dieron a golpista venezolana María Corina Machado y se tuvo que conformar con el premio FIFA de la Paz.

La presencia de China en América Latina y tal vez el principal comprador de crudo venezolano, llevó inexorablemente a Trump a concentrarse en Maduro. El Cártel de los Soles fue parte del listado de razones por la cual se asesinó a más de un centenar de militares y civiles. La mayoría venezolanos y 32 cubanos.



La Argentina

Desde el primer día de gobierno, Milei aseguró que su gobierno sería el principal aliado de los Estados Unidos en el sur del subcontinente. Se apegó como pez ventoso al gobierno del republicano.

En esa línea, en agosto del año pasado la entonces ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y siguiendo el mandato presidencial incorporó al Cártel de los Soles en el Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET). Lo hizo junto con el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, y el Ministerio de Justicia.

Fue el mismo procedimiento que utilizó la administración Trump.

En ese entonces, la ministra dijo que la incorporación en el RePET habilita a la Argentina a aplicar sanciones financieras y restricciones operativas que limitan su capacidad de acción en actividades ilícitas como narcotráfico, contrabando, explotación ilegal de recursos naturales y sus vínculos con otras estructuras criminales de la región.

La maniobra se publicitó como un logro de Milei en la reinstalación de la Argentina en el mundo.

Una vez que se supo que el Departamento de Justicia modificó la acusación contra Maduro, dejando asentado la no existencia de los Soles, el gobierno de Milei decidió no quitar esta organización fantasma en el RePET.

Como recompensa, Marco Rubio se comunicó con el canciller Pablo Quirno, para agradecerle el respaldo del gobierno argentino al ataque norteamericano a Venezuela. De hecho, tanto en la ONU como en la OEA los representantes argentinos apoyaron sin vergüenza la acción belicista y mortal del gobierno de Trump.

Rubio le agradeció a Quirno la

continua cooperación para confrontar el narcoterrorismo y fortalecer la seguridad en América Latina”. El canciller argentino devolvió la gentileza al publicar en X que el gobierno libertario “confía que estos acontecimientos representen un avance decisivo contra el narcoterrorismo que afecta a la región”.

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