&&&&&
EL EMPERADOR Y SU CRISIS
PERMANENTE DE PODER GLOBAL. “En
enero de 2025 Trump
asume su segundo mandato y de inmediato se prepara para relanzar a
los Estados Unidos como el gendarme del mundo a Estados Unidos. “Primero se
dedicó a liberar a su país de los migrantes. Para eso desempolvó de los
archivos del Congreso una ley de 1789 que se llama de Enemigos
Extranjeros. Es la que lo autoriza a suspender el debido proceso para
acelerar deportaciones masivas y que le permite expulsar a migrantes. Incluso
a los venezolanos que el sábado pasado fueron a festejar la
invasión y masacre en Venezuela y terminaron en cárceles desde donde
serán devueltos a Caracas.
“Luego comenzó la tarea a nivel
mundial que incluyó
ataques contra Yemen, Irak, Somalía, Siria e Irán. El ataque a varios de
estos países lo justificó diciendo que era parte del combate contra
ISIS. En el caso iraní dijo que se buscó retrasar el programa
nuclear. “Este rápido listado fue lo que le permitió a Trump
reclamar el premio Nobel de la Paz porque consideró todos estos hechos garantizaban
la paz en el mundo. No pudo ser, se lo dieron a golpista venezolana
María Corina Machado y se tuvo que conformar con el premio FIFA de la
Paz.
“La presencia de China en América
Latina y tal
vez el principal comprador de crudo venezolano, llevó
inexorablemente a Trump a concentrarse en Maduro. El Cártel de los Soles
fue parte del listado de razones por la cual se asesinó a más de un centenar
de militares y civiles. La mayoría venezolanos y 32 cubanos.
/////
Javier Milei seguirá, a diferencia de Trumpa, considerando al inexistente Cártel de los Soles como organización terrorista. (ANDREW CABALLERO-REYNOLDS/AFP)
*****
EL INEXISTENTE CÁRTEL DE LOS SOLES.
La historia falsa que Trump usó para justificar el bombardeo a
Venezuela.
*****
El Departamento de Justicia de Estados
Unidos quitó de la acusación la organización narcoterrorista que supuestamente
Nicolás Maduro dirigía. Milei mantiene al cártel en la lista de organizaciones
terrorista.
Por Felipe Yapur.
Fuente Página /12 miércoles 7 de enero del 2026.
El tan cacareado Cártel de los Soles
resultó ser inexistente. Desde 2020 los Estados Unidos lo utilizó para acusar
al presidente constitucional de Venezuela, Nicolás Maduro, de ser el cabecilla. El creador de esta fábula fue
el propio Trump en tiempos de su primer gobierno y la recuperó el año
pasado para continuar con su asedio al celoso custodio de la mayor reserva petrolífera
del planeta. Sin embargo, el lunes por la noche, esa fábula se desmoronó
cuando se conoció que el Departamento de Justicia de Estados Unidos,
había reescrito la acusación contra Maduro y dejó de considerar a este cártel
como una organización real. Este cambió poco le importó a Javier Milei
que decidió mantener a los Soles en el Registro Público de Personas y
Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento. Tal vez lo
hizo a la espera de que la mentira se convierta en verdad.
Lo cierto es que seguir con esta
fábula entre los
delitos que se le endilgan a Maduro, iba a resultar contraproducente
para la estrategia de la fiscalía. Sobre todo, porque el proceso judicial
ya tiene un vicio de legalidad de origen: se inició porque antes se
invadió y atacó un país extranjero, Venezuela, y se secuestró a su
presidente, Nicolás Maduro.
Según trascendió, ahora la acusación
de la fiscalía contra Maduro se limita a responsabilizarlo de conducción de un
supuesto “sistema clientelar” y desarrollar una “cultura de corrupción” que se
nutrió de dinero del narcotráfico.
Una vez que Trump comenzó su segundo
mandato, resucitó al Cártel de los Soles y la acusación contra Maduro del año
2020. En julio
pasado, el Departamento del Tesoro copió textual esa acusación para
incorporar al cártel como organización terrorista. Cuatro meses más tarde, el
secretario de Estado y uno de los principales asesores en seguridad, Marco
Rubio, hizo lo mismo.
El relato para la campaña mediática
contra Venezuela
cerraba perfecto y era casi calcado a otras experiencias norteamericanas con
países de Latino América, como fue el caso Panamá.
El origen
Valga la paradoja, el Cártel de los
Soles fue una creación periodística venezolana.
En 1993 había dos generales de la
Guardia Nacional que
se llamaban Ramón Dávila y Orlando Hernández, un homónimo del
expresidente hondureño condenado a 45 años de prisión por narcotráfico
en un juzgado norteamericano e indultado por Trump. Ambos fueron
acusados de narcotráfico.
Existe una versión que dice que Dávila y Hernández
se habían quedado con un cargamento de cocaína que la DEA había provisto
para publicitar una operación exitosa.
Los diarios de la época comenzaron entonces a denominar Soles a la
corrupción que existía entre las fuerzas de seguridad. El nombre
surgió por una característica que distinguían a los uniformes de la Guardia
Nacional: los rangos de los oficiales superiores se expresan
con botones dorados en forma de sol que van en las charreteras.
Del simple Soles al Cártel faltaba apenas un paso.
Esto fue lo que tomó el primer
gobierno de Trump
cuando en 2020 señalaron a Maduro como el jefe de una
organización que traficaba drogas y que la bautizaron justamente como
el Cártel de los Soles. Poco después sumaron a esa nómina al
ministro de Interior, Justicia y Paz, Diosdado Cabello, y al de Defensa,
Vladímir Padrino López.
Es en ese año que se hace la primera
acusación Maduro y su vínculo con el cártel que fue redactada por el
Departamento de Justicia.
Más allá de la acusación y la
parafernalia mediática
con la que se acompañó, nunca se logró describir con detalle la
existencia de esta organización. No había nombres de sus integrantes,
de sus jefes intermedios y mucho menos se pudo detallar, a
diferencia de los cárteles de México o Colombia, la infraestructura
transnacional y su capacidad operativa.
En enero de 2025 Trump asume su segundo mandato y de
inmediato se prepara para relanzar a los Estados Unidos como el gendarme del
mundo a Estados Unidos.
Primero se dedicó a liberar a su país
de los migrantes.
Para eso desempolvó de los archivos del Congreso una ley de 1789
que se llama de Enemigos Extranjeros. Es la que lo autoriza a
suspender el debido proceso para acelerar deportaciones masivas y que le
permite expulsar a migrantes. Incluso a los venezolanos que el sábado
pasado fueron a festejar la invasión y masacre en Venezuela y terminaron
en cárceles desde donde serán devueltos a Caracas.
Luego comenzó la tarea a nivel mundial que incluyó ataques contra Yemen,
Irak, Somalía, Siria e Irán. El ataque a varios de estos países lo
justificó diciendo que era parte del combate contra ISIS. En el caso
iraní dijo que se buscó retrasar el programa nuclear.
Este rápido listado fue lo que le permitió a Trump
reclamar el premio Nobel de la Paz porque consideró todos estos hechos garantizaban
la paz en el mundo. No pudo ser, se lo dieron a golpista venezolana
María Corina Machado y se tuvo que conformar con el premio FIFA de la
Paz.
La presencia de China en América Latina y tal vez el principal comprador de crudo venezolano, llevó inexorablemente a Trump a concentrarse en Maduro. El Cártel de los Soles fue parte del listado de razones por la cual se asesinó a más de un centenar de militares y civiles. La mayoría venezolanos y 32 cubanos.
La Argentina
Desde el primer día de gobierno, Milei aseguró que su gobierno sería el principal
aliado de los Estados Unidos en el sur del subcontinente. Se apegó
como pez ventoso al gobierno del republicano.
En esa línea, en agosto del año pasado la entonces ministra de Seguridad,
Patricia Bullrich, y siguiendo el mandato presidencial incorporó al
Cártel de los Soles en el Registro Público de Personas y Entidades
vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET). Lo hizo junto
con el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto,
y el Ministerio de Justicia.
Fue el mismo procedimiento que utilizó
la administración Trump.
En ese entonces, la ministra dijo que la incorporación en el
RePET habilita a la Argentina a aplicar sanciones financieras y
restricciones operativas que limitan su capacidad de acción en actividades
ilícitas como narcotráfico, contrabando, explotación ilegal de recursos
naturales y sus vínculos con otras estructuras criminales de la
región.
La maniobra se publicitó como un logro
de Milei en la reinstalación de la Argentina en el mundo.
Una vez que se supo que el
Departamento de Justicia
modificó la acusación contra Maduro, dejando asentado la no
existencia de los Soles, el gobierno de Milei decidió no quitar esta
organización fantasma en el RePET.
Como recompensa, Marco Rubio se
comunicó con el canciller Pablo Quirno, para agradecerle el respaldo del
gobierno argentino al ataque norteamericano a Venezuela.
De hecho, tanto en la ONU como en la OEA los representantes
argentinos apoyaron sin vergüenza la acción belicista y mortal del
gobierno de Trump.
Rubio le agradeció a Quirno la
“continua cooperación
para confrontar el narcoterrorismo y fortalecer la seguridad en América
Latina”. El canciller argentino devolvió la gentileza al publicar en X que el
gobierno libertario “confía que estos acontecimientos representen un avance
decisivo contra el narcoterrorismo que afecta a la región”.
*****
No hay comentarios:
Publicar un comentario