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"El Presidente no devolverá gentilezas a los gobernadores: no estará ni en Luján ni en Córdoba. El jefe de Gabinete, Diego Santilli, y Fabián Fernández, secretario de Comunicación y Prensa, lo representarán en la Basílica de la Virgen patrona del país, mientras que Karina Milei y la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, se sumarán a las actividades papales que tendrán lugar el martes en Córdoba. Aunque públicamente todos los involucrados intentaron suavizar los roces, los hubo y los hay. Por ejemplo, respecto a los costos que demanda la organización. nación asumió la seguridad en los anillos que corresponden a las fuerzas federales y cada distrito, la de las fuerzas que les competen. Córdoba y Buenos Aires, junto a las intendencias de la capital mediterránea y Luján, se hacen cargo de todo el resto de los gastos locales, mientras que, en Ciudad de Buenos Aires, la Casa Rosada asume por lo menos el 50% de los gastos.
"Las diferencias que hubo en detalles protocolares y logísticos, aparentemente, se aliviaron con el cambio de mando, cuando Karina Milei designó a su amiga Mara Gorini como enlace con la Conferencia Episcopal Argentina. En la Iglesia admiten desinteligencias con Cancillería. Según supo Página/12, la segunda batalla que perdió la Rosada fue con la organización de la visita al Cottolengo Don Orione en Claypole. Desde Seguridad se pretendía que solo Milei acompañara al Papa. Finalmente, junto al Santo Padre, también estará Kicillof.
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Milei, durante su visita a León XIV en El Vaticano. Presidencia
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TODOS INVITADOS POR MILEI AL ENCUENTRO, MENOS LOS EXPRESIDENTES.
Roces y codazos por la visita papal.
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La agenda de León XIV irrumpió en el
mapa político de las diferentes jurisdicciones provinciales, generó tensiones y
concesiones mutuas, sobre todo en torno a los gastos. El peronismo, incluyendo
a Kicillof, será parte de los actos de gobierno. Karina tuvo que extender la
invitación a la vicepresidenta Villarruel, abiertamente enfrentada con el
Ejecutivo.
Por
Amalia Argento.
Fuente. Página /12 domingo 8 de noviembre del 2026.
Jorge Macri invitó a los exjefes de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires a la misa del Papa León XIV en el Monumento a los españoles. Axel Kicillof hizo lo mismo con sus antecesores para la Misa de la Misericordia frente a la Basílica de Luján. En cambio, Javier Milei logró su propia burbuja y excluyó a los expresidentes del encuentro más institucional y político en el exCentro Cultural Néstor Kirchner, en contraste con la buena convivencia que en Uruguay mostraron Yamandú Orsi y sus predecesores Pedro Lacalle Pou, Julio Sanguinetti y Luis Lacalle Herrera. Forzada por el Vaticano, Karina Milei tuvo que enviar notificación a la vicepresidenta Victoria Villarruel, que había pedido audiencia al Papa, e intentó que el sumo pontífice asistiera al Parlamento.
Por necesidad mutua, desde la jefatura
de la Ciudad y Casa Rosada dividieron gastos e invitados, unos 150 para Jorge
Macri y otros 250 convocados por nación para las actividades en Palermo donde
estará Milei. Aunque preservan las listas, Página/12 supo que quienes
cumplieron funciones como jefes de gobierno de la Ciudad fueron convocados,
entre ellos Mauricio Macri, aunque pegaría el faltazo por el distanciamiento
con su primo. En cambio, Horacio Rodríguez Larreta, enfrentado abiertamente con
su sucesor, confirmó que participará. “Es el Papa” subrayaron en su entorno
sobre la inmediata aceptación al llamado.
De la misma manera, se expresaron ante este diario dirigentes opositores. Los gobernadores, que fueron los primeros convocados, confirmaron uno a uno su asistencia sin excepciones, lo que convertirá el encuentro en un hecho inédito en torno a la figura del Papa, pero también con el presidente como anfitrión y tras protagonizar desaires y enfrentamientos que solo se acallan por estos días. En las pocas ocasiones que compartió con los jefes provinciales, evitó llamar a los opositores más extremos, vínculo que ahora delega en el jefe de Gabinete, Diego Santilli. Estarán en el exCCK incluso los habitualmente excluidos Axel Kicillof, Ricardo Quintela y Gildo Insfrán, que darán el presente mientras mantienen sus reclamos y denuncias judiciales a nación.
Sin excepciones fueron
invitados todos los diputados y senadores nacionales. Los emails fueron enviados desde
Ceremonial y no a través del diálogo político, un sutil gesto para mostrar que
el acercamiento no implica nada más que la bienvenida al Papa. Para facilitar
los ingresos y en línea con el megaoperativo de seguridad en el Congreso, se
dispusieron vehículos que trasladarán a los legisladores en grupos.
Desde el Parlamento confirmaron su
asistencia todos los peronistas,
entre ellos Máximo Kirchner y los representantes de La Cámpora,
que pondrán en evidencia la prisión domiciliaria de la expresidenta Cristina
Kirchner, amiga del papa Francisco.
En ese marco, Germán Martínez, jefe del bloque de Unión por la
Patria, dijo a Página/12 que
“los que
desempeñamos responsabilidades institucionales tenemos que acompañar a nuestro
pueblo, escuchar las palabras del Papa y confrontar nuestras prácticas y
decisiones con su mensaje” y agregó que “lo central de los próximos días es el mensaje
del papa León, recordando dos de los principios básicos que señalaba Francisco:
El todo es superior a las partes y la unidad es superior al conflicto”. Con
palabras parecidas se refirió al encuentro el diputado Nicolás Trotta, que
pidió a toda la dirigencia estar presente.
La mayoría de los opositores
consultados
apuntaron que será imposible no analizar en tono político las palabras y gestos
del pontífice. También será inevitable que cada sector haga su
interpretación, aunque la oposición se esperance con el mensaje de misericordia
y de cuidado hacia los más desprotegidos que contradice e incómoda el discurso
del presidente. Señalaron que sería un error ausentarse de las actividades o
dejar toda la tribuna a Milei.
En ese marco, el diputado Esteban
Paulón, uno de los opositores más duros, consideró que el papa León XIV tiene
“una mirada muy disruptiva en términos de los debates que vienen para el futuro sobre justicia social, inteligencia artificial, desigualdad, concentración de la riqueza y el poder”. Agregó también que “al menos en nuestro país esos debates son los que incomodan al Gobierno, de hecho, la propia presencia del Papa es un mensaje en sí mismo frente a un gobierno que ha hecho de la crueldad, de la liberación total de cualquier regulación del Estado en términos de desarrollo tecnológico y acumulación económica, su bandera. Todo eso habla claramente del impacto que va a tener la presencia del Papa en Argentina y las dificultades que puede tener el Gobierno en sostener sus principios en el debate público”.
Con la misma postura que Macri en la
Ciudad, Kicillof
invitó a sus predecesores, entre ellos a María Eugenia Vidal y a Daniel
Scioli devenido en defensor de la gestión Milei. Vidal prefirió
aceptar la invitación macrista al Monumento a los españoles, misa próxima al
departamento al que se mudó tras cumplir su mandato en la Provincia. El
exgobernador Scioli, en cambio, no se perderá ningún evento y estará en Luján,
pero también irá al exCCK y al Monumento a los españoles, un privilegio
que pocos tendrán.
En la organización bonaerense
compensaron lo que no
hizo nación y hubo otro gesto hacia el exsecretario de Culto Guillermo
Oliveri hacia el diputado y exembajador en El Vaticano Eduardo Valdés,
que al ser diputado también tiene butaca en el exCCK.
Entre los exgobernadores bonaerenses, Felipe
Solá consideró que
las declaraciones de León XIV
“me parecen muy
inteligentes y prudentes, creo que sigue la línea de Francisco. Lo que espero
es que vea la verdadera Argentina, que la escuche y que diga la palabra de la
Iglesia, que no es una palabra politizada, pero a veces puede ser interpretada
como una palabra que influye en la política. Quiero que emocione, que emocione
a millones de almas” concluyó.
El Presidente no devolverá gentilezas
a los gobernadores: no
estará ni en Luján ni en Córdoba. El jefe de Gabinete, Diego Santilli, y
Fabián Fernández, secretario de Comunicación y Prensa, lo representarán en la Basílica
de la Virgen patrona del país, mientras que Karina Milei y la
ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, se sumarán a las actividades
papales que tendrán lugar el martes en Córdoba.
Aunque públicamente todos los
involucrados intentaron suavizar los roces, los hubo y los hay. Por ejemplo, respecto a los costos
que demanda la organización. nación asumió la seguridad en los anillos
que corresponden a las fuerzas federales y cada distrito, la de las fuerzas que
les competen. Córdoba y Buenos Aires, junto a las intendencias de la
capital mediterránea y Luján, se hacen cargo de todo el resto de los gastos
locales, mientras que, en Ciudad de Buenos Aires, la Casa Rosada asume por
lo menos el 50% de los gastos.
Las diferencias que hubo en detalles
protocolares y logísticos,
aparentemente, se aliviaron con el cambio de mando, cuando Karina Milei
designó a su amiga Mara Gorini como enlace con la Conferencia Episcopal
Argentina. En la Iglesia admiten desinteligencias con Cancillería.
Según supo Página/12, la segunda
batalla que perdió la Rosada
fue con la organización de la visita al Cottolengo Don Orione en Claypole.
Desde Seguridad se pretendía que solo Milei acompañara al Papa. Finalmente,
junto al Santo Padre, también estará Kicillof.
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