martes, 2 de octubre de 2018

CHILE-BOLIVIA.- EL FALLO DE LA HAYA: LA HORA DE LA POLÍTICA Y LA DIPLOMACIA.

&&&&&

LA HAYA FALLA A FAVOR DE CHILE Y RECHAZA QUE DEBA NEGOCIAR LA SALIDA AL MAR CON BOLIVIA.- La Corte Internacional de Justicia señala que “ninguno de los acuerdos o tratados firmados por ambos países” implica la obligación de un nuevo pacto. Señores es la hora del DIÁLOGO DEMOCRÁTICO entre ambos Países, y el Estado Peruano, considera que es "un asunto de naturaleza estrictamente bilateral entre Bolivia Chile, países vecinos con los que tenemos múltiples vínculos y excelentes relaciones". Y que el Gobierno Chileno y su Presidente, "dejen de celebrar y bailar y solo que repase la Historia de la Guerra del Pacífico".

La Corte Internacional de Justicia (CIJ), con sede en La Haya , ha fallado este lunes a favor de Chile  en la demanda interpuesta por Bolivia  en busca de lograr una salida al mar. El presidente del tribunal, el somalí Abdulqawi Ahmed Yusuf, ha anunciado que Santiago no tiene la obligación de negociar con La Paz un acceso soberano al océano Pacífico. Bolivia quería poner fin a lo que denomina "la dependencia y sobrecostes logísticos"  en los que incurre para importar y exportar sus productos a través de los puertos chilenos. Pero los jueces, por 12 votos a favor y 3 en contra, han fallado que Santiago “no está jurídicamente obligado a hacerlo, porque ninguno de los acuerdos o tratados firmados por ambos países a lo largo de los años así lo indica; tampoco lo indican otras resoluciones internacionales”, según ha dicho Yusuf. El País. España.

/////





EL FALLO DE LA HAYA: LA HORA DE LA POLÍTICA Y LA DIPLOMACIA.

DIFERENDO POLÍTICO RELATIVO EL ACCESO AL MAR ENTRE CHILE Y BOLIVIA

*****

Atilio A. Boron.

Rebelión  martes 2 de octubre del 2018.

El fallo de la Corte Internacional de Justicia cierra, por ahora y tan sólo en el ámbito jurídico, el histórico diferendo político relativo el acceso al mar de Bolivia. Porque tal como el periodista e historiador chileno Manuel Cabieses Donoso lo estableciera con su habitual clarividencia días antes de conocerse la sentencia, “después del fallo de la Corte Internacional de Justicia, lo único razonable es que Chile y Bolivia inicien el diálogo amistoso que el mundo les está pidiendo.”

Según algunos observadores el fallo del tribunal de La Haya peca de un tecnicismo que no se compadece con la densidad histórica y geopolítica que encierra esa controversia. Los jueces obraron como si estuvieran en presencia de un litigio entre dos cantones suizos por el acceso a unas pasturas para sus vacunos de lechería. No se hicieron cargo de la dimensión y la génesis del conflicto y del papel de las grandes potencias de la época –Gran Bretaña y en menor medida Estados Unidos- que utilizaron al gobierno de Chile como un “proxy” para apoderarse de las riquezas mineras existentes en esa región. Estas no fueron utilizadas para estimular el progreso material de Chile, que siguió siendo “un caso de desarrollo frustrado” como lo sentenciara el gran economista de ese país, Aníbal Pinto, sino para acrecentar las fabulosas ganancias de las empresas extranjeras promotoras de la guerra. En ese tiempo, 1879, la explotación del guano y el salitre producían pingües ganancias dado que eran los principales fertilizantes que demandaba impostergablemente la agricultura europea, cuyas tierras labradas por siglos daban signos de agotamiento luego de la Revolución Industrial. Y también estaba el cobre, aunque con una presencia apenas incipiente en esa época.

Este tecnicismo de la Corte era previsible. Es bien sabido que el sistema de las Naciones Unidas está en crisis, entre otras cosas porque el principal actor del sistema internacional, Estados Unidos, viola con impunidad casi todas sus normativas. Ante esta realidad era evidente que lo que La Haya iba a hacer era evitar producir una sentencia que pudiese, eventualmente, aportar un precedente susceptible de desestabilizar el delicado tablero de la política internacional. El objetivo de máxima más razonable era que con su sentencia obligara a ambos gobiernos a iniciar un diálogo sobre el tema de la salida al mar de Bolivia. No podía esperarse ni un milímetro más que eso. Pero ni a eso se atrevieron los togados, y la razón es fácil de entender. No se les escapaba a su entendimiento que en caso de trasponer ese límite, ordenando por ejemplo la restitución aunque fuese parcial del territorio boliviano, un futuro gobierno de México podría plantear una reclamación similar por el robo de la mitad de su territorio a manos de Estados Unidos, ocurrido unos treinta años antes de la Guerra del Pacífico en la que Bolivia y Perú perdieran parte de sus posesiones. O, ya en el siglo veinte, una demanda similar podrían plantear las autoridades palestinas por el descarado robo de su territorio por parte del Estado de Israel. Por eso en La Haya primó el tecnicismo y una visión formalista del derecho para emitir una sentencia que nada ha resuelto.

Conocido el fallo Santiago y La Paz deberán ahora sentarse a conversar y encontrar una solución política y diplomática, satisfactoria para ambas partes y que ponga fin a una disputa que no sólo daña a Bolivia, encerrada en el Altiplano, sino que tampoco le hace bien a Chile, cuyo prestigio internacional se desdibuja cuando su gobierno se rehúsa, por momentos con tonos altaneros, a dialogar con una nación que estará a su lado hasta el fin de los tiempos. Son vecinos y lo seguirán siendo para siempre, y lo mejor es buscar un buen arreglo que mantener viva una tensión que podría ser el germen de futuros infortunios. El ejemplo de las relaciones franco-alemanas después de la Segunda Guerra Mundial es una provechosa fuente de inspiración. Siglos de guerras y enfrentamientos de todo tipo fueron superados cuando la derrotada Alemania en lugar de ser sojuzgada, como ocurriera con el Tratado de Versailles, fue convocada a unirse en el proyecto de la construcción europea. Los aliados –y especialmente Francia- tuvieron ese gesto de inteligencia y sabia mezcla de interés nacional y altruismo que allanó el camino de la paz y la cooperación con la nación vencida. Bolivia, que posee las más importantes reservas de litio del planeta y enormes cantidades de gas (que Chile debe importar porque no tiene) reúne las condiciones económicas necesarias para un acuerdo político mutuamente beneficioso, cerrando definitivamente las heridas de una guerra de saqueo alentada en su tiempo por políticos e inversionistas inescrupulosos y respaldados por el colonialismo inglés hace ya más de un siglo. Con el fallo de La Haya llegó la hora de la política y la diplomacia. Ojalá la dirigencia de ambos países lo comprendan.

*****

lunes, 1 de octubre de 2018

CRIMINOLOGÍA, SEGURIDAD Y POLÍTICAS EN AMÉRICA LATINA.

&&&&&

AMÉRICA LATINA EL CONTINENTE MÁS VIOLENTO DE CIUDADDES MÁS INSEGURAS Y DE MAYOR NÚMERO DE SECUESTROS, ASESINATOS. Ciudades tomadas y controladas por las Mafias del Crimen Organizado - violencia callejera, el crimen organizado y la violencia de las pandillas.- además de los carteles de la Droga. AMÉRICA LATINA  EL CONTINENTE DE LA POBLACIÓN MÁS JOVEN DEL MUNDO, pero también el continente más DESIGUAL –económico-social y multidimensional – del MUNDO, Tenemos presente un continente donde el 100% de los Gobiernos, siguen, continua el privilegio de mantener el “Viejo e histórico modelo EXTRACTIVO EXPORTADOR de MATERIAS PRIMAS” heredado desde la colonia. Basamos nuestras economías en los precios internacionales de los COMMODITIES petróleo, minería, gas, recursos marinos, agro-exportación. Hemos tenido una década – 2005 – 2015 – de crecimiento macro-económico, que básica y fundamentalmente ha favorecido a una élite empresarial y una “nueva” oligarquía financiero-comercial-exportadora. Hoy somos el Continente más DESIGUAL, más VIOLENTO, más INSEGURO, de CIUDADES – tomadas, capturadas por mafias, pandillas, carteles del crimen organizado

LA INSEGURIDAD ES TAN COTIDIANA Y VIOLENTA QUE LA VIDA, pareciera NO tener valor alguno,- Estados patriarcales, violentos, - Gobiernos corruptos y avance incontenible de la narco-política así como las mafias de la minería criminal – Realidad contaminada, vil, destructiva, donde están presentes los secuestros y asesinatos de DIRIGENTES POPULARES, SINDICALES, PERIODISTAS, MUJERES DIRIGENTES (OTRO FEMINICIDIOS) DOCENTES, UNIVERSITARIOS, POLÍTICOS, en general Ciudadanos que cuestionan el MODELO imperante del neoliberalismopodrido por la CORRUPCIÓN – pero la respuesta es el CRIMEN, SECUESTRO, TORTURA  que hoy está presente en sus diversas modalidades en América latina.

Sin embargo, lo más terrible es hoy que los Gobiernos y Gobernantes de turno han destruido la DEMOCRACIA       - en varios países – hasta el límite de una DEMOCRACIA FALLIDA - así mismo sus “políticas” – copadas, compradas, por la narco-política - han llevado al Estado – hacia un ESTADO INVIABLE y un NARCO-ESTADO- Señores, analizando, reflexionando sobre esta controvertida y violenta realidad ha generado en la AMERICA LATINA  de hoy el continente – de mayor nivel – de CORRUPCIÓN y destrucción de la INSTITUCIONALIDAD.

Hoy los Políticos que ingresan, que están presentes en los procesos electorales, represente una de las prioridades más importantes y urgentes la POLÍTICA: SEGURIDAD CIUDADANA, lucha frontal contra la CORRUPCIÓN y considerar como prioritario el problema de la JUVENTUD EN AMÉRICA LATINA. Trabajo y Salarios, Empleo digno, Educación, Salud, Medio Ambiente, Cultura, Transporte, El gran desafío del presente milenio es la Defensa y protección de la  MADRE TIERRA, - frente al ataque frontal, que impone el Gran Capital Corporativo Global, - el capitalismo del desastre - a través de sus diversas formas de acumulación del gran capital. Es importante y urgente trabajar en forma organizada y unificada, LOCAL-GLOBAL frente al Cambio Climático - sus terribles consecuencias como explosión de volcanes, Tsunamis, lluvias, -inundaciones - sequías, medio ambiente por encima de los 40 grados, CALOR – o lo contrario por debajo de los 30  a 45 grados –HIELO. Pero en estas condiciones económico-sociales del Continente es  - todo un  reto, una alternativa viable – el construir CIUDADES SUSTENTABLESEducación, Salud, Transporte, Trabajo, modernidad, espacios públicos – que nos permita trabajar en el presente milenio, participando activamente desde las bases, organizando sectores diversos de la Sociedad Civil, con el objetivo estratégico de recuperar la CONFIANZA CIUDADANA en la Política, en la “clase política” en la Representación y principalmente en la toma de conciencia y responsabilidad  de forjar nuevas Instituciones que garanticen el Derecho al Futuro de nuestros Pueblos en Nuestra AMÉRICA, la PATRIA GRANDE.

/////









CRIMINOLOGÍA, SEGURIDAD Y POLÍTICAS EN AMÉRICA LATINA.
*****

Miguel Ángel Barrios.

ALAI- América latina en Movimiento.

Jueves 27 de setiembre del 2018.

La seguridad se halla al tope de la agenda en la tensa campaña presidencial que definirá el próximo presidente de Brasil el 7 de octubre.

Con niveles de violencia con un registro de 64 mil asesinatos en 2017, el asunto se torna central en el debate electoral.

Es una de las principales banderas de Jair Bolsonaro (PSL) que propone revisar el Estatuto de Desarme y reducir la imputabilidad penal a partir de los 16 años. Desde un grupo de Diputados se afirma  la necesidad de aumentar la eficiencia y eficacia de la Inteligencia en las fuerzas de seguridad del país. El petista Fernando Haddad proyecta una actuación efectiva de la Policía Federal contra el crimen organizado. Ciro Gómez (PDT), defiende la implementación de una Escuela Nacional de Seguridad Pública. El tucano Gerardo Alckmin pretende que se cree una Guardia Nacional y Marina Silva (Rede) propone el aumento de efectivos militares en función de seguridad. (Folha de Sao Paulo.25 de Setiembre de 2018, p. 1).

Para comprender este debate, nos parece necesario contextualizarlo desde una mirada latinoamericana.

En América Latina vive el 8% de la población del mundo, pero concentra el 33 % de los homicidios del mundo. La tasa regional de asesinatos es de 21,5 % por cada 100 mil habitantes, más de tres veces el promedio global, que es del 7%.Por la combinación de su gran violencia y la cantidad de población, Brasil, Colombia, México y Venezuela concentran 1 de cada 4 homicidios globales, es decir la cuarta parte de todos los que suceden en el planeta.

Estas cifras surgen del último informe del think tank sobre Latinoamérica (Igarape Institute sobre la seguridad ciudadana https://igarape.org )

Según datos de 2016 de Igarape Institute, 43 de las 50 ciudades con mayor tasa de homicidios en el mundo están situados en América Latina.

Por países, los datos son igualmente negativos para la región, 17 de los 20 países con mayor tasa de asesinatos en todo el mundo son latinoamericanos.

Otro dato preocupante: entre 2000 y 2016, más de 2,5 millones de latinoamericanos han muerto de forma violenta, la mayoría de ellos por homicidios intencionales, según el citado reporte.

El thint thank llama además la atención sobre la edad de los asesinados: la mitad de ellos tienen entre 15 y 19 años. Y además,  las encuestas de victimización indican que la violencia contra las mujeres y los niños es generalizado. En este plano, es tan llamativo, que en las encuestas surge que los ciudadanos consideran más dañina a la violencia hacia la mujer y los niños que a las menciones a la violencia callejera, el crimen organizado y la violencia de las pandillas.

En pocas palabras,  de forma urgente hay que generar políticas proactivas para fortalecer la seguridad ciudadana en toda la región y establecer prioridades, así como  invertir en medidas de prevención no policial, enfatizar en dar oportunidades laborales a grupos de riesgo, reforzar la cohesión social e invertir en tecnologías de seguridad pública pero que sean evaluadas -y no se conviertan en un negocio- para medir su rendimiento.
En el rubro secuestro, México contabiliza más de 10.000 secuestros por día en menos de seis años: seis rapto por día.

En este escenario, ya metiéndonos de lleno en Brasil, podemos afirmar que la tasa de homicidios cruzó por primera vez en su historia la barrera de 30 homicidios por cada 100 mil habitantes y en la última década se calcula que han muerto 553.000 personas por violencia intencional.

El número de asesinatos es un 26 % superior al registrado en la década anterior, lo que convierten a Brasil en uno de los países más peligrosos del mundo, según el Informe del Fórum Brasileiro de Seguranza Pública en su Atlas de la Violencia 2.018.

Solo en 2016 hubo 62.517 muertes violentas, en su mayoría jóvenes negros de entre 15 y 29 años en situación de pobreza, grupo que experimentó una escalofriante tasa de homicidios de 281 cada 100 mil habitantes.

La tasa nacional, un promedio de todo el país, casi 30 veces más que el promedio de Europa y muy por encima de sus vecinos, especialmente en Paraguay (9,29%), Argentina (6,53%) y Uruguay (8 %),  según datos de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito  (https://www.unov.org/unov/es/unodc.html ).

El Estado más peligroso de Brasil parece ser Servir, en el nordeste, donde se registró una tasa de 64,7% cada 100.000 habitantes, seguido por Alagoas con 54,2% y Río Grande do Norte con 14,2% y Minas Gerais, con 22%, ambos en el sureste.

Por lo que podemos ver, la criminalidad y el narcotráfico se ha convertido en un riesgo en nuestra región y no podemos evadirnos o negar la situación. Abordarla urgente, desde nuestros diagnósticos y capacidades,  constituye la mejor respuesta ante el intento de la República Imperial de imponer su agenda bajo la híbrida categoría de "nuevas amenazas" en una reactualizacion militar de la doctrina Monroe de militarización de América del Sur y de policializacion de las FFAA. Ello lo desarrollamos estratégicamente en nuestro libro "Geopolitica de la Seguridad en América Latina". (Barrios, Miguel Ángel-Coordinador-, Emmerich, Norberto, Torres, Yesenia, Geopolitica de la Seguridad en América Latina.Biblos.BsAs.2.017).

Nunca como ahora tuvimos la posibilidad de que nazcan Estados criminales en América Latina. Regiones de América Central y Méjico son casos a observar.

Hemos sostenido en Geopolítica de la Seguridad de América Latina que el narcotráfico y el crimen organizado poseen los mismos atributos que un Estado: territorialidad, regulación de "leyes", la fuerza y sustentabilidad. Y por lo tanto, no es un actor económico sustentado en redes criminales, sino un sujeto político económico cuyo potencial consiste en fragmentar el territorio.

El Estado criminal es imposible sin connivencia en sectores de la política, de la justicia, de la policía y del "empresariado". Por lo tanto, no es consecuencia de una amenaza externa sino de debilidades institucionales y de ausencia de políticas claras integrales y de una corrupción sin patria.

Consideramos fundamental en una política de seguridad ciudadana, un abordaje institucional integral desde la capacitación de las fuerzas policiales en policiamiento preventivo acompañado multiagencialmente por el Estado, creación de unidades de investigación de delitos complejos, prevención local comunitaria no policial, creación de un servicio civil de inteligencia financiera.

Pero nada servirá sin una ley clara sobre el financiamiento de la política, otra sobre la regulación de la obra pública para evitar la cartelizacion, controlar casinos y juegos de azar, y penalizar el cohecho activo-activo a la persona jurídica y a la persona empresarial.

Por supuesto decirlo es fácil, pero en esta tarea se juega nuestro destino y el gran dilema de Perón: "Unidos o Dominados”, hoy es "Estado Continental o Narcodemocracias".

¡Bienvenido el debate en Brasil!

Miguel Ángel Barrios -Argentina- es doctor en educación y en ciencia política. Autor de reconocidas obras sobre América Latina.

*****