viernes, 9 de junio de 2017

LA INSEGURIDAD EN AMÉRICA LATINA DESDE LA GEOPOLÍTICA DE LA SEGURIDAD.

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LA INSEGURIDAD EN AMÉRICA LATINA DESDE LA GEOPOLÍTICA DE LA SEGURIDAD.- América Latina, no es solo el continente de más profunda y extensa Desigualdad Económico-social-laboral-educativa-política, como también el continente de Ciudades de mayor riesgo y seguridad: ciudades inseguras, violentas, hoy ha sido considerada el continente de mayor inseguridad y peligro – asesinato- de Dirigentes Populares y Sindicales, como avanza el peligro y la violencia – secuestro, asesinato – de dirigentes y personalidades defensoras de los Derechos Humanos. Cómo asumir una plena responsabilidad social y compromiso político en un escenario continental, mirando al futuro, tiene la obligación de construir un proceso Político general que garantice una Patria, Nuestra Madre Patria, el derecho al futuro en un continente donde la mayoría de su población es Juventud. América Latina es el continente de población más joven del mundo, sin embargo, es una obligación nuestra como la Democracia, la Política y la Gobernabilidad en el continente hoy está atravesando una crisis estructural muy profunda, producto de la incapacidad de los Gobernantes – la mayoría responsables directos – de asumir compromisos con la anti-política. La narco-política avanzó muy fuerte y puso en peligro la estabilidad Política de varios países, porque capturó instituciones, destruyó a fuertes sectores de “la clase política”, envenenó dirigencias y organizaciones políticas, poniendo en grave riesgo la Estabilidad Política y generando procesos anti-políticos de descomposición de la Democraciauna democracia fallida – o democracias procedimentales, como democracias empresariales y democracias de mercado, hoy todas en crisis, en el epicentro de un modelo de Estados inviables hasta el extremo de narco estados.

Inseguridad ciudadana, violencia y narco-política, secuestro y muerte de dirigentes sindicales y populares – grave situación de inseguridad para Periodistas – como también defensores de los Derechos Humanos y de la Madre Naturaleza, pero esta inseguridad crece y se extiende en relación a la Ciudadanía en general, la misma que se contamina, se une, están juntas – muchas veces – con la Desigualdad económico-social-laboral que es cada vez más violenta, radical, salvaje e inhumana. Países como México y Brasil donde están presentes estos graves y profundos problemas estructurales,  a raíz de que son los países más desiguales (Uno a nivel mundial Brasil y México en el segundo lugar a nivel de América latina). Una mirada profunda y extensa a esta realidad nos lleva a manifestar, que lo principal. Lo central de esta brutal, fría y violenta realidad es producto directo primero de la imposición violenta y después del fracaso de las Políticas neoliberales del Consenso de Washington – desde 1990 - y en los últimos años, - 2015- 2017 -ante la crisis de los Gobiernos de Izquierda democrática, nuevamente la derecha político-empresarial (neoliberal) vuelve, impone – las mismas recetas de los 90’ y hoy el fracaso es estrepitoso en Argentina y Brasil, sólo como ejemplo. Para nosotros, el origen de la crisis actual, la violencia, la inseguridad, la desigualdad profunda extensa, la fuerte presencia de la narco-política ( la minería ilegal, criminal) están destruyendo la Democracia, están tomando por asalto las Instituciones más importantes de la Modernidad Republicana y el estado, hoy se encuentra envuelto en varios países como Estado inviable y en otros está la “huella” del narco-estado. Hoy nuestras tareas, responsabilidades y compromisos en Nuestra América, la Patria Grande, son inmensas para dejar una Patria estable, gobernable y donde la Paz sea sinónimo de VIDA, para la Nuevas Generaciones, que tienen Derecho al Futuro, en un continente que si es Posible una Nueva Democracia de Ciudadanos, Cívica, Participativa y Republicana y de profundo respeto a nuestra Madre Tierra.

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Desigualdad, Inseguridad y violencia son verdaderos bloqueos estructurales para iniciar un verdadero, pacífico y sostenible Desarrollo Económico-social en Nuestra América, la Patria Grande.
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LA INSEGURIDAD EN AMÉRICA LATINA DESDE LA GEOPOLÍTICA DE LA SEGURIDAD.
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Miguel Ángel Barrios.

Norberto Emmerich.

ALAI . América Latina en Movimiento.

Jueves 8 de junio del 2017.

ALAI AMLATINA, 08/06/2017.- El pasado 4 de junio el diario New York Times publicó una nota titulada Por qué se mata en América Latina”. Según los periodistas Alejandra Sánchez Insunza y José Luis Pardo Vieiras, América Latina ocupa el primer lugar mundial en los tres tipos de homicidios catalogados por Naciones Unidas: delictivo, interpersonal y sociopolítico. El Banco Interamericano de Desarrollo – BID señala que el 50% de los crímenes en las ciudades latinoamericanas se cometen en apenas el 1.6% de sus calles.


La mayor parte de los asesinatos se concentra en 7 de los 20 países de la región: Brasil, Venezuela, Colombia, Honduras, Guatemala y México, en gran medida por narcotráfico.


Aunque el tráfico de drogas es un potenciador de problemas y no la causa de ellos, se trata de un negocio ilegal donde el asesinato es la forma habitual de toma de decisiones y resolución de problemas. Sin embargo países como Nicaragua, Panamá y Costa Rica, que están en la ruta de la droga hacia Estados Unidos, tienen las tasas más bajas de Centroamérica. Lo mismo sucede en Perú y Bolivia, dos de los tres productores mundiales de cocaína. Brasil, el país más violento del mundo, tiene un mercado de drogas poco vinculado con Estados Unidos y centrado en el consumo interior.


Estos siete países tienen problemas comunes pero también especificidades propias. En México la guerra contra el narcotráfico se convirtió en el segundo conflicto más letal del mundo, sólo superado por Siria. En Guatemala, El Salvador y Honduras la guerra de pandillas la convirtió en la región mundial con la mayor tasa de homicidios. En Colombia las muertes asociadas al conflicto con la guerrilla descendieron más de un tercio en una década, mientras otras formas de la violencia dejaron más de 12 mil muertos en 2016. Venezuela vive una crisis política y social sin precedentes, con 21.752 homicidios en 2016. En Brasil crece la disputa por el control territorial, ya sea en la ciudad o en el campo. En total 144.000 personas mueren asesinadas anualmente en América Latina.


Cada año la ONG mexicana Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y Justicia Penal publica el “Listado de las 50 ciudades más violentas del mundo", casi completamente ocupado por ciudades latinoamericanas (43 en 2016).


En América Latina 400 personas terminan en la morgue cada día, cuatro cada quince minutos. Con apenas el 8% de la población mundial América Latina es el continente más desigual y violento del planeta.
 

 América latina también es el continente más INSEGURO para los Dirigentes Populares y Dirigentes Sindicales. El escenario también es cada día más inseguro y violento para los Defensores de los Derechos Humanos.
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Desde la Geopolítica de la seguridad, un nuevo paradigma de seguridad, esta descripción cuantitativa de la violencia en América Latina merece algunas consideraciones y aclaraciones:


1. Tomar como formatos sinónimos las tasas de homicidios cada 100 mil habitantes y la tasa genérica de inseguridad es una simplificación que impacta negativamente sobre la percepción de inseguridad en la ciudadanía y que demanda a los decisores políticas de seguridad centrada en homicidios en vez de estrategias de aseguramiento de la vida cotidiana. La ciudadanía se preocupa por los arrebatos, el asalto a viviendas con violencia, el robo de autos y eventualmente el secuestro de personas, dependiendo de las características de cada país. La tasa de homicidios, tomada como indicador clave de inseguridad, no expresa la complejidad de la problemática real.


2. El narcotráfico explica descriptivamente los homicidios y bastante menos la inseguridad general, aunque los gobiernos vuelquen sus preferencias hacia la consigna de “guerra contra las drogas” como catalizadora del conjunto de las políticas de seguridad. Pero los homicidios por narcotráfico implican un grado creciente y generalizado de ilegalidad por parte del Estado, no todo se reduce a la simplicidad de las peleas entre bandas o las disputas de mercado.


3. Se suele afirmar que la causa de la violencia es la desigualdad “cara a cara”. Para demostrarlo, Argentina y Uruguay son países con menor desigualdad y menos violencia. Estados Unidos, el país más desigual del primer mundo, tiene 4 ciudades entre las más peligrosas (Saint Louis, Baltimore, New Orleans y Detroit). Sin embargo Venezuela es el país menos desigual de la región y el más violento, con 7 ciudades dentro de las 50 más peligrosas del mundo, siendo Caracas la primera del ránking global. Menos pobreza y menos desigualdad no implican menos violencia. Hay problemas de institucionalidad y de estatalidad que están presentes y deben ser considerados.


4. En América Latina la violencia es un proceso construido históricamente: desde las guerras civiles posteriores a las independencias nacionales, pasando por el asesinato de Eliezer Gaitán hasta la Operación Marquetalia, en Colombia; como derivación de la política exterior americana de los años 80s en Centroamérica o de la guerra contra las drogas de Nixon, en México. En el Cono Sur (Argentina, Uruguay y Brasil) las dictaduras militares forjaron instituciones policiales y militares corruptas, ilegales y criminales que subsisten. Con o sin Estados Unidos el sistema internacional opera en el trasfondo de la violencia latinoamericana.


5. En los 7 países mencionados el Estado es el principal actor generador de inseguridad y violencia. México, Colombia, Guatemala, El Salvador y Honduras le han declarado la “guerra” al narcotráfico, mediante el Plan Colombia y la Iniciativa Mérida. En Brasil el rol criminal de las fuerzas de seguridad es generador de la mayor tasa de asesinatos policiales (gatillo fácil), superando las muertes por narcotráfico. Decir que América Latina es la región más violenta del mundo sin mencionar el ingrediente estatal es un dimensionamiento apenas estadístico del problema.


6. Los indicadores de violencia carecen de utilidad política si son mencionados globalmente y no localmente. México tiene una tasa nacional de homicidios = peligrosidad de 16, mientras que Guachochi (sierra de Chihuahua) tiene una tasa de 116.7 (año 2015) y en la colonia (barrio) de Coyoacán, en la ciudad de México, es de 3.7. La mirada local permite apreciar la “peligrosidad” cercana y cambiante, con indicadores precisos y políticas que pueden apelar al empoderamiento ciudadano. Incluidas dentro de criterios orientadores generales, las políticas de seguridad deben ser predominantemente locales, incluso con un gobierno local de la seguridad.


7. La territorialidad es el principal componente de los análisis de seguridad, dentro de los cuales los insumos cuantitativos son un instrumento imprescindible para la comprensión de la realidad, pero no la definen automáticamente. En términos de seguridad la realidad debe ser significada mediante la incorporación de la dimensión territorial, o sea geopolítica. Los homicidios, vistos dentro de un panorama completo de seguridad que incluya todas las problemáticas, son parte de una territorialidad que circula permanentemente ida y vuelta entre Estado y sociedad, o sea entre las instituciones de seguridad y las organizaciones criminales. No hay delito sin Estado pero si hay Estado no hay delito. Recuperar la estatalidad mediante la ocupación del territorio aumenta la seguridad y mejora los indicadores, en una región donde sólo el 1.6% del territorio urbano está perdido. Es poco territorio, pero es mucha territorialidad.


La violencia en América Latina no es un relato simple y acumulativo sino la expresión de una región de desarrollo intermedio, fronteriza con Estados Unidos, donde se encuentran dos potencias emergentes (Brasil y México), llena de desigualdades y pujas por la distribución de la renta.


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Miguel Angel Barrios, Profesor en Historia y Magister en Sociología. Doctor en Educación. Doctor en Ciencia Política.

Norberto Emmerich, Doctor en Ciencia Política y Licenciado en Relaciones Internacionales.

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