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“En el norte de la Patagonia andina la
actividad forestal se magnificó en las últimas décadas: se estima que hay
más de 100 mil hectáreas plantadas con pinos, que provocan problemas
ecológicos, como el aumento de incendios más intensos y la falta
de agua. Además, en algunas regiones los pinos superan a las
plantaciones nativas. Giardini y Di Pangracio coincidieron en que los
recurrentes incendios forestales que han arrasado a la Patagonia en
la última década alterarán el ecosistema, mucho más con la
desmesurada invasión de pinos en la región, que no aportan los mismos
servicios ambientales que un bosque nativo, que ayuda a la regulación
climática y mejora las condiciones hidrológicas. "Es muy difícil saber
cuáles serán las consecuencias a futuro. Los bosques son claves a nivel global,
porque la deforestación es una de las causas de la crisis climática. Pero
también son importantes para la regulación térmica. También está probado que,
donde se deforesta aumenta de tres a cuatro grados la temperatura",
explicó Giardini, quien señaló además que se trata de ecosistemas que
tardarán muchos años en recuperarse.
“El miedo juega en contra” Vergé aún recuerda el primer incendio forestal que le tocó atravesar viviendo en El
Hoyo. "Fue en 2012, los focos tuvieron un recorrido igual que el
incendio de ahora. En ese momento aprendí mucho del trabajo con los brigadistas
y los vecinos, la comunidad. Yo no soy el mismo", dice. “Da
mucha tristeza ver los incendios”,
insiste Vergé, que encontró su lugar en el mundo en esta pequeña
localidad con paisajes de ensueño. "Este cerro lo exploré mil
veces. Es mi segunda casa. Estoy triste y tengo mucha bronca, sí, pero no
me puedo quedar en la tristeza", dice, mientras prepara los equipos para
salir a combatir las llamas.
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Incendios en Chubut El descontrol tiene factores ambientales y económicos. (EFE -)
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CRISIS CLIMÁTICA, INTENCIONALIDAD Y DESIDIA: POR QUÉ LA PATAGONIA SE
INCENDIA TODOS LOS AÑOS.
Un drama que se repite hace una década.
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Si bien las autoridades afirman que
los focos fueron originados de forma intencional, el descontrol tiene factores
ambientales y económicos. Expertos sugieren reforzar las estrategias de
prevención, mientras Nación recorta fondos para el Sistema Nacional de Manejo
del Fuego.
Por Agustín Gulmán.
Fuente. Página /12. lunes 12 de enero del 2026.
Cada vez que el fuego y el humo
asoman por el bosque en El Hoyo, la pequeña localidad en el noroeste
de Chubut, Matías Vergé mira al horizonte y hace cálculos:
piensa por dónde pueden bajar las llamas, cuánto tiempo podría tardar
en llegar en función del clima, estima cómo evolucionará el viento, prepara las
mangueras y la motobomba y habla con vecinos y brigadistas para salir a
combatir los focos. “Te ponés frío, pero es una tristeza ver el bosque
así”, describe, mientras a sus espaldas la montaña asoma como una
brasa gigantesca, imparable.
Vergé llegó a la Comarca Andina hace más de veinte años y este es el
quinto o sexto incendio importante que enfrenta. El primero fue en 2012:
entonces aprendió a utilizar elementos para apagar las llamas, a trabajar junto con brigadistas y a
elaborar medidas de prevención. “Ya estamos preparados mentalmente, pero no
soy el mismo que hace diez años, es muy angustiante”, explica
a Página|12.
Patagonia bajo fuego: dónde
están los focos activos y qué zonas están más afectadas.
Como otros veranos durante la última
década, varias provincias del sur argentino están bajo fuego: Chubut y
Río Negro se han llevado la peor parte, con focos activos en Puerto
Patriada, Epuyén, El Hoyo, El Bolsón y el Parque Nacional Los Alerces,
entre otras localidades, donde se estima que las llamas ya consumieron más de 10 mil
mil hectáreas de bosques y viviendas.
Mientras el fuego baja desde la montaña y amenaza con
consumir bosques nativos de una región paradisíaca y reducir a cenizas las
viviendas de los pobladores, una pregunta asoma en el horizonte: ¿por qué
todos los años se repiten los incendios devastadores?
Incendios
en la Patagonia: crisis climática, sequía e imprudencia.
En el caso de los focos reportados
en Puerto Patriada y El Hoyo, se trata de focos intencionales,
según reveló la semana pasada el gobernador de Chubut, Ignacio Torres,
quien afirmó además que los responsables serán identificados y “van a
terminar presos”.
De acuerdo con datos oficiales, el 95 por
ciento de los incendios forestales que se producen en Argentina están
asociados a factores humanos: pueden ser impericias, como un fogón
realizado en una zona de alto riesgo o un cigarrillo mal apagado; o iniciados
de forma intencional, ya sea por pirómanos o para expandir la frontera
agropecuaria o como parte del lobby inmobiliario, como ocurrió en decenas de
ocasiones en el Delta del Paraná.
Incendio patagonia Epígrafe:
NOTICIAS ARGENTINAS BAIRES ENERO 9: El fuego en Chubut no cesa y desde Vialidad
Nacional piden “extrema precaución” para circular por Ruta 40 luego de que
permaneciera varias horas cortada al tránsito en diversos tramos por el avance
de las llamas. Ahora, se informó que se habilitó la circulación para todo tipo
de vehículos, pero hay baja visibilidad producto del humo intenso de los
incendios. (Noticias Argentinas)
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Además, están los incendios vinculados
a fenómenos naturales. La mayoría se originan tras la caída de rayos, como
ocurrió en 2025 con el que arrasó con parte del Parque Nacional Nahuel Huapi.
Sin embargo, en todos los casos la crisis climática es un factor central que
ayuda a avivar las llamas: la sequía extrema, las altas temperaturas, una menor
caída de nevadas en invierno y la invasión de plantaciones exóticas
—especialmente pinos, que se prenden fuego y se propagan más rápido— agudizan
el problema.
Además, la falta de políticas de prevención a largo plazo, el
recorte presupuestario que han sufrido las áreas de ambiente bajo el Gobierno
de Javier Milei y la ausencia de recursos de los brigadistas agravan la
situación.
“Argentina está en crisis en relación
con los incendios”, afirmó
a Página|12 Ana Di Pangracio, directora ejecutiva adjunta de la
Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), quien considera
fundamental desarrollar políticas de prevención que mitiguen los riesgos, en
lugar de reducir la participación de los gobiernos al combate de las llamas una
vez iniciados los focos.
En los últimos años, la superficie de bosques afectados
por incendios forestales en la Patagonia se cuadruplicó, de acuerdo con un
relevamiento realizado por un grupo de 20 organizaciones ambientales, al que
accedió este diario. Así, pasó de 7.747 hectáreas entre octubre de 2023 y marzo
de 2024, a 31.722 entre octubre de 2024
y marzo de 2025.
Además, la tendencia va en aumento y podría multiplicarse por seis hacia
fines del Siglo XXI.
Se intensifican los operativos para contener los incendios en la Patagonia
argentina AME3596. EL HOYO (ARGENTINA), 09/01/2026.- Fotografía cedida por
la Provincia de Chubut que muestra a una persona trabajando para apagar un
incendio forestal este viernes, en el Hoyo provincia de Chubut (Argentina). De
acuerdo con la Agencia Federal de Emergencias, desde principios de diciembre,
los incendios forestales ya devastaron más de 4.000 hectáreas de bosques y
zonas residenciales en la Patagonia, incluidos sectores de algunos parques
nacionales. EFE/ Provincia de Chubut /SOLO USO EDITORIAL/ NO VENTAS/ SOLO
DISPONIBLE PARA ILUSTRAR LA NOTICIA QUE ACOMPAÑA (CRÉDITO
OBLIGATORIO) (Provincia de Chubut/EFE)
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“Hay
mucha estupidez”
Para Vergé hay múltiples factores que explican
los recurrentes incendios en la Patagonia. “Las personas tienen una
parte estúpida, ignorante. Hay incendios que empiezan por un asado",
asegúrate. Pero, además, señala el impacto de las plantaciones de pinos como un
elemento que ayuda a propagar las llamas. “No es lo mismo un bosque de pino
que uno con especies nativas. Los pinos funcionan como combustible”,
asegura.
Las condiciones climáticas tampoco ayudan: cuando el viento
cambia, el ambiente se vuelve irrespirable, según explica Vergé.
“El cerro que se está
prendiendo fuego está a 2.000 metros de mi casa. Hace unos días nos tuvimos que
quedar dentro de casa, usando barbijos y poniendo trapos húmedos”.
“Estamos haciendo el
aguante para que no se quemen las casas, pero esto está desmadrado. Sólo
se va a apagar con lluvia. Lo que podemos hacer nosotros es desviar, contener
en puntos estratégicos. Pero no podemos hacer más", dice. Y se lamenta: “Con
más o menos riesgo vamos a vivir con este fuego un mes más”.
La
peor tragedia ambiental en 20 años.
El descontrol de los incendios
dificulta el combate
ya no sólo en cerros y zonas montañosas, sino también en las áreas pobladas,
debido a las condiciones climáticas, el viento y la sequía. “Es la peor
tragedia ambiental en 20 años”, describió días atrás el secretario de
Bosques de Chubut, Abel Nievas. En total hubo más de 3.000 evacuados.
“Estos incendios tienen
que ver con la crisis climática. Tenemos veranos con cada vez más sequía y
altas temperaturas, fuertes vientos y una humedad muy baja. En esas
condiciones, cualquier fuego puede expandirse con rapidez", aseguró
a Página|12 el coordinador de la campaña de bosques de
Greenpeace, Hernán Giardini, quien también apuntó entre las razones la
gran cantidad de plantaciones de pino exótico, “que es mucho más inflamable”.
Incendio Patagonia (Noticias Argentinas)
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Pero, además, Giardini señaló a la crisis climática
como un factor trascendental, en este y otros incendios de la región.
“Las tormentas
eléctricas son cada vez más frecuentes y hay muchos incendios originados a
partir de rayos que caen en zonas de reservas naturales a donde es muy difícil
acceder para los brigadistas, que no pueden llegar a tiempo y el fuego se
expande”, detalló.
“Cada vez tenemos menos
años normales en términos climáticos: o tenemos épocas de muchas lluvias o
períodos de sequía extrema. Los últimos veranos fueron muy secos y eso genera
las condiciones para que los focos se expandan mucho”, agregó el experto.
Motosierra
para apagar las llamas.
Mientras la crisis climática da señales cada vez más
claras, el gobierno insiste en profundizar el ajuste. En 2024,
el Gobierno de Javier Milei ejecutó apenas el 22 por ciento del
presupuesto asignado para el Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SMNF),
aún a pesar de que la cantidad de incendios fue la mayor en casi una década.
El año pasado, la subejecución fue similar: se
gastó apenas un 25 por ciento del presupuesto, equivalente a unos 20 mil
millones de pesos.
Y para 2026, las partidas del
SMNF tampoco alcanzarán para mucho: apenas 20.131 millones de pesos,
un ajuste de casi el 70 por ciento respecto de 2023 y casi el 80 por
ciento en relación con los recursos disponibles el año pasado, según datos
de FARN.
Días atrás, los trabajadores de
Parques Nacionales
revelaron que apenas cuentan con 400 brigadistas, cuando deberían
tener al menos 700 para asistir a las provincias.
En paralelo, el Gobierno busca avanzar en la derogación de
la ley Nacional de Manejo del
Fuego, aprobada
en 2012 y reformada en 2020, que busca proteger áreas y ecosistemas
claves para la biodiversidad, para prohibir que se realicen
modificaciones en el uso de superficies afectadas por incendios forestales
intencionales o accidentes por 60 años en el caso de bosques nativos o
implantados, áreas naturales protegidas y humedales; y por 30 años para
zonas agrícolas, praderas, pastizales o matorrales.
“Otra vez, tierra
arrasada por el fuego en la Patagonia. ¿Qué cosa dijeron? ¿Qué la Ley de Manejo
del Fuego desincentivaba la producción? ¿De verdad? No nos sorprende. Otra
mentira más”, dijo hace unos días el diputado Máximo Kirchner, uno de los impulsores de la
modificación de la ley años atrás.
“La ley sirve como herramienta, pero
debe ir acompañada de otras legislaciones”, explicó Di Pangracio. Sin embargo, lamentó que el gobierno
de Milei le haya adjudicado al SMNF una visión de “combate” en
lugar de “prevención”.
Reordenamiento
territorial para frenar incendios
“Sea natural o de origen
humano-intencional, en la Patagonia falta un ordenamiento ambiental
territorial”, explica Di Pangracio. Para eso, la abogada experta en Derecho
Ambiental afirma que es fundamental identificar las áreas con plantaciones
importadas, en especial de pinos, una especie exótica que ganó territorio en
las últimas décadas gracias a la promoción de leyes de forestación
para la producción de madera.
Decenas de personas son evacuadas por
incendios forestales en la Patagonia de Argentina AME2679. PUERTO PATRIADA
(ARGENTINA), 06/01/2026.- Fotografía tomada de la cuenta oficial de la red
social X @NachoTorresCH del Gobernador de la provincia de Chubut, Ignacio
Torres, que muestra una zona afectada por un incendio este martes, en Puerto
Patriada (Argentina). Decenas de personas fueron evacuadas por los incendios
forestales que azotan a la región de la Patagonia de Argentina, en el sur del
país, que ya arrasaron miles de hectáreas de bosques y campos de producción
agropecuaria. EFE/ @nachotorresch /SOLO USO EDITORIAL/NO VENTAS/ SOLO
DISPONIBLE PARA ILUSTRAR LA NOTICIA QUE ACOMPAÑA (CRÉDITO
OBLIGATORIO) (@NachoTorresCH/EFE)
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En el norte de la Patagonia andina la actividad forestal
se magnificó en las últimas décadas: se estima que hay más de 100 mil
hectáreas plantadas con pinos, que provocan problemas ecológicos,
como el aumento de incendios más intensos y la falta de agua.
Además, en algunas regiones los pinos superan a las plantaciones nativas.
Giardini y Di Pangracio coincidieron en que los recurrentes incendios
forestales que han arrasado a la Patagonia en la última
década alterarán el ecosistema, mucho más con la desmesurada invasión
de pinos en la región, que no aportan los mismos servicios ambientales
que un bosque nativo, que ayuda a la regulación climática y mejora las
condiciones hidrológicas.
"Es muy difícil
saber cuáles serán las consecuencias a futuro. Los bosques son claves a nivel
global, porque la deforestación es una de las causas de la crisis climática.
Pero también son importantes para la regulación térmica. También está probado que,
donde se deforesta aumenta de tres a cuatro grados la temperatura",
explicó Giardini, quien señaló además que se trata de ecosistemas que
tardarán muchos años en recuperarse.
“El
miedo juega en contra”
Vergé aún recuerda el primer
incendio forestal que
le tocó atravesar viviendo en El Hoyo.
"Fue en 2012, los
focos tuvieron un recorrido igual que el incendio de ahora. En ese momento
aprendí mucho del trabajo con los brigadistas y los vecinos, la
comunidad. Yo no soy el mismo", dice.
“Da mucha tristeza ver los incendios”, insiste Vergé, que
encontró su lugar en el mundo en esta pequeña localidad con paisajes
de ensueño.
"Este cerro lo
exploré mil veces. Es mi segunda casa. Estoy triste y tengo mucha bronca,
sí, pero no me puedo quedar en la tristeza", dice, mientras prepara
los equipos para salir a combatir las llamas.
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