martes, 27 de diciembre de 2016

ACUERDO NACIONAL Y AGENDA POLÍTICA NACIONAL DE GOBIERNO.

&&&&&
Mi Opinión Política, como mirada nacional, va más allá del “ACUERDO NACIONAL”, como conjunto de Políticas de Estado que vienen desde el año 2002, y es fortaleza principal de todos los gobiernos democráticos, sin embargo, todos ellos perdieron en el camino la CONFIANZA DE LA CIUDADANÍA, y para “mal de males” sólo fue convocada en “momentos de emergencia nacional” o en coyunturas políticas muy especiales. Hoy el presente Gobierno del señor Kuczynski, con la finalidad de recuperar la CONFIANZA de la Ciudadanía que la va perdiendo – o incluso sólo la “recuperó” en parte de una Ciudadanía que intentó confiar en su Gobierno – Hoy en una coyuntura nacional muy especial se realiza su primera Convocatoria, hoy en Palacio de Gobierno y Convocada por el Presidente del Consejo de Ministros. El Acuerdo Nacional como conjunto de Políticas de Estado, fue producto de un fuerte y exigente trabajo político, descentralizado – fuimos parte de la representación de la Sociedad Civil en Arequipa, Consejo Regional del Colegio de Sociólogos, en la Convocatoria y Sesiones de Trabajo, realizada en ese entonces por el Presidente del Parlamento Dr. Henry Pease -. El mecanismo político democrático, central fue el Dialogo y el Acuerdo, local Nacional, con la finalidad de definir Políticas de Estado – ante la incertidumbre generalizada, producto aún de la destrucción moral, económica, social y política que dejó la dictadura derrotada el año 2,000 por los pueblos del Perú – definir el rumbo del país y a su vez retomar la experiencia política de los “Acuerdos de Gobernabilidad” surgidos en el escenario nacional, en tiempos muy difíciles – noviembre- diciembre de 1999, cuando la dictadura, una vez más mediante artimañas anti-políticas se presentaba nuevamente a la reelección de la reelección. 



D E F I N I C I Ó N: Es el conjunto de Políticas de Estado elaboradas y aprobadas sobre la base del dialogo y del consenso, el cual se llevo a cabo a través de foros y consultas a nivel nacional, con el fin de definir un rumbo para el desarrollo sostenible del País y afirmar su gobernabilidad democrática.

  1. Fortalecimiento del régimen democrático y del Estado de derecho. 2. Democratización de la vida política y fortalecimiento del sistema de partidos. 3. Afirmación de la identidad nacional.

4. Institucionalización del diálogo y la concertación. 5. Gobierno en función de objetivos con planeamiento estratégico, prospectiva nacional y procedimientos transparentes. 6. Política exterior para la paz, la democracia, el desarrollo y la integración.

7. Erradicación de la violencia y fortalecimiento del civismo y de la seguridad ciudadana. 8. Descentralización política, económica y administrativa para propiciar el desarrollo integral, armónico y sostenido del Perú. 9. Política de Seguridad Nacional.

10. Reducción de la pobreza. 11. Promoción de la igualdad de oportunidades sin discriminación.

12. Acceso Universal a una Educación Pública Gratuita y de Calidad y Promoción y Defensa de la Cultura y del Deporte. 13. Acceso Universal a los Servicios de Salud y a la Seguridad Social.

14. Acceso al Empleo Pleno, Digno y Productivo. 15. Promoción de la Seguridad Alimentaria y Nutrición. 16. Fortalecimiento de la Familia, Promoción y Protección de la Niñez, la Adolescencia y la Juventud.
Políticas de Estado Sobre: III . Competitividad del País

17. Afirmación de la economía social de mercado. 18. Búsqueda de la competitividad, productividad y formalización de la actividad económica.

19. Desarrollo sostenible y gestión ambiental. 20. Desarrollo de la ciencia y la tecnología.

21. Desarrollo en infraestructura y vivienda. 22. Política de comercio exterior para la ampliación de mercados con reciprocidad. 23. Política de desarrollo agrario y rural.
24. Afirmación de un Estado eficiente y transparente. 25. Cautela de la institucionalidad de las Fuerzas Armadas y su servicio a la democracia.

26. Promoción de la ética y la transparencia y erradicación de la corrupción, el lavado de dinero, la evasión tributaria y el contrabando en todas sus formas. 

27. Erradicación de la producción, el tráfico y el consumo ilegal de drogas.

28. Plena vigencia de la Constitución y de los derechos humanos y acceso a la justicia e independencia judicial. 29. Acceso a la información, libertad de expresión y libertad de prensa.

30. Eliminación del terrorismo y afirmación de la Reconciliación Nacional. 31. Sostenibilidad fiscal y reducción del peso de la deuda.


32. Gestión del Riesgo de Desastres. 33. Política de Estado sobre los recursos hídricos. 34. Ordenamiento y gestión territorial.

/////



Pablo Raúl Fernández LLerena.
Dr. en Sociología.
M.sc. en Comunicación.
Historiador.

 “Hay hombres que luchan un día y son buenos, hay otros que luchan un año y son mejores, hay quienes luchan muchos años y son muy buenos, pero hay los que luchan toda la vida esos son los imprescindibles”. B.B.


"Una de las alegrías de la amistad es saber en quien confiar".


ACUERDO NACIONAL Y AGENDA POLÍTICA NACIONAL DE GOBIERNO.
Objetivo Político estratégico recuperar la CONFIANZA de la Ciudadanía.

*****

Pablo Raúl Fernández Llerena.

Sociólogo. Comunicador. Historiador.
***

INTRODUCCIÓN.- Mi Opinión Política, como mirada nacional, va más allá del “ACUERDO NACIONAL”, como conjunto de Políticas de Estado que vienen desde el año 2002, y es fortaleza principal de todos los gobiernos democráticos, sin embargo, todos ellos perdieron en el camino la CONFIANZA DE LA CIUDADANÍA, y para “mal de males” sólo fue convocada en “momentos de emergencia nacional” o en coyunturas políticas muy especiales. Hoy el presente Gobierno del señor Kuczynski, con la finalidad de recuperar la CONFIANZA de la Ciudadanía que la va perdiendo – o incluso sólo la “recuperó” en parte de una Ciudadanía que intentó confiar en su Gobierno – Hoy en una coyuntura nacional muy especial se realiza su primera Convocatoria, hoy en Palacio de Gobierno y Convocada por el Presidente del Consejo de Ministros. El Acuerdo Nacional como conjunto de Políticas de Estado, fue producto de un fuerte y exigente trabajo político, descentralizado – fuimos parte de la representación de la Sociedad Civil en Arequipa, Consejo Regional del Colegio de Sociólogos, en la Convocatoria y Sesiones de Trabajo, realizada en ese entonces por el Presidente del Parlamento Dr. Henry Pease -. El mecanismo político democrático, central fue el Dialogo y el Acuerdo, local Nacional, con la finalidad de definir Políticas de Estado – ante la incertidumbre generalizada, producto aún de la destrucción moral, económica, social y política que dejó la dictadura derrotada el año 2,000 por los pueblos del Perú – definir el rumbo del país y a su vez retomar la experiencia política de los “Acuerdos de Gobernabilidad” surgidos en el escenario nacional, en tiempos muy difíciles – noviembre- diciembre de 1999, cuando la dictadura, una vez más mediante artimañas anti-políticas se presentaba nuevamente a la reelección de la reelección.

Sin embargo, es muy decepcionante reconocer, que el objetivo central político estratégico fue trabajar por el “rumbo del país”, forjando y construyendo Gobernabilidad Democrática; 15 años después han pasado tres gobiernos Constitucionales y no se avanzó mucho – casi nada, porque cada gobierno impuso su “Programa de Gobierno” que continuaba con las políticas neoliberales, porque en lo principal y central políticamente, para forjar y construir Gobernabilidad Democrática, significaba señores salir del sub-mundo de las políticas neoliberales, impuestas – a sangre, dolor y miseria – desde el año de 1990, obedeciendo mansamente la imposición de las Políticas del Consenso de Washington y cuyas consecuencias, subsumidas histórica y políticamente hoy las tenemos con un Perú, donde la Desigualdad económico-social-laboral, representa el problema estructural más importante del presente siglo. El Acuerdo Nacional fue utilizado, maltratado en sus objetivos políticos – y solamente se recurrió a él -. Cuando la situación interna, en especial política era muy delicada –  sin embargo, al convocarse en la coyuntura actual, debe en forma definitiva transformarse en el mecanismo político de trabajo, unidad y objetivos estratégicos nacionales, pero, hoy la coyuntura política es muy delicada, donde el Gobierno muestra y presenta una debilidad política y que la fuerza del viejo fujimorismo lo pone en jaque frente a la Ciudadanía Nacional, y nosotros elegimos la Democracia para defender los pequeños o “buenos” logros y avances que se haya conseguido y no sean destruidos por el “tren” del fujimorismo, por su propia naturaleza anti-democrática.


Hoy que la Sociedad Civil – el Poder Popular Local – a pesar del sin-número de interrupciones sociales, desacuerdos políticos, ausencia o falta de consolidación de organizaciones democráticas, lucha muy fuerte y tenaz contra los viejos paradigmas del caciquismo y caudillaje, provinciano y nacional, el Liderazgo Local-Nacional se encuentra en pleno proceso de encontrar una “línea maestra” de orientación, trabajo y unidad política, construir un nuevo Paradigma Nacional, sin embargo, y principalmente una activa Participación Ciudadana desde las bases sociales del Perú Profundo representan en la coyuntura actual, un fuerte Actor Social y Político, que con plena seguridad sus representantes – aunque no están todos – hoy en el Foro Democrático del Acuerdo Nacional, presentarán sus grandes e históricas reivindicaciones – sociales, económicas, políticas, culturales, ambientales – que están comprendidas en las Políticas de Estado del propio Acuerdo Nacional y enrumbarlas, dirigirlas estratégicamente con los grandes objetivos hacia el Bicentenario Nacional..

1.- SEÑOR PRESIDENTE SI NO TIENE AGENDA POLÍTICA NACIONAL DE GOBIERNO, mejor NO convoque a las Fuerzas Políticas y ahora menos, que el martes va al ACUERDO NACIONAL. Recuperar la CONFIANZA del pueblo es la garantía y fortaleza de la Política Nacional Escenario de mayor Participación Ciudadana y más amplia Representación Política-. Si sigue trabajando con simples declaraciones, para el fujimorismo con esa amplia mayoría congresal, será fácil VACARLO. Ellos son anti-democráticos por esencia, estructura organizativa y objetivos anti-políticos nacionales. Ahora, Señor Presidente Usted, declara tener el reconocimiento de todas las Instituciones y Organismos Multilaterales a nivel global. Incluso contar con una “buena opinión” de los principales medios de comunicación del mundo. Señor pero el gran problema POLÍTICO por ahora no tiene connotación externa.

2.- El Gran problema, Señor es NACIONAL INTERNO. Señor que puede hacer usted si sigue “gobernando” como lo hace hasta la fecha, con pura declaración personal (parece de revanchismo político, como si usted quisiera que con sus declaraciones se terminara de una vez y para siempre, ese “ajuste” de cuentas políticas que el fujimorismo tiene con ustedes y su gobierno. Si continua así, seguirá “bajando semana por semana en las encuestas” que a ustedes  los políticos de Derecha les agrada sobremanera, sabe porque, muy sencillo usted NO cumple con ninguno de sus “compromisos” firmados en la campaña por la segunda vuelta y su amplio respaldo Político, que tenía al principio, está desapareciendo como hojas secas de Queñuales, de la gélida Cordillera de los Andes, que el viento se los lleva para siempre.


Los queñuales - queñual o q'euña - se van extinguiendo en la gélida Cordillera de los Andes, sus hojas se las lleva el viento para siempre. Similar, el presente gobierno sólo, solito se va disolviendo. El Ciudadano se impacienta por nuevas formas de Traición Política. Comienza a caerse como de un edificio de 60 pisos - por ahora la baja es piso por piso - pero cuidado, al frente esta el ascensor; los conflictos sociales se intensifican como la ausencia de agua, la sequía es más intensa y sol quema y arde más. Cuidado, el fujimorismo está al asecho.
***

3.- Si, la “gran” mayoría del fujimorismo, en el Congreso, con un 44% de la primera vuelta, que el pueblo le concedió en las Ánforas a la señora Fujimori, es producto de la incapacidad del anterior Congreso ( que impuso una Ley no terminada, inconclusa; y el propio Jurado Nacional de Elecciones, cometió verdaderas torpezas administrativas, eliminando Candidatos, otorgando a otros – que tenían el mismo tipo de denuncias – luz verde para que continúen, al final “regalando” una “vida Política” de sobrevivencia a la alianza APRA-PPC. Peor lo más criticable y producto de la imposición de reglas anti-políticas fue la “gran mayoría” que se le “regaló” al fujimorismo, y hoy  con su Ley de Mordaza y Cárcel para sus Congresistas (dicen llamar la Ley anti-transfuguismo, tiene sus 72 “presos”). El movimiento asistencialista, paternalista de claro contenido clientelista como es “fuerza popular”,(las dádivas o regalos al pueblo, más postergado,. olvidado, pobre, es la forma de imponer su control) desde su propia estructura es anti-democrático (la herencia de la dictadura de los 90’ pesa hoy muy fuerte en esa “gran mayoría” Una primera “receta” política, muy modesta, comience a Gobernar. Sí..


4.- Señor, pero sí usted comienza a GOBERNAR, primero poniendo en la Mesa Política Nacional su AGENDA POLÍTICA DE GOBIERNO y segundo, cumpliendo – en forma ordenada y en perspectiva del Bicentenario Nacional – cada uno de los compromisos firmados con los representantes de las Organizaciones Sociales Nacionales, Regionales y Locales (Magisterio, Servidores Públicos, CGTP, Campesinos, Juventud Universitaria, Micro-Empresarios, Mineros Informales (NO ilegales) etc. –) objetiva y claramente la situación interna comenzará a CAMBIAR, con plena seguridad usted y su Gobierno irán recuperando (rescatando) la CONFIANZA que el pueblo, los Ciudadanos, otorgan, conceden a sus Políticos, como garantía de cumplimiento de trabajo POLÍTICO. Como garantía y constancia Política de la PALABRA, que en Política es fortaleza social de mayor Participación Ciudadana y columna vertebral de los Partidos Políticos Democráticos.

5.- En ese mismo escenario de GOBERNABILIDAD gran desafío de trabajo Político - (no con los caciques y caudillos políticos, pero SI, mayor Participación Ciudadana, para trabajar, con los representantes de la Sociedad Civil (el Poder Popular Local) única garantía democrática para trabajar políticamente mediante el DIALOGO Y EL ACUERDO ( Producto de la Agenda Política Nacional, que el Gobierno presente por ejemplo en el seno del Acuerdo Nacional, instancia democrática, productora de POLÍTICAS DE CONSENSO, básicas y centrales para DERROTAR al fujimorismo – en la práctica social y política del quehacer nacional – que sin duda alguna está copado de ideas de revanchismo, odio, ajuste anti-político con los enemigos del prisionero. Pero POLÍTICAS DEMOCRÁTICAS jamás trabajará en ese escenario el fujimorismo. (Recordemos que el propio Acuerdo Nacional, es producto de las fuerzas democráticas con sus 30 Políticas de Estado, (como nació) para limpiar el país de la huella corrupta y destructiva que dejó la dictadura, a quien derrotamos en las calles y plazas públicas a lo largo y ancho nacional. La Marcha de los 4 Suyos, obra y creación del Pueblo, de la Ciudadanía del Perú, como participó activa, organizativa y  democráticamente para Derrotar a la Dictadura, más corrupta de la Historia Nacional. Pablo Raúl lunes 26 de diciembre del 2016.


*****

lunes, 26 de diciembre de 2016

APUNTES PARA UNA SOCIOLOGÍA DEL CONSUMO. (PARTE 1).

&&&&&
“Definición La sociología del consumo se ha desarrollado como una respuesta a las deficiencias de la economía para explicar un fenómeno central de las sociedades modernas, el consumo. Entendidos estos como medios de satisfacer necesidades humanas y resultado individual o colectivo de la sociedad. Sobre todo el consumo también explica la cultura y también la que tiene que ver con la estructura social, las relaciones sociales que se dan, las integraciones o no de individuos en la sociedad. Cuando más importancia tuvo la sociedad de consumo fue en los años 60, que hizo que de alguna forma una crisis de legitimación (mayo del 68) y a partir de ahí él termino de sociedad de consumo se cargo de términos negativos, A partir de ahí lo que se quiere es que abunden los consumidores, para ello se crea un sistema político y económico”.

“Sociedad de consumo es un concepto socioeconómico con el cual se denomina a los Estados con desarrollo industrial o productivo capitalista, en los cuales existe un consumo masivo de bienes y servicios, como consecuencia de una también masiva producción y de que la oferta es amplia, hasta incluso superar a la demanda.  El consumismo suele ser una de sus características principales, el cual es posible gracias a la disponibilidad de dinero efectivo o de otros medios de adquisición. El consumo es un proceso económico asociado a la satisfacción de las necesidades y deseos de los agentes económicos. El consumo como tal se produce en todos los sistemas económicos. Por otra parte, el consumismo, propiamente dicho, es una característica de determinados sistemas económicos, en los que las decisiones de producción están asociadas al supuesto de que los agentes económicos trabajarán para obtener su renta, por encima de sus necesidades estrictas de consumo, y por tanto tomarán decisiones para poder disponer de una renta disponible mayor y aumentar sus niveles de satisfacción personal a través del consumo asociado a la satisfacción de deseos. En una sociedad de consumo una de las actividades de ocio, principales de la población es la adquisición de bienes materiales o servicios adicionales, con los que satisfacen sus deseos de estatus social o satisfacción material”.

“En las llamadas sociedades de consumo, cierto número de individuos pueden desarrollar un trastorno de compra compulsiva. Para los individuos que desarrollan este trastorno acto de adquirir productos y servicios que están al alcance de los consumidores y usuarios, se convierte en un acto de abusar. En ocasiones, el consumismo se entiende como la adquisición o compra desaforada, que asocia la compra con la obtención de la satisfacción personal e incluso de la felicidad personal. En las sociedades de consumo, ciertos individuos están dispuestos a trabajar más horas y reducir el número total de horas de ocio, a cambio de mayores salarios y rentas, que les permitan en un tiempo de ocio menor adquirir mayor cantidad de productos y bienes”.


/////


APUNTES PARA UNA SOCIOLOGÍA DEL CONSUMO. (PARTE 1).
*****

Eduardo G. de la Fuente.

Blogger Ssociólogos. Blog de Actualidad y Sociología.

Domingo 25 de diciembre del 2016.


1.   El reducto del Homo Economicus: utilitarismo y teorías económicas clásicas.

El estudio del consumo ha sufrido, desde sus épocas más tempranas, una doble acotación de índole político-económica que, como más adelante veremos, hunde sus raíces ideológicas en un interesado juego de parcial ocultación de la estructura socioeconómica en que se sustenta. Comúnmente su estudio ha sido entendido como  perteneciente de forma “natural” a la disciplina económica, y sus explicaciones como el resultado de agregados de acciones individuales principalmente orientadas a la demanda. Así pues, el consumo sería el resultado de la demanda agregada que, sobre los mercados, realizan los actores racionales en el marco del juego económico regido por las leyes “puras” de la economía capitalista.
Por lo tanto, en la teoría económica clásica encontraríamos una curiosa inversión: el consumidor soberano queda subordinado a los mecanismos del sistema productivo, al cual responde accediendo mediante la renta (su capacidad de compra) con las consabidas lógicas del mercado:
“Para estas teorías, la variable o factor fundamental es la renta, ya que todo lo producido se puede comprar, rigiéndose por unas leyes tan importantes como las leyes naturales, como son la autoregulación del mercado y las leyes de la oferta y la demanda, en un marco de libertad del mercado sin ningún tipo de intervención.” 1
Este corpus teórico, sostenido sobre la equivalencia del consumo a un desarrollo mecanicista de las convenciones de la teoría económica clásica, se mantiene incluso en la potente y revolucionaria crítica que Marx realizó sobre los estudios que le precedieron, quedando los valores de uso (satisfacción de la necesidad dada) y de cambio (valor del bien en el mercado) subsumidos en la subrrogación del consumo a la producción, aquella que crea la necesidad:
“Para el economista, el asunto estriba en la utilidad: el deseo de determinado bien específico, con el objeto de consumirlo, es decir destruir su utilidad”2
El utilitarismo clásico se convierte en el núcleo explicativo, fuertemente respaldado por la posición hegemónica que ocupan las teorías de la acción racional dentro de las ciencias económicas desde hace tres cuartos de siglo; y que ha ido impregnando con bastante éxito disciplinas afines, reificada como teoría general del comportamiento humano. El Ser, el consumidor, movido por el afán de la maximización de beneficios y reducción de costes (deducidos de la primacía de la elección racional) se aproxima al consumo desde dos variables fundamentales: poder adquisitivo y preferencias personales. Todo ello orientándose a un fin único: obtención de la máxima utilidad y la máxima satisfacción. Un Homo Economicus en un Mercado Perfecto.
Las necesidades son ilimitadas e independientes del contexto social y, como las preferencias, no formarían parte del objeto de estudio de la ciencia económica. Son puramente subjetivas y no hay diferencia analítica con la objetividad de las mismas. De este modo “el error”, la falta de de racionalidad en la elección, queda simplista y oscuramente explicado por los fallos en la voluntad del actor, por su debilidad. Se elude de este modo el componente grupal de la “irracionalidad” electiva.
2.   La perspectiva macro-económica: caracterizaciones del productor-consumidor según los modos de producción capitalista y la extensión del consumo de masas.

Desde una óptica macro-económica e histórica el consumo está caracterizado por las distintas etapas de evolución del sistema capitalista y las necesidades que su desarrollo ha impuesto a individuos y sociedades. En los estadios iniciales podemos hablar de “sociedades de productores” –siglo XIX– en las que grandes masas de ciudadanos, integrantes de las primeras civilizaciones fabriles, mantienen una economía de supervivencia con salarios muy bajos y una considerable cantidad de autosuficiencia (no electiva pero sí efectiva) en productos de primera necesidad: alimentos básicos y cuidados muy elementales en ropa e higiene.
“Cuando se llega al estadio industrial cuasi pacífico, con su institución fundamental de la esclavitud que considera a los siervos como cosas, el principio general más o menos rigurosamente aplicado es el que la clase industrial baja debe consumir únicamente lo necesario para sus subsistencia.”3
Los obreros son una gran masa de trabajo, no una masa de consumidores. El consumo, entendido como fenómeno social a gran escala, es un hecho relativamente marginal. No quiere decir esto que no exista un mercado de intercambio de bienes y servicios, sino que se caracteriza por un nivel bajo de institucionalización, más cercano a los ámbitos de las economías informales que a mercados estructurados.
“[…] el primer capitalismo industrial, cuyo nivel de consumo obrero estaba presidido por la manufactura artesanal y por los productos eminentemente agrarios, muchas veces obtenidos fuera de cualquier circuito mercantil, y en el que las necesidades de un hogar obrero se reducían a los alimentos básicos, adquiridos en formas casi siempre no procesadas, como carbón, velas, papel, alcoholes destilados y fermentados, melazas, tabaco, tejidos (la demanda textil era pequeña pero bien desarrollada a nivel global), y, por fin, unos pocos objetos de consumo duradero que en los mejores casos podían llegar a lámparas de aceite, relojes y unos sencillísimos muebles de uso suprageneracional.”4
El modo de producción determina estas sociedades de productores-esclavos, en que las fases tempranas de industrialización llevan a la fabricación en masa de materias primas y objetos sencillos. Estos bienes propios del sector primario, enfocados a una economía escalar, satisfacen las necesidades de unas naciones que empiezan a competir fuertemente en mercados globales ligados al imperialismo colonialista y las múltiples guerras, auténticos motores económicos de la época.
“Durante la mayor parte de la historia moderna (vale decir la era de las gigantes plantas industriales y los multitudinarios ejércitos de conscriptos), la sociedad interpelaba a casi la mitad masculina de sus integrantes en tanto productores y soldados, y a casi toda la otra mitad (femenina) primordialmente como sus proveedoras de servicios por encargo.”5
Esta lógica de connivencia de los Mercados y los Estados actúa como bisagra en la masiva y revolucionaria socialización derivada del proceso de racionalización de las fuerzas productivas, orientada a la transformación generalizada de poblaciones rurales en fuerza de trabajo industrial. Una socialización que, por supuesto, opera material y cognitivamente: migraciones masivas del campo a las pujantes y crecientes urbes, nuevas configuraciones espaciales de las mismas –especialmente en sus extrarradios–, la fábrica como unidad productiva y como centro social de servicios y comunitarización; y también una nueva cultura del trabajo, originada en la ética protestante “como espíritu del capitalismo”
en palabras del propio Max Weber, caracterizada por la resignación, la sumisión, la rutina y ausencia de goce.
Este capitalismo, que podríamos denominar “imperialista”, alcanzó un punto de inflexión para los primeros años del siglo XX debido principalmente a dos motivos, a saber: imposibilidad de continuar con el expansionismo global y el agotamiento por saturación de las innovaciones tecnológicas que posibilitaban los incrementos de productividad fabril. Así pues, el sistema se enfrentó a una crisis de tipo estructural que necesitaba de una profunda reconversión para ser superada. Una transformación que supuso la progresiva y definitiva penetración de capitales excedentes hacia el sector de los bienes de consumo (más allá de los de primera necesidad), generando un nuevo mercado que se convertiría en salida y fuente del nuevo estadio del capitalismo. Se conforma así un nuevo orden: asistimos al nacimiento de la sociedad de consumo.
“La aplicación de los excedentes tecnológicos de la segunda revolución tecnológica al sector de bienes de consumo (una vez generalizados, y, en buena medida, agotados sus efectos en el sector que produce medios de producción) se acaba centrando en la producción rentable de automóviles y en el principio de la producción de aparatos eléctricos para el hogar.6
Como muy bien señala el historiador Eric J. Hobsbawm se produce in giro hacia los mercados interiores con la creación de una nueva demanda doméstica de inmenso potencial. Una vez más, quedan fortísimamente imbricados capital y guerra, en este caso la I Guerra Mundial. La primera guerra moderna a escala cuasi planetaria con nuevas formas y sobretodo nuevas amas cuyos avances tecnológicos son reconvertibles hacia bienes de uso doméstico:
“La producción de obuses, cartuchos, fusiles, ametralladoras en afluencia ininterrumpida, provocó la multiplicación, en 1914-1918, de las máquinas-herramientas semiautomáticas y la invasión del taller del obrero especializado. El automóvil ensamblado en cadena en la fábrica Ford en vísperas de la guerra se convirtió en un producto de gran consumo gracias a ésta.”
La incipiente aparición de mercados interiores de consumo de bienes representa un campo inexplorado de incalculable potencialidad económica, abriendo las puertas para una reconcepción de las formas de trabajo. La máxima finalidad es la producción seriada de grandes cantidades de productos a un precio relativamente bajo. Para ello queda establecida una nueva modalidad de la división técnica del trabajo: los conocidos sistemas fordistas y tayloristas, que tuvieron espectaculares efectos en la productividad y por consiguiente en los precios. Queda habilitada así la fabricación de mercancías destinadas a un consumo masivo, a un consumo obrero.
Estamos, por tanto, ante la generación de bienes de relativamente bajo valor individual, pero en grandes series de fabricación; en una palabra, ante la producción de mercancías destinadas a un consumo mayoritario: el propio consumo obrero.7
Innovación tecnológica y ciclos económicos van de la mano en una asociación que permiten a los países impulsores (en este caso EUA y la industria del automóvil fordista) establecer su posición dominante en el mercado. Y no sólo eso, sino que la versatilidad de las nuevas tecnologías –motores eléctricos y de combustión interna, electrificación en masa– permiten eliminar el gigantismo de los anteriores sistemas productivos basados en el vapor y el carbón, abriendo el camino a la tecnología de consumo doméstico, de las primeras máquinas dirigidas al uso privado.
La racionalización de la producción tiene su reflejo en la aplicación del diseño de esos mismos productos enfocados a la utilidad, carentes de todo artificio, dominados por la planificación y el control. De la misma manera, y al abrigo de esta ideología, nace la política de un único modelo por marca. Y coralariamente el estatuto de los salarios adquiere una nueva dimensión. Si con anterioridad era simplemente un remunerador del trabajo en las paupérrimas condiciones de vida que caracterizan el capitalismo decimonónico, donde el trabajador estaba totalmente subordinado a las necesidades de los medios de producción, la conversión en marcha exige que, en palabras del propio H.Ford:
“la clase trabajadora tiene que transformarse en una nueva clase acomodada si queremos dar salida nuestra enorme producción”.8
Después del enorme esfuerzo esfuerzo de des-socialización y destrucción de los modos de vida y consumo de las sociedades pre-capitalistas y preindustriales llevado a cabo en una primera fase, ahora se hace necesaria una resocialización enfocada a satisfacer las nuevas necesidades mercantiles, es decir, invadir el espacio doméstico con las nuevas manufacturas. Hay que rescribir las relaciones de la fuerza de trabajo y su reproducción, convirtiendo al mercado en proveedor de toda esa serie de bienes de subsistencia que anteriormente el trabajador se proveía a sí mismo.
*****
Bibliografía
Gil A., Feliu J. (2004). Psicología económica y del comportamiento del consumidor. Barcelona: UOC.
Baudillard, J. (1970). La sociedad del consumo. Barcelona: Plaza y Janés.
Bourdieu, P. (2006). La Distinción. Criterios y bases sociales del gusto. Madrid: Taurus.
Veblen, T. (1974). Teoría de la clase ociosa. México: Fondo de Cultura Económica.
Alonso L.E., Conde F. (1994). Historia del consumo en España. Madrid: Debate.
Bauman, Z. (2007). Vida de consumo. Madrid: Fondo de Cultura Económica.
[1] Gil A., Feliu J. (2004). Psicología económica y del comportamiento del consumidor. Barcelona: UOC; p. 84.
[2] Baudillard, J. (1970). La sociedad del consumo. Barcelona: Plaza y Janés; p. 104.
[3] Veblen, T. (1974). Teoría de la clase ociosa. México: Fondo de Cultura Económica; p. 76.
[4] Alonso L.E., Conde F. (1994). Historia del consumo en España. Madrid: Debate; cap. V.1.1.
[5] Bauman, Z. (2007). Vida de consumo. Madrid: Fondo de Cultura Económica; p. 79.
[6] Alonso, ibíd. cap. V.1.2.
[7] Alonso, ibíd. cap. V.1.2.
[8] Alonso, ibíd. cap. V.1.2.

*****

domingo, 25 de diciembre de 2016

LA IGUALDAD Y JUSTICIA SOCIAL EN EL NEOLIBERALISMO.

&&&&&
Precisamente la falsa igualdad y justicia social pregonada por el neoliberalismo y su conjunto de institucionescomo el FMI, el B.M. B.I.D., etc – así como todo su vario-pinto ejército de pregoneros de turno – opinólogos, zalameros, aduladores, apologetas, falsos líderes de opinión – el “mejor” resultado producido en más de 40 años de globalización neoliberal – desde mediados de los 70’ del siglo XX- así como más de 25 años de hegemonía absoluta de las políticas neoliberales del Consenso de Washington -1990 -en el sistema mundo de hoy, tenemos – que si bajó la pobreza, así como la extrema pobreza – según las Estadísticas – presentadas y controladas por ellos mismos. Sin embargo la realidad, es absolutamente distinta – es fría, sangrante, injusta, - profundamente desigual , porque sencillamente, los primeros 30 años de crecimiento macro-económico global – pasando por la gran crisis de los años 2008 -, los resultados son otros totalmente diferentes hasta contradictorios, que exigieron a los jerarcas investigadores el F.M.I.  en el primer semestre del presente año, a declarar públicamente “QUE EL NEOLIBERALISMO COMO POLÍTICA GLOBAL, HABÍA FRACASADO TOTALMENTE”.


Esta es la realidad de desocupación hoy mundializada en la juventud. Mientras continua pregonando, que el mundo construido hasta hoy es un mundo de igualdad y justicia social. Un insulto directo a la humanidad.
***

Porque fracasó el neoliberalismo a pesar de tener el control del mundo, en especial en tiempos políticos e históricos, porque nunca se implementó y menos se dieron como políticas nacionales – Políticas de Estado – Políticas en transformar el supuesto éxito de las Políticas del crecimiento macro-económico, así como del conjunto de Políticas Sociales, en las vías centrales para forjar y construir desde los propios cimientos – el proceso económico-social de las bases para el DSESARROLLO ECONÓMICO-SOCIAL de pleno y absoluto RESPETO con nuestra madre Tierra. Las falsas políticas, asimétricas, desigual e injusticia social impuestas con violencia en todo el sistema mundo, han dado como resultado hoy la MUNDIALIZACIÓN DE LA DESIGUALDAD ECONÓMICO-SOCIAL-LABORAL, donde a nivel mundial se ido concentrando progresivamente la RIQUEZA – hoy en menos del 1% de la población mundial – corporaciones transnacionales, bancos, aseguradoras, bolsas, Wall Street, Cajas  etc – mientras que el 99% de población ha sido desplazada en forma progresiva de este Derecho Humano, Constitucional _ en nuestro país un ofrecimiento de la República en 1821 – como derecho social - - La propia desigualdad económico-social, ha generado desde sus raíces, violencia, inseguridad ciudadana, corrupción. Lo más terrible es que la desigualdad hoy mundializada su tendencia es a la mayor concentración de la riqueza – mayor desocupación mundial, crecimiento absoluto de un mundo de estupidización (juventud y la redes sociales y el mundo de burbujas, pokemones - y esta por demás de que aún haya tontos útiles, incluso no puedan “analizar” que esta desigualdad, ya generó desde las entrañas de la propia sociedad – violencia e inseguridad mundial, en un mundo básicamente de población joven  - a excepción de la Unión Europea, donde existen país con verdaderas crisis de de poblaciones “muy viejas” y finalmente lo más terrible de estos 40 años de globalización neoliberal –la crisis, poli-crisis y nuevas formas de acumulación mundial del capitalismo –han dado como resultado absoluto la mayor destrucción de la Madre Naturaleza, - proceso hoy sin control y las políticas del cambio climático global – que su tendencia definitiva es acabar con el planeta tierra, ese el salvajismo inhumano del neoliberalismo y NO igualdad o justicia social, que jamás paso – ni en broma, como realidad –por los objetivos de las Políticas del Neoliberalismo global.

/////

La primera víctima de las políticas hegemónicas del neoliberalismo es la niñez a ni global.

***


LA IGUALDAD Y JUSTICIA SOCIAL EN EL NEOLIBERALISMO.

*****

Vicente Berenguer.

Rebelión sábado 24 de diciembre del 2016.


Los defensores del liberalismo económico afirman con contundencia que este es un sistema basado en la igualdad y la justicia. Alegan que todos partimos desde la mismas bases y así todos podemos disfrutar de las mismas oportunidades. Y repiten, una y otra vez, que además de que todos gozamos de las mismas posibilidades los más aptos o capacitados lograrán ascender hasta arriba o situarse al menos en una buena posición y los que no son tan aptos o sencillamente carecen de talento se quedarán abajo, en el lugar que les corresponde por su naturaleza. Por tanto igualdad y justicia sería, según estos apologetas, las señas de identidad del sistema económico que defienden: igualdad en tanto que todo el mundo goza de las mismas oportunidades y justicia en tanto que la gente talentosa necesariamente y debido a su capacidad estarán en un lugar de responsabilidad o toma de decisiones. Así es que podríamos aplicar aquí la frase de Leibniz de que nos encontramos en el mejor de los mundos posibles. Pero este discurso es absolutamente falaz ya que parte de premisas falsas con lo cual la conclusión (que estamos en el mejor de los mundos posibles) es del todo equivocada.

En primer lugar y en cuanto a la supuesta igualdad, es falso que los ciudadanos partan de las mismas condiciones ya que unos, de inicio, estarán situados por encima del resto debido a su capacidad económica. Y es que sin capacidad económica no hay acceso a oportunidades y sin el igual acceso a oportunidades no hay igualdad. Y esto que es una obviedad parece que algunos no lo entienden –o mejor dicho, no lo quieren entender debido a sus posiciones de privilegio–: ¿Acaso puede un humilde campesino competir con las multinacionales? ¿Puede un joven de un barrio popular tener las mismas oportunidades que otra persona de clase alta? Las respuestas son bastante obvias sí, porque está bien claro que en esta “partida” no todos poseemos las mismas cartas ya que mientras que unos tienen unas pocas otros en cambio poseen casi toda la baraja.

Pero el segundo punto desde el que parten los neoliberales se antoja también del todo falso, y este punto es el de la supuesta justicia social. Y es que como hemos comentado, los neoliberales quieren hacer creer que cada uno ocupa el lugar natural que le corresponde dependiendo de su capacidad o valía. Y es falso por lo hemos dicho, porque los recursos económicos que uno posea son determinantes para la posición social que uno ocupará. Pero además hay muchos otros factores que sentencian que no se puede afirmar en absoluto que cada uno está ocupando el lugar que le corresponde según su valía y uno de estos factores es la falacia de la identificación entre la capacidad humana y la capacidad para el ascenso social. Porque si de capacidad humana estamos hablando nos estaremos refiriendo necesariamente a aquel talento, creatividad o genialidad puesta al servicio de la comunidad y no puesta en exclusiva al servicio de uno mismo –como así ocurre–. Este sería el tipo de talento que debería estar en puestos de decisión, pero con lo que nos encontramos es que las personas con estas capacidades y sensibilidades sociales a menudo quedan rezagadas de la ley de la selva que es este capitalismo salvaje. Estas personas verdaderamente talentosas a menudo no podrán abrir camino (debido a su falta de recursos pero más, debido también a que este talento honesto y veraz no interesa a las élites) y en cambio los que sí lo lograrán son en innumerables ocasiones los que estén en buena situación económica y los que estén dispuestos a usar herramientas como la mentira, la traición, la trampa o el egoísmo más patológico.

No hay que confundir por tanto el talento humano (el talento individual que es puesto al servicio de la comunidad) con el talento para ascender –o el talento para trepar–, y es por todo ello que no podemos hablar de justicia social en el sentido de que cada uno ocupa su lugar según su valía sino más bien de injusticia, la injusticia de que los que deberían estar arriba (personas que buscan construir un modelo social distinto que favorezca a todos y no solo a unos pocos) están abajo y en cambio los que deberían estar abajo (personas egoístas que solo buscan su propio interés particular sin importarles nadie más y cuyo único “talento” es poseer dinero o su capacidad para trepar) están arriba.

Se desmontan fácilmente los argumentos falaces de quienes defienden el modelo económico actual ya que ni hay igualdad ni justicia ni la puede haber. Pero lo que no queda desmontado ni tan siquiera tocado es nuestra fuerte voluntad de encaminarnos hacia una organización social más justa en la que verdaderamente haya igualdad; lo que nunca quedará cuestionado es la firme decisión de aquellos que están dispuestos a ofrecer su humilde talento al servicio de la construcción de un sistema mejor. Y hacia allá vamos.


*****