domingo, 13 de septiembre de 2015

REINO UNIDO: JEREMY CORBYN, EL NUEVO ROSTRO DEL LABORISMO INGLÉS. SU VICTORIA SACUDIO A EUROPA.

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Aún no tenemos una Opinión propia, con respecto al Nuevo Líder Político del Laborismo Inglés, simplemente compartimos la “buena vibra” del gobierno argentino, en momentos no sólo de Elecciones Nacionales 2015, pero también su histórico triunfo político en las Naciones Unidas, contra el capital buitre – el apoyo de 136 Naciones y el aislamiento de los globalizadores (5) – compartimos como latinoamericanos,  ésta “esperanza política” en torno a Las Malvinas – son Argentinas - y el pronunciamiento del nuevo dirigente inglés. Esperamos que este triunfo político, también sea el inicio del final del “reinado” imperial del Señor Cameron,- actual Primer Ministro Inglés -  hoy un crítico mordaz y destructivo con relación a la crisis de “migración” que vive Europa y que nada bueno consigue con sus expresiones duras, ciegas y cargadas de rencor, odio al migrante, cuyo resultado es parte de su “obra política” porque ellos los ingleses intervinieron – y siguen apoyando a los grupos fascistas internos – de la guerra en Siria y antes en la crisis de Libia, Irán.

Igualmente se inicia una nueva etapa política en Europa, los españoles de Podemos, no estarán solos para su próxima gran lucha política contra los cancerberos de la Troika europea y el neoliberalismo en general.

PODEMOS PRESENTE.- Tras su triunfo en las elecciones primarias del Partido Laborista británico, Jeremy Corbyn recibió el saludo del líder de la agrupación española Podemos, Pablo Iglesias. El dirigente madrileño valoró positivamente el resultado de los comicios. “La victoria de Corbyn como líder del Partido Laborista es un paso adelante para lograr el cambio en Europa que pueda beneficiar a la gente”, escribió el líder español en las redes sociales. En los días previos a las elecciones, Iglesias elogió el discurso contra la austeridad del político británico.


Jeremy Corbyn, el nuevo Líder Político del Laborismo inglés. Un izquierdista político con capacidad de devolver su “identidad de Izquierda” al Partido Laborista y un “buen” crítico para el Primer Ministro conservador Cameron. Hoy  cuenta con la simpatía política de partido PODEMOS de España, duro y fuerte crítico de las políticas de austeridad impuestas por los neoliberales de la Unión Europea, dirigidos por la Canciller Alemana.

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 “TRIUNFÓ LA ESPERANZA”.- LA PRESIDENTA FELICITÓ A GORBYN POR SU TRIUNFO. El gobierno argentino resaltó la trayectoria del nuevo secretario general del laborismo inglés, quien respaldó el diálogo por Malvinas y el reclamo contra los fondos buitre.

A través de una carta, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner saludó el triunfo del diputado Jeremy Corbyn en las elecciones del Partido Laborista británico. También expresaron su entusiasmo por la victoria del líder izquierdista el secretario de Asuntos Relativos a las Islas Malvinas, Daniel Filmus, y la embajadora de argentina en el Reino Unido, Alicia Castro.

“El gobierno de la República Argentina extiende sus felicitaciones al nuevo líder del Partido Laborista del Reino Unido, Jeremy Corbyn”, indica la misiva firmada por la mandataria. La jefa de Estado valoró positivamente la victoria del político británico, que se impuso en los comicios con el 59,9 por ciento de los votos. “Este es también el triunfo de todos quienes representamos la voluntad de poner la política al servicio de los pueblos, y la economía al servicio del bienestar de todos los ciudadanos”, subrayó. “También de quienes abogamos por la paz y la resolución pacífica de los conflictos”, señaló Cristina. La misiva de la Presidenta pone de relieve la buena relación del flamante secretario general del partido laborista con los países de América latina, a los cuales en distintas ocasiones manifestó solidaridad con sus reivindicaciones de soberanía. “Corbyn se ha expresado claramente en el Parlamento británico a favor de la Argentina en nuestra lucha por los derechos humanos, contra los intereses usurarios de los fondos buitre y acompaña activamente el llamamiento de la comunidad internacional a favor del diálogo entre el Reino Unido y Argentina en la cuestión Malvinas”, dijo. Por este motivo concluye, “hoy ha triunfado la esperanza”.
Por su parte, Filmus consideró que la victoria de Corbyn supone una buena noticia para aquellos que “quieren el diálogo como la forma permanente para la resolución de conflictos en el mundo, y en particular en la cuestión Malvinas”. Para el funcionario argentino, el triunfo del líder izquierdista refleja la postura de una gran cantidad de británicos en favor del diálogo. “A 50 años de la Resolución 2065 de las Naciones Unidas que manifiesta que la forma de resolución de la cuestión Malvinas es la negociación entre Reino Unido y la Argentina, es un buen momento para retomar el camino del diálogo que reclaman prácticamente la totalidad de las naciones del mundo”, sostuvo el funcionario. Al respecto, Corbyn recientemente se manifestó a favor de un cierto grado de administración conjunta entre Argentina y el Reino Unido por las islas Malvinas.
En tanto, la embajadora argentina en Londres aseguró que el triunfo del político izquierdista, que sucederá en el cargo a Ed Miliband, expresa el rechazo radical a las políticas de austeridad que afectan negativamente a los que menos tienen. “Corbyn denuncia lo que llama ‘grotescos niveles de desigualdad’ y sostiene que un cambio es posible y necesario. Estos ideales han animado a miles de jóvenes a acercarse ahora al partido para votarlo”, dijo. A su vez, resaltó que el flamante secretario general del Partido Laborista expresó la necesidad de recuperar la relación orgánica del laborismo con los sindicatos y los trabajadores. “Muchas veces puso a Argentina como el ejemplo de un país que mostró, en los últimos años, un modelo alternativo a las políticas de ajuste y que ha logrado la nacionalización de los servicios públicos para el bienestar de la mayoría de los ciudadanos”, expresó.
Al mismo tiempo, la representante argentina destacó que el liderazgo del político británico permite pronosticar el mejoramiento con las relaciones entre Gran Bretaña y los países de América latina, particularmente con Argentina. “La opinión pública podrá entender que al Reino Unido le conviene mejorar sus relaciones con nuestra región, no sólo en el plano económico, sino también en el plano político, y para ello no puede seguir negándose a dialogar con Argentina”, dijo. Por otra parte, la diplomática argentina se refirió al pronunciamiento del laborista sobre la cuestión Malvinas, y recordó que cuando llegó a Londres para desempeñarse como embajadora, Corbyn se integró al Grupo Pro Diálogo, donde participa activamente. “Se opuso a la guerra y aboga por encontrar una solución pacífica y diplomática al conflicto de soberanía”, recordó Castro. “El dirigente se ha opuesto también al despliegue militar en el Atlántico Sur y recientemente ha objetado en el Parlamento el aumento del gasto bélico en Malvinas.”
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REINO UNIDO: JEREMY CORBYN, EL NUEVO ROSTRO DEL LABORISMO INGLÉS.

Ayer se convirtió en el Líder  más de Izquierda del tradicional Partido. Su victoria sacudió a Europa.
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Vegetariano, abstemio, hispanoparlante, Corbyn consiguió sacar al partido del estupor mortis en que había quedado tras la derrota a manos de los conservadores de David Cameron el pasado 7 de mayo.

Marcelo Justo
Londres Página /12 domingo 13 de septiembre del 2015.
Partidario de nacionalizar ferrocarriles, gas y electricidad, del desarme nuclear unilateral, de un masivo financiamiento público de infraestructura y vivienda, director del Stop the War Coalition que encabezó la lucha contra la guerra de Irak, adalid de la extradición de Augusto Pinochet a España a fines de los 90, Jeremy Corbyn es el nuevo líder de la principal fuerza de oposición del Reino Unido, el histórico Partido Laborista.
Es el líder más a la izquierda de los más de 100 años de la historia partidaria, una apuesta tan impensable tras la derrota electoral de mayo que solo consiguió el respaldo del total de 34 diputados que necesitaba dos minutos antes de que se cerraran las nominaciones en junio. Con un 59,5 por ciento de los 422 mil votos emitidos, su victoria fue un contundente mensaje que trasciende el Reino Unido y se extiende a una Europa que celebra elecciones este mes en Grecia y en noviembre en España con el dividido Syriza y Podemos como fuerzas centrales.
Su inesperada irrupción en una contienda que en junio todos daban por saldada entre candidatos que eran diferentes versiones del Nuevo Laborismo de Tony Blair-Gordon Brown, dinamizó el Partido que triplicó su membresía en dos meses y dio un salto espectacular con decenas de miles de “adherentes” que, por tres libras (cinco dólares), podían inscribirse y votar. Corbyn recorrió el país, realizó casi 100 actos y eventos, congregó de la nada unos 16 mil voluntarios para llevar adelante su campaña y en cada mitin logró algo que este corresponsal de más de 20 años en el país jamás vio: colas interminables, lugares saturados de gente, un incontenible entusiasmo juvenil.
Vegetariano, abstemio, hispanoparlante, Corbyn consiguió sacar al partido del estupor mortis en que había quedado tras la derrota a manos de los conservadores de David Cameron el pasado 7 de mayo.
Entre sus seguidores no hay dudas. “La social democracia está en crisis porque aceptó los principios de la Austeridad y, por consiguiente, no tenía mucho que decir. Ese vacío lo llenó ahora Corbyn que ofreció una visión de esperanza que ha resonado en muchos lugares. Pero hay que tener en claro que lo más difícil viene ahora”, señaló ayer en The Guardian Owen Jones, uno de los pocos periodistas que lo apoyaron abiertamente.
Corbyn enfrenta dos desafíos gigantescos. El primero es mantener unido la laborismo. Con la dupla Tony Blair-Gordon Brown, el laborismo se inclinó tanto a la derecha que añadió el calificativo de “Nuevo” que lo perfilaba en la práctica como un partido de centro que podía inclinarse según soplara el viento hacia la derecha o la izquierda. Esta franja partidaria, mayoritaria entre los 232 diputados, alertó durante la campaña que una victoria de Corbyn podría significar la relegación del laborismo a un partido de protesta. La figura más prominente fue el ex primer ministro Tony Blair quien pidió –en vano– que los votantes no le dieran el voto a Corbyn para evitar “cometer el acto más demente de la historia política de este país”.
El tono cambió en estos últimos días ante la casi certeza de una victoria de Corbyn y el peligro de un cisma partidario. La mayoría de los parlamentarios vinculados con el Nuevo Laborismo han dejado en claro que no servirán en el gabinete en la sombra de Corbyn (que replica los puestos ministeriales desde la oposición), pero muchos han buscado un tono más conciliador sobre el futuro. “Siempre he trabajado con quien sea que lidera el partido. Como dije, no formaré parte del gabinete en la sombra, pero sí seré parte del laborismo, como lo he sido toda mi vida”, señaló una de las candidatas derrotadas, Yvette Cooper, ex ministra del Tesoro y de Trabajo.
Imposible de prever si esta relativa paz será duradera. El primer reto es formar un gabinete en la sombra que incluya las tendencias más moderadas del partido. Las diferencias entre los “corbynistas” y los “nuevos laboristas” no son fáciles de resolver, pero en su discurso ayer Corbyn se mostró humilde y abierto. “Les agradezco a todos los otros candidatos por la manera en que llevamos adelante el debate político y, al final de fuertes discusiones, siempre nos abrazamos. Ahora avanzamos como partido y movimiento más fuertes que en mucho tiempo”, indicó.
Si el reto de mantener la unidad partidaria es enorme, el de convertir al laborismo en el futuro gobierno es abismal. El consenso público es que el Reino Unido, sexta economía mundial, navega entre la moderación y el conservadurismo sin lugar para una alternativa de izquierda como Corbyn. Este fue el argumento de Blair-Brown para un giro a la derecha que tuvo eco en las urnas: por primera vez en la historia el laborismo ganó tres elecciones seguidas.
En los próximos días a Corbyn le espera algo que es el pan de cada día de Cristina Fernández de Kirchner o Dilma Rousseff: una campaña mediática incesante e implacable en su contra. En las últimas semanas ya empezaron a proliferar artículos que lo acusaban de todo: desde antisemita y racista (a alguien que hizo de la lucha contra el racismo una bandera en toda su vida) hasta traidor a la patria.
La ofensiva conservadora de los próximos días será virulenta y temáticamente previsible. El programa económico de Corbyn será un flanco de ataque, pero sus recetas han recibido el respaldo de muchos economistas y académicos, incluyendo a Paul Krugman y un ex miembro del Banco Central de Inglaterra. El punto más débil es su política exterior en un país que, debajo de su ironía y escepticismo, tiene una importante reserva de nacionalismo patriotero (ver recuadro).
¿Qué posibilidades de éxito tiene? No cabe duda que Corbyn ha renovado el debate en el partido y ha insuflado pasión a la polémica en un país que muchas veces parece apolítico o desencantado o escéptico o las tres cosas. En las últimas elecciones un 40% por ciento de los votantes se abstuvieron: si se hubieran inclinado por el laborismo podrían haber cambiado el resultado final. En Escocia los laboristas, que dominaron la escena política durante décadas, fueron arrasados por los nacionalistas escoceses que tenían una clara plataforma anti-austeridad.
Si a estos dos votos se le suman los votos perdidos en Gales y el Norte de Inglaterra, el laborismo de Corbyn tiene un sendero a seguir para volver a ser gobierno. El centro y sur de Inglaterra, con la excepción de Londres, tradicionalmente más conservadores, son el hueso más duro de roer. El primer gran test es en ocho meses con las elecciones simultáneas para alcalde de Londres, parlamento en Escocia y Gales y municipalidades en Inglaterra: allí se verá si la corbynmanía ha resistido el embate de los elementos.
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