sábado, 20 de abril de 2019

ESTADOS UNIDOS CONTRA CUBA, PARA VARIAR.

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LA REVOLUCIÓN CUBANA PREVALECERÁ FIRME ANTE LA ESCALADA AGRESIVA DE LOS ESTADOS UNIDOS.
Hoy 17 de abril se cumple un aniversario del inicio de la agresión militar de Playa Girón en 1961. La decidida respuesta del pueblo cubano en defensa de la Revolución y del socialismo, dio lugar, en solo 72 horas, a la primera derrota militar del imperialismo en América.

Curiosamente, es la fecha escogida por el actual gobierno de los Estados Unidos para anunciar la adopción de nuevas medidas de agresión contra Cuba y reforzar la aplicación de la Doctrina Monroe.

El gobierno Revolucionario rechaza en los términos más enérgicos la decisión de permitir en lo adelante que se tome acción en tribunales estadounidenses ante demandas judiciales contra entidades cubanas y extranjeras fuera de la jurisdicción de los Estados Unidos, y la de endurecer los impedimentos a la entrada en los Estados Unidos de directivos y familiares de las empresas que invierten legítimamente en Cuba, en propiedades que fueron nacionalizadas. Son acciones contempladas en la ley Helms-Burton que fueron rechazadas desde hace mucho por la comunidad internacional, que la nación cubana repudió desde su promulgación y aplicación en 1996, y cuyo fin fundamental es imponer la tutela colonial sobre nuestro país.

Repudia también la decisión de volver limitar las remesas que residentes cubanos en los EE.UU. envían a sus familiares y allegados, de restringir aún más los viajes de ciudadanos norteamericanos a Cuba, y la de aplicar sanciones financieras adicionales.
Rechaza enérgicamente las referencias a que en Cuba se hayan producido ataques contra diplomáticos estadounidenses.

Pretenden justificar sus acciones, como ya es costumbre, con la mentira y el chantaje.

El General de Ejército Raúl Castro expresó el pasado 10 de abril: “Se culpa a Cuba de todos los males, usando la mentira en el peor estilo de la propaganda hitleriana”.

Para esconder y justificar el fracaso evidente de la siniestra maniobra golpista de designar desde Washington a un “presidente” usurpador para Venezuela, el gobierno de los Estados Unidos acude a la calumnia.

Acusa a Cuba de ser responsable de la solidez y firmeza que han demostrado el gobierno bolivariano y chavista, el pueblo de ese país y la unión cívico-militar que defiende la soberanía de su nación. Miente descaradamente al alegar que Cuba mantiene en Venezuela a miles de efectivos militares y de seguridad, influyendo y determinando lo que ocurre en ese país hermano.

Tiene el cinismo de culpar a Cuba por la situación económica y social que enfrenta Venezuela tras años de brutales sanciones económicas, concebidas y aplicadas por Estados Unidos y varios aliados, justamente para asfixiarla económicamente y generar sufrimiento en la población.

Washington llega al extremo de presionar a gobiernos de terceros países para que intenten persuadir a Cuba de que retire este supuesto e inverosímil respaldo militar y de seguridad, e incluso para que deje de prestar apoyo y solidaridad a Venezuela.

El actual gobierno de los Estados Unidos es reconocido, en su propio país e internacionalmente, por la inescrupulosa tendencia utilizar la mentira como recurso doméstico y de política exterior. Es un hábito que concuerda con viejas prácticas del imperialismo.

Aún están frescas las imágenes del Presidente George W. Bush, con el apoyo del actual asesor de Seguridad Nacional John Bolton, mintiendo indecorosamente sobre supuestas armas de destrucción masiva en Iraq, falacia que sirvió de pretexto para invadir a ese país del Medio Oriente.

La historia registra también la voladura del acorazado Maine en La Habana y el autoprovocado incidente del Golfo de Tonkin, episodios que sirvieron de pretexto para desatar guerras de rapiña en Cuba y Vietnam.

No debemos olvidar que Estados Unidos utilizó insignias cubanas falsas, pintadas en los aviones que realizaron los bombardeos en el preludio de la agresión de Playa Girón, para esconder que realmente eran norteamericanos.

Debe quedar claro que las calumnias de los Estados Unidos descansan en una mentira total y deliberada. Sus servicios de inteligencia tienen evidencias más que suficientes, seguramente más que ningún otro Estado, para conocer que Cuba no posee tropas ni participa en operaciones militares ni de seguridad en Venezuela, si bien es un derecho soberano de dos países independientes determinar cómo cooperar en el sector de la defensa, lo que no le corresponde a EE.UU cuestionar.

Quien acusa mantiene más de 250 mil soldados, en 800 bases militares en el extranjero, una parte de ellas en nuestro hemisferio.

Su gobierno sabe además que, como Cuba ha declarado pública y reiteradamente, los cerca de 20 mil colaboradores cubanos, más del 60% mujeres, cumplen en esa nación latinoamericana las mismas tareas que  actualmente realizan aproximadamente otros 11 mil profesionales de nuestro país en 83 naciones: contribuir a prestar servicios sociales básicos, fundamentalmente de salud, lo que es reconocido por la comunidad internacional.



Debe quedar también absolutamente claro que la firme solidaridad con la hermana República Bolivariana de Venezuela es un derecho de Cuba como Estado soberano y es también un deber que forma parte de la tradición y los principios irrenunciables de política exterior de la Revolución cubana.

Ninguna amenaza de represalia contra Cuba, ningún ultimátum ni chantaje del actual gobierno estadounidense va a desviar la conducta internacionalista de la nación cubana, pese a los devastadores daños humanos y económicos que el bloqueo genocida provoca a nuestro pueblo.

Conviene recordar que la amenaza y el ultimátum mafiosos ya se usaron en el pasado cuando el esfuerzo internacionalista de Cuba apoyaba los movimientos de liberación en África mientras Estados Unidos respaldaba al oprobioso régimen del apartheid. Se pretendía que Cuba renunciara a sus compromisos solidarios con los pueblos africanos a cambio de promesas de perdón, como si la Revolución tuviera que ser perdonada por el imperialismo.

En aquel momento, Cuba rechazó el chantaje, como lo rechaza hoy, con el mayor desprecio.

El General de Ejército Raúl Castro recordó el pasado 10 de abril:

“En 60 años frente a las agresiones y amenazas los cubanos hemos demostrado la férrea voluntad para resistir y vencer las más difíciles circunstancias. A pesar de su inmenso poder, el imperialismo no posee la capacidad de quebrar la dignidad de un pueblo unido, orgulloso de su historia y de la libertad conquistada a fuerza de tanto sacrificio”.

El gobierno de Cuba hace un llamado a todos los miembros de la comunidad internacional y a los ciudadanos estadounidenses para detener la escalada irracional y la política de hostilidad y agresión del gobierno de Donald Trump. Los Estados Miembros de las Naciones Unidas con toda razón año tras año, reclaman de manera casi unánime el fin de esta guerra económica. Los pueblos y los gobiernos de nuestra región han de hacer prevalecer, en beneficio de todos, los principios de la Proclama de la América Latina y el Caribe como Zona de Paz.

El Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros Miguel Díaz-Canel Bermúdez  declaró el pasado 13 de abril:

“Cuba sigue confiando en sus fuerzas, en su dignidad y también en la fuerza y la dignidad de otras naciones soberanas e independientes. Pero sigue creyendo también en el pueblo norteamericano, en la Patria de Lincoln, que se avergüenza de quienes actúan al margen de la ley universal en nombre de toda la nación norteamericana”.

Una vez más, Cuba repudia la mentira y las amenazas, y reitera que su soberanía, independencia y compromiso con la causa de los pueblos de Latinoamérica y el Caribe no son negociables.

A dos días de conmemorar el 58 aniversario de la victoria de Playa Girón, histórico punto de la geografía nacional donde las fuerzas mercenarias impulsadas por el imperialismo mordieron el polvo de la derrota, la Revolución Cubana reitera su firme determinación de enfrentar y prevalecer ante la escalada agresiva de los Estados Unidos.

La Habana, 17 de abril de 2019

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Los Presidentes Obama de Estados Unidos y Raúl Castro de Cuba, dieron pasos seguros y positivos para restablecer las "Relaciones Diplomáticas" entre ambos países después de más de 50 años de brutal bloqueo contra la Histórica Revolución Cubana. Todo lo avanzado, vuelve "a cero" por la prepotencia y "locura" del sr, TRUMP, presidente de Estados Unidos, que  se considera el "dueño del mundo". Señor los Pueblos del Mundo tienen Dignidad y saben como defenderse contra la prepotencia del imperio.
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ESTADOS UNIDOS CONTRA CUBA, PARA VARIAR.
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Rosa Miriam Elizalde.

La Jornada sábado 20 de abril del 2019.

Aunque nadie lo creyó ni lo cree en Cuba, el fake news del supuesto ataque a diplomáticos en La Habana con la pistola mágica de James Bond, acertó en la opinión pública estadunidense.

En las tendencias de búsquedas de Google (Trends), el término sonic attack (ataque sónico) no existía en el interés de los estadunidenses hasta el 9 de agosto de 2017. Ese día el Departamento de Estado develó la fábula de las agresiones a diplomáticos de Estados Unidos (EU), dos funcionarios fueron expulsados sorpresivamente de la embajada de Cuba en Washington y medios y redes se enzarzaron en demandas de relatos conspiranoicos para intentar explicar sospechas infundadas. Pocos después, EU cerró su consulado en La Habana.

Decenas de científicos han reclamado evidencias de una trama que desafía las leyes de la física. Hasta hoy brillan por su ausencia, pero Google Trends nos dice que ataque sónico sigue asociado con noticias sobre la isla originadas en Estados Unidos y que la mayoría de quienes siguieron los insólitos despachos sobre Cuba, no se ha enterado de los desmentidos.

La dictadura mundial naturaliza el disparate y adormece lo sentidos, como lo hizo en los días de las luces sobre un fondo verde, la primera transmisión en directo por televisión de una guerra que encubrió la matanza en Irak. Tom Johnson, presidente de CNN durante la primera guerra del Golfo en 1991, relató a la Atlanta Magazine que Ted Turner le dio carta blanca presupuestaria para cubrir el conflicto: Gasta lo que creas necesario, amigo.

Como se sabe, en la era de las redes se invierte infinitamente más de lo necesario para dominar la conversación social y destruir la confianza o sembrar dudas, principios básicos de la intoxicación informativa. Si así no fuera, ni Google ni Facebook serían los pulpos que son. Lo extraordinario es que en la transmutación de la retórica de las armas de destrucción masiva a los ataques sónicos participan los mismos actores de antaño, pero sin una gota de la gracia que alguna vez tuvo James Bond.

John Bolton, uno de los arquitectos de las mentiras que condujeron a la guerra en Irak en 2003 y que inventó entonces sin éxito que Cuba producía armas biológicas, en noviembre pasado aseguró que La Habana había cometido ataques despiadados contra la embajada de Estados Unidos, falsedad que ha repetido sin pudor este miércoles. Ha sido él, también, uno de los cerebros de al menos cuatro grandes paquetazos contra Cuba en los pasados meses. De diciembre a abril se amplió la llamada lista restringida de empresas cubanas con las que pueden relacionarse comercialmente los estadunidenses; castigaron a navieras que transportan petróleo entre la isla y Venezuela, y pusieron fin a un acuerdo con las Grandes Ligas.

Ayer, en el Hotel Biltmore de Miami, Bolton llevó a extremos imposibles el discurso de odio contra la troika (Venezuela, Nicaragua y Cuba) y reiteró la decisión, entre otras medidas, de dotar de máximo alcance a la ley del bloqueo a Cuba, la Helms-Burton. Hasta ahora un artículo secundario dentro de esta ley de 1996 había sido suspendido cada seis meses por los presidentes de Estados Unidos, incluido Donald Trump, para evitar el caos de litigar contra empresas de países aliados que tienen inversiones en Cuba y ocupan inmuebles que podrían haber pertenecido hace 60 años a un estadunidense.

A partir del 2 de mayo próximo se aplicará a plenitud la Helms Burton no para la alegada protección de antiguos propietarios, sino para asfixiar más al pueblo de Cuba. Quien hurgue un poco en el pasado comprobará que cuando triunfó la Revolución, el gobierno caribeño llegó a acuerdos de compensación con Reino Unido, Canadá, España y otros países, salvo con Estados Unidos, porque se negó a cualquier entendimiento mientras, en secreto, planificaba la invasión por Playa Girón en 1961.

Tras secuencia frenética de mentiras, lo que la pandilla Bolton intenta hacer es simplemente equivocado y peligroso para los intereses de ambos países. Tratan de presentar a Cuba como una amenaza, pero todos saben que Cuba No Es Lo Que No Es, reaccionó en Twitter la subdirectora de Estados Unidos de la cancillería cubana, Johana Tablada.

Aunque el nuevo latrocinio no cambiará demasiado el panorama de dificultades que ha supuesto esta ley y otras sanciones impuestas por décadas contra la isla, que un juececillo cualquiera pueda acusar de tráfico con propiedades confiscadas a empresas e individuos de Canadá y Europa, es un escandaloso monumento a la extraterritorialidad de las políticas de Estados Unidos, no tiene antecedentes en la historia de la jurisprudencia y sumerge toda soberanía bajo la costra tenaz del coloniaje que exigía limpiar de una buena vez el poeta y líder antimperialista Rubén Martínez Villena.

Estados Unidos consagra que todo territorio ajeno es tierra propia, incluido el de sus más incondicionales aliados, y lo hace con un coctel de mentiras, abuso de poder, avaricia y prepotencia. Para variar.

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