domingo, 29 de diciembre de 2024

LOS DEMONIOS DE LA SEGUNDA MITAD DEL GOBIERNO DE LULA.

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“En torno a la cuestión ambiental el escenario es decepcionante. A pesar de que Brasil va a ser sede de la próxima Conferencia de las Partes sobre el Cambio Climático (COP 30) que se realizará en la ciudad de Belén, Estado de Pará, en noviembre de 2025, la actuación gubernamental en este ámbito tiene muchas tareas pendientes. Son especialmente graves la negligencia en las políticas de preservación y cuidado en los biomas brasileños, sobre todo en los territorios del Cerrado, Pantanal, Amazonas y Mata Atlántica. Miles de hectáreas de bosques son quemados o destruidos todos los años, sin que los órganos de vigilancia y protección puedan cumplir con su papel, por diversos motivos: por falta de funcionarios para fiscalizar las áreas de riesgo, por escasez de recursos e infraestructura para realizar el monitoreo o por la colusión de funcionarios con empresas forestales y empresarios inescrupulosos que desarrollan actividades criminales en esos espacios. De esta manera, quemadas, desforestación, extractivismo ilegal, polución de las aguas y depredación de ecosistemas valiosos, forman parte de una constelación de problemas que comprometen seriamente las prácticas de sustentabilidad prometidas en el programa de Lula y su coalición de partidos.

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Fuentes: 
Rebelión / Socialismo y Democracia [Imagen: Lula durante un discurso en 2018. Créditos: Ricardo Stuckert]
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LOS DEMONIOS DE LA SEGUNDA MITAD DEL GOBIERNO DE LULA.

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Por Fernando de la Cuadra | 28/12/2024 | Brasil

Fuentes. Revista Rebelión domingo 29 de diciembre del 2024.

En este artículo el autor analiza los desafíos y riesgos que se presentan ante la segunda mitad del mandato de Lula.


El próximo 1 de enero, el Presidente Lula da Silva inicia la segunda mitad de su mandato de cuatro años, en un escenario marcado por fantasmas y adversidades que se instalan sobre el gobierno. En el plano interno, el Ejecutivo va a tener que enfrentar un Congreso hostil y resentido, especialmente ahora que el magistrado del Supremo Tribunal Federal (STF), Flavio Dino, ha sancionado el bloqueo de 4 mil doscientos millones de reales (US$ 660 millones) de las enmiendas parlamentarias de comisiones y la investigación por parte de la Policía Federal sobre el posible uso fraudulento de esos recursos.

La cuestión problemática de estas enmiendas es que el 40% de ellas pasarían a beneficiar al Estado de Alagoas, tierra natal y reducto electoral del actual presidente de la Cámara de Diputados, Arthur Lira. Como hemos señalado en artículos anteriores, Lira se desempeña como un ilustre capo mafioso desde su cargo, distribuyendo recursos e influencias dentro del Congreso y chantajeando al gobierno con el poder que detenta sobre la mayoría de los diputados del llamado Centrão.

La intención de Lira y sus secuaces del Congreso siempre ha sido que los recursos obtenidos por la vía de las enmiendas formen parte del presupuesto secreto, es decir, que los parlamentarios no tengan la obligación de informar quien liberó el gasto, para quien y en qué actividad u obra se utilizaron esos montos. Una verdadera caja negra del destino del dinero público. Como el gobierno se encuentra en una posición débil para enfrentar a los congresistas y sus grupos de intereses, le ha correspondido al STF velar por el buen uso del patrimonio público, asegurando que dichos recursos cumplan con el requisito de la transparencia y rastreabilidad. Por eso, los honorables parlamentarios acusan al gobierno central de estar coludido con el Poder Judicial para obstaculizar las actividades de diputados y senadores. Ante lo cual, amenazan con boicotear las próximas votaciones de suma importancia para el Ejecutivo, como, por ejemplo, la aprobación de la Ley Anual de Presupuesto.



La discordia del actual parlamento con el gobierno se ve reforzada por el clima beligerante insuflado por las huestes bolsonaristas y los sectores de la extrema derecha. Falsamente la prensa se ha dedicado a llamar la atención sobre la peligrosa radicalización o polarización del país, pero objetivamente los únicos sectores que se han radicalizado en esta última década son los grupos de la ultraderecha brasileña. Si, por una parte, la respuesta intuitiva a la crisis es construir un clima de tolerancia y diálogo en la sociedad que permita tener un debate pluralista y ponderado sobre los diversos proyectos en disputa, por otra parte, parece que la única manera de contener las amenazas de los grupos golpistas debiera ser la aplicación de sanciones ejemplares a quienes han promovido acciones conspirativas conscientes para quebrantar el Estado democrático de derecho.

Quienes participaron de las invasiones a las sedes de los Tres Poderes en enero de 2023 vienen solicitando la aplicación de una amnistía presidencial a todos los inculpados como un gesto del Ejecutivo que ayude a la “pacificación” del país. Junto con ello, piden el indulto para anular la inelegibilidad del ex Presidente Bolsonaro pensando en su postulación para las elecciones de 2026. Mientras apelan a la comprensión del presidente Lula, simultáneamente conspiran en todos los ámbitos posibles contra el gobierno federal, culpándolo hasta de tragedias climáticas como las inundaciones de Rio Grande do Sul o de los devastadores incendios en Sao Paulo, Amazonas y Pantanal, cuando la mayoría de las incompetencias observadas en estos casos son de responsabilidad de las administraciones estaduales, controladas precisamente por representantes de la derecha.

No obstante, en el ámbito de las políticas sociales y las acciones que se arrastran desde hace décadas y el porcentaje de familias que viven en situación de miseria sigue siendo una afronta a la democracia que la actual gestión no ha conseguido revertir. Los servicios públicos continúan en una situación deplorable y miles de personas son condenadas anualmente a la muerte o a una vida de sufrimiento por la falta de atención adecuada en el sistema público de salud. Enfermedades como el cólera, la fiebre amarilla, malaria o dengue, siguen causando la muerte de miles de habitantes todos los años. Solo en el caso de esta última enfermedad, según datos del Ministerio de Salud, para lo que va del presente año, fueron registrados 6.630.766 casos de dengue, de los cuales casi 6.000 terminaron en óbitos confirmados y otros mil casos de fallecidos se encuentran en fase de investigación para confirmar la causal.



Para mejorar la vida de las personas que más lo requieren, el gobierno debe aumentar necesariamente su gasto social, pero las barreras impuestas por el Congreso con el argumento de que se mantenga el equilibrio fiscal, inviabilizan cualquier decisión del Ejecutivo encaminada a asignar más recursos para programas sociales, bajo la amenaza de sufrir un proceso de impeachment por irresponsabilidad en el uso del dinero público, tal como sucedió en el año 2016 con la presidenta Dilma Rousseff.

El país también experimenta una epidemia de violencia, no solamente de las organizaciones criminales del narcotráfico y las milicias, sino que de las diversas policías que están utilizando métodos truculentos e ilegales para enfrentar a los delincuentes. Varios casos de asesinatos sumarios realizadas por las “fuerzas del orden” han conmovido a los ciudadanos de este país. Institutos y Centros de Estudios dedicados al tema advierten que se ha producido un incremento notorio en la letalidad policial durante este año, siendo que en algunos estados ella se ha incrementado en un 160%, como es el caso de Mato Grosso do Sul. Otros Estados con cifras alarmantes de ejecuciones son São Paulo, Rio de Janeiro, Santa Catarina y Distrito Federal. Para el especialista en seguridad pública, José Vicente, esto es intolerable:

“Nosotros sabemos que cuando hay un incremento de esa letalidad, mucha cosa errada está sucediendo. Es muy probable que personas murieron sin deber estar muriendo a manos de agentes del Estado”.

En torno a la cuestión ambiental el escenario es decepcionante. A pesar de que Brasil va a ser sede de la próxima Conferencia de las Partes sobre el Cambio Climático (COP 30) que se realizará en la ciudad de Belén, Estado de Pará, en noviembre de 2025, la actuación gubernamental en este ámbito tiene muchas tareas pendientes. Son especialmente graves la negligencia en las políticas de preservación y cuidado en los biomas brasileños, sobre todo en los territorios del Cerrado, Pantanal, Amazonas y Mata Atlántica. Miles de hectáreas de bosques son quemados o destruidos todos los años, sin que los órganos de vigilancia y protección puedan cumplir con su papel, por diversos motivos: por falta de funcionarios para fiscalizar las áreas de riesgo, por escasez de recursos e infraestructura para realizar el monitoreo o por la colusión de funcionarios con empresas forestales y empresarios inescrupulosos que desarrollan actividades criminales en esos espacios. De esta manera, quemadas, desforestación, extractivismo ilegal, polución de las aguas y depredación de ecosistemas valiosos, forman parte de una constelación de problemas que comprometen seriamente las prácticas de sustentabilidad prometidas en el programa de Lula y su coalición de partidos.



En el plano internacional, la reelección de Trump y la ascensión de líderes de la extrema derecha por el mundo, colocan en alerta a las autoridades de gobierno y del Ministerio de Relaciones Exteriores (Itamaraty). La política exterior brasileña siempre se ha caracterizado por su pragmatismo y neutralidad, pero las guerras y los conflictos existentes en diversas regiones, desafían la capacidad de Lula para operar como un mediador eficaz en el concierto mundial. Es consenso entre los cuadros diplomáticos que Brasil ya no tiene el protagonismo que poseía antes como una nación capaz de participar en acuerdos para promover la paz en la región y en el planeta.

La conjunción de todos estos aspectos le ha impedido a Lula aumentar o incluso mantener su popularidad, la que, si bien no ha descendido bruscamente, tampoco ha conseguido estabilizarse en los niveles que tenía al inicio de su mandato. Por ello, el gran desafío para la segunda mitad de su gestión será exorcizar estos y otros demonios que se han venido robusteciendo en el curso de los dos últimos años. Si la tendencia es que estas amenazas aumenten en un futuro próximo, las posibilidades de que el actual mandatario se constituya en una carta segura en las próximas elecciones para encabezar un cuarto gobierno, se verán seriamente comprometidas o directamente anuladas.

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Fernando de la Cuadra es doctor en Ciencias Sociales, editor del blog Socialismo y Democracia, autor del libro De Dilma a Bolsonaro: itinerario de la tragedia sociopolítica brasileña (editorial RIL, 2021) y coeditor del libro EP Thompson en Chile: solidaridad, historia y poesía de un intelectual militante (Ariadna Ediciones, 2024).

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sábado, 28 de diciembre de 2024

LA HERENCIA MAYA QUE TRASCIENDE EL TIEMPO Y MANTIENE UNIDAS A LAS FAMILIAS.

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“El poderoso Maíz.  En 2011, el arqueólogo estadounidense William Saturno descubrió por accidente los murales más antiguos de la cultura maya, en el sitio San Bartolo, Petén, una pequeña ciudad ubicada al noroeste de Tikal y muy cerca de Xultún. Esto murales se encontraron en la cámara de la Pirámide de las Pinturas fueron fechados   -100 a.C. La Pirámide de las Pinturas quedó enterrada debajo de una pirámide de mayores dimensiones dedicada a un nuevo gobernante.

“La arqueóloga Heather Hurst logró interpretar las escenas de los murales y los actores principales. Por ejemplo, el muro oeste, de 13 metros de largo, se cuenta sobre el nacimiento del cosmos maya y la coronación de un gobernante. Se perfilaron seis deidades de las que sobresale el Dios del Maíz, el centro del universo.  “Los dioses lograron en una escala cósmica lo que los reyes en la vida real, del mismo modo que los dioses organizaron el cosmos, los reyes organizaron las ciudades, las construcciones y los campos: con cuatro lados, como el cosmos”, indicó Hurst en un artículo publicado en redes. “En la segunda sección del muro oeste resulta posible que se celebre el ascenso de un rey al trono. Es el Dios del Maíz que se coronó a sí mismo como un gobernante divino. “La representación de su vida, muerte y renacimiento coincide con el ciclo agrícola”, resaltó.

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LA HERENCIA MAYA QUE TRASCIENDE EL TIEMPO Y MANTIENE UNIDAS A LAS FAMILIAS.

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Por Claudia Méndez Villaseñor | 25/12/2024 | Cultura

 

Fuentes. Revista rebelión sábado 28 de diciembre del 2024.

 

Un tamal es más que una base de maíz cocido con recado colorado o negro y los más variados ingredientes y carnes según las distintas regiones de Guatemala. Los sábados son la cena tradicional de cientos de miles de guatemaltecos y en las ceremonias festivas o religiosas el acompañante que no falla porque ¿a quién no le gusta un tamal?

Sin importar si la cena de Noche Buena es ostentosa o sencilla, si falta un tamal es como si faltara algo. El 25 de diciembre, en tanto, los tamales son infaltables en el desayuno y alrededor de la mesa, con un pirujo o un pan francés en mano, se celebra el nacimiento del Niño Dios. En la cultura maya, los tamales se dedicaban a deidades como el Dios del Maíz y se servían como ofrenda en el ciclo agrícola y otras ceremonias religiosas. El legado gastronómico y ceremonial de los tamales trascendió el tiempo y hoy son sin duda un elemento de unidad para la población.

Marta Chet, de 66 años y originaria de ciudad de Guatemala, aprendió a cocinar tamales a los 15 años, cuando comenzó a trabajar en la casa de doña Chave y doña Meches, hijas de la propietaria de una tienda barrial de la zona 3 capitalina. La tienda San Rafael era reconocida por la calidad de los tamales y desde el jueves recibía los pedidos de la clientela.

“Llevaban sus canastos, porque antes no se usaban bolsas plásticas, y el apunte con el número de tamales que iban a querer”, recordó.

La receta de tamales colorados, que seguía al pie de la letra, fue la receta que doña Meches aprendió de su madre Carmen Escobar, una famosa cocinera en Villa Nueva.

“Tomate, chile pimiento y chile guaque eran los únicos ingredientes del recado (en cantidades proporcionales para así evitar una acidez desagradable); a la masa se le agregaba manteca y la carne de marrano se compraba en Mixco, con doña Hilda y don Carlos”, mencionó.


Fuentes: Prensa Comunitaria - Foto: Francisco Simón

Los preparativos comenzaban los jueves. Se cocía el maíz (casi 100 libras), se llevaba al molino y se preparaba el recado y la carne en medios toneles, dada la cantidad de ingredientes. El viernes se cocían las hojas, de plátano y de mashán, y el cibaque (médula fibrosa de una planta que se emplea para atar tamales) se remojaba en agua para suavizarlo.

“Cuando todo estaba listo se comenzaban a envolver los tamales, unos mil, porque tenían que estar listos para entregar el sábado en la tarde”, añadió.

Por lo menos 500 eran un pedido para un cliente específico y los otros 500 para los vecinos del barrio.

“Se tenían que hacer bien las cuentas y que no faltaran los tamales de la casa porque doña Carmen acostumbraba a desayunar con su nieto Gustavo, un tamal todos los domingos cuando regresaba de misa”, indicó.

El martes comenzaba otra vez el ciclo de los tamales sabatinos con las compras en el mercado de la Presidenta, zona 3, pero en diciembre, los clientes y vecinos esperaban los tamales especiales de Navidad con aceitunas, doble chile pimiento y doble carne de marrano.

“Como era la costumbre se encargaban días antes y la tienda se llenaba de canastos”, añadió.

Cuando murió doña Meches, en 1994, la tienda dejó de vender tamales y Marta Chet se convirtió en la heredera de la receta de tamales criollos colorados.

“A veces hago tamales para la familia (ahora le cuesta más porque la casa en la que vive tiene espacios reducidos) y sigo la receta con los ingredientes originales. Nunca falla el sabor”, agregó.

 


Foto de Francisco Simón

Más recetas heredadas

El Sistema de Información Cultural (SIC), del ministerio de Cultura y Deporte, tiene entre sus funciones documentar, preservar y resguardar información sobre las distintas manifestaciones culturales de Guatemala y su patrimonio.

En la categoría Patrimonio Cultural Inmaterial o Intangible, constituido por la tradición oral, musical, medicinal, culinaria, artesanal, religiosa, de danza y teatro, están representadas las distintas variedades de tamales del país.

En 2023, el SIC presentó la obra “Tamales: Ruta Gastronómica” que recopiló las recetas heredadas de los bollitos peteneros; los tamales de arroz; colorados y negros; los tamalitos pooch; los tamalitos lanquineros; los tamales de Jalapa; los tamales de arroz y los de Melchor de Mencos.

“La importancia del tamal en la cultura maya trasciende lo meramente gastronómico y adquiere un rol medular en lo político y religioso, debido a el maíz, su principal ingrediente. El maíz, conocido científicamente como Zea mays, fue uno de los cultivos más importantes y venerados. Su origen se remonta a miles de años atrás en la región mesoamericana, donde fue domesticado a partir de una planta silvestre llamada teocintle”, escribe la SIC.

Apuntes de las recetas tradicionales.

Para recopilar las recetas de la investigación “Tamales: Ruta Gastronómica”, el equipo del SIC entrevistó a cocineras a nivel nacional quienes compartieron las recetas y los procedimientos para elaborar los tamales según la receta heredada:


Foto de Francisco Simón

Bollitos peteneros

De acuerdo con el SIC, estos tamales son propios de la cultura maya Itzá y son tradicionales de San José, Petén. La masa de maíz cocida se mezcla con frijoles; al recado de tomate se le agrega achiote, carne de marrano molida y pimienta. Para envolverlos solo se utilizan hojas de guineo. No necesitan que lo amarren con cibaque.

Tamales de arroz

Son una tradición en municipios de Santa Rosa. Se preparan con arroz, con aceite o manteca de cerdo. El recado es a base de tomate, chiles pimientos rojos, pepitoria, ajonjolí, chiles pasa, chiles guaque, canela (opcional) ajo, cebolla, carne de marrano o pollo.

Tamalitos lanquineros

Son tradicionales de la gastronomía de Lanquín, Alta Verapaz. Son de masa de maíz cocido, pero al recado se le agrega costilla de cerdo, achiote y chile cobanero. Cuando están listos se envuelven en hojas de mashán.

Tamales negros

Se cocinan, especialmente, durante las fiestas navideñas y de Año Nuevo. Reciben el nombre por la salsa elaborada con chocolate, ajonjolí, pepitoria, champurradas, chile guaque, chile pasa, azúcar y pimienta gorda. Se cocinan con pollo y a veces con carne de cerdo, que se adorna con ciruelas y pasas.

Tamales colorados

Por tradición son la cena de cada sábado de cientos de miles de guatemaltecos. Según algunos relatos, los tamales se vendían el sábado en la noche para que el domingo se sirvieran en el desayuno y así, sin perder tiempo en la cocina, las familias llegaran puntuales a la misa dominical.

Los tamales colorados son de masa de maíz cocido; con un recado de tomate, chile pasa, chile guaque, cebolla, ajo, miltomate, achiote, pepitoria, ajonjolí. Se cocinan con carne de marrano o pollo. Se envuelven en hojas de mashán y hojas de plátano amarradas con cibaque. En Navidad, a los tamales colorados especiales se les agregan chile pimiento para decorar y aceitunas.

Tamales de arroz

En el Occidente del país, la masa de maíz se sustituye por arroz cocido y la manteca de cerdo por margarina. El recado se cocina con chiles pimientos, chiles mexicanos, chiles guaque, ajonjolí, pepitoria, canela, pimienta negra, pimienta de castilla, comino, cebolla. Se agrega costilla de res o pollo.

 Tamalito pooch

Son herencia de la cultura Poqomam. En el idioma maya la palabra pooch significa tamal. Son parecidos a los tamales colorados, pero al recado de tomate se le agregan: chiles pasas, chiles pimientos, chiles guaque, pepitoria, canela y cebolla. En lugar de carne de cerdo se utiliza pechuga de pollo.

Tamales de Jalapa

En el Oriente del país, se celebra Navidad y Noche Vieja con tamales, pero también se sirven en ocasiones tristes como en los funerales. Se cocinan con masa de arroz y de maíz, carne de marrano y pollo. El recado es de tomate al que se agrega pan francés, chiles pimientos, cebolla, miltomate, chiles pasa, chile guaque, pepita de ayote, pepitoria y ajonjolí.

Tamal de carne de Melchor de Mencos

En este municipio de Petén, los tamales de carne son tradicionales en las fiestas familiares, el Día de los Santos Difuntos, las festividades navideñas y en Año Nuevo. Se preparan con gallina criolla o con carne de marrano. Por lo habitual se venden los viernes y sábados. El recado es de tomate con chiles pimientos, chiles guaque, chiles pasa, ajonjolí y pepitoria. En lugar de manteca de cerdo, en ocasiones se utiliza aceite.



El origen de la civilización maya

De acuerdo con el antropólogo Rigoberto Quemé, el maíz es el origen de la cultura maya.

“Se dio un manejo genético de algunas plantas silvestres porque el maíz no se genera por sí solo. No nace solo. Es un experimento humano y se asocia a la vida”, mencionó.

“Se ha demostrado que el maíz se originó del teosinte. Fue con un proceso de selección de semillas y de manejo de las siembras que se lograron las cosechas y luego se aprendió sobre el uso de la cal para nixtamalizar la masa y así comerlo envueltos en dobladores (tusas secas). El maíz es un experimento inspirado en la ciencia y la sacralidad”, añadió el experto.

De acuerdo con el especialista el uso del maíz se extendió por los pueblos civilizados de Mesoamérica.

“Es un error suscribirlo a México o Guatemala porque es en el área Mesoamericana que se conoció el maíz. Cuando no había fronteras, los mayas, los aztecas, los olmecas se comunicaban entre ellos y por eso es posible que adoptaran este grano”, añadió.

Quemé mencionó que el carácter sagrado del maíz en la cultura maya está relacionado con la creación del ser humano.

“El hombre tiene que sembrar el maíz, cosecharlo, escoger las semillas y volver a sembrar, todo es un ciclo, porque el maíz no se puede reproducir solo, ya que las semillas son la mazorca que está envuelta, hay que desgranarla”, añadió.

“Al maíz se le asocia con la gestación del hombre, esos nueve meses son el ciclo de la cosecha. El ciclo de la vida. Por eso el carácter sagrado de esa creación humana”, añadió.

La versatilidad del maíz

El antropólogo explicó que, con el origen del maíz y su cosecha, los mayas aprendieron las técnicas para consumirlo sin daños a la salud. Así nació el tamal, una base de masa de maíz cocida que necesita del proceso de nixtamalización, que consiste en agregar cal al agua en que se cuece el grano. “Usaban el maíz y hacían la masa cocida para generar vida”, indicó.

“Con masa cocida surgieron miles de expresiones de tamales. La masa se envolvía en hojas, de distintas plantas, y se les agregaban algunas carnes. Por eso en México y Honduras hay distintas recetas, rojos, picantes, negros, dulces, con adornos, de papa (los paches) y más reciente los de arroz, traído por los españoles”, dijo.

Las hojas en la que se envuelven los tamales también son un elemento cultural valioso.

“Los tamales originales se envolvían en hojas de mashán. Con los españoles se empezaron a utilizar las hojas de plátano, que se usan hasta hoy”, añadió.

“En idioma k´iche´ se habla de la gran comida o comida importante cuando se servían los tamales. Se sirven en un casamiento, una piñata o en los funerales. No solo en Navidad sino para cualquier celebración importante. Tienen valor religioso, cultural y político, en los grandes festejos y ceremonias hay tamales”, afirmó.

“En la cultura maya la deidad suprema es la Madre Naturaleza, no hay dioses como se dice. La Naturaleza es quien da la que da vida, y se expresa por medio de energías. La energía del aire, del agua, del maíz o el jaguar. La energía vital del maíz y por eso se le identifica con una figura humana”, dijo.

El poderoso Maíz

En 2011, el arqueólogo estadounidense William Saturno descubrió por accidente los murales más antiguos de la cultura maya, en el sitio San Bartolo, Petén, una pequeña ciudad ubicada al noroeste de Tikal y muy cerca de Xultún. Esto murales se encontraron en la cámara de la Pirámide de las Pinturas fueron fechados   -100 a.C. La Pirámide de las Pinturas quedó enterrada debajo de una pirámide de mayores dimensiones dedicada a un nuevo gobernante.

La arqueóloga Heather Hurst logró interpretar las escenas de los murales y los actores principales. Por ejemplo, el muro oeste, de 13 metros de largo, se cuenta sobre el nacimiento del cosmos maya y la coronación de un gobernante. Se perfilaron seis deidades de las que sobresale el Dios del Maíz, el centro del universo.

“Los dioses lograron en una escala cósmica lo que los reyes en la vida real, del mismo modo que los dioses organizaron el cosmos, los reyes organizaron las ciudades, las construcciones y los campos: con cuatro lados, como el cosmos”, indicó Hurst en un artículo publicado en redes.

En la segunda sección del muro oeste resulta posible que se celebre el ascenso de un rey al trono. Es el Dios del Maíz que se coronó a sí mismo como un gobernante divino.

“La representación de su vida, muerte y renacimiento coincide con el ciclo agrícola”, resaltó.



Milenario proceso

En los años posteriores al descubrimiento de los murales, el arqueólogo John J. Marston, profesor asociado de Arqueología y Antropología de la Universidad de Boston, evidenció que las familias de San Bartolo conocían el proceso nixtamalización del maíz, es decir remojaban el maíz en agua con cal, un proceso indispensable en la preparación de tamales.

Marston descubrió, en dos pequeñas estructuras la presencia de esferulitas de almidón del maíz, un subproducto microscópico de la nixtamalización, lo cual demostró que en el Periodo Clásico (siglo VIII o IX d.C.), en esta ciudad maya se comían tamales. Los comentarios de Marston fueron publicados en el artículo:

“Pozos antiguos ponen luz sobre los tamales maya y los baños interiores”, publicado en el sitio mayatecum.com

Es posible que la base de masa de maíz cocida se combinara con frijoles, semillas de güicoy, carne de venado, iguana o alguna ave silvestre.

La herencia de los mayas sobrevivió los siglos y hoy, los tamales tienen un lugar preferente en las mesas de la población guatemalteca. La sencilla base de maíz cocida y nixtamalizada o de arroz, acompañada con distintos ingredientes está presente en lo cotidiano y festivo, en lo ceremonial y mundano. Un tamal, ¿a quién no le gusta un tamal?

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viernes, 27 de diciembre de 2024

LA NUEVA GEOPOLÍTICA CORPORATIVA. LA GUERRA DEL ESTADO PROFUNDO.

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“El choque entre las políticas de Trump y el «Estado profundo» no solo es práctico, sino también ideológico. Mientras Trump impulsó un aislacionismo económico basado en la autosuficiencia, el «Estado profundo» históricamente ha creado y favorecido la globalización como herramienta para fortalecer la posición económica y militar de Estados Unidos e incrementar sus beneficios. Esta discrepancia quedó evidente en las divisiones dentro de las mismas instituciones gubernamentales y corporaciones, que se han alineado en bandos opuestos.

“La disputa entre Trump y el «Estado profundo» refleja tensiones fundamentales en la estrategia de política exterior de Estados Unidos. Por un lado, las políticas arancelarias de Trump buscaron proteger la economía nacional y reducir la dependencia de China. Por otro lado, los actores del «Estado profundo» y muchas corporaciones se oponen a estas medidas, priorizando sus ganancias a la integración comercial. En última instancia, esta lucha interna no solo define el presente de la política económica estadounidense, sino que también determinará su capacidad para competir en un mundo globalizado. Si bien no hay soluciones simples, la habilidad de Estados Unidos para equilibrar la seguridad económica nacional con la integración global será clave para su posición como potencia económica en el siglo XXI.

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Fuentes: El tábano economista.


LA NUEVA GEOPOLÍTICA CORPORATIVA. LA GUERRA DEL ESTADO PROFUNDO.

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Por Alejandro Marcó del Pont | 27/12/2024 | Economía


Fuentes. Revista Rebelión viernes 27 de diciembre del 2024.

Tropezar no es malo, encariñarse con la piedra sí (Alberto Sardiñas)

En un mundo definido por tensiones comerciales y el ascenso de China como potencia económica, las corporaciones estadounidenses y las instituciones gubernamentales han entrado en una lucha interna sobre el futuro de la política comercial de Estados Unidos. La presidencia de Donald Trump introdujo políticas arancelarias agresivas que buscaban reducir la dependencia de China y fomentar la autosuficiencia económica del país. Sin embargo, estas medidas pueden colisionar con los intereses del llamado «Estado profundo» estadounidense, un entramado de actores clave en defensa, diplomacia y economía que tradicionalmente ha priorizado la integración global y la estabilidad comercial que le ha redituado grandes beneficios.

Esta disputa interna revela fracturas profundas en la estrategia de política exterior de Estados Unidos. Poco pueden pesar las decisiones de un presidente, las políticas son más bien moldeadas por intereses corporativos y burocráticos. Mientras algunas compañías respaldan las políticas de Trump, otros las rechazan abiertamente debido a su impacto en los mercados internacionales y en la competitividad estadounidense.

Desde su llegada al poder, Donald Trump impulsó una agenda económica nacionalista basada en el eslogan «América primero». Las políticas arancelarias hacia China fueron el pilar de esta estrategia, con el objetivo de repatriar empleos e industrias a Estados Unidos, especialmente en regiones desindustrializadas. Reducir el déficit comercial con China, al desincentivar las importaciones mediante tarifas y presionar a Beijing para obtener concesiones en temas tecnológicos y comerciales.



Aunque estas medidas generaron beneficios a corto plazo para sectores industriales tradicionales, como la manufactura y el acero, también tuvieron consecuencias adversas. Por ejemplo, los costos de productos importados aumentaron significativamente, afectando a los consumidores estadounidenses, mientras que empresas tecnológicas como Apple, Tesla e Intel, altamente dependientes de cadenas de suministro en China, se encontraron atrapadas entre cumplir con las políticas de Washington o mantener su acceso al mercado chino.

La nueva presidencia de Trump augura nuevos corto circuitos, pero esta vez, es más claro que parte del poder real de Estados Unidos están en disputa. Según Karthik Sankaran, investigador del Quincy Institute for Responsible Statecraft, clasifica las corporaciones estadounidenses según sus estrategias frente al mercado chino y las políticas de Washington. Estas categorías reflejan las tensiones entre intereses económicos y políticos, y recientemente han sido actualizadas para capturar la complejidad de la situación actual. Las nuevas categorías incluyen:

1. Expansionistas pragmáticos: Corporaciones que buscan maximizar beneficios manteniendo fuertes relaciones comerciales con China. Ejemplos destacados son Tesla y Qualcomm. Tesla, por ejemplo, obtiene el 25% de sus ingresos (12.000 millones de dólares anuales) del mercado chino y depende de componentes críticos como baterías.

2. Aislacionistas estratégicos: Empresas alineadas con la narrativa de «América Primero», que buscan reducir la dependencia de importaciones chinas y repatriar su producción a Estados Unidos. Fabricantes de acero y automotrices como Ford lideran este grupo, apoyados por subsidios estatales.

3. Diversificadores cautos: Compañías tecnológicas como Intel, que obtienen un porcentaje significativo de ingresos de China (26% en el caso de Intel, equivalente a 21.000 millones de dólares), pero buscan reducir riesgos diversificando sus cadenas de suministro hacia otros mercados como el sudeste asiático.

4.  Mediadores financieros: Actores como Wall Street y cadenas minoristas como Walmart, que priorizan la estabilidad económica. Estas corporaciones presionan para evitar interrupciones comerciales que puedan perjudicar tanto a la economía global como a los consumidores estadounidenses.

La siguiente tabla resume la dependencia de sectores clave estadounidenses del comercio con China y su impacto en las disputas internas:



El «Estado profundo» estadounidense, compuesto por actores clave en el Departamento de Defensa, el Departamento de Comercio, Wall Street y otras instituciones, ha desempeñado un papel crucial en oponerse a las políticas económicas de Trump y es posible que hagan nuevamente. Aunque este término suele asociarse con teorías conspirativas, en este contexto se refiere al conjunto de intereses corporativos y burocráticos que influyen en las decisiones de política exterior y económica de Estados Unidos.

Por ejemplo, Tesla y Qualcomm han capitalizado su relación con China para expandir sus ingresos, por otro lado, empresas como Lockheed Martin, con menos del 1% de sus ingresos provenientes de este país, abogan por restricciones más severas para contener el ascenso tecnológico de Beijing. Sin embargo, empresa del complejo bélico como Boeing sus ingresos provenientes de China representan aproximadamente el 12% de sus ingresos estimados en U$S 8 mil millones anuales. La dependencia de insumos de Boeing también juega un papel determinante, obtiene piezas y componentes de proveedores chinos, y tiene acuerdos de fabricación conjunta en el país. Estas tensiones reflejan cómo la política exterior estadounidense sirve como herramienta para beneficiar a ciertos sectores corporativos en detrimento de otros.

Wall Street y las grandes corporaciones, donde hay actores como Walmart, Apple y BlackRock han presionado intensamente para suavizar las políticas arancelarias de Trump. Estas empresas argumentan que las tarifas interrumpen las cadenas de suministro globales, aumentan los costos de producción y reducen su competitividad internacional. Por ejemplo, Apple obtiene el 19% de sus ingresos de China y depende en más del 90% de insumos chinos, lo que la hace especialmente vulnerable a cualquier interrupción comercial.


El choque entre las políticas de Trump y el «Estado profundo» no solo es práctico, sino también ideológico. Mientras Trump impulsó un aislacionismo económico basado en la autosuficiencia, el «Estado profundo» históricamente ha creado y favorecido la globalización como herramienta para fortalecer la posición económica y militar de Estados Unidos e incrementar sus beneficios. Esta discrepancia quedó evidente en las divisiones dentro de las mismas instituciones gubernamentales y corporaciones, que se han alineado en bandos opuestos.

La disputa entre Trump y el «Estado profundo» refleja tensiones fundamentales en la estrategia de política exterior de Estados Unidos. Por un lado, las políticas arancelarias de Trump buscaron proteger la economía nacional y reducir la dependencia de China. Por otro lado, los actores del «Estado profundo» y muchas corporaciones se oponen a estas medidas, priorizando sus ganancias a la integración comercial.

En última instancia, esta lucha interna no solo define el presente de la política económica estadounidense, sino que también determinará su capacidad para competir en un mundo globalizado. Si bien no hay soluciones simples, la habilidad de Estados Unidos para equilibrar la seguridad económica nacional con la integración global será clave para su posición como potencia económica en el siglo XXI.

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