jueves, 15 de octubre de 2026

COMIENZA LA HUELGA INDEFINIDA EN LA EDUCACIÓN MADRILEÑA.

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Consecuencia de un maltrato continuado. Salazar, la profesora de Móstoles, confirma que el estudiantado entiende el porqué de los paros. Su clase de tercero de la ESO así lo hace, al igual que los jóvenes que se enfrentan a segundo de Bachillerato. «Incluso siendo un curso complicado para ellos, conocen nuestros motivos para ir a la huelga y los apoyan», expresa. Por su parte, Raúl Araque, el orientador de Getafe, admite que le da cierto temor la fuerza con la que la huelga se mantendrá en el tiempo. «A mí me ha sorprendido muy positivamente el ánimo. A las asambleas de centro cada vez ha ido más gente. Nunca sabes a lo que te enfrentas en una huelga indefinida, no sabes cómo será la segunda o tercera semana, pero vamos con la idea de que se nos vea en todos los sitios posibles», se explaya Araque.

Esta primera jornada de huelga comenzará con piquetes informativos a las puertas de los centros educativos. Por la mañana, también se realizarán concentraciones a las puertas de los ayuntamientos de los municipios. Ya por la tarde, una manifestación que se espera masiva recorrerá el centro de Madrid, desde Atocha hasta Sol. Allí, en el kilómetro cero madrileños, confluirán con los acampados por una vivienda digna y asequible. «Que los gobernantes no sean capaces de garantizar el derecho a la educación, a la vivienda o a la sanidad pública es un ataque general a nuestros derechos, una devaluación del Estado del bienestar», opina la docente mostoleña0.0 Desde el Sindicato de Estudiantes defienden que «algunos quieren que volvamos a los tiempos en los que la educación era el coto privado de una élite». En este sentido, la huelga indefinida en la educación pública madrileña «es consecuencia de un maltrato continuado por parte del Gobierno de la Comunidad de Madrid a los servicios públicos», concluye Salazar.

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Fuentes: La Marea.

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COMIENZA LA HUELGA INDEFINIDA EN LA EDUCACIÓN MADRILEÑA.

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Por Guillermo Martínez | 15/10/2026 | España

Tras años de reclamaciones desatendidas por la Consejería de Educación, el colectivo docente inicia un paro total. El profesorado pide volver a las condiciones previas a los recortes de 2011 y la reducción de alumnos por aula y de horas lectivas, entre otras demandas.

El profesorado de la Comunidad de Madrid inicia hoy una huelga indefinida después de años intentándolo todo: paros parciales, manifestaciones, concentraciones y solicitudes oficiales sin respuesta alguna por parte del gobierno regional. Este miércoles, 14 de octubre, tiene lugar la primera jornada de esta protesta (que se espera mayoritaria) debido al hartazgo de profesorado, familias y alumnado, así como a la desidia que la Consejería de Educación ha mostrado durante mucho tiempo ante sus demandas. Los docentes no solo reclaman volver a las condiciones laborales previas a los recortes de 2011, sino que sus salarios les permitan vivir con tranquilidad en una región con un coste de la vida tan elevado como Madrid.

Entre las exigencias principales del profesorado está la reducción del número de alumnos en el aula y de las horas lectivas.

«No tenemos tiempo para preparar las clases ni para redactar protocolos ni para atender a las necesidades específicas del alumnado», ilustra Ana Salazar, profesora de Geografía e Historia en un instituto de Móstoles.

Salazar forma parte de Menos Lectivas, plataforma de asambleas de docentes que lleva más de tres años trabajando para la concienciación y la organización de sus compañeros. Esa labor desemboca hoy en este paro indefinido.

«También pedimos que inviertan más dinero en las infraestructuras de los colegios públicos, ya que priorizan la construcción de nuevos centros concertados incluso en barrios nuevos», añade la profesora.

Existen centros educativos en la región con graves problemas de humedades y sin climatización.

«Y queremos que se acabe con la segregación educativa. La Comunidad de Madrid es la región más segregada de España y una de las mayores de Europa», añade Salazar. Del mismo modo, los docentes exigen un aumento del salario: «No pedimos ninguna locura, únicamente que se equipare el sueldo con el encarecimiento del coste de la vida».

Más de 200 asambleas de centro se han preparado durante meses para este momento. Formadas por profesores y profesoras de colegios e institutos públicos, su configuración les ha tomado horas y horas de su tiempo personal. Salazar recalca que no son «sindicalistas liberados» y que el gran esfuerzo realizado en este tiempo servirá para llegar con fuerza a la negociación con la Consejería de Educación, que tiene a Mercedes Zarzalejo a la cabeza.



Sin recursos para la educación especial.

Menos Lectivas tuvo un encuentro con la Consejería hace más de dos años. Les expusieron sus demandas y no se dio solución a ninguna. «Yo creo que deberían atender a los docentes, que somos las personas que garantizamos el derecho a la educación», valora Ana Salazar. Lo mismo piensa Raúl Araque, integrante de la misma plataforma y miembro del Equipo de Orientación Educativa de Getafe:

«La mayoría de las regiones se han recuperado de los recortes que hubo con la crisis económica, pero en Madrid seguimos en las mismas condiciones», adelanta.

Hasta el momento, las movilizaciones que familias, docentes y estudiantado han realizado han estado orientadas a recuperar esas condiciones anteriores a los recortes. «Por primera vez, ahora gran parte de la tabla reivindicativa está orientada a mejorar la realidad por encima de lo que teníamos», subraya el orientador, quien incide que las horas lectivas a las que están obligado al profesorado madrileño es de las más altas de España.

Araque ve en la política del Gobierno presidido por Isabel Díaz Ayuso un recorte en los apoyos para los alumnos con necesidades educativas.

«Parece que abrir centros de educación especial es una buena noticia, cuando eso es sinónimo de que el personal de apoyo en los centros ordinarios no da más de sí», explica.

Las consecuencias son bidireccionales: a los chavales con necesidades especiales se les lleva a un sistema educativo paralelo alejado de la realidad social mayoritaria, y a los alumnos de la escuela ordinaria se les priva de conocer otras realidades a través de compañeros con autismo, discapacidad intelectual o motora.



Los estudiantes apoyan a sus profes.

La movilización también alcanza al estudiantado.

«Nos jugamos mantener las políticas de privatización y recorte del gobierno de Ayuso», dice Carlos Ochoa, portavoz del Sindicato de Estudiantes. «Lo que quiere Ayuso es convertir nuestros institutos en auténticos guetos. Lo que hace esta clasista es quitar el dinero público de los colegios de Carabanchel y Vallecas, para los que nunca hay fondos, y dárselos a la Fórmula 1, Quirón y sus áticos en Chamberí», denuncia este estudiante de la UNED.

Prácticamente, todos los sindicatos se han sumado a la convocatoria de huelga indefinida, que alcanza a las universidades el primer día de paros, el 14 de octubre, y el 4 y 5 de noviembre. CSIF, por su parte, ha convocado únicamente huelga el 14, 15 y 16 de octubre y paros parciales posteriores en la enseñanza no universitaria.

«Los que venimos de familias trabajadoras sabemos el papel que juega la escuela pública y sabemos que este derecho se conquistó en las calles», continúa Ochoa. La esperanza sigue encendida. «Parecía imposible tomar medidas para remediar el problema de la vivienda y la contestación social ha hecho que se adelanten las elecciones. También parecía imposible convocar una huelga general y habrá una el 11 de noviembre. Todo esto que tenemos lo han conquistado nuestros padres, madres, abuelas y abuelos. Hay que salir a defenderlo», desarrolla el portavoz estudiantil.

La Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnado de la Comunidad de Madrid (FAPA) Francisco Giner de los Ríos «respeta» la huelga. Así lo ha expresado a La Marea su presidenta, María Carmen Morillas, quien ha calificado de «legítimas» las peticiones de los docentes, aunque ha señalado que desde el ámbito de las familias proponen añadir algunas demandas no incluidas.

«Deseamos que consigan todas sus reivindicaciones porque ya son muchos años de lucha los que llevamos. Nos preocupa que se empiecen a normalizar situaciones que no deberían ser normales», apunta.

Por ejemplo, Morillas denuncia que

la lista de espera de pequeños que necesitan recibir atención temprana supera los 1.000 niños. «La situación requiere de un análisis profundo y de un posterior debate con todas las partes implicadas», opina la presidenta de la FAPA.

En su caso, la relación con la Consejería que lidera Zarzalejo no es mejor que la que mantiene el profesorado.

«Vimos a la consejera tras su nombramiento hace más de un año. Hemos solicitado dos reuniones después por distintos motivos y no ha habido respuesta. Hemos pedido un encuentro por tercera vez, y nada. Parece que han cambiado la dinámica en cuanto a la relación con las organizaciones del ámbito educativo», se queja Morillas.



Consecuencia de un maltrato continuado.

Salazar, la profesora de Móstoles, confirma que el estudiantado entiende el porqué de los paros.

Su clase de tercero de la ESO así lo hace, al igual que los jóvenes que se enfrentan a segundo de Bachillerato. «Incluso siendo un curso complicado para ellos, conocen nuestros motivos para ir a la huelga y los apoyan», expresa.

Por su parte, Raúl Araque, el orientador de Getafe, admite que le da cierto temor la fuerza con la que la huelga se mantendrá en el tiempo.

«A mí me ha sorprendido muy positivamente el ánimo. A las asambleas de centro cada vez ha ido más gente. Nunca sabes a lo que te enfrentas en una huelga indefinida, no sabes cómo será la segunda o tercera semana, pero vamos con la idea de que se nos vea en todos los sitios posibles», se explaya Araque.

Esta primera jornada de huelga comenzará con piquetes informativos a las puertas de los centros educativos. Por la mañana, también se realizarán concentraciones a las puertas de los ayuntamientos de los municipios. Ya por la tarde, una manifestación que se espera masiva recorrerá el centro de Madrid, desde Atocha hasta Sol. Allí, en el kilómetro cero madrileños, confluirán con los acampados por una vivienda digna y asequible.

«Que los gobernantes no sean capaces de garantizar el derecho a la educación, a la vivienda o a la sanidad pública es un ataque general a nuestros derechos, una devaluación del Estado del bienestar», opina la docente mostoleña0.0

Desde el Sindicato de Estudiantes defienden que

«algunos quieren que volvamos a los tiempos en los que la educación era el coto privado de una élite». En este sentido, la huelga indefinida en la educación pública madrileña «es consecuencia de un maltrato continuado por parte del Gobierno de la Comunidad de Madrid a los servicios públicos», concluye Salazar.

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