viernes, 15 de abril de 2016

RESUCITA LA IZQUIERDA PERUANA. VERÓNIKA GANA EN TODO EL SUR ANDINO.

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“Los logros del Frente Amplio son muy grandes, expresa Nelson Manrique. Verónika  Mendoza logró romper, el impase que durante 25 años paralizó a la Izquierda, jubilando incruentamente a la generación anterior y abriendo el paso a una renovación profunda de los Liderazgos. Aparentemente el Frente Amplio tendrá la segunda Bancada parlamentaria, detrás del fujimorismo y por delante de PPK. Gana asimismo en 7 regiones: Tacna, Moquegua, Puno, Cusco, Apurímac, Ayacucho y Huancavelica. Segundo en Arequipa. Con la excepción del fujimorismo y de Gregorio Santos en Cajamarca, ningún otro partido ha ganado en alguna otra región del país. (Al final la ONPE informó que en Arequipa, ganó PPK). Dos datos sintomáticos, primero el escenario del triunfo del FA en el sur es el mismo que cubrió la gran rebelión de Túpac Amaru en 1790. Las deudas históricas siguen pendientes. En segundo lugar, a pesar de la gran campaña desplegada para asociar al F.A. con el terrorismo, Ayacucho dio a Verónika Mendoza un respaldo de alrededor del 60%”. Nosotros consideramos un tercer elemento principal es la región sur andino del Perú, donde ganó ampliamente Verónika y el FA,  hoy se concentra en su máxima dimensión la más brutal, fría, salvaje e inhumana Desigualdad Económico-social.
A su turno el Sociólogo Sinesio López manifiesta: 1.- Los resultados electorales de la primera vuelta han reproducido, en los esencial, la polarización entre la sierra y la costa, especialmente entre la sierra sur y la costa norte, entre la gente que quiere cambios radicales y los que quieren más continuidad. 2.- El polo costeño es ocupado por dos derechas: la populista de (KF) y la plutocrática y pituca (PPK) mientras el polo de la sierra es representado por V; del (FA) y el menor medida por Goyo Santos. 3.- La polarización electoral ha debilitado al centro político (AB) –Alfredo Barnechea – El miedo creado por los medios concentrados, generó un voto estratégico en las clases medias que perjudicó a (AB) y benefició  a la derecha plutocrática. 4.- Las primeras vueltas revelan que no hay votos volátiles. Los electores que quieren cambios radicales son los mismos y los que quieren más continuidad que cambios son también los mismos- Los volátiles son los políticos porque no hay partidos. Los electores reducen la alta fragmentación partidaria a cuatro alternativas viables.


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Tenemos Líder Política para las próximas generaciones, no sólo, para las próximas elecciones.
Verónika Mendoza, Mujer del Perú Profundo (Cusco), Ejemplo de lucha política de la Nueva Generación y la Izquierda Democrática.
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RESUCITA LA IZQUIERDA PERUANA.

Pese al triunfo electoral de la derecha en las Presidenciales.
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La oposición quedó en manos de la izquierda y ésta no ha perdido tiempo en asumir ese papel. “Seremos una oposición firme y fiscalizadora del próximo gobierno, ése será nuestro rol de aquí en adelante”, dijo Verónika Mendoza.

Carlos Noriega.
Desde Lima Viernes 15 de abril del 2016.
La elección peruana deja un doble efecto: por un lado le da una amplia mayoría a la derecha, pero, por el otro, resucita a una izquierda de perfil propio que venía muy debilitada y que se coloca como un actor político importante. Frente a una segunda vuelta con dos candidatos de la derecha que coinciden casi como una fotocopia en sus propuestas económicas neoliberales, la izquierda, tercera en los comisiones del domingo, se ha posicionado rápido como la oposición al próximo gobierno, sea de Keiko Fujimori, de la derecha más populista y autoritaria, o sea del economista neoliberal y lobbista de grandes empresa Pedro Pablo Kuczynski, conocido como PPK.
Gane Keiko o PPK, las similitudes en política económica de ambos hará que, seguramente, el perdedor termine apoyando las medidas económicas del nuevo gobierno, que apuntarán a profundizar el modelo neoliberal. En ese terreno, la oposición queda en manos de la izquierda, y ésta no ha perdido tiempo en asumir ese papel. El martes, Verónika Mendoza, la candidata del izquierdista Frente Amplio, que con 18,8 por ciento quedó a dos puntos de pasar al ballottage, lo dejó muy claro.
“Seremos una oposición firme y fiscalizadora al próximo gobierno, ese será nuestro rol de aquí en adelante, en el Congreso y en todos los espacios ciudadanos. Ese es el mandato que nos ha dado el pueblo peruano”, aseguró Mendoza.
La izquierda tendrá en el próximo Congreso 20 parlamentarios de las 130 bancas del Parlamento unicameral, que será dominado por el fujimorismo con 71 congresista. El Frente Amplio es la segunda fuerza en el Congreso. El partido de Kuczynski consiguió 18 curules.
“Estaremos alertas y vigilantes para denunciar cualquier acto de injusticia, de debilitamiento de la institucionalidad democrática, que es lo que puede ocurrir con las dos fuerzas que han pasado a la segunda vuelta”, anunció la ex candidata de la izquierda.
“Son dos candidatos muy similares, nadie lo puede dudar”, dijo ayer Verónika Mendoza en referencia a Keiko Fujimori y Kuczynski, cuyas posturas neoliberales volvió a cuestionar sin conceder nada. Rodeada de los futuros congresistas y principales dirigentes del frente progresista, Mendoza planteó los seis puntos de la agenda levantada por la izquierda.
Una reforma profunda del sistema político electoral, que implica la institucionalización y democratización interna de los partidos políticos –el Frente Amplio fue la única organización que hizo elecciones internas abiertas para elegir sus candidatos–; una lucha frontal contra la corrupción, dándole una real autonomía del gobierno a la Procuraduría Anticorrupción, lo que significaría modificar la Constitución fujimorista; recuperar la soberanía sobre los recursos naturales para que el Estado pueda decidir qué se hace con ellos, dándole prioridad al mercado interno, facultad que ahora el Estado no tiene; una reforma laboral para asegurar un trabajo digno y con derechos laborales; terminar con las discriminaciones por razones de raza, orientación sexual y religión; darle derechos plenos a las poblaciones indígenas para que puedan decidir sobre su propio desarrollo y qué se hace en su territorio reconociendo su autodeterminación, son los seis puntos puestos en la agenda política del país por el Frente Amplio.
“Vamos a defender con firmeza esta agenda que estamos presentado, que es lo que nos ha mandado el pueblo peruano. Vamos a luchar fuertemente y organizadamente por defender sus seis puntos”, aseguró Verónika Mendoza, que a sus 35 años se ha convertido en la cabeza de una izquierda que ha experimentado una profunda renovación generacional.
Sobre la postura de la izquierda para la segunda vuelta, Mendoza indicó que ésta todavía no ha sido tomada. Está claro que el Frente Amplio no respaldará la candidatura del fujimorismo, con toda la carga de autoritarismo, violaciones a los derechos humanos y extendida corrupción que trae. Esa opción está descartada de plano. Pero la izquierda también está muy distinta del neoliberal Kuczynski.
“Una decisión sobre la segunda vuelta la tomaremos, como siempre lo hemos hecho en el Frente Amplio, de manera democrática y participativa”, señaló Mendoza.
“El Frente Amplio ha nacido para quedarse, para hacer historia, y esa historia comienza hoy. Vamos por más justicia, más igualdad, más derechos, más dignidad. Vamos por más”, dijo Mendoza, en una breve presentación ante la prensa en su local partidario. Los dirigentes de su agrupación que la acompañaban rompieron en aplausos y consignas de “sí se pudo”.
Consultado por Página/12 sobre el futuro de la izquierda, el historiador y catedrático de la Universidad Católica Nelson Manrique señaló que, “si bien esta elección ha sido un triunfo de la derecha, el casi 20 por ciento obtenido por el Frente Amplio, que ha comenzado a trabajar en enero de este año, y el haber ganado en siete de las veinticuatro regiones del país, ha sido un gran avance para la izquierda”.
“Esta es una izquierda que se ha distanciado de la generación anterior, que estaba fraccionada con distintos caudillos. Eso ha sido muy importante para la unidad. El Frente Amplio está llamado a ser la oposición del próximo gobierno, sea cual sea. En ese rol se tiene que fortalecer. Se abre un espacio para la izquierda para desde ahí crear una alternativa al modelo neoliberal. La izquierda se convierte en un actor político muy importante. A la izquierda le queda mucho trabajo por hacer, se debe reforzar la cohesión del Frente Amplio, que le ha devuelto un horizonte de esperanza al país”, indicó Manrique.

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