jueves, 9 de octubre de 2008

WALDEN BELLO: EL GIGANTESCO SISTEMA CIRCULATORIO DEL CAPITALISMO GLOBAL HA SIDO FATALMENTE INFECTADO.

TODO LO QUE USTED QUIERE SABER SOBRE EL ORIGEN DE LA CRISIS, PERO TEME NO ENTENDERLO.

WALDEN BELLO. ECONOMISTA Y POLITOLOGO.

¿Qué causó el colapso del centro neurálgico del capitalismo global? ¿Fue la codicia? ¿Fue falta de regulación? ¿Qué pasará ahora? Pocos pueden tratar de contestar con la insólita combinación de elegancia, profundidad, claridad y extremada sencillez del economista y politólogo Walden Bello. Y mucho menos en apenas 4000 palabras.

Muchos en Wall Street todavía están digiriendo los acontecimientos epocales de las últimas semanas:

* Entre 1 y 3 billones de dólares de activos financieros evaporados.
* Wall Street, nacionalizado, con la Reserva Federal y el Departamento del Tesoro
tomando todas las decisiones estratégicas importantes en el sector financiero, y a todo eso, con un gobierno que, tras el rescate de AIG, pasa a dirigir la mayor compañía aseguradora del mundo.
* El mayor rescate desde la gran depresión, con 700 mil millones de dólares reunidos a la desesperada para salvar al sistema financiero global.
Las explicaciones habituales ya no bastan. Los acontecimientos extraordinarios precisan de explicaciones extraordinarias. Pero antes...

¿Ya pasó lo peor?
No, si algo ha quedado claro con los movimientos contradictorios de estas semanas en que, al tiempo que se permitía la quiebra de Lehman Brothers, se nacionalizaba AIG y se fraguaba la toma de control de Merril Lynch por el Bank of America, es que no hay una estrategia para afrontar la crisis; a lo sumo, respuestas tácticas, como bomberos que se pisan la manguera, abrumados por la magnitud del incendio.
El rescate de 700 mil millones de dólares de las obligaciones hipotecariamente respaldadas en poder de los bancos no es una estrategia, sino, básicamente, un esfuerzo a la desesperada para restaurar la confianza en el sistema, para prevenir la erosión de la fe en los bancos y en otras instituciones financieras y para evitar una afluencia masiva de retirada de fondos de los bancos como la que desencadenó la Gran Depresión de 1929.

¿Qué causó el colapso del centro neurálgico del capitalismo global? ¿Fue la codicia?.
La vieja y venerada codicia jugó su parte. A eso se refería Klaus Schwab, el organizador del Foro Económico Mundial, el jamboree de la elite global celebrada anualmente en los Alpes suizos, cuando dijo a su clientela en Davos este año: "Tenemos que pagar por los pecados del pasado".

¿Fue el de Wall Street un caso de alguacil alguacilado?

Desde luego. Los especuladores financieros rizaron el rizo hasta confundirse ellos mismos con la creación de contratos financieros más y más complejos, como los derivados, tratando de ganar dinero a partir de todo tipo de riesgos (incluidos exóticos instrumentos de futuros, como los credits default swaps o contratos de protección de derivados crediticios, que permitían a los inversores apostar, por ejemplo, a que los prestatarios de la propia corporación bancaria ¡no serían capaces de devolver su deuda! Tal es el comercio multibillonario no-regulado que acabó tumbando a AIG.
El 17 de diciembre de 2005, cuando la International Financing Review (IFR) anunció sus premios anuales del año -uno de los programas de premios más prestigioso del sector-, dejó esto dicho:

"Lehman Brothers no sólo mantuvo su presencia global en el mercado, sino que dirigió la penetración en el espacio de preferencia... desarrollando nuevos productos y diseñando transacciones capaces de subvenir a las necesidades de los prestatarios... Lehman Brothers es el más innovador en el espacio de preferencia precisamente por hacer cosas que no pueden verse en ningún otro sitio."
Huelgan comentarios.
¿Fue falta de regulación?
Sí. Todo el mundo reconoce ahora que la capacidad de Wall Street para innovar y excogitar instrumentos financieros más y más sofisticados ha ido mucho más allá de la capacidad regulatoria del Estado, y no porque el Estado no fuera capaz de regular, sino porque la actitud neoliberal, de laissez-faire, imperante impidió al Estado diseñar mecanismos efectivos de regulación.
Pero ¿no hay nada más? ¿No hay nada sistémico?
Bien, Georges Soros, que lo vio venir, dice que lo que estamos pasando es la crisis del sistema financiero, la crisis del "gigantesco sistema circulatorio" de un "sistema capitalista global... que está reventando por las costuras".
Para seguir con la idea del archiespeculador, a lo que estamos asistiendo es a la intensificación de una de las crisis o contradicciones centrales del capitalismo global, cual es la crisis de sobreproducción, también conocida como sobreacumulación o sobrecapacidad.
Se trata de la tendencia del capitalismo a construir una ingente capacidad productiva que termina por rebasar la capacidad de consumo de la población debido a las desigualdades que limitan el poder de compra popular, lo cual termina por erosionar las tasas de beneficio.
Pero, ¿qué tiene que ver la crisis de sobreproducción con los acontecimientos recientes? Muchísimo. Pero, para entender la conexión, tenemos que retrotraernos a la llamada Época Dorada del capitalismo contemporáneo, al período comprendido entre 1945 y 1975.
Fue un período de rápido crecimiento, tanto en las economías del centro como en las subdesarrolladas, un crecimiento propulsado, en parte, por la masiva reconstrucción de Europa y del Este asiático tras la devastación de la II Guerra Mundial, y en parte, por la nueva configuración socio-económica institucionalizada bajo el nuevo estado keynesiano. Un aspecto clave de esta última fueron los severos controles estatales de la actividad de mercado, el uso agresivo de políticas fiscales y monetarias para minimizar la inflación y la recesión, así como un régimen de salarios relativamente altos para estimular y mantener la demanda.
¿Qué pasó, pues?
Bien, este período de elevado crecimiento terminó a mediados de los 70, cuando las economías del centro se vieron inmersas en la estanflación, es decir, en la coexistencia de un bajo crecimiento con una inflación alta, lo que la teoría económica neoclásica suponía imposible.
Sin embargo, la estanflación no era sino el síntoma de una causa más profunda, a saber: la reconstrucción de Alemania y del Japón, así como el rápido crecimiento de economías en vías de industrialización, como Brasil, Taiwán y Corea del Sur, añadió una enorme capacidad productiva e incrementó la competición global, mientras que la desigualdad social, dentro de cada país, y entre países, limitó globalmente el incremento del poder adquisitivo y de la demanda, resultando así erosionada la tasa de beneficio. La drástica subida del precio del petróleo en los setenta no hizo sino agravar la cosa.

¿Cómo trató de resolver el capitalismo la crisis de sobreproducción?
El capital ensayó tres vías de salida del atolladero de la sobreproducción: la reestructuración neoliberal, la globalización y la financiarización.
¿En qué consistió la reestructuración neoliberal?
La reestructuración neoliberal tomó la forma del reaganismo y del thatcherismo en el Norte y del ajuste estructural en el Sur. El objetivo era la revigorización de la acumulación de capital, lo que se consiguió:
1) removiendo las restricciones estatales al crecimiento, al uso y a los flujos de capital y de riqueza; y
2) redistribuyendo el ingreso de las clases pobres y medias a los ricos, de acuerdo con la teoría de que se motivaría así a los ricos para invertir y alimentar el crecimiento económico.
El problema de esa fórmula era que, al redistribuir el ingreso en favor de los ricos, estrangulaba el ingreso de los pobres y de las clases medias, lo que provocaba la restricción de la demanda, sin necesariamente inducir a los ricos a invertir más en producción.
De hecho, la reestructuración neoliberal, que se generalizó en el Norte y en el Sur a lo largo de los años ochenta y noventa, tuvo unos pobres registros en términos de crecimiento: el crecimiento global promedio fue de un 1,1% en los 90 y de un 1,4 en los 80, mientras que el promedio en los 60 y en los 70, cuando las políticas intervencionistas eran dominantes, fue, respectivamente, de un 3,5% y de un 2,54%. La reestructuración neoliberal no pudo terminar con la estanflación.
¿En qué medida la globalización fue una respuesta a la crisis?.
La segunda vía de escape global ensayada por el capital para enfrentarse a la estanflación fue la "acumulación extensiva" o globalización, es decir, la rápida integración de las zonas semicapitalistas, no-capitalistas y precapitalistas a la economía global de mercado.
Rosa Luxemburgo, la celebrada economista y revolucionaria alemana, se percató de este mecanismo hace mucho tiempo, viéndolo como un mecanismo necesario para restaurar la tasa de beneficio en las economías metropolitanas. ¿Cómo? Ganando acceso al trabajo barato; ganando mercados, aun si limitados, nuevos; ganando nuevas fuentes de productos agrícolas y de materia primas baratos; y creando nuevas áreas para inversión en infraestructura. La integración se produce a través de la liberalización del comercio, removiendo los obstáculos a la movilidad del capital y aboliendo las fronteras para la inversión exterior.

China, ni que decir tiene, es el caso más destacado de un área no-capitalista integrada en la economía capitalista global en los últimos 25 años.
Para contrarrestar sus declinantes beneficios, un considerable número de corporaciones empresariales situadas entre las primeras 500 del Rankin de la revista Fortune han trasladado una parte significativa de sus operaciones a China, a fin de aprovechar las ventajas del llamado "precio chino" (las ventajas de costes derivadas de un trabajo barato chino aparentemente inagotable). A mediados de la primera década del siglo XXI, entre el 40 y el 50 por ciento de los beneficios de las corporaciones estadounidenses dimanaban de sus operaciones y ventas en el exterior, y señaladamente, en China.

¿Por qué la globalización no pudo superar la crisis?
El problema con esta vía de salida del estancamiento es que exacerba el problema de la sobreproducción, porque añade capacidad productiva. La China de los últimos 25 años ha venido a añadir un volumen tremendo de capacidad manufacturera, lo que ha tenido por efecto deprimir los precios y los beneficios. No por casualidad, los beneficios de las corporaciones estadounidenses dejaron de crecer hacia 1997- De acuerdo con un índice estadístico, las tasas de beneficios de las 500 de Fortune pasó de 7,15 en 1960-69 a 5,30 en 1980-90, a 2,29 en 1990-99 y a 1,32 n 2000-2002.

Dadas las limitadas ganancias obtenidas en punto a contener el impacto depresivo de la sobreproducción, ya a través de la reestructuración neoliberal, ya con la globalización, la tecera vía de salida resultó vital para mantener y elevar la rentabilidad. La tecera vía es la financiarización.
En el mundo ideal de la teoría económica neoclásica, el sistema financiero es el mecanismo, merced al cual los ahorradores, o quienes se hallan en posesión de fondos excedentes, se juntan con los empresarios que tienen necesidad de sus fondos para invertir en producción. En el mundo real del capitalismo tardío, con la inversión en industria y en agricultura arrojando magros beneficios por causa de la sobreproducción, grandes cantidades de fondos excedentes circulan y son invertidas y reinvertidas en el sector financiero. Es decir, el sistema financiero gira sobre sí mismo.
El resultado es que se ensancha el hiato abierto entre una economía financiera hiperactiva y una economía real en estancamiento. Como bien observa un ejecutivo financiero: "ha habido una creciente desconexión entre la economía real y la economía financiera en estos últimos años. La economía real ha crecido, pero nada comparable a la economía financiera... hasta que estalló".
Lo que no nos dice este observador es que la desconexión entre la economía real y la economía financiera no es accidental: que la economía financiera se disparó precisamente para hacer frente al estancamiento dimanante de la sobreproducción de la economía real.

¿Cuáles fueron los problemas de la financiarización como vía de salida?.
El problema de invertir en operaciones del sector financiero es que equivale a exprimir valor de valor ya creado. Puede crear beneficios, de acuerdo, pero no crea nuevo valor -sólo la industria, la agricultura, el comercio y los servicios crean valor nuevo-. Puesto que los beneficios no se basan en la creación de valor nuevo o añadido, las operaciones de inversión resultan extremadamente volátiles, y los pecios de las acciones, las obligaciones y otras formas de inversión pueden llegar a divergir radicalmente de su valor real: por ejemplo, las acciones en empresas incipientes de Internet, que se mantuvieron por un tiempo al alza, sostenidas principalmente por valoraciones financieras en espiral, para luego desplomarse. Los beneficios dependen, entonces, del aprovechamiento de las ventajas orecidas por movimientos de precios que divergen al alza del valor de las mercancías, para vender oportunamente antes de que la realidad fuerce la "corrección" a la baja para ajustarse a los valores reales. El alza radical de los precios de un activo, mucho más allá de los valores reales, es lo que se llama la formación de una burbuja.

¿Por qué la financiarización es tan volátil?
Con la rentabilidad dependiendo de golpes especulativos, no resulta sorprendente que el sector financiero vaya de burbuja en burbuja, o de una manía especulativa a otra.
Puesto que está sostenido por una manía especulativa, el capitalismo inducido financieramente no ha dejado de batir registros en materia de crisis financieras desde que los mercados de capitales fueron desregulados y liberalizados en los 80.
Antes de la actual debacle de Wall Street, las más explosivas fueron la crisis financiera mexicana de 1994-95, la crisis financiera asiática de 1997-1998, la crisis financiera rusa de 1996, el colapso del mercado de valores de Wall Street de 2001 y el colapso financiero argentino de 2002.
El antiguo secretario del Tesoro con Bill Clinton, un hombre de Wall Street -Rober Rubin-, predijo hace cinco años que "las crisis financieras futuras serán con casi toda seguridad inevitables, y podrían llegar a ser hasta peores."
¿Cómo se forman, crecen y estallan las burbujas?
Sirvámonos, a modo de ejemplo, de la crisis financiera asiática de 1997-98.
* Primero: balanza de pagos y liberalización financiera impuestas por el FMI y el Departamento norteamericano del Tesoro.
* Luego, entrada de fondos extranjeros en busca de rápida y elevada rentabilidad, lo que significa que entraron en el Mercado inmobiliario y en el Mercado de valores.
* Sobreinversión, lo que llevó al desplome de los precios en el Mercado de valores y en el Mercado inmobiliario, lo que, a su vez, condujo al pánico y a la consiguiente retirada de fondos: en 1997, en unas pocas semanas 100 mil millones de dólares abandonaron las economías del este asiático.
* Rescate de los especuladores extranjeros por parte del FMI.
* Colapso de la economía real: la recesión se extiende por todo el Este asiático en 1998.
* A pesar de la desestabilización a gran escala, todos los intentos realizados para imponer regulaciones nacionales o globales del sistema financiero fueron rechazadas con razones puramente ideológicas.

Volvamos a la presente burbuja. ¿Cómo se formó?
El actual colapso de Wall Street arraiga en la burbuja tecnológica de fines de los 90, cuando el precio de las acciones de las empresas incipientes en el mundo de Internet se disparó, para luego desplomarse, resultando todo ello en la pérdida de activos por valor de 7 billones de dólares y en la recesión de 2001-2002.
Las laxas políticas monetarias de la Reserva Federal bajo Alan Greenspan estimularon la burbuja tecnológica, y cuando está colapsó dando paso a la recesión, Greenspan, tratando de prevenir una recesión duradera, rebajó en junio de 2003 los tipos de interés a un nivel sin precedentes en 45 años (al 1%), manteniéndolo en ese nivel durante más de un año. Con eso lo que consiguió fue estimular la formación de otra burbuja: la burbuja inmobiliaria.
En fecha tan temprana como 2002, economistas como Dean Baker, del Center for Economic Policy Research, alertaron sobre la formación de una burbuja inmobiliaria. Sin embargo, en fecha tan tardía como 2005 el entonces presidente del Consejo Económico de asesores de la Presidencia de la nación y actual presidente de la Reserva Federal, Bern Bernanke, atribuía el incremento de los precios de la vivienda en EEUU a "unos fundamentos económicos robustos", y no a la actividad especulativa. ¿A quién puede sorprender que el estallido de la crisis subprime en verano de 2007 pillara a este hombrecito con la guardia totalmente baja?

¿Y cómo creció?
Oigámoslo de boca de uno de los propios jugadores clave en los mercados, de George Soros: "Las instituciones hipotecarias animaron a los hipotecados a refinanciar sus hipotecas aprovechando la revalorización experimentada entretanto por sus casas. Rebajaron sus criterios de préstamo e introdujeron nuevos productos, como hipotecas a interés variable, hipotecas que 'sólo servían intereses' y 'ofertas promocionales' con tipos de interés para partirse de risa. Todo eso animó a especular con la vivienda. Los precios de las casas comenzaron a subir a un ritmo de dos dígitos. Eso sirvió para retroalimentar la especulación, y el alza de los precios inmobiliarios consiguió que los propietarios de casas se sintieran ricos; el resultado fue el boom consumista que ha sostenido a la economía estos últimos años."
Observando las cosas más de cerca, se ve que la crisis hipotecaria no resultó de una oferta superior a la demanda real. La "demanda" estaba, por mucho, fabricada por la manía especulativa de promotores y financieros empeñados en conseguir grandes beneficios a partir de su acceso al dinero foráneo que inundó a los EEUU de la última década. Ingentes volúmenes hipotecarios fueron agresivamente ofrecidos y vendidos a millones de personas que, normalmente, no habrían podido permitírselo ofreciéndoles unos tipos de interés ridículamente bajos, ulteriormente ajustables para sacar más dinero de los propietarios de casas.
¿Pero cómo pudieron las hipotecas subprime degenerar en un problema de tales dimensiones?
Porque los activos pasaron entonces a ser "segurizados": quienes habían generado las hipotecas, procedieron a amalgamarlas con otros activos en complejos productos derivados llamados "obligaciones de deuda colateralizada" (CDO, por sus siglas en inglés), lo cual resultó relativamente fácil dado que trabajaban con diversos tipos de intermediarios que, sabedores del riesgo, se deshacían de esos títulos de valores lo más rápidamente posible, pasándolos a otros bancos e inversores institucionales. Esas instituciones, a su vez, se deshacían del producto, pasándolo a otros bancos y a instituciones financieras foráneas.
Cuando aumentaron los tipos de interés de los préstamos subprime, de las hipotecas variables y de otros préstamos inmobiliarios, el juego tocó a su fin. Hay cerca de 6 millones de hipotecas subprime, el 40% de las cuales entrarán en impago en los próximos dos años, según estimaciones de Soros.
A los que hay que añadir otros 5 millones de impagos en los próximos 7 años, derivados de los tipos hipotecarios variables y de otros "préstamos flexibles". Pero los títulos, cuyo valor se cuenta por billones de dólares, ya se han infiltrado como un virus en el sistema financiero global. El gigantesco sistema circulatorio del capitalismo global ha sido fatalmente infectado.
¿Pero cómo pudieron los titanes de Wall Street desplomarse como un castillo de naipes?
Lo que ocurrió con Lehman Brothers, Merrill Lynch, Fannie Mae, Freddie Mac y Bear Stearns fue, simplemente, que las pérdidas representadas por esos títulos tóxicos rebasaban por mucho sus reservas, lo que condujo a su caída. Y más caerán, probablemente, cuando sus libros de contabilidad, que en los que ahora esos títulos figuran en el Haber, se corrijan para reflejar el actual valor de esos activos.
Y muchos otros les seguirán, a medida que vayan quedando expuestas otras operaciones especulativas, como las centradas en las tarjetas de crédito y en las diferentes variedades de seguros contra riesgos. AIG cayó por causa de su gigantesca exposición en el área no-regulada de los contratos de protección crediticia derivada (credit default swaps), unos derivados financieros que permitían a los inversores apostar dinero a la posibilidad de que las empresas no pudieran devolver los préstamos.
Tales apuestas sobre impagos crediticios representan ahora un mercado de 45 billones de dólares, un mercado, como dicho, que carece de toda regulación. La ciclópea dimensión de los activos que podrían quedar dañados en caso de que AIG colapsara fue lo que movió a Washington a cambiar de idea e intervenir para rescatarlo, luego de haber dejado caer a Lehman Brothers.

¿Qué pasará ahora?
Puede decirse sin avilantes que habrá más bancarrotas y más nacionalizaciones e intervenciones públicas, desempeñando las instituciones y los bancos extranjeros un papel auxiliar del gobierno de los EEUU. Que el colapso de Wall Street irá a más y prolongará la recesión norteamericana. Y que la recesión en EEUU se comunicará a Asia y al resto del mundo, que sufrirá también una recesión, si no algo peor. La razón de esto último es que el principal mercado exterior de China son los EEUU y que China, a su vez, importa materias primas y bienes intermedios -de los que se sirve para sus exportaciones a los EEUU- de Japón, Corea y el Sudeste asiático. La globalización ha hecho imposible el "desacoplamiento". Los EEUU, China y el Este asiático andan ahora como tres prisioneros atados a una misma cadena.
¿Y en suma?
El desplome de Wall Street no sólo se debe a la codicia y a la falta de regulación estatal de un sector hiperactivo. El colapso de Wall Street hunde sus raíces en la crisis de sobreproducción que ha sido la plaga del capitalismo global desde mediados de los 70.
La financiarización de la inversión ha sido una de las vías de escape para salir del estancamiento, siendo las otras dos la reestructuración neoliberal y la globalización. Habiendo resultado de poco alivio la reestructuración neoliberal y la globalización, la financiarización pareció atractiva como mecanismo de restauración de la rentabilidad. Pero lo que ahora ha quedado demostrado es que la financiarización es una senda peligrosa que lleva a la formación de burbujas especulativas, capaces de ofrecer una efímera prosperidad a unos cuantos, pero que terminan en el colapso empresarial y en la recesión de la economía real.
Las cuestiones clave son éstas:
¿Cuán profunda y duradera será esta recesión?
¿Necesitará la economía de los EEUU generar otra burbuja especulativa para salir de esta recesión?
Y si tal es el caso, ¿dónde se formará la siguiente burbuja?
Algunos dicen que la próxima surgirá en el complejo militar-industrial o en el "capitalismo del desastre" sobre el que escribe Naomi Klein. Pero eso es harina de otro costal.

*******

lunes, 6 de octubre de 2008

ERIC HOBSBAWM: EL CARACTER DE LA CRISIS DEL CAPITALISMO ACTUAL.

La crisis del capitalismo y la importancia actual de Marx 150 años después de los Grundrisse.
Entrevista: Al Dr.

Eric Hobsbawm · · · · ·

28/09/08

"Para cualquier interesado en las ideas, sea un estudiante universitario o no, es patentemente claro que Marx es y permanecerá como una de las grandes mentes filosóficas y analistas económicas del siglo diecinueve y, en su máxima expresión, un maestro de una prosa apasionada. También es importante leer a Marx porque el mundo en el cual vivimos hoy, no puede entenderse sin la influencia que los escritos de este hombre tuvieron sobre el siglo XX. Y, finalmente, debería ser leído porque como él mismo escribió, el mundo no puede ser cambiado de manera efectiva a menos que sea entendido, y Marx permanece como una soberbia guía para la comprensión del mundo y los problemas a los que debemos hacer frente."

Eric Hobsbawm es considerado uno de los más grandes historiadores vivientes.
Es Presidente de la Birkbeck College (London University) y profesor emérito de la New School for Social Research (New York). Entre sus muchos escritos se encuentran la trilogía acerca del "largo siglo XIX": The Age of Revolution: Europe 1789-1848 (1962); The Age of Capital: 1848-1874 (1975); The Age of Empire: 1875-1914 (1987) y el libro The Age of Extremes: The Short Twentieth Century, 1914-1991 (1994) traducidos a varios idiomas. Le entrevistamos cuando la publicación del volumen Karl Marx's Grundrisse. Foundations of the Critique of Political Economy 150 Years Later y con motivo de la nueva actualidad que están teniendo en los últimos años los escritos de Marx y después de la nueva crisis de Wall Street. Nuestro colaborador Marcello Musto lo entrevistó para Sin Permiso.

1) Marcelo Musto. Profesor Hobsbawm, dos décadas después de 1989, cuando fue apresuradamente relegado al olvido, Karl Marx ha regresado al centro de atención. Libre del papel de intrumentum regni que le fue asignado en la Unión Soviética y de las ataduras del "marxismo-leninismo",
no solo ha recibido atención intelectual por la nueva publicación de su obra sino que también ha sido el centro de un mayor interés. De hecho, en 2003, la revista francesa Nouvel Observateur dedicó un número especial a Karl Marx. Le penseur du troisième millénaire? Un año después, en Alemania, en una encuesta organizada por la compañía de televisión ZDF para establecer quien eran los más importantes alemanes de todos los tiempos, más de 500.000 televidentes votaron por Karl Marx; quien obtuvo el tercer lugar en la clasificación general y primero en la categoría de "relevancia actual". Luego, en 2005, el semanario Der Spiegel le dedicó una portada con el título de Ein Gespenst Kehrt zurük (Un espectro ha vuelto) mientras los escuchas del programa In Our Time de Radio 4 de la BBC votaron por Marx como el más grande filósofo. En una conversación recientemente publicada con Jacques Attalí, usted dijo que paradójicamente "son los capitalistas, más que otros, quienes han estado redescubriendo a Marx" y usted habló de su asombro, cuando el hombre de negocios y político liberal, George Soros, le dijo a usted que: "He estado leyendo a Marx y hay muchas cosas interesantes en lo que él dice". Aunque sea débil y más bien vago ¿cuáles son las razones de este renacimiento? ¿Es probable que su obra sea de interés solamente para los especialistas e intelectuales, para ser presentada en cursos universitarios como un gran clásico del pensamiento moderno que no debería ser olvidado? o ¿también podría venir una nueva "demanda de Marx" en el futuro desde el lado político?

Eric Hobsbawm. Hay un indudable renacimiento del interés público en Marx en el mundo capitalista, sin embargo, probablemente no todavía en los nuevos miembros de la Unión Europea de Europa del Este. Este renacimiento, fue probablemente acelerado por el hecho de que el 150 aniversario de la publicación del Manifiesto del Partido Comunista coincidió con una crisis económica internacional particularmente dramática en medio de un período de ultra-rápida globalización del libre mercado.

Marx predijo la naturaleza de la economía mundial en el comienzo del Siglo XXI, sobre la base de su análisis de la "sociedad burguesa", ciento cincuenta años antes. No es sorprendente que los capitalistas inteligentes, especialmente en el sector financiero globalizado, fueran impresionados por Marx, ya que ellos fueron necesariamente más concientes que otros de la naturaleza y las inestabilidades de la economía capitalista en la cual ellos operaban. La mayoría de la izquierda intelectual ya no supo que hacer con Marx. Fue desmoralizada por el colapso del proyecto social-demócrata en la mayoría de los Estados Atlánticos del Norte en los ochenta y la conversión masiva de los gobiernos nacionales a la ideología de libre mercado así como por el colapso de los sistemas políticos y económicos que afirmaban ser inspirados por Marx y Lenin. Los así llamados, "nuevos movimientos sociales" como el feminismo, tampoco tuvieron una conexión lógica con el anti-capitalismo (aunque como individuos sus miembros pudieran estar alineados con él) o cuestionaron la creencia en el progreso sin fin del control humano sobre la naturaleza que tanto el capitalismo como el socialismo tradicional habían compartido. Al mismo tiempo, "el proletariado", dividido y disminuido, dejó de ser creíble como el agente histórico de la transformación social de Marx. Es también el caso que desde 1968, los más prominentes movimientos radicales han preferido la acción directa no necesariamente basada sobre muchas lecturas y análisis teóricos. Claro, esto no significa que Marx dejara de ser considerado como un gran y clásico pensador, aunque por razones políticas, especialmente en países como Francia e Italia, que alguna vez tuvieron poderosos Partidos Comunistas, ha habido una ofensiva intelectual apasionada contra Marx y los análisis marxistas, que probablemente llegaron a su más alto nivel en los ochenta y noventa. Hay signos de que ahora el agua retomará su nivel.

2) M. M. A través de su vida, Marx fue un agudo e incansable investigador, quien percibió y analizó mejor que ninguno otro en su tiempo, el desarrollo del capitalismo a escala mundial. Él entendió que el nacimiento de una economía internacional globalizada era inherente al modo capitalista de producción y predijo que este proceso generaría no solamente el crecimiento y la prosperidad alardeados por políticos y teóricos liberales sino también violentos conflictos, crisis económicas e injusticia social generalizada. En la última década hemos visto la Crisis financiera del este asiático, que empezó en el verano de 1997; la crisis económica argentina de 1999-2002 y sobre todo, la crisis de los préstamos hipotecarios, que empezó en Estados Unidos en 2006 y ahora ha devenido la más grande crisis financiera de la post-guerra. ¿Es correcto decir entonces, que el regreso al interés en Marx está basado en la crisis de la sociedad capitalista y sobre su perdurable capacidad de explicar las profundas contradicciones del mundo actual? .

E. H. Si la política de la izquierda en el futuro será inspirada una vez más en los análisis de Marx, como lo fueron los viejos movimientos socialistas y comunistas, dependerá de lo que pase en el mundo capitalista. Pero esto aplica no solamente a Marx sino a la izquierda como un proyecto y una ideología política coherente. Puesto que, como usted dice correctamente, la recuperación del interés en Marx está considerablemente –yo diría, principalmente- basado sobre la actual crisis de la sociedad capitalista, la perspectiva es más prometedora de lo que fue en los noventa. La presente crisis financiera mundial, que bien puede devenir en una mayor depresión económica en Estados Unidos, dramatiza el fracaso de la teología del libre mercado global incontrolado y obliga, inclusive del Gobierno norteamericano, a considerar optar por tomar acciones públicas olvidadas desde los treinta. Las presiones políticas están ya debilitando el compromiso de los gobiernos neoliberales en torno a una globalización incontrolada, ilimitada y desregulada. En algunos casos (China) las vastas desigualdades e injusticias causadas por una transición de modo general a una economía de libre mercado, plantea ya problemas importantes para la estabilidad social y dudas inclusive en altos niveles de gobierno.

Es claro que cualquier "retorno a Marx" será esencialmente un retorno al análisis de Marx del capitalismo y su lugar en la evolución histórica de la humanidad —incluyendo, sobre todo, sus análisis de la inestabilidad central del desarrollo capitalista que procede a través de crisis económicas auto-generadas con dimensiones políticas y sociales. Ningún marxista podría creer por un momento que, como argumentaron los ideólogos neoliberales en 1989, el capitalismo liberal se había establecido para siempre, que la historia tenía un fin o, en efecto, que cualquier sistema de relaciones humanas podría ser para siempre, final y definitivo.

3) M. M. No piensa usted que si las fuerzas políticas e intelectuales de la izquierda internacional, que se cuestionan a sí mismas con respecto al socialismo en el nuevo siglo, renunciaran a las ideas de Marx, ¿no perderían una guía fundamental para el examen y la transformación de la realidad actual?

E. H. Ningún socialista puede renunciar a las ideas de Marx, en tanto que su creencia de que el capitalismo debe ser sucedido por otra forma de sociedad está basada, no en la esperanza o la voluntad sino en un análisis serio del desarrollo histórico, particularmente de la era capitalista. Su predicción real de que el capitalismo sería re-emplazado por un sistema administrado o planeado socialmente todavía parece razonable, aunque él ciertamente subestimó los elementos de mercado que sobrevivirían en algún sistema(s) post-capitalista. Puesto que él deliberadamente se abstuvo de especular acerca del futuro, no puede ser hecho responsable por las formas específicas en que las economías "socialistas" fueron organizadas bajo el "socialismo realmente existente". En cuanto a los objetivos del socialismo, Marx no fue el único pensador que quería una sociedad sin explotación y alienación, en que los seres humanos pudieran realizar plenamente sus potencialidades, pero sí fue el que la expresó con mayor fuerza que nadie, y sus palabras mantienen el poder para inspirar.
Sin embargo, Marx no regresará como una inspiración política para la izquierda hasta que sea entendido que sus escritos no deben ser tratados como programas políticos, autoritariamente, o de otra manera, ni como descripciones de una situación real del mundo capitalista de hoy, sino más bien, como guías hacia su modo de entender la naturaleza del desarrollo capitalista. Ni tampoco podemos o debemos olvidar que él no logró una presentación bien planeada, coherente y completa de sus ideas, a pesar de los intentos de Engels y otros de construir de los manuscritos de Marx, un volumen II y III de El Capital. Como lo muestran los Grundrisse. Incluso, un Capital completo habría conformado solamente una parte del propio plan original de Marx, quizá excesivamente ambicioso.

Por otro lado, Marx no regresará a la izquierda hasta que la tendencia actual entre los activistas radicales de convertir el anticapitalismo en anti-globalismo sea abandonada. La globalización existe y, casi un colapso de la sociedad humana, es irreversible. En efecto, Marx lo reconoció como un hecho y. como un internacionalista, le dio la bienvenida, teóricamente. Lo que él criticó y lo que nosotros debemos criticar es el tipo de globalización producida por el capitalismo.

4) M. M. Uno de los escritos de Marx que suscitaron el mayor interés entre los nuevos lectores y comentadores son los Grundrisse. Escritos entre 1857 y 1858, los Grundrisse son el primer borrador de la crítica de la economía política de Marx y, por tanto, también el trabajo inicial preparatorio del Capital; contiene numerosas reflexiones sobre temas que Marx no desarrolló en ninguna otra parte de su creación inacabada. ¿Por qué, en su opinión, estos manuscritos de la obra de Marx, continúan provocando más debate que cualquiera otro, a pesar del hecho de que los escribió solamente para resumir los fundamentos de su crítica de la economía política? ¿Cuál es la razón de su persistente interés?
E. H. Desde mi punto de vista, los Grundrisse han provocado un impacto internacional tan grande sobre la escena marxista intelectual por dos razones relacionadas. Permanecieron virtualmente no publicados antes de los cincuenta y, como usted dice, conteniendo una masa de reflexiones sobre asuntos que Marx no desarrolló en ninguna otra parte. No fueron parte del largamente dogmatizado corpus del marxismo ortodoxo en el mundo del socialismo soviético, de ahí que el socialismo soviético no pudiera simplemente desecharlos. Pudieron, por tanto, ser usados por marxistas que querían criticar ortodoxamente o ampliar el alcance del análisis marxista mediante una apelación a un texto que no podría ser acusado de ser herético o anti-marxista. Por tanto, las ediciones de los setenta y los ochenta antes de la caída del Muro de Berlín, continuaron provocando debate, fundamentalmente porque en estos manuscritos Marx plantea problemas importantes que no fueron considerados en el Capital, como por ejemplo, las cuestiones planteadas en mi prefacio al volumen de ensayos que usted recolectó (Karl Marx's Grundrisse. Foundations of the Critique of Political Economy 150 Years Later, editado por M. Musto, Londres-Nueva York, Routledge, 2008).

5) M. M. En el prefacio de este libro, escrito por varios expertos internacionales para conmemorar el 150 aniversario desde su composición, usted escribió: "Quizá este es el momento correcto para regresar al estudio de los Grundrisse menos constreñidos por las consideraciones temporales de las políticas de izquierda entre la denuncia de Nikita Khrushchev de Stalin y la caída de Mikhail Gorbachev". Además, para subrayar el enorme valor de este texto, usted establece que los Grundrisse "contienen análisis y la comprensión, por ejemplo, de la tecnología, que lleva al tratamiento de Marx del capitalismo mas allá del siglo XIX en la era de una sociedad donde la producción no requiere ya mano de obra masiva, de automatización, de potencial de tiempo libre y de las transformaciones de alienación en tales circunstancias. Este es el único texto que va, de alguna manera, más allá de los propios indicios de Marx del futuro comunista en la Ideología Alemana. En pocas palabras, ha sido correctamente descrito como el pensamiento de Marx en toda su riqueza. Por tanto ¿cuál podría ser el resultado de la re-lectura de los Grundrisse hoy?

E. H. No hay probablemente más que un puñado de editores y traductores que han tenido un pleno conocimiento de esta gran y notoriamente difícil masa de textos. Pero una re-re-lectura o más bien lectura de ellos hoy puede ayudarnos a repensar a Marx: a distinguir lo general en el análisis del capitalismo de Marx de lo que fue específico de la situación de la "sociedad burguesa" en la mitad del siglo XIX. No podemos predecir qué conclusiones de este análisis son posibles y probablemente solamente que ellos ciertamente no llevarán a acuerdos unánimes.

6) M. M. Para terminar una pregunta final ¿Por qué es importante leer hoy a Marx?

E. H. Para cualquier interesado en las ideas, sea un estudiante universitario o no, es patentemente claro que Marx es y permanecerá como una de las grandes mentes filosóficas y analistas económicas del siglo diecinueve
y, en su máxima expresión, un maestro de una prosa apasionada. También es importante leer a Marx porque el mundo en el cual vivimos hoy, no puede entenderse sin la influencia que los escritos de este hombre tuvieron sobre el siglo XX. Y finalmente debería ser leído porque como él mismo escribió, el mundo no puede ser cambiado de manera efectiva a menos que sea entendido, y Marx permanece como una soberbia guía para la comprensión del mundo y los problemas a los que debemos hacer frente.

Eric Hobsbawm es el decano de la historiografía marxista británica. Uno de sus últimos libros es un volumen de memorias autobiográficas: Años interesantes, Barcelona, Critica, 2003.
Traducción para http://www.sinpermiso.info/: Gabriel Vargas Lozano.
*******

sábado, 4 de octubre de 2008

LA CRISIS GLOBAL: LA ENFERMEDAD FINAL DEL CAPITALISMO SALVAJE.

LA CRISIS MUNDIAL: DEL "DIOS" MERCADO AL "SALVADOR". EL ESTADO.
¡¡ QUE HACER FRENTE A LA CRISIS GLOBAL. ¡¡
&&&&&&

“ Los sueños de paz, libertad, progreso que nos prometían hace casi 30 años, en los albores de esta globalización, son la pesadilla hoy de un mundo más injusto, desigual, asimétrico, inseguro, violento, exhausto en sus recursos, amenazado en su propia viabilidad climática, abarrotado de perdedores, sin presente ni futuro “.
Pablo Raúl.
*****

"El peor analfabeto, es el analfabeto político. No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. No sabe que el costo de la vida, el precio del poroto, del pan, de la carne, del vestido, del zapato y de los remedios, dependen de decisiones políticas. Es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política. No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el niño abandonado y el peor de todos los bandidos: el político corrupto, mequetrefe y lacayo del gran capital". Bertolt Brecht.

*******

LA CRISIS GLOBAL: LA ENFERMEDAD FINAL DEL CAPITALISMO SALVAJE.


AUTOR: Pablo Raúl Fernández Llerena.

*******
Con la caída del Muro de Berlín y de la Unión Soviética, contexto histórico y político, final de la “guerra fría”, irrumpe un orden mundial supuestamente unipolar, liderado hegemónicamente por los Estados Unidos y el fantasma de un capitalismo financiero y especulativo, - capitalismo monopólico transnacional - salvaje en suma, fundado en la ideología y política neoliberal – ultra-neoliberal – recorre el planeta. Es la “famosa” globalización que sublima el mercado y el lucro privado a toda costa y que, en razón de su supranacionalidad y a caballo de tecnologías de la comunicación electrónica nunca conocidas antes y de mercados financieros operando las 24 horas sin pausa, escapa a todo control o regulación socio-política democrática.

Tres décadas después nos encontramos al interior de una realidad, plural, sumamente compleja, desigual, asimétrica y violenta. El carácter mundial y tridimensional de la crisis global del capitalismo en su fase monopólica transnacional y la crisis “final de la Modernidad”: la Globalización Neoliberal, - crisis energética, financiera y alimentaria – derivada también en crisis política, ética, cultural, ambiental e institucional, hoy golpea con fuerza “los muros aparentemente infranqueables” del mundo desarrollado, a pesar de la fuerza, representatividad y legitimidad hasta ahora de sus Instituciones múltiples, sin embargo, la crisis Hipotecaria – y la explosión de la hipoteca basura, subprime – está desnudando ante mundo a partir del fracaso absoluto del “dios mercado”, del neoliberalismo hasta ayer todopoderoso, invencible.

A la luz de todo lo expresado, en un mundo en su complejidad, turbulencia y violencia sistémica, ocurrió lo impensable: el Estado dejó de ser el problema para volver a ser la solución; " sin embargo, actualmente, cada país tiene el derecho de hacer prevalecer, ahora dado las contrariedades y tensiones globales, cómo entienden el interés nacional contra los dictámenes de la globalización; el mercado no es, de por sí, racional y eficiente, únicamente sabe racionalizar su irracionalidad e ineficiencia conforme éstas no alcancen el nivel de la autodestrucción"; el capital siempre tiene el Estado a su disposición y en consonancia con los ciclos, ora por la vía de la regulación, ora por la vía de las desregulación. Esta no es la crisis final del capitalismo.

Hoy los que ayer denostaron, “incendiaron”, corrompieron, “dinamitaron” su importancia y demolieron políticamente las estructuras del Estado: actualmente en el escenario turbulento global, han “cambiado”, ahora consideran que el Estado dejó de ser el problema para volver a ser la solución, quienes de pronto exhortan con una llamada alarmista a los gobiernos de los Estados miembros a hacer exactamente lo contrario de lo que han predicado hasta ahora, esto es, evitar un derrumbe de la economía mundial con programas de gasto masivos.

Como es sabido, el optimismo es inherente al mundo de los negocios. Cuando incluso se habla de que los políticos tendrían que "pensar lo impensable" y prepararse para ello, queda claro lo grave de la situación. El fantasma de lo "impensable", que ahora es una amenaza en todas partes, debe por supuesto despertar el recuerdo de las crisis mundiales de los siglos pasados, y salvar a los bancos del abismo.

El mercado ha fracasado estrepitosamente porque los riesgos incalculables del crédito inmobiliario y de otros préstamos se ocultaron intencionadamente, con la esperanza de que su diversificación y ocultación acabaría reduciéndolos. Sin embargo, ahora se demuestra que esta estrategia de minimización se ha transformado en lo opuesto: en una estrategia de maximización y extensión de riesgos cuyo alcance es incalculable. ( Los neoliberales y sus voceros dicen avaricia ). De repente, el virus del riesgo se encuentra en todas partes, o por lo menos su expectativa. Como en un baño ácido, el miedo disuelve la confianza, lo cual potencia los riesgos y provoca, una reacción en cadena, un autobloqueo del sistema financiero. Nadie tiene mejores certidumbres. Pero de pronto, ahora se sabe en todas partes que ya nada funciona sin el Estado.

Ahora rezan, mendigan y suplican para ganarse la misericordia de aquellas intervenciones del Estado y de las donaciones multimillonarias de los contribuyentes que, mientras brotaban los beneficios, consideraban obra del diablo. Qué exquisita sería esa comedia de los conversos que se interpreta hoy en la escena mundial si no tuviera el resabio amargo de la realidad. Porque no son los trabajadores, ni los sindicalistas, menos los radicales anti-mercado o las ONGs ambientalistas anti-corporaciones transna-cionales, menos los “curas comunistas, ni los socialdemócratas o los comunistas, ni los pobres o los beneficiarios de las ayudas sociales quienes reclaman la intervención del Estado para salvar a la economía de sí misma: son los jefes de bancos, empresarios, inversionistas y altos directivos de la economía mundial.

Por ello piden a gritos el retorno del ESTADO, como alternativa más segura, legal y legítima con la finalidad: – aunque ya muy tarde – “poner orden y regulación” a la situación transnacional del capital financiero, especulativo,( capital parasitario, “golondrino” ) el mismo que llenó los bolsillos en tres décadas a banqueros, empresarios, administradores, los ricos y poderosos, la élite dominante y clase explotadora mundial, hasta ayer “caballeros de las finanzas” hoy no son más que “vulgares delincuentes” a quienes deberían investigarlos profundamente porque el dinero de los contribuyentes que hoy utiliza el Estado Corporativo norteamericano, no sirva solamente para salvar a irresponsables banqueros, empresarios, sino que la “recuperación” tenga un carácter social, colectivo y en definitiva se invierta en dirección de abordar el inicio y solución de múltiples necesidades relacionados con los intereses y derechos de los trabajadores, los ciudadanos, - “ciudadanos de a pie”- y los pueblos que sin duda alguna son los más golpeados con las consecuencias criminales de la crisis, hoy ya transformada en RECESION.

Retomando las herramientas democráticas y el conjunto de variables conceptuales – supuestamente invisibles – que modernamente nos ofrece la Sociología de las Ausencias, hoy nos permite analizar e interpretar realidades muy contradictorias, extensas, complejas, - de consenso y oposición, de lucha y desarrollo - precisamente más allá donde muy cómodamente aterrizan los pensadores neoliberales – el salvataje y/o rescate multimillonario de la crisis sistémica generada desde las lujosas oficinas y aposentos “sagrados” e “invencibles” del Wall-Street – el centro mundial, operacional financiero-especulativo de los banqueros, dueños del mundo – .

Clase dominante, explotadora multinacional primero y hoy corporativa transnacional, los mismos que por tres décadas nos trataron de imponer vertical y autoritariamente su modelo “único”, sistema económico hoy hecho “pedazos” por la magnitud que a diario va desnudando al sistema la crisis financiera, - hipotecaria y banca de inversión - energética y alimentaria, explotada en un contexto mundial donde aún, por el momento, recién comienza a percibirse las terribles y nefastas consecuencias del Cambio Climático Global; crisis Política y su dinámica interna hacia una nueva y posible “Guerra Fría”, pero con nuevos, distintos y más plurales escenarios básicamente económico-financiero-comercial, ( dominio de mercados ); complejización cada vez más amplia y sistémica del terrorismo, narcotráfico, tráfico ilegal “ transfronterizo” millones de migrantes, inseguridad ciudadana, contaminación ambiental urbana etc.


DE LA CRISIS GLOBAL A LA TURBULENCIA MUNDIAL.

Cuando el Gobierno americano supervisó esta semana su sistema financiero, no sólo vio que se había producido el colapso de un banco de inversión y de una firma de seguros. También observó en profundidad que el sistema circulatorio de toda su economía y fundamentalmente su mercado crediticio se estaba tambaleando, no sólo porque explotó la burbuja hipotecaria, sino que paralelamente acabó con la banca de inversión y se desinfló la relación precio-ganancia.

El Plan de Rescate – salvataje – financiero no aprobado en primera votación por la Cámara de Representantes de Estados Unidos, significa en la práctica concreta que la “novela publicitaria” yanqui está tocando su fin, ya que desde el mes de agosto del año pasado hemos visto las nefastas consecuencias del derrumbe – crisis económico-financiera de la primera economía del mundo -; sin embargo, en las dos últimas semanas se ha agravado aún más el descalabro. La gente, el “ciudadano común y corriente” retira sus ahorros, disminuye significativamente el consumo, ordena mejor sus gastos en educación y salud, posterga indefinidamente viajes externos y decide guardar sus pocos dólares “bajo el colchón” - donde se comenta, hay más seguridad que las instituciones financieras que definitivamente perdieron la poca credibilidad y confianza que aún les quedaba – igualmente el “casino global” – las bolsas – se desarman como castillos de naipes.

Los economistas opinan que Estados Unidos acaba de caer en la clásica “trampa de liquidez” keynesiana, razón por la cual no habrá política monetaria que funcione y será necesario atacar la crisis por el lado fiscal. El nerviosismo parece general, a tal grado que el Arzobispo de Canterbury recomienda volver a leer DAS KAPITAL ( de preferencia la parte referente al “capital ficticio” del tercer tomo ). Pero aún mucho más importante representa que por ahora los templos – hasta ayer no visitados – de las inmediaciones de Wall-Street, antes frecuentados sólo por turistas, se repleten de elegantes agentes financieros. Desafortunadamente – para estos nuevos visitantes – la Divinidad se negó a intervenir, porque el lunes 29 las Bolsas de todo el mundo volvieron a caer estrepitosamente – aunque el día martes 30 hubo una “ligera” mejoría – incluso antes que la Cámara de Representantes votara el Plan del Presidente Bush..

Día histórico en Wall Street. el lunes 15 de septiembre, igual, con mayor fuerza y destrucción el lunes 29 de septiembre, cuando se desplomaron financieramente todas las Bolsas del mundo- la tempestad y huracán económico-político de los “primeros tiempos” e inicio de la explosión de la burbuja hipotecaria – burbuja subprime, burbuja basura – hoy se transformó en turbulencia global - pánico colectivo, desesperación sin confianza en el sistema ( fenómeno especulativo, muy complejo no visto en situaciones coyunturales aparentemente mucho más graves como el terrorismo y destrucción de las Torres Gemelas del 11 de septiembre del 2001 ) que pasará a los anales de la historia de la mayor bolsa del mundo, que hoy desaparecen dos de sus entidades más históricas, Merrill Lynch y Lehman Brothers.

La primera ha sido adquirida por Bank of America por 50.000 millones de dólares, lo que ha evitado el colapso del mayor broker del mundo. Lehman, el cuarto mayor banco de inversión del mundo no ha tenido tanta suerte, con una deuda hipotecaria de más de 60 mil millones de dólares – cartera irrecuperable – y más de 30 mil empleados – despedidos - ingresó definitivamente en bancarrota total. Días después el Estado tuvo que afrontar y evitar la catástrofe planetaria con la quiebra de la aseguradora A.I.G. con una deuda superior a los 80 mil millones de dólares – irrecuperables -para ello desembolsaron miles de millones de dólares. Sin embargo, el lunes 29 de septiembre como expresamos, con votos – de republicanos y demócratas – hubo RECHAZO al salvataje, al rescate financiero, propuesto por el Gobierno. 700 mil millones de dólares para “salvar todo el sistema financiero”, su no aprobación fue cuestionada por ser una propuesta para salvar íntegramente a los banqueros, a los ricos y poderosos, con el dinero de los contribuyentes americanos. El 1 de octubre, en parte superado el pánico global, la Unión Europea anuncia la misma metodología de rescate o salvataje a partir de inyectar miles de millones de euros en el banco más grande de Europa en Bundes-bank, el banco central de Alemania. Son embargo el rechazo político origino una turbulencia económico, financiera, especulativa y se desplomó “todo el Casino Global”. Igualmente el 1 de octubre el Senado Norteamericano, echó un salvavidas político al Plan del Presidente Busch, aprobando en primera instancia el salvataje de los 700 mil millones de dólares y salvar la catástrofe mundial del sistema financiero. Al final también la Cámara de Representantes el día viernes 3 de octubre Aprobó el Plan de Rescate Financiero. ¿ Será realmente la "salvación" del sistema capitalista global, en especial de los banqueros, empresarios, inversionistas y la clase dominante global ?.

Atención y pánico mundial, lunes 15 y lunes 29 de septiembre, otros Días Negros y muy negros para el imperio norteamericano y los poderosos del mundo. Su influencia repercutirá muy fuerte, demolerá la débil estructura económico financiera, especialmente de los países en Desarrollo del Tercer Mundo. Igualmente, como sea el pánico vívido y el rechazo del lunes 29, deben servir para introducir cambios en el status político-financiero mundial. Es acaso muy pronto para vaticinar que los Estados Unidos perdería su condición de superpotencia financiera, pero lo cierto es que el “libérrimo” modelo neoliberal que enarboló Wal-Street ha quebrado y deberá pasar obligadamente por cambios radicales muy importantes sobre todo en primera instancia para recuperar la credibilidad y confianza de los ciudadanos y segundo, para acentuar políticas financieras claras y transparentes que posicionen la confianza, credibilidad frente a los Gobiernos del mundo, que por largos años “confiaron”, su modelo, impositivo, asimétrico, vertical y anti-democrático.

Ahora que estamos ante la peor crisis financiera desde 1929 – la gran crisis del 30’ – es crucial e importante tener claro un conjunto de problemas sobre cuestiones centrales, en torno al sector financiero y como ha conseguido hegemonía sobre el sector industrial, cuyos principales indicadores de rentabilidad no han recuperado los niveles de los años 70’. Con la finalidad de solucionar el problema se optó por “barrer bajo la alfombra”. El fed – la Gran Reserva Federal – desde el 2001 bajó las tasas de interés a cero en términos reales, tal como nos lo explica un reconocido economista, creando “burbujas” especulativas que permitieron mejorar las hojas de balance del sector productivo, pero sin solucionar el problema central. Greenspan tomó el mando absoluto y montó el fraude más grande de la historia: sin regulación alguna “creó” toda clase de nuevos “vehículos financieros” ( hipotecas subprime sin soporte alguno ) y permitieron apalancamientos de 30 a 1 y ganancias extraordinarias, pero ficticias y sobre todo dolosas y criminales.

Si bien es necesario volver a una regulación nacional asumiendo políticas de Estado, ( ello definitivamente con una mayor intervención del Estado ) y global ( no se ha querido avanzar en una nueva arquitectura financiera internacional y seguimos con un Fondo Monetario Internacional F.M.I. pintado en la pared ), la dimensión de esta crisis y sus nefastos y destructivos efectos globales, supera los mecanismos institucionales por más sofisticados que estos sean. Por eso el problema no puede ser analizado simplemente con el enfoque de ciclos de corto plazo como los que elabora el llamado Buró Nacional de Investigación Económica, en inglés N.B.E.R.

Quienes creemos que es necesario acceder a una sociedad más justa, participativa contamos con un flanco débil en relación con quienes construyen y disfrutan la inequidad. Estos últimos no necesitan esforzarse para ser coherentes. Les basta poner en un altar al "dios dinero", al “dios mercado”, acentuar la publicidad en la “moda” mundial – el nuevo opio de los pueblos – comenzando con los jóvenes y considerar como fin supremo la búsqueda del lucro, reclamando que nadie se interponga, tampoco el Estado. En cambio, nosotros tendemos a redefinir el camino a partir de cada crisis, asignando a los problemas, causas distintas, desde el campo de la Sociología de las Ausencias, el contexto global – coyuntural - está dialéctica permanente, donde la situación es sumamente compleja y complica nuestra visualización política y responsabilidad institucional, escenario que muestra en la realidad, que aún no tenemos claras las razones fundamentales en torno a los grandes problemas del siglo XXI. LA GLOBALIZACION NEOLIBERAL:

CONCENTRACION ECONOMICA Y CENTRALIZACION POLITICA TRANSNACIONAL.

La evolución natural del capitalismo tiene incorporada ciclos y crisis, que confirman y consolidan hasta el hartazgo una característica que afecta nuestras vidas: la concentración de poder económico y la centralización del poder político constituyen hechos inexorables. En ese panorama, el actual vendaval financiero mundial nos da una nueva oportunidad para reflexionar y entender varios efectos igualmente graves que se derivan de esa concentración y centralización:

1*- Genera una desigualdad distributiva y de oportunidades, donde los perdedores no solo tienen menos. Sino, generalmente no tienen nada y están fuera.

2*- Concentra excedentes en pocas manos, que en lugar de aplicarse a la producción se derivan a casinos financieros más y más sofisticados.

3*- Políticamente, la democracia como sistema político, simplemente es útil y “eficaz” a los “sagrados” intereses de clase de los poderosos, millonarios, banqueros, que representan parte del conjunto de la “Nueva Burguesía Transnacional” . N.B.Tn.

4*- El propio sistema político vigente esta en permanente evaluación desde la sociedad civil por la ciudadanía, conciente y responsable, y que los “grandes” beneficios – vistos en sus pluralidad - de la Democracia, sólo sirven para fortalecer el Poder, el Gobierno de una “nueva” oligarquía comercial, financiera empresarial dependiente del Poder de las corporaciones transnacionales.

5*- En este contexto la propia Gobernabilidad Democrática, como conjunto de herramientas políticas, mecanismos democráticos, disponibles del Gobierno de turno, en coyunturas muy tensas y turbulentas, e intenta dar salida oportuna y viable a los reclamos, reivindicaciones y derechos de los trabajadores, ciudadanos y los pueblos, ha sido secuestrada por el poder de las corporaciones transnacionales.


LAS POLÍTICAS DE ESTADO FRENTE A LA TURBULENCIA MUNDIAL.


Me parece importante entender que todas las crisis financieras globales – repercusión e incidencia política - tienen el mismo origen:

*- La disponibilidad de enormes masas de dinero que se tratan como mercancía, en lugar de ser un simple medio de pago.

*- Esas masas voladoras especulan contra la paridad cambiaria en el mundo desarrollado (la libra esterlina lo sufrió varias veces); con préstamos fáciles y caros a la periferia (México, Argentina, Indonesia y tantos otros países);

*- con el petróleo, los metales y ahora los granos;
*- con las fusiones y cierres de corporaciones del Norte,
*- con las hipotecas inmobiliarias. La lógica es siempre la misma: armar el casino y ser banca, mientras se pueda, para después pedir ayuda a los Estados del mundo central.

No debemos engañarnos: las crisis siempre vienen del mundo central, del mundo desarrollado, del mundo democrático, donde la hegemonía del capital financiero ha aumentado sin pausa, imponiéndose a los propios gobiernos nacionales. Allí no se discute el riesgo moral del salvataje de los especuladores con el uso de fondos públicos, se practica el rescate de banqueros irresponsables y “ladrones”. El gobierno de Estados Unidos privatizó su seguridad nacional después del atentado del 11 de septiembre a las Torres Gemelas; facilitó enormes negocios a un puñado de corporaciones para la "reconstrucción" de Irak, entre ellas las ligadas a los intereses de políticos y asesores de “Halcones de la Guerra”, y busca ahora hacerse cargo del gigantesco muerto de las hipotecas impagables.

Todos los contribuyentes norteamericanos financian el “casino global”, hoy transformada en “jungla global” donde son pocos los que pueden jugar y siempre los más poderosos. La situación, como en una cascada, se arrastra al resto del mundo, sea por contagio financiero, especulación sobre la economía real (en los precios del petróleo o de los granos) o fluctuación en la demanda de esos bienes.

Es una pésima noticia que los gobiernos de los países más fuertes no controlen la especulación, son pues los hacedores de la “Desregulación de los mercados” mundiales, sistematizado definitivamente en la doctrina del “Consenso de Washington” , los mismos que se sometan a ella o hasta la promuevan. Sin embargo, es un dato a considerar seriamente para diseñar nuestra política nacional, nuestra Agenda Nacional de Desarrollo, ahora más que nunca debemos aprender, a aprender la lección y es sumamente imperativo tomar distancia de ese escenario y de ese conjunto de políticas globales que solamente favorecen y benefician los intereses de las Corporaciones Transnacionales.

Para minimizar los vínculos con el casino global y sus efectos, se requieren dos grandes ejes de acción:

a) Fortalecer un sistema bancario nacional y otro regional, de fomento de la producción y el consumo.

b) Reducir la brecha entre las pocas empresas productoras de bienes y servicios y muchos consumidores (todos los habitantes). Aumentar mucho la fracción de la población que interviene directamente en la producción tiene efectos claros, ya que aumenta la posibilidad que los ahorros se dirijan a la economía real y no a la especulación.

Varios proyectos posibles –algunos en marcha – ayudarían a consolidar nuestra independencia de la locura del capitalismo salvaje, del capital monopólico imperialista en su fase transnacional y que políticamente se enmarca en el contexto mundial de la crisis “final” de la Modernidad. Entre las principales alternativas tenemos las siguientes:

*- La Integración democrática regional de las Naciones de Sur. La democracia en esta coyuntura demanda con urgencia el fortalecimiento local-institucional y la “unidad de las naciones del sur” UNASUR – Unión de Naciones del Sur -. Respuesta política oportuna y democrática ante el surgimiento de un conjunto “nuevos” de Regionalismos, unos separatistas con “derechas” políticas en todas sus formas, no tienen discurso convincente para tiempos de crisis y cuando realmente son minoría absoluta, frente a las nuevas mayorías socio-políticas emergentes, intentan "patear el tablero" con posiciones políticas divisionistas, separatistas, violentistas y de corte fascista.

En cambio, las posiciones nacionalistas, articuladas en lo político, pueden en el transcurso del proceso ir llenando o completando con argumentos atractivos la consolidación territorial y el propio fortalecimiento de la democracia. UNASUR, se posiciona en el escenario continental SUR, cuya finalidad debe resistir no solamente la crisis y sus consecuencias sino también administrar eficientemente los beneficios que pudieran presentarse en contextos especiales.

*- El Banco del Sur, surge dentro del proceso de Integración “autónoma”, democrática, Regional del Sur y como importante banco nacional de promoción productiva, como se intenta que sea el BICE (Banco de Inversión y Comercio Exterior). Para explicar las razones de la necesidad de ese banco, en la coyuntura con la suba de precios de las materias primas, los países del sur han incorporado enormes reservas a sus bancos centrales. Hasta entonces, los gobiernos usaban esas reservas para comprar títulos de deuda del gobierno de los Estados Unidos. De esa manera los países pobres financian el desarrollo de Estados Unidos cobrando intereses de apenas el 3 por ciento. ( Al mismo tiempo, los países del sur solicitan préstamos al norte, pagando tasas de interés del 6, 7, 12 y hasta el 40 por ciento como el caso de Argentina durante la crisis de 2001 ).

*- La aplicación de impuestos importantes a las transacciones financieras. Tomando El “Modelo” Tobin o el del ATTAC. Modelo propuesta por los Movimientos Sociales Anti-Globalización, el propio Foro Social Mundial de Porto Alegre, que en primer lugar ayuda a detectar cuanto de los 3 billones de dólares diarios que circulan las 24 horas en las Bolsas del mundo ( Casino Global y/o Jungla Global ) son evasores, informales, economía “criminal” – narcotráfico, terrorismo, prostitución, migración ilegal, paraísos fiscales, etc – y en segundo lugar, por cada movimiento financiero que realicen en las bolsas del mundo deben pagar un impuesto TASA TOBIN ( insignificante en realidad ) pero por el monto global que se moviliza, cada año las Organizaciones Mundiales de Trabajo Comunitario y ONGs dispondrían de más de 900 mil millones de dólares, válidos para iniciar el trabajo de lucha contra el hambre, la pobreza, la educación y la salud de millones de niños en el mundo.

*- El bloqueo de la expansión de los fondos de siembra, expresión criolla de la hegemonía del capital financiero, especulativo y de su concentración elitizada que al final favorece solamente intereses transnacionales y en menor medida a la de algunos “usureros” apologistas del neoliberalismo y simples “tragamonedas” mercantilistas internos, presentes como la “nueva oligarquía financiera, comercial, empresarial” en su estructura protegidos y amparados tanto por los Gobiernos de turno como por el “paraguas global” de las corporaciones.

*- Llevar a todo rincón del “ Perú Profundo” la idea del desarrollo local, con visión Territorial,
asociada a la satisfacción de las necesidades sociales y básicas mediante la articulación entre la promoción tecnológica y la política municipal. Intensificar el carácter nacional de las políticas públicas sobre la Descentralización y la Integración Regional, como acciones fundamentales del proceso central del fortalecimiento del Estado Nacional.

*- Es necesario y fundamental asumir como política de Estado en la coyuntura actual de crisis global y sus dramáticas consecuencias que ya asoman su “rostro” inhumano, trabajar, primero en relación a fortalecer la dinámica, participación comunitaria y Compromiso ciudadano y segundo consolidar la alternativa nacional del Mercado Interno, el ahorro y su movilización como capital social y capital territorial endógeno, propio, responsabilidad Social y Ética que deben asumir los trabajadores, ciudadanos y los pueblos – comunidades campesinas y comunidades nativas de América Latina y el Perú en el nuevo milenio.

*- La industrialización a ultranza de la producción primaria,
sea agropecuaria, pesquera, minera, turística, maderera, en el marco de un plan definido y conducido desde el Estado.

*- La ejecución sobre planes de colaboración plurinacionales para el desarrollo productivo de las regiones más postergadas de Sudamérica, forjando desde lo local el proceso de Integración Continental.

Debemos fortalecer un capitalismo de Estado, - desde el Desarrollo LOCAL- Territorial, del MERCADO INTERNO como alternativa al "Estado de los capitalistas, monopólicos transnacionales". El escenario actual no lleva, ni mucho menos conduce a la socialización del capitalismo, como cuasi jocosamente se ha comentado luego de las iniciativas del Presidente de Estados Unidos. Solo a la socialización de las pérdidas, que es lo que han hecho toda la vida los banqueros y millonarios.

Consecuencia principal de este sombrío proceso “atípico” global y generalizado de “estatización” de la banca, las aseguradoras, que “morían” violentamente producto de un agotamiento político del sistema, aceleramiento de la gangrena y cáncer de la corrupción institucionalizada y “delincuencia” disfrazada de empresarios, banqueros e inversionistas. El capitalismo monopólico transnacional – la globalización neoliberal – se encuentra en su etapa de crisis más profunda, destructiva y sistémica.

Finalmente, expresamos con claridad meridiana y fortaleza profesional: nuestra pertenencia como Ciudadanos a una comunidad política Socialista Democrática, Mariateguista por más cuatro décadas, nuestra OPINION CENTRAL, que el Estado que regresa como solución al cadáver global de la crisis hipotecaria del capitalismo monopólico transnacional, es el mismo Estado que ha sido moral, ética e institucionalmente destruido por el neoliberalismo, que ha hecho de todo para que su profecía se cumpliese: transformar el Estado en un antro de corrupción y descomposición política, esto significa que si el Estado no es REFORMADO y DEMOCRATIZADO en breve será, ahora sí, un problema sin solución.

Las transformaciones que en el contexto global esta generando la globalización neoliberal, definitivamente van a provocar cambios en las estructura global de los Movimientos Sociales, en especial, los movimientos emancipatorios, “libertarios”, étnico-culturales, nativos, comunitarios, anti-globalización, expresan una realidad contradictoria que se reflejará en el Foro Social Mundial y en los propios Movimientos Sociales Anti-Globalización a nivel mundial; la nueva centralidad de las luchas nacionales y regionales, saliendo del ámbito de su Autonomía e independencia en sus relaciones con los Estados y Partidos progresistas en América latina y la gran responsabilidad de las nuevas formas de lucha y las nuevas formas de hacer política en la refundación democrática del Estado, así como el abordar con inteligencia y sabiduría popular las contradicciones de las clases nacionales y transnacionales y generar desde las propias bases locales, políticas de alianzas, recuperar el mundo que nos pertenece, porque ¡¡ OTRO MUNDO SI ES POSIBLE ¡¡, ahora nuestro deber ético y responsabilidad social, nuestro COMPROMISO es trabajar y forjar un PERU NUEVO dentro de un MUNDO NUEVO.

Finalmente.

"Hay que llenar de Pueblo las instituciones de la Nación Peruana en el proceso de su construcción histórica".

*******

viernes, 3 de octubre de 2008

LA CRISIS GLOBAL: IMPARABLE EN ESPAÑA.

España casi duplica la tasa de paro de la UE

Registra el mayor incremento del desempleo al pasar
del 8,3% al 11,3% en los últimos doce meses

Última actualización 02/10/2008. Madridpress.
La tasa de paro en la zona euro se situó en el 7,5% en agosto, una décima por encima del dato de julio y del mismo mes de 2007, mientras que en el conjunto de la Unión Europea el desempleo alcanzó el 6,9%, en línea con el mes de julio y dos décimas menos que en 2007, con España como el miembro con mayor tasa de paro al alcanzar el 11,3%, informó Eurostat.
crisis
De este modo, entre los países miembros de la UE, España registró la mayor tasa de desempleo (11,3%), seguido de Eslovaquia (9,9%), mientras que los menores índices se observaron en Holanda (2,6%) y Dinamarca (2,9%).

Asimismo, España registró el mayor incremento del desempleo al pasar del 8,3% al 11,3% en los últimos doce meses, mientras que Polonia experimentó el mayor descenso al reducir su tasa de paro en 2,5 puntos porcentuales, hasta el 6,7%. En el conjunto de la UE, diecinueve estados registraron descensos en la tasa de paro y ocho la aumentaron. Por otro lado, el desempleo masculino en la zona euro aumentó hasta el 6,8% en agosto, dos décimas por encima del dato del año anterior, y en el 6,5% en la UE, en línea con 2007, mientras que la tasa de paro femenino bajó una décima en la eurozona, hasta el 8,3%. En la UE disminuyó tres décimas, hasta el 7,4%.

En el caso de España, la tasa de paro masculina alcanzó en agosto el 10,1%, frente al 9,7% de julio, mientras que la tasa de desempleo femenino se situó en el 12,9%, dos décimas más que en julio. En ambos casos las más altas de la UE.
Además, la tasa de desempleo entre los jóvenes (menores de 25 años) se situó en el 14,9% en la zona euro y en el conjunto de la UE, frente al 14,6% y 15,2% de agosto de 2007, respectivamente. En este aspecto, España vuelve a aparecer como el país como mayor tasa de desempleo (24,6%) de la UE.


ESPAÑA. El Inem registra 2.625.368 parados.

El paro sube en septiembre en 95.367 personas,
el nivel más alto en 11 años

El número de parados registrados en las oficinas del Instituto Nacional de Empleo (Inem) subió en 95.367 personas en septiembre, el 3,7% respecto a agosto, con lo que la cifra total de desempleados se situó en 2.625.368 personas, dato que no se alcanzaba desde mayo de 1997, cuando el total de parados superó los 2,63 millones, informó el Ministerio de Trabajo e Inmigración.
España casi duplica la tasa de paro de la UE

Por primera vez desde noviembre de 1997, el pasado mes de septiembre se sobrepasó la barrera de los 2,6 millones de parados. Esta subida es la sexta consecutiva y contrasta con el descenso en casi 11.000 desempleados experimentado en septiembre del año pasado. En toda la serie histórica comparable, que comienza en 1996, el paro ha subido en septiembre en nueve ocasiones, aunque nunca tanto como este año.

En términos interanuales, el paro siguió ascendiendo en septiembre. Así, en el último año, el paro acumula un repunte de 608.005 personas (+30,1%), de los que 431.381 son varones, con un incremento interanual del 54,7%, y 176.624 mujeres, con una subida respecto a septiembre del año pasado del 14,3%.

SUBE EN TODOS LOS SECTORES
El desempleo subió en septiembre en todos los sectores económicos. La finalización de la temporada estival llevó al sector servicios a experimentar el mayor aumento del desempleo en términos absolutos, con 56.897 parados más (+3,8%), aunque el repunte más elevado en valores relativos correspondió al colectivo sin empleo anterior, con 15.160 desempleados más (+6,4%). Muchos de estos parados son jóvenes que han terminado sus estudios y no encuentran empleo. La construcción, por su parte, ganó 14.241 desempleados en septiembre (+3,3%), mientras que la industria se anotó un aumento de 7.002 parados (+2,1%) y la agricultura sumó 2.067 desempleados más. En términos interanuales, la construcción es el sector donde más ha subido el paro en términos relativos, con un aumento en su número de parados del 85,6%, equivalente a 204.409 desempleados más. Por su parte, en los servicios hay 296.702 parados más que hace un año (+24,3%), en la industria se ha incrementado la cifra de desempleados en 59.369 personas (+22%), la agricultura cuenta con 20.433 parados más (+31,3%) y en el colectivo sin empleo anterior se registran 27.092 parados más (+12,2%) desde septiembre de 2007. La desaceleración de la construcción y la subida del paro en los servicios se está notando también entre la población extranjera, que en septiembre experimentó un incremento del 6,6% en su cifra de parados, con 18.572 desempleados más. En total, los inmigrantes en paro sumaban en septiembre 298.870 desempleados, con un repunte de 128.289 parados (+75,2%) en el último año, de los que 48.243 proceden de la construcción y casi la misma cantidad (49.373) trabajaban en los servicios.

LOS HOMBRES CONCENTRAN BUENA PARTE DEL REPUNTE DEL PARO.
Por sexos, la subida del desempleo afectó de nuevo más a los hombres que a las mujeres. En concreto, el paro masculino se incrementó en 56.541 desempleados (+4,8%) respecto a agosto, en tanto que el femenino registró un ascenso de 38.826 mujeres (+2,8%). De esta forma, el número de parados varones se situó al finalizar septiembre en 1.218.732 personas y el de mujeres alcanzó la cifra de 1.406.636. Por edades, el desempleo entre los menores de 25 años subió en 30.111 personas (+10,4%) respecto al mes de agosto, en tanto que entre los de 25 y más años repuntó en 65.256 personas (+2,9%). En septiembre, el paro aumentó en las 17 comunidades autónomas más Melilla y bajó levemente en la ciudad autónoma de Ceuta. Destacaron Andalucía (+27.522 desempleados más) y Cataluña (+12.133 parados más).
Por provincias, el desempleo bajó sólo en Ciudad Real (-1.134 parados) y Ceuta (-918), y subió en las 50 restantes, encabezadas por Madrid, que sumó 9.738 parados más, y Cádiz, con un aumento de 8.017 desempleados.
BAJA LA CONTRATACIÓN
En cuanto a la contratación, en septiembre se registraron en el Inem un total de 1.501.595 contratos, cifra que supone un descenso de 94.326 contratos (-5,9%) respecto a igual mes de 2007. Del total de contratos, el 11,6%, el equivalente a 173.481, eran indefinidos, con una caída del 9,7% respecto a septiembre del año pasado. Aún así, Trabajo destacó que se trata de la tercera mejor cifra de contratos fijos lograda en un mes de septiembre tras las de los dos últimos años, en plena vigencia de la reforma laboral. Del resto de contratos registrados en septiembre, 11.618 fueron de carácter formativo y 1.316.496 otro tipo de contratos temporales. Dentro de este último grupo, los de obra o servicio representaron el 29,8% del total y los eventuales por circunstancias de la producción, el 26,2%.
En términos acumulados, hasta septiembre se han realizado 12.736.235 contratos, un 8% menos que en igual periodo del 2007. De esta cantidad, 1.490.192 son indefinidos, con un descenso del 10,3% sobre enero-septiembre del año pasado.
*******