lunes, 13 de junio de 2016

A CRÍTICA DEL FONDO MONETARIO INTERNACIONAL F.M.I. AL NEOLIBERALISMO LEVANTA POLVAREDA.

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El FMI se une a las críticas al neoliberalismo. ¿Qué demonios está pasando?, afirmó en su cuenta de Twitter Dani Rodrik, profesor de Economía Política Internacional de la Universidad de Harvard y conocido por su posición crítica ante los efectos de la globalización. La activista canadiense Naomi Klein y autora del libro "No Logo", en el que carga contra la cultura del consumo, señaló en la misma red social con ironía que dado que "el FMI admite que el neoliberalismo es un fracaso, ahora todos los multimillonarios que ha ayudado a crear van a devolver su dinero, ¿verdad?". Como era de esperar, uno de los comentarios más contundentes provino del diario Financial Times (propiedad de BlackRock, la mayor gestora de fondos financieros del mundo), que se tomó a pecho el artículo y decidió dedicarle un editorial llamado "Un inapropiado mea culpa del neoliberalismo".


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LA CRÍTICA DEL FONDO MONETARIO INTERNACIONAL F.M.I. 

AL NEOLIBERALISMO LEVANTA POLVAREDA.

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Lunes 6 de junio del 2016. 

El reciente artículo del Fondo Monetario Internacional (ver aquí y aquí) en el que se sostiene una visión crítica de las políticas neoliberales implantadas desde los años 80, especialmente la austeridad fiscal, impulsadas por la propia institución en los últimas dos décadas, ha generado sorpresa e irritación en el ámbito económico. "Neoliberalismo: ¿promocionado en exceso?", es el título del documento divulgado en el número de junio de la revista trimestral de la institución y escrito conjuntamente por Jonathan Ostry, Prakash Loungani y Davide Furceri, economistas del Departamento de Investigación del Fondo, que señalan directamente el desmedido celo por la reducción de los déficit fiscales a toda costa, la desregulación financiera impulsada desde los 80 y la poca atención prestada al acuciante problema de la desigualdad de ingresos su resultado nefasto.

"En concreto en el caso de la consolidación fiscal, los costes a corto plazo de una menor producción y bienestar así como el mayor desempleo han sido minimizados, y la conveniencia de los países con amplio espacio fiscal de simplemente vivir con alta deuda y permitir que los ratios de deuda declinen orgánicamente a través del crecimiento son infravalorados" Los recortes del gasto y el aumento de la recaudación fiscal, políticas popularizadas bajo el término de austeridad, han sido elementos clave defendidos por el Fondo como parte de sus recetas económicas, y han marcado el diseño de los recientes programas de rescate a Portugal o Grecia, así como anteriores en Indonesia o Argentina.

El FMI, institución creada en 1944 y buque insignia de la ortodoxia de la economía de libre mercado, no suele ser muy dado a reconocer errores y entrar en el espinoso ámbito de la autocrítica. "Hay aspectos de la agenda neoliberal que no han ofrecido los resultados esperados", subraya sin embargo en esta ocasión. Ostry y sus colegas sostienen que "los beneficios en términos de mayor crecimiento parecen bastantes difíciles de establecer cuando se mira a un amplio grupo de países" y a la vez los costos "en términos de creciente desigualdad son prominentes". "Un aumento en la desigualdad daña el nivel y la sostenibilidad del crecimiento". Como era de esperar, las reacciones en el ámbito económico no tardaron en aparecer.

"El FMI se une a las críticas al neoliberalismo. ¿Qué demonios está pasando?, afirmó en su cuenta de Twitter Dani Rodrik, profesor de Economía Política Internacional de la Universidad de Harvard y conocido por su posición crítica ante los efectos de la globalización. La activista canadiense Naomi Klein y autora del libro "No Logo", en el que carga contra la cultura del consumo, señaló en la misma red social con ironía que dado que "el FMI admite que el neoliberalismo es un fracaso, ahora todos los multimillonarios que ha ayudado a crear van a devolver su dinero, ¿verdad?". Como era de esperar, uno de los comentarios más contundentes provino del diario Financial Times (propiedad de BlackRock, la mayor gestora de fondos financieros del mundo), que se tomó a pecho el artículo y decidió dedicarle un editorial llamado "Un inapropiado mea culpa del neoliberalismo".

"Tratando de ser moderno, el FMI en su lugar parece fuera de contexto como un hombre de mediana edad llevando un gorra de béisbol del revés"... relata el FT, la "Biblia" de la economía de mercado, sobre el revisionismo del Fondo. Para el diario financiero, además, con estos argumentos la institución dirigida por Christine Lagarde "da auxilio a regímenes opresivos en todo el mundo que se posicionan como cruzados contra el neoliberalismo, subyugando a su población con medidas económicas ineficaces" Inquieto por el revuelo originado por un artículo al que no se le había dado gran difusión, el propio Fondo salió al paso esta semana y trató de rebajar los ánimos.

En una entrevista en la página web de la institución, su economista jefe, Maury Obstfeld, señaló que se había "malinterpretado" el contenido del documento al agregar que se trata más bien de "un proceso de evolución, y no de revolución" sobre los fundamentos económicos. No obstante, Obstfeld, reputado economista de la Universidad de California, en Berkeley, y que se unió al FMI en septiembre pasado en sustitución de Olivier Blanchard, reconoció que "el shock producido por la crisis financiera llevó a un amplio replanteamiento de la política macroeconómica y financiera en la comunidad académica global", algo de lo que la institución "forma parte".


El poder económico-financiero mundial. Tienen dinero en base a las políticas neoliberales de explotación de millones de trabajadores, saqueo de los recursos naturales - los Commodities - aumentaron su capital en base a la innovación tecnológica y hoy siguen siendo parte del 1% de la población mundial, dueño del 65% de la riqueza global. Pero como el FMI. expresa que el neoliberalismo ha fracasado, hoy todos estos millonarios deben devolver el dinero expropiado a los pueblos del mundo.
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DESPUÉS DE ENRIQUECER AL 1% Y EMPOBRECER A MILLONES... EL FMI ADMITE QUE EL NEOLIBERALISMO ES UN FRACASO .

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Benjamin Dangl, CounterPunch.

Lunes 6 de junio del 2016.

La semana pasada un departamento de investigación del Fondo Monetario Internacional (FMI) hizo público un informe en el que admite que el neoliberalismo ha sido un fracaso. El informe, titulado Neoliberalism: Oversold? (¿se han exagerado los meritos del neoliberalismo?), es una esperanzadora señal de la muerte de esa ideología. El FMI está atrasado solo unos 40 años. En relación con el informe, Naomi Klein tuiteó: “Entonces, los multimillonarios creados [por la ideología] devolverán el dinero, ¿no es así?”. Muchos de los hallazgos del informe que sacude el centro mismo de la ideología neoliberal se hacen eco en lo que sus críticos y víctimas vienen diciendo desde hace varias décadas.

“En lugar de promover el crecimiento”, dice el informe, las políticas de austeridad propiciadas por el neoliberalismo han hecho que se reduzcan las regulaciones para limitar el movimiento de capitales y que, de hecho, “aumente la desigualdad”. Esta desigualdad “podría por sí misma debilitar el crecimiento...”. Por lo tanto, dice el informe “los responsables políticos deberían estar mucho más abiertos a la redistribución [de la riqueza] de lo que lo están”. Sin embargo, el informe omite mencionar algunos aspectos notables de la historia y el impacto del neoliberalismo.

El FMI sugiere que el neoliberalismo ha sido un fracaso, pero ha funcionado muy bien para el 1 por ciento de la población mundial, algo que ha sido siempre el propósito del FMI y el Banco Mundial. Tal como informó Oxfam a principios de este año, el 1 por ciento más rico del mundo posee tanta riqueza como el resto de la población del planeta (del mismo modo, la periodista de investigación Dawn Paley ha comprobado en su libro Drug War Capitalism (la guerra capitalista contra la droga) que la guerra contra la droga, lejos de ser un fracaso, ha sido un éxito enorme para Washington y las corporaciones multinacionales).

El informe del FMI ha elegido a Chile como caso de estudio del neoliberalismo, pero no menciona ni una sola vez que allí se aplicaron sus puntos de vista económicos durante la dictadura de Pinochet –respaldada por Estados Unidos–, una omisión muy importante de los investigadores, que no ha sido casual. Es un conocido tópico que en toda América latina, el neoliberalismo y el terrorismo de Estado han ido siempre de la mano.

En 1977, en su Carta abierta a la Junta Militar Argentina, el valiente periodista argentino Rodolfo Walsh denunció la represión de ese régimen, una dictadura que organizó el asesinato y la desaparición de más de 30.000 personas.

“No obstante, estos acontecimientos, que conmueven la conciencia del mundo civilizado, no constituyen el mayor sufrimiento infligido al pueblo argentino, tampoco la peor violación de los derechos humanos que ustedes han cometido”, escribió Walsh respecto de la tortura y los asesinatos. “Es en la política económica de este gobierno donde uno advierte no solo la explicación de los crímenes, sino una gigantesca atrocidad que castiga a millones de seres humanos: la miseria planificada... No tienen más que darse una vuelta de unas horas por el Gran Buenos Aires para comprobar la rapidez con que esa política ha convertido la ciudad en una ‘Villa Miseria’ de 10 millones de personas.”

Tal como lo demuestra vividamente Noami Klein en su Shock Doctrine, esta “miseria planificada”, formaba parte de la agenda que el Fondo Monetario Internacional ha impulsado durante décadas.

Un día después de que Walsh enviara por correo la carta a la Junta, fue capturado por el régimen, asesinado, quemado y su cadáver arrojado a un río, es decir, una víctima más de los millones de ellas que el neoliberalismo se llevó por delante.
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