lunes, 5 de diciembre de 2016

ITALIA: SE ABRE UNA NUEVA CRISIS EN LA UNIÓN EUROPEA. RENZI PERDIO EL REFERÉNDUM Y EL GOBIERNO.

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OFICIALMENTE RENUNCIÓ PRIMER MINISTRO MATTEO RENZI. Nueva Crisis Política en la Unión Europea. Se va un defensor de la Unión y contrario al Brexit de Inglaterra.-  La “revolución” que el primer ministro Matteo Renzi quiso impulsar con el referendo realizado ayer en Italia, terminó con su propia vida política. La reforma, que pretendía eliminar el bicameralismo paritario y reducir los integrantes del Senado entre otras cosas, no consiguió la mayoría de los votos y por eso Renzi, a media noche de Italia, anunció en televisión que hoy presentará oficialmente su renuncia al presidente de la República. “El pueblo italiano ha hablado de modo inequívoco (...) Perdí y soy yo el que dejo libre mi lugar. Mi experiencia en el gobierno ha terminado”, dijo el primer ministro ante una sala llena de periodistas. Un poco emocionado pero siempre sonriente, Renzi agradeció con énfasis a todos los que creían en el SI, es decir en la necesidad de hacer las reformas en Italia, y los alentó a seguir luchando. Su esposa Agnese lo esperaba a un lado de la sala. 


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Matteo Renzi, Primer Ministro de Italia, convocó a Referéndum Nacional para modificar la Constitucion. Perdió y hoy anuncia su Dimisión.





ITALIA: SE ABRE UNA NUEVA CRISIS EN LA UNIÓN EUROPEA.
Renzi reconoce la derrota en el referéndum y anuncia su dimisión.

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Público.es

Lunes 5 de diciembre del 2016.

El 'no' se impone con 20 puntos de ventaja. "Quería recortar escaños pero no lo he logrado. La silla que cae es la mía", señala el primer ministro italiano, que había condicionado su continuidad al resultado de una consulta que abre una nueva crisis en la UE.


Matteo Renzi ha dimitido tras perder de forma rotunda el referéndum en Italia. El 'No' ha ganado con casi 20 puntos de ventaja sobre el 'sí' ─59,7% frente a 40,3%─. El resultado lleva a la inestabilidad institucional a uno de los países fundadores de la Unión Europea (UE) en un momento en el que el proyecto europeo aún se tambalea por el Brexit y tiembla ante el empuje de formaciones de extrema derecha, declaradas antieuropeas, en diversos países.

Pasadas las 00.15 horas de la noche, cuando todavía no se conocían los resultados definitivos, el jefe del Ejecutivo comparecía ante los medios de comunicación para reconocer su derrota y confirmar que este lunes presentará su dimisión al presidente de la República, Sergio Mattarella. Renzi había vinculado su continuidad al resultado de la consulta. "La experiencia de mi Gobierno termina aquí", declaró de forma rotunda. "Asumo la responsabilidad de la derrota. Italia ha elegido. Ahora le toca a los que han ganado presentar propuestas", agregó durante su comparecencia de prensa en el Palazzo Chigi. 

Renzi convocó el referéndum para poder sacar adelante una reforma constitucional con la que pretendía eliminar la función legislativa del Senado y conseguir así más poder para su Gobierno y agilizar la aprobación de leyes. Renzi podría seguir en el poder hasta la celebración de nuevas elecciones parlamentarias o dejar paso a un nuevo jefe de Gobierno, bien a un miembro del Partido Democrático o a un tecnócrata nombrado por Mattarella.

"Esta reforma es la que hemos sometido al voto, no hemos resultado convincentes, lo siento, pero nos vamos", dijo "con un nudo en la garganta" el todavía primer ministro, que acababa de cumplir mil días al frente del Ejecutivo. "Quería recortar escaños pero no lo he logrado. La silla que cae es la mía", señaló. "He perdido. Pero en la política italiana no pierde nunca nadie. No ganan, pero ninguno pierde. Yo he perdido y lo digo en voz alta", declaró en otra parte de su alocución.

En un sentido discurso, Renzi ─que estaba acompañado por su mujer Agnese─ dio las gracias a los que han trabajado por el 'Sí' al tiempo que felicitó a los ganadores del bloque por el 'No'. "Un abrazo afectuoso a los que me apoyaron. Lo hemos intentado, era una oportunidad clara pero no lo hemos conseguido. Hemos conseguido millones de votos que es algo increíble, pero no ha sido suficiente porque no estábamos aquí para participar sino para ganar. Sin embargo, asumo toda la responsabilidad. He perdido yo, no vosotros", expresó, antes de añadir: "No he sido capaz de llevaros a la victoria, creedme que he hecho todo lo creía que podía hacer".

Por otro lado, Renzi reconoció que la campaña previa al voto fue una "fiesta llena de polémicas", pero señaló como algo positivo que "muchos ciudadanos se hayan acercado a la Carta Manga, a las reglas del juego". Renzi admitió que sentía "rabia, desilusión, tristeza y amargura" pero señaló que estaba "orgulloso" de haber planteado el referéndum. "Viva la Italia que participa, que decide, que cree en la política", concluyó.

La renuncia de Renzi abre una nueva crisis en la Unión Europea. Bruselas, tras la victoria del Brexit en el referéndum del pasado mes de junio en Reino Unido, veía con especial preocupación la celebración de la consulta italiana. El fin del Gobierno de Renzi amenaza con crear un vacío de poder en el país y crear un foco de inestabilidad para el bloque comunitario en la que es la tercera economía de la zona euro.

Poco tiempo después del anuncio del primer ministro italiano, el líder del Movimiento Cinco Estrellas (M5S), Beppe Grillo, no tardó en reclamar elecciones anticipadas. Su formación, contraria a la reforma de Renzi, cuenta, según los estudios de intención de voto, con muchas papeletas para quedar en primera posición en las generales. "Se debe votar lo antes posible. Los partidos harán de todo para alargar y llegar a septiembre de 2017 para recibir 'la pensión de oro' (parlamentaria). No se lo permitiremos", dijo Grillo en su blog, en un artículo titulado "¡Viva!".

El líder de la xenófoba y ultraderechista Liga Norte, Matteo Salvini, también se unió a la petición de Grillo. "Esperamos respetuosamente la sentencia del Supremo, que esperamos que llegue pronto", declaró Salvani en referencia a la situación en la que se encuentra el país en materia de ley electoral aplicable. La actual fue aprobada por Renzi pero sólo concierne a la Cámara de los Diputados, ya que el Senado debía modificarse con la reforma sometida este domingo a referéndum.

Anteriormente, el resto de la oposición, abanderados del 'no', habían pedido en bloque la dimisión de Renzi nada más publicarse los sondeos a pie de urna, que vaticinaban el rechazo rotundo a la reforma constitucional. "Renzi debe dimitir. Su derrota es la derrota de los poderes fuertes, de los poderes especulativos, de los que han jugado sobre la piel de nuestro país", sentenció por su parte Renato Brunetta, diputado de Forza Italia y primer representante del partido del ex primer ministro Silvio Berlusconi.

También la líder del partido Fratelli d'Italia, Giorgia Meloni, reclamó la renuncia de Renzi. "El de Renzi es un gobierno que no ha elegido nadie y tiene que dimitir. Este ha sido un mensaje clarísimo de los italianos que tienen el derecho de elegir su propio Gobierno", dijo. Mientras, el vicesecretario del Partido Democrático, Lorenzo Guerini, anunció que probablemente este martes se convocará a la dirección del partido para valorar el éxito de la votación y analizar las iniciativas políticas que deberían asumirse.

La participación en el referéndum ha superado el 68% de afluencia según datos del Ministerio del Interior basados en el recuento en unos 800 municipios de un total de 7.998. Por otro lado, de los 4.052.341 millones de italianos que residen en el extranjero y tienen derecho a voto, han participado en la consulta del referéndum 1.251.728 de electores. Esto supone una participación del 30,89% del total.

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 Matteo Renzi, hace unas horas anunció su renuncia al cargo de Primer Ministro al perder el Referéndum Nacional.
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RENZI PERDIO EL REFERÉNDUM Y EL GOBIERNO.
Premier Italiano impulsó la consulta que fracasó ayer sobre una Reforma Constitucional.
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La Reforma que pretendía eliminar el Bicameralismo paritario y reducir los miembros del Senado, entre otras cosas no consiguió la mayoría de los votos. La rechazaron varios Partidos de Derecha, una parte de la Izquierda y el antisistema Movimiento Cinco Estrellas de Grillo.

Elena Llorente.

Página/12. En Italia.

Desde Roma lunes 5 de diciembre del 2016.

La “revolución” que el primer ministro Matteo Renzi quiso impulsar con el referendo realizado ayer en Italia, terminó con su propia vida política. La reforma, que pretendía eliminar el bicameralismo paritario y reducir los integrantes del Senado entre otras cosas, no consiguió la mayoría de los votos y por eso Renzi, a media noche de Italia, anunció en televisión que hoy presentará oficialmente su renuncia al presidente de la República. “El pueblo italiano ha hablado de modo inequívoco (...) Perdí y soy yo el que dejo libre mi lugar. Mi experiencia en el gobierno ha terminado”, dijo el primer ministro ante una sala llena de periodistas. Un poco emocionado pero siempre sonriente, Renzi agradeció con énfasis a todos los que creían en el SI, es decir en la necesidad de hacer las reformas en Italia, y los alentó a seguir luchando. Su esposa Agnese lo esperaba a un lado de la sala. 

Hasta el cierre de esta edición, los votos contabilizados hablaban del 59,7% a favor del NO contra el 40.3 a favor del SI. Fue un resultado en cierta forma esperado dado que a favor del NO se habían declarado varios partidos de derecha y centro derecha como Forza Italia de Silvio Berlusconi, los “insurrectos” del Movimiento Cinco Estrellas de Beppe Grillo y curiosamente, una parte de la izquierda y centro izquierda. Entre éstos últimos los ex primeros ministros Massimo D’Alema y Pier Luigi Bersani, ambos del Partido Democrático (PD) del que forma parte el mismo Renzi, y el economista y diputado Piero Fassina, ex PD y hoy miembro de Nueva Izquierda Italiana.

Los favorables al NO argumentaban que la reforma propuesta por Renzi no superaba el bicameralismo como decía querer hacer sino que podía crear más conflictos entre el estado nacional y las regiones y entre la Cámara de Diputados y el nuevo Senado. Tampoco reducía los costos de la política y era incomprensible en muchos aspectos. Otros la negaban porque quitaba a los ciudadanos el derecho de elegir directamente a los senadores ya que éstos, según la reforma, debían ser alcaldes o consejeros regionales elegidos en las regiones. 

El Si en cambio decía que al reducir de 300 a 100 los integrantes del Senado y cambiar sus funciones, sólo la Cámara de Diputados tendría poder legislativo lo que agilizaría el camino del Estado. Y que el Senado reducido, bajaría a su vez los costos de la política en varios cientos de millones de euros al año porque esos senadores serían elegidos y pagados por las regiones. 

Según la tendencia política, además, se le criticaban a Renzi otras cosas. La izquierda le critica muchas de las medidas económicas que tomó desde que asumió como primer ministro en febrero de 2014 –como la reforma laboral conocida como Jobs Act– pero también por haber hecho del PD –que deriva originariamente del Partido Comunista– una organización que de izquierda tiene poco o nada. Otros –y en esto coinciden tanto la derecha como la izquierda– le critican la arrogancia con la que ha venido gobernando todos estos años y con la que ha llevado adelante la campaña por el SI.

En un principio, reconoció Renzi esta semana en declaraciones a la radio RTL 102,5 de Milán, “todos estaban de acuerdo en que Italia debía entrar en el futuro y en que esta reforma era simple. Luego entró en el debate, en parte por mi culpa, un exceso de polémica (...) Y esto llevó de repente a mucha gente a ponerse del lado del NO”. En efecto, durante la campaña pre referendo realizada por los defensores del NO, muchos ponían a Renzi en el centro de la justificación, casi como dando a entender que lo principal era no darle el gusto al primer ministro, cuando en realidad se trataba de decidir si la reforma era justa o no para Italia. Un ejemplo representativo fueron los afiches con la propaganda del NO que presentó la racista Liga Norte liderada por Matteo Salvini: dentro de la O del NO, tachada con una cruz, aparecía una foto de Renzi con cara de enojado. 

Eran 46,7 millones los italianos que tenían derecho a votar –además de los 4 millones que viven en el exterior y que también tienen derecho si están legalmente registrados– y ante las urnas se presentó ayer el 68,5% de los residentes en Italia, según cifras oficiales del Ministerio del Interior. Estas cifras superaron todas las expectativas porque la participación en el voto se ubicó por encima de todos los referendos realizados desde 1997. 

La batalla por estas reformas había comenzado hace más de dos años y la discusión se había prolongado durante estos dos años en las dos cámaras. El texto definitivo del plebiscito debió pasar por seis aprobaciones parlamentarias.

Hacer cambios en Italia, como quedó demostrado ayer, no es fácil. Hay que pelear contra un cierto conservadurismo que rige en el italiano medio y que le hace temer todo aquello que signifique algún riesgo. Para Renzi y los impulsores del SI, el país necesitaba comenzar a hacer algunas reformas en sus viejas instituciones y si no se decidía a empezar, aunque fuera con una reforma no perfecta como era ésta, nunca cambiaría nada. Por lo visto el dicho “más vale malo conocido que bueno por conocer” sigue siendo una realidad en este país.

A partir de hoy muchas cosas podrían ocurrir. No se trata sólo de cambiar el jefe del gobierno. Según las normas italianas, el primer ministro deberá presentarse ante el presidente de la República, Sergio Mattarella, para presentar su renuncia. El presidente por su lado deberá luego convocar a todos los jefes de partidos para estudiar si puede surgir un nuevo jefe de gobierno que sea aceptado por todos. Generalmente suele ser un candidato del partido político mayoritario en el Parlamento o bien un candidato independiente para hacer un gobierno “técnico”. Si el presidente considera que no se puede llegar a un acuerdo, podría convocar a nuevas elecciones.

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