domingo, 2 de diciembre de 2018

XI JINPING EN LA ARGENTINA. CÓMO ES EL SUEÑO CHINO.

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"CUANTO MÁS SE DESARROLLE CHINA, MEJOR LE IRÁ A LA ARGENTINA".-. Macri y Xi Jinping firmaron acuerdos en Olivos. El llanto de un “Comodín” Político.-  Luego de haber quedado en una posición incómoda tras su bilateral con Trump y el comunicado de la Casa Blanca sobre la "economía depredadora” de China, el presidente argentino recibió en la Quinta de Olivos a XI Jinping. "Hay pocos países en el mundo que pueden comprar tantos de los productos que nosotros somos capaces de hacer", dijo Macri. El presidente Mauricio Macri, agradeció hoy la visita de Estado de su par de China, Xi Jinping, y resaltó que "cuanto más se desarrolle" el gigante asiático, "mejor le va a ir a la Argentina". Macri precisó que se "repasaron todos los proyectos que hay en común" y agradeció "el apoyo que le da el gobierno chino a sus empresas que quieren venir a invertir". "Hay pocos países en el mundo que pueden comprar tantos de los productos que nosotros somos capaces de hacer y que tienen tanta calidad", resaltó Macri durante una conferencia de prensa.

Luego de que le entregaran al presidente chino la Órden del Libertador San Martín y una vez ratificados los acuerdos comerciales y de cooperación por los ministros de ambos países, el presidente Mauricio Macri celebró que Argentina haya sido el primer país latinoamericano visitado por Xi Jinping desde su reelección y destacó que es “una muestra más del nivel de amistad” que se está construyendo entre ambos países. “Estoy convencido de que cuanto mejor le vaya a China, mejor le va a ir a la Argentina, a la región y al mundo”, resaltó el presidente argentino.  Muy lejos de la calificación de “economía depredadora” en la que habían coincidido Donald Trump y Macri en su reciente visita- de acuerdo al documento de la Casa Blanca, que luego el Ejecutivo local desmintió-, Macri se desarmó en loas sobre “el gran motor en el desarrollo de la economía global”, como denominó al gigante asiático. Durante la conferencia, en la que no se permitieron preguntas de la prensa, ambos presidentes anunciaron un Plan de Acción conjunta 2019-2023. En esa línea, el mandatario argentino ponderó que China siga comprando materia prima argentina porque "hay pocos países del mundo que pueden comprar tanto de los productos que somos capaces de hacer”. “Argentina es muy conocida por sus productos agrícolas y ganaderos”, coincidió luego el presiente chino.


Mientras hablaba en términos de cooperación deportiva, Macri destacó que uno de los objetivos de la Argentina es “reinstalar el polo en China”. “Hemos descubierto que en China empezó hace muchos años atrás y los practicaban mujeres, con lo cual era un liderazgo en términos de igualdad de género”, indicó el mandatario argentino en una confusa definición. En ese marco, destacó que le regaló a Xi un caballo de polo para que se lo lleve a su país. Por último, destacó también la participación de China en la Cumbre de Líderes del G-20 que se desarrolló por estos días en Argentina. “Fue fundamental la cooperación de China para que haya sido un éxito y hayamos sacado un documento de consenso que marca una línea de progreso y de acuerdo marcándole un horizonte de desarrollo al mundo entero”, puntualizó.

Por su parte, el mandatario chino también hizo énfasis en “el respeto mutuo” entre ambos países y, como Macri, señaló que su visita “tiene como objetivo promover la amistad”. “Acabamos de sostener una reunión muy productiva durante la cual se intercambió opiniones sobre la agenda bilateral y temas de interés común, llegando a importantes consensos”, contó Xi Jinping.  En el marco de la tregua temporal que se acordó con Estados Unidos para aliviar la “guerra comercial”, Xi Jinping ponderó el avance chino en materia económica de los últimos años y festejó los cuarenta años del lanzamiento del plan de apertura y reforma del gigante asiático. “Existe cada día mayor incertidumbre a nivel internacional, pero nada va a impedir a China superar las dificultades y adversidades para alcanzar las metas del desarrollo”, apuntó Xi Jinping.

El presidente Chino adelantó que trabajará con Argentina y otros países de la región para “construir los lazos chinos-latinoamericanos propios de una nueva era basada en la igualdad, beneficios mutuos, apertura y bienestar para la gente”. Por último, ensayó una referencia a la historia argentina. “Sarmiento dijo que el camino se hace al andar. Yo quiero que caminemos con los pies firmemente puestos en la tierra y a pasos agigantados en la nueva era de expedición de la cooperación amistosa bilateral”, concluyó.

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XI JINPING EN LA ARGENTINA. CÓMO ES EL SUEÑO CHINO.
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Página /12 domingo 2 de diciembre del 2018.

Xi Jinping trajo a Buenos Aires el sueño chino. Mientras que el presidente de Estados Unidos Donald Trump patalea contra todo y todos y amenaza el orden mundial que su propio país creó al final de la Segunda Guerra Mundial, ese sueño chino se va colocando como una opción sobre la cual podría erguirse una nueva estructura de relaciones entre los países del mundo. Si esto sucediese, China estaría haciendo su sueño, realidad.
 
Es que el sueño chino consiste precisamente en eso: recolocar a China como Imperio del centro del mundo, su ‘legítimo lugar’ que ocupó milenariamente hasta que los británicos la doblegaron a partir de la primera guerra del opio (1839-42), iniciando cien años de sojuzgamiento y deshonras, división y ocupación de su territorio entre europeos, Estados Unidos y Japón, y de imposición de tratados comerciales humillantes, que la llevaron a casi desaparecer. China hasta ese momento tenía poco y nulo interés en intercambios –comerciales u otros— con Occidente. Forzada a abandonar su aislamiento, entre 1840 y 1906 firmó bajo coerción unos 700 tratados desiguales mientras era invadida varias veces. Hoy, China toma el inicio de su redención en 1949 con la Revolución Comunista de Mao, y su sueño es completar esta relegitimación en 2049.
 
Mao Zedong, Deng Xiaoping y Xi Jinping son los tres grandes líderes de este sueño chino. Mao es visto como responsable de librar a China de la opresión externa. Esencial, y motivo de gran orgullo para el pueblo chino, fue haber logrado en 1964 desarrollo nuclear propio – luego que Mao expresara “He oído que otros países no reconocerán tu legitimidad si no tienes una bomba atómica”—, seguida por la de hidrógeno en 1967. Así, China volvió a sentir su soberanía segura. Pero el costo económico fue inmenso. La participación del producto chino en el mundo disminuyó a la mitad entre 1955 y 1980, cuando se ubicó en 2,5 por ciento. La expansión económica sería tarea de Deng Xiaoping creando el vigente proyecto de socialismo con características chinas. Aclarando que esto “no significa que abandonemos a Marx, Lenin o Mao Zedong”, Deng combinaría la idiosincrasia china de honrar sus antepasados con el reconocimiento que no había en sus libros respuesta a la pregunta sobre qué curso tomaría China.
 
La estrategia adoptada se inspiraría en un conocido dicho chino: moverse constantemente al sentir el camino sobre las piedras. Hace alusión a que, frente a una situación inédita (cruzar un río desconocido) se debe avanzar lentamente para hacerlo en forma segura. Sin abandonar la herencia cultural china, Deng estimuló que sus compatriotas innoven en desarrollar las fuerzas productivas. El resultado es espectacular: responsable por uno de cada cinco dólares de bienes agrícolas e industriales que se producen, China se transformó en el mayor productor y exportador mundial. Su participación en el comercio mundial creció diez veces y su ingreso per cápita, en paridad poder de compra, pasó de poco más de 700 dólares (1980) a 16 mil dólares (2018). Para James Hsiung la transformación que se registró bajo Xiaoping “puede considerarse la reconstrucción más fundamental de China desde la fundación de la dinastía Han hace más de 2.000 años”.
 
Este milagro de china constituiría la primera mitad de la reforma de China. Xi Jinping, como declaró, la complementaría:

“En cuanto a la segunda mitad, nuestra principal tarea histórica será mejorar y desarrollar el sistema socialista con características chinas y proporcionar un sistema institucional más completo, estable y efectivo”. Elemento esencial de esta parte es combinar el desarrollo de China con relaciones mutuamente beneficiosas con otras naciones. Así, parte del sueño chino hoy es la promesa al mundo de progreso compartido, de respeto al orden internacional y de paz. Xi Jinping anunció al mundo este sueño chino en 2013 declarando que China sería moderadamente próspera para el centenario de fundación del Partido Comunista Chino en 2020 y moderna en el centenario de su llegada al poder en 2049.

Así, China completaría su ciclo de ascensión, dejando atrás el siglo de humillaciones, recuperando el protagonismo en la comunidad global: su liderazgo se manifestaría en todas las áreas de la vida humana, de la economía y negocios a los valores morales, de la ciencia y cultura al poder militar. China pretende cumplir su sueño estableciendo relaciones amigables y pacificas con las naciones del mundo.
 
La sola presencia de Xi Jinping en Buenos Aires, o al lado de Trump o en visita de Estado a la Argentina junto con Mauricio Macri, es una referencia directa al sueño chino. En cuanto a la guerra comercial, seguirá el criterio del Consejo de Estado de China:

“La globalización económica es la tendencia de los tiempos, y la paz y el desarrollo representan la aspiración de todos los pueblos… La cooperación es la única opción correcta para China y los Estados Unidos, y sólo un enfoque en que todos ganen conducirá a un futuro mejor”. Por eso, China puede dialogar, buscar un acuerdo en el futuro y hasta ceder en algún punto, pero no hacer nada que considere que pueda perjudicar el camino de concretar el sueño chino.
 
Es que Xi Jinping, como tercer gran líder de la revitalización, sabe que nunca estuvo tan cerca China de hacer realidad su sueño.
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Andrés Ferrari Haines y André Moreira Cunha son profesores de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul, Brasil.
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