viernes, 31 de julio de 2020

EL CULPABLE QUE DESNUDÓ EL SISTEMA PERUANO. "BIENVENIDOS AL FUTURO. PERÚ UN PAÍS SIN NACIÓN EN 199 AÑOS DE VIDA REPUBLICANA.

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BIENVENIDOS AL FUTURO. PRESIDENTE VIZCARRA LA MÁS GRANDE INVERSIÓN DE LA HISTORIA EN SISTEMA DE SALUD -PERO CUIDADO LA CORRUPCIÓN y la “maldita” TRAMITOLOGÍA.
La BUROCRACIA. UN DISCURSO CON “LLUVIA DE MILLONES EN PROYECTOS, INVERSIONES NACIONALES, REGIONALES. EDUCACIÓN “MUY POCO” Y SE OLVIDO LAS TABLETS PARA LOS NIÑOS. Más lluvia de millones de PUESTOS DE TRABAJO, sin planificación, de acuerdo a las necesidades más apremiantes de los Pueblos. Aprueban un Segundo Bono Familiar Universal. Invita a los “partidos políticos” al “pacto político” o “Pacto Perú” para garantizar una transición ordenada, respetada y democrática en las Elecciones de abril del 2021. Con que Partidos, presidente si NO existen, son “núcleos organizados de corrupción, camarillas de negociantes - salvo unos pocos – el objetivo estratégico Señor es como esta “Camarilla” con la responsabilidad de todos Ustedes, crean, inventan y recrean – los medios y artificios como VOLVER A LA VIEJA NORMALIDAD. Al país antes de marzo del presente año, ese país que hoy se desangra y sacrifica gran parte de su Población. Salvo la Represión, Violencia, Persecuciones y Cárceles podrán detener por un tiempo la HISTORIA por un Nuevo Contrato Social y Político, un ESTADO DE BIENESTAR que garantice EDUCACIÓN, SALUD, JUSTICIA, TRABAJO de calidad y universal. La NUEVA NORMALIDAD.
DISCURSO POR FIESTAS PATRIAS Y ÚLTIMO DEL PRESIDENTE. Un Personalismo sin límites, producto de un “Hombre en Palacio” sin “partido” político”, sin “bancada en el Congreso”, Nos ofreció en su Mensaje por el Día de la Patria, Sin duda alguna, una lluvia de millones en Proyectos e Inversiones Regionales y Nacionales; ofrecimientos, con una “lluvia de millones de Puestos de Trabajo”, más la aprobación de un Segundo BONO Universal Familiar de 760 soles, para más de 8 millones 500 mil de Hogares(Vulnerables, pobres, con hambre y sin trabajo) Este es el país con 199 años de Vida Republicana. Discurso con promesas de ejecución, en  las Regiones y a nivel Nacional, realmente estaríamos pensando, que muy rápidamente salimos de este estancamiento de la más grande, profunda y extensa CRISIS ECONÓMICA solo comparada con la que se presentó, después de la Guerra del Pacífico – es decir, hace más de 150 añosLa GUERRA SOCIAL Y CULTURAL interna – que en realidad es GUERRA POLÍTICA debe ser frontal, definida – en un solo sentido – porque el enemigo interno es poderoso y disfrazado en la CORRUPCIÓN, con el virus envenenado dentro “de la clase política”, y “amigos” empresarios, captura y destrucción masiva de las INSTITUCIONES. Realmente sería hermoso y excelente se cumpla con este “sueño” de la “promesa de la vida peruana”, pero solo una mirada a la Reconstrucción con cambios del Norte. Mediocre – y ahora se pasa – positivo – a Convenios de Gobierno a Gobierno/incluso considerando la Línea 2 y 3 del subte de Lima y Parte de la carretera Central.
NUESTRA TRAGEDIA NACIONAL es que no hemos avanzado, NO hemos construido NACIÓN en 199 AÑOS de Vida Republicana, no hemos sido capaces de cumplir y desarrollar, los grandes “ofrecimientos” que se hizo en el PERÚ, el Día de la Independencia Nacional, 28 de julio de 1821. La “promesa de la Vida Peruana” está en deuda hasta el día de hoy. Derechos Republicanos como EDUCACIÓN, SALUD, JUSTICIA, TRABAJO, más Derechos Cívicos y Republicanos, antes de ser “resueltos” o intentos de solución, han sido destruidos con su mercantilización y privatización. Igualmente, NO hemos sido capaces de resolver brechas “raciales” que nos persiguen toda nuestra historia: genero, etnia, instrucción, lengua, regional, hoy todo lo NO resuelto, muy por el contrario, sigue insurgiendo en el escenario local-regional-nacional, en la coyuntura actual se presentan con toda su violencia, salvajismo e inhumanidad como es la DESIGUALDAD SOCIAL (Múltiple).


DESIGUALDAD SOCIAL, (múltiple) vil, violenta, salvaje, inhumana, alimentada – solo para tomar los últimos 30 años – con la concentración de toda la riqueza en el 1% de la población una NUEVA OLIGARQUIA FINANCIERO COMERCIUAL EXPORTADORA – y su “terrible” democracia de mercado”, y su “Mafia de Políticos”, profundizó la Desigualdad con todos los inmensos beneficios de la “década” – 2004-2014 – década del “gran crecimiento macro económico” de los precios altos de los Commodities en el mercado global (materias primas-minería, petróleo, gas, pesca, agro-exportación, etc. – Pero, esta Desigualdad, crece sin control, destruye, enferma, con “OLAS MIGRATORIAS” permanentes de los últimos 70 años en el país, alimentada y manipulada por “Modelos de Desarrollo”, todos ellos fracasados; Populismo, Reformismo, Nacionalismo, Asistencialismo. Con corrupción, contrabando, explotación, saqueo de nuestros recursos naturales, proceso intenso y permanente MIGRACIÓN, campo-ciudad, sin INDUSTRIALIZACIÓN, “creando” CIUDADES sin orden, sin dirección, con total ausencia de Planificación, y centros de HACINAMIENTO con subalimentación y extrema pobraza – dejando Pueblos y Comunidades abandonadas sin población – pueblos fantasmas – regiones geográficas sin Fuerza de Trabajo. MIGRACIÓN, que alimenta y recrea una violenta DESIGUALDAD Horizontal y Vertical, centros de Hacinamiento, Pobreza, Miseria, hambre, Desempleo, Informalidad, Violencia, territorios donde el Virus del Covid-19 ha encontrado su “verdadera mina de destrucción y muerte”.
PERÚ PAÍS SIN NACIÓN, PAÍS CON UNA GRAN DEUDA EN SISTEMA REPUBLICANO. En 199 años de vida Republicana, no hemos sido capaces de cumplir para solucionar, los grandes y graves problemas heredados de la colonia. Parte del desastre nacional, actual es que nuestra estructura interna, del aparato estatal, NO ha cambiado nada y seguimos con fuertes elementos heredados desde la colonia. Modelo de PRODUCCIÓN, el EXTRACTIVO EXPORTADOR seguimos siendo exportadores, vendedores de materias primas – desde el Guano y el Salitre, antes de la guerra con Chile, pasando por el Caucho de fines del siglo XIX, Petróleo, Minería, Lana; Harina de pescado y hoy Minería, Petróleo, Gas, Agro exportación, pesca – todo en crisis - un modelo del ESTADO, de tipo Patriarcal, Machista, Vertical, Autoritario; pero junto a esta “herencia”, nos sigue persiguiendo “como santo y seña” de nuestra historia, la CORRUPCIÓN, POBREZA, HAMBRE, VIOLENCIA, DESIGUALDAD, hoy todos presentes – desnudados dentro de un modelo asfixiado, destruido como es el neoliberal, propio del capitalismo salvaje, del capitalismo del desastre, aún vigente en todo el mundo, con una GLOBALIZACIÓN de las ÉLITES – que hace agua, por todos los poros – propia de un sistema  que lleva al mundo a una CRISIS PLANETARIA,  combinada y asfixiada con la CRISIS del CAMBIO CLIMÁTICO o la destrucción, por el ser humano y el propio capitalismo salvaje de la MADRE NATURALEZA, y caminamos hacia un PLANETA SIN FUTURO y una CRISIS CIVILIZATORIA. Pablo Raúl miércoles 29 de julio del 2020.
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EL CULPABLE QUE DESNUDÓ EL SISTEMA PERUANO
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Kevin Hudson. |31/07/2020|América Latina y el Caribe.

Fuentes: Rebelión viernes 31 de julio del 2020.

Tuvo que llegar el SARS-CoV-2 al Perú para que su gente comprenda el precario sistema en el que vive.
El común denominador de la población peruana jamás se imaginó usando mascarillas para poder salir de sus casas. Tal situación se percibía muy lejana e improbable, propia de países como China, Japón, Corea del Sur u otras naciones asiáticas consideradas extremadamente distantes de la realidad peruana. Eso se pensó hasta marzo del presente año, a partir de donde todo cambió en el país sudamericano.
Actualmente América es el epicentro de la pandemia por el coronavirus tipo 2 del síndrome respiratorio agudo grave o simplemente SARS-CoV-2. Para darnos una idea es preciso mencionar que, de los ocho países con más casos reportados de esta enfermedad, cinco pertenecen a dicho continente, entre los que se encuentran Estados Unidos, Brasil, México, Perú y Chile.
A pesar que en el Perú el Gobierno tomó las medidas posibles para frenar la propagación de esta infección, los contagios siguen avanzando como un incendio forestal. Cabe anotar que el Perú es el segundo país con más casos de esta enfermedad en la región de América Latina después de Brasil, y el tercero con más muertes por esta misma causa, superado por el gigante sudamericano y México.
Pero, ¿qué fue lo que sucedió en el Perú?, ¿por qué a pesar de la inmovilización social obligatoria dictada por el Ejecutivo, la paralización de las actividades comerciales no esenciales, el impulso de campañas para la prevención, el cierre de fronteras terrestres y aéreas, los bonos económicos entregados a la población, entre otras medidas, Perú es uno de los países más afectados en esta pandemia?
Desde el inicio de la cuarentena, exactamente el 16 de marzo de 2020, muchos peruanos minimizaron sus salidas de casa, acataron órdenes y el Gobierno puso en marcha medidas para que las empresas puedan ajustar sus regulaciones con el fin de evitar los despidos masivos de los trabajadores. De esta manera, la idea por parte del Estado fue que junto a la población y a los entes públicos y privados se pudiera sobrellevar esta situación que, si bien es cierto, traería consigo una gran merma en la economía, pero por encima de todo se preservaría la salud y la vida de las personas.


La gente aplaudía estas y otras iniciativas anunciadas por el Gobierno del presidente Martín Vizcarra, que al parecer reestablecerían la situación en cuestión de unas cuantas semanas. Asimismo, importantes medios de comunicación internacionales saludaban las estrictas acciones tomadas en este país, elogiaban al presidente y a sus ministros y ponían a la nación incaica como el ejemplo a seguir en la región. Incluso, tras un par de semanas de confinamiento y en medio de esta coyuntura tan optimista la gente comenzó a salir para continuar su vida con normalidad y confiando en que 14 días habían sido suficientes para librarse de este virus. ¡Craso error!
Con el paso de los días la situación comenzó a ser preocupante, teniendo en cuenta que muchos peruanos fueron despedidos de sus empleos por no estar en planilla, a varios les suspendieron el salario durante últimos meses, otros no tenían la facilidad de cumplir su trabajo desde casa, además que alrededor del 70 por ciento de la población económicamente activa del Perú es informal o se desempeña en empleos en los que obtienen sus ingresos día a día, donde si no se trabaja hoy no hay dinero para comer al día siguiente. Aparte de los bonos económicos entregados por el Estado a las personas más necesitadas, ¿quién se supone que ayudaría a los demás ciudadanos de a pie para evitar que salieran de casa a ganarse el pan de cada día? Es inviable mantener a la gente en sus casas de brazos cruzados después que han perdido sus puestos de trabajo, de ver sus salarios suspendidos o después de ver quebrar sus propios emprendimientos.
En cuanto al sistema de salud la circunstancia fue y sigue siendo aún peor. Al iniciar esta crisis sanitaria había en todo el Perú un total de 852 camas UCI (unidad de cuidados intensivos), de las cuales solamente 276 tenían los equipos y el personal adecuado para atender los casos graves de SARS-CoV-2. Todo esto en un país que cuenta con 32 millones de habitantes, es decir, aproximadamente una cama por cada 116 mil personas. En contraste, solo en la región italiana de Lombardía contaban con un total de 720 camas UCI previamente a la crisis, y aun así los centros de salud no se daban abasto.
Pero esto no queda ahí. Lo más vergonzoso es que mientras los centros de salud públicos colapsan, muchas camas siguen vacías en los centros de salud privados, donde a pesar de esta crisis sanitaria solo se siguen atendiendo las personas con mayor poder adquisitivo. Además, algunos de estos entes privados siguen lucrando con la salud y la vida de la gente –tal como se acostumbra en Perú– cobrando cifras exorbitantes por medicamentos, pruebas de diagnóstico y demás servicios hospitalarios. No solo los centros de salud privados, sino también algunas farmacias y supermercados empezaron a abusar de la necesidad de las personas.
Bien lo describió el Dr. Alfredo Celis del Colegio Médico del Perú en un prestigioso medio internacional:
“Esta situación no es solo una emergencia sanitaria, sino una catástrofe sanitaria definida como aquella situación en que la epidemia ha sobrepasado la capacidad de respuesta del sector salud”.
No dejemos de lado el tema del transporte público que lamentablemente no se puede ordenar de la noche a la mañana. Antes que la pandemia llegue al Perú era normal ver que en los micros, combis y colectivos la gente viajara casi aplastada. Ante esta problemática y con el propósito de que se respete por lo menos el metro de distancia, el Ejecutivo tomó cartas en el asunto decidiendo que se reduciría la cantidad de pasajeros por unidad. Pero, la respuesta de los transportistas públicos no se hizo esperar… convocaron a un paro y se manifestaron para que esta norma no se aplicara, pues con la mitad de pasajeros a bordo tenían que trabajar doble jornada para poder ganar lo mismo. Al Gobierno no le quedó otra cosa que prescindir de dicha medida y exigir a los pasajeros usar un protector facial (aparte de la mascarilla), aunque ya no se respetara el metro de distancia.


En lo que respecta al sistema educativo, que de por sí deja mucho que desear, prácticamente es un año perdido sobre todo para los centros escolares. No es lo mismo una clase de natación en la piscina o un proyecto de química en el laboratorio de la escuela que a través de un ordenador en línea dentro de las cuatro paredes de tu casa. Pero, no es lo más preocupante. Si bien es cierto, algo se puede aprovechar de las clases en línea, ¿cómo hacemos con la educación de los niños que no tienen acceso a internet?, ¿y con los que no tienen al menos un ordenador, computadora portátil o algún dispositivo que se pueda conectar a la red? Según el Organismo Supervisor de Inversión Privada en Telecomunicaciones (Osiptel), el 73 por ciento de los hogares peruanos tienen acceso a internet ya sea fijo o móvil.
De manera oportuna el Gobierno creó programas para radio y televisión para que los niños que no tengan acceso a internet continúen aprovechando –en la medida de lo posible– las transmisiones educativas con las materias escolares más importantes. Sin embargo, todavía queda pendiente un cinco por ciento de los hogares peruanos que son los que no cuentan con energía eléctrica.
Ya sea la educación presencial o remota, en la escuela o en la casa y que venga de profesores o padres de familia, todavía en el Perú falta más cultura de prevención y responsabilidad social.
Es importante recalcar que menos en esta situación nadie debe lucrar con la salud de la gente ni abusar de la necesidad de las personas, el Gobierno no debería permitir la reapertura de los centros comerciales pensando que la idiosincrasia de los peruanos está preparada para respetar todos los protocolos, el Ejecutivo no debe dar espacio a contenidos que no educan, no informan ni entretienen sanamente en los medios de comunicación. Asimismo, se nos olvida constantemente que no debemos reunirnos fuera de nuestras casas y menos con gente extraña tan solo para tener un momento de libertinaje en plena catástrofe sanitaria, tampoco debemos subir como ganado al transporte público empujando a todos para poder sentarnos primero, no podemos levantarnos la mascarilla pensando solo en nosotros y no respetando la salud de los demás, de ninguna manera hay que dejar de cumplir el distanciamiento social, menos aún debemos burlarnos de quienes sí cumplen las reglas ni sentirnos tontos por cumplirlas, en definitiva no debemos vivir eternamente sacándole la vuelta a la ley.
Lamentablemente lo que se denuncia líneas arriba ya se ha hecho tradición en este país, es como un círculo vicioso al que la mayoría de peruanos están acostumbrados y ven con normalidad. Toda esta triste realidad no es solo responsabilidad del actual Gobierno, el sistema está podrido desde hace décadas, en gran parte gracias a la corrupción que viene reinando desde anteriores regímenes. Entonces, no podemos pedirle al actual presidente –que lleva menos de dos años y medio al mando de esta nación y dejará su cargo en julio de 2021– que en cuestión de días solucione todos los problemas del país.


El SARS-CoV-2 ha expuesto sobremanera las gigantes brechas sociales y la desigualdad en el Perú, también ha descubierto vergonzosamente un sistema precario y una sociedad que es producto de todas estas falencias. En conclusión, para salir de esta crisis no solo son necesarias estrictas medidas y normativas sanitarias, además es fundamental una buena cultura de prevención y responsabilidad social por parte de la población en general. Finalmente cabe subrayar que siempre y cuando sepamos respetar la salud y la vida de los demás, quedarnos encerrados no tiene caso.

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