martes, 24 de mayo de 2016

AUSTRIA: UN ECOLOGISTA FRENÓ A LA ULTRADERECHA.

&&&&&
¿QUIÉN ES EL NUEVO PRESIDENTE DE AUSTRIA?
Alexander van der Bellen es un economista y político hijo de refugiados del estalinismo y la guerra que se ha presentado como independiente.- Alexander Van der Bellen es el flamante nuevo presidente de Austria Después de una de las elecciones más ajustadas y tensas que se recuerdan en el país transalpino, este reconocido economista y político ha conseguido doblegar a la ultraderecha para obtener su máximo hito profesional. 

Pero, ¿quién es este personaje?

Los orígenes de Van der Bellen son indispensables para entender su posterior trayectoria política. Este hombre de gesto austero y calculado nació el 18 de enero de 1944 en la Viena aún ocupada por los nazis. Su padre era descendiente de holandeses emigrados a Rusia. Su madre era estonia de nacimiento. Ambos se instalaron en la capital austríaca como refugiados del estalinismo y del terror causado durante la segunda guerra mundial.

ÉXITO CON LOS VERDES

Tras su paso por la Universidad de Económicas y su doctorado en Innsbruck se instaló en Viena para ejercer de profesor. En pocos años se convirtió en el máximo responsable de esa área. Su tarea profesional la compartía con la política, una de sus pasiones. A pesar de su temprana militancia en el Partido Socialdemócrata (SPÖ) sus mayores logros políticos llegarían de la mano de Los Verdes.

En 1992 cambió de filas, dos años más tarde formaba parte del Consejo Nacional del partido ecologista y en 1997 asumió ser portavoz. Ese mismo año se convirtió en líder de Los Verdes, un cargo que ostentaría hasta 2008, cuando en los comicios generales perdió votos por primera vez en una década. Tras su dimisión se apartó de la política pero siguió siendo una figura relevante y muy apreciada por los ciudadanos.

Declarado europeísta, este 2016 aceptó la propuesta de su antiguo partido de participar como candidato a las presidenciales presentándose como independiente. “Su popularidad siempre ha sido mayor que la de su partido”, asegura la politóloga austríaca Karin Liebhart. Ahora, a sus 72 años, Van der Bellen asume la presidencia del país, un hito histórico para la izquierda alternativa y un sueño para el hijo de refugiados del terror soviético. POR CARLES PLANAS BOU. Periodista lunes 24 de mayo del 2016.


/////

Alexander Van der Belle. Declarado europeísta, este 2016 aceptó la propuesta de su antiguo partido de participar como candidato a las presidenciales presentándose como independiente. “Su popularidad siempre ha sido mayor que la de su partido”, asegura la politóloga austríaca Karin Liebhart.

***

AUSTRIA: UN ECOLOGISTA FRENÓ A LA ULTRADERECHA.
ALEXANDER VAN DER BELLEN se impuso en el Ballotage a NORBER HOFER.
*****
El candidato apoyado por Los Verdes superó a su rival xenófobo por tan solo 31 mil sufragios en una segunda vuelta electrizante. Van der Bellen prometió gobernar para las dos mitades. La derrota de Hofer produjo alivio entre las fuerzas políticas tradicionales.

Página /12 martes 24 de mayo del 2016.
Norbert Hofer fracasó finalmente en su intento de convertirse en el primer presidente de extrema derecha de un país de la Unión Europea (UE) al ser derrotado, por una exigua diferencia, por el ecologista Alexander Van der Bellen. Luego de un domingo electrizante, donde el ballottage repartió votos por igual para ambos candidatos, Van der Bellen, candidato del partido Los Verdes, logró despegarse al alcanzar el 50,3 por ciento de los votos y superar a su rival por tan solo 31.000 sufragios, según informó el Ministerio del Interior. La cartera agregó que un 49,7 por ciento de los votos fueron para Hofer, del Partido de la Libertad (FPO), que pese a que a último momento quiso vender una imagen de defensor de las clases medias y bajas y de los valores nacionales frente a la amenaza creciente de la globalización, no logró su cometido y perdió.
El presidente electo instó a superar los desencuentros políticos y adelantó que trabajará para todos los ciudadanos. “Se ha hablado de las divisiones en este país, entre derecha e izquierda, entre la ciudad y el campo, entre los de arriba y los de abajo, entre jóvenes y viejos. Pero creo que se puede ver así: son dos mitades que hacen Austria, y una es igual de importante que la otra”, dijo en Viena.
“Puedo decir que sos igual de importante que yo. Y que yo soy igual de importante que vos. Y juntos formamos esta bella Austria”, sostuvo el político y economista de 72 años, flanqueado por una bandera de Austria y otra de la Unión Europea (UE).
En referencia a las llamadas “trincheras desgarradas” en Austria como una forma de denominar la polarización por parte de los medios, el nuevo presidente pidió no dramatizar. “Esas trincheras existen desde hace tiempo y quizás no hemos mirado suficientemente de cerca en el pasado. Tendremos que hacerlo en cualquier caso con más interés y precisión”, afirmó y observó que el debate es una buena señal del interés y la participación ciudadana. Asimismo, se esperanzó porque cuando termine su mandato, en 2022, “el mayor número posible de personas en Austria pueda decir: Me va bien o mejor que hace seis años. Mis hijos tienen un buen futuro”.
Norbert Hofer, candidato anti inmigración de 45 años, asumió la derrota en un comunicado subido a su página de Facebook, donde agradeció el voto de sus seguidores y les pidió que no se desanimaran. “Por supuesto que estoy triste. Me habría gustado cuidar de nuestro maravilloso país como presidente”, dijo el ultraderechista, cuyo partido tiene profundas raíces en el pasado nazi de Austria, una historia que –según algunos analistas– la nación no afrontó tan abiertamente como Alemania. Hofer fue capaz de decir que “el Islam no corresponde a Austria” y declararse “un patriota de verdad”. Su partido se pronunció contrario a la llegada de 90 mil refugiados el año pasado y plantea restricciones a la inmigración.
Un dato clave de los comicios fue la alta participación: casi el 72 por ciento del padrón votó en el ballotage frente al 68,5 por ciento de la primera vuelta, que tuvo lugar el 24 de abril. Esa afluencia se debe al aumento de la popularidad de la extrema derecha y a la alarma que provocó en el resto de la sociedad, especialmente entre la izquierda y los sectores moderados.
Aunque Van der Bellen se presentó como independiente, Los Verdes acompañaron en las urnas su candidatura. Es el primer presidente electo que no proviene de ninguno de las grandes fuerzas, el Partido Socialdemócrata y el Partido Popular, dominantes de la arena política austríaca desde 1945 y que actualmente gobiernan en coalición. Además, Van der Bellen fue líder del partido Los Verdes entre 1997 y 2008. Antiguo decano de la facultad de Ciencia Económicas de Viena, el líder ecologista desciende de una familia rusa que escapó de la revolución bolchevique de 1917, y siempre fue muy valorado en Austria por su honestidad y por hablar de forma clara. Para algunos analistas era el candidato que mejor representaba las funciones de la Presidencia austríaca, un cargo protocolario pero visto como una referencia ética.
Van der Bellen cosechó fama de personaje poco convencional que no encaja dentro de los estereotipos de un político ecologista. Nunca se le vio subido a una bicicleta, declaró su amor por los coches y es un fumador empedernido.
La inesperada derrota de Hofer produjo alivio entre las fuerzas políticas tradicionales europeas, aunque la solidez de su campaña y lo ajustado del resultado evidenciaron, una vez más, el auge de los partidos nacionalistas en Europa al calor de la crisis de refugiados y de años de dificultades económicas. El llamado “grupo de Visegrado” formado por Polonia, Hungría, República Checa y Eslovaquia presionan para que el bloque europeo cierre sus fronteras y rechace a los refugiados.

*****