domingo, 25 de octubre de 2026

ARGENTINA. UN MODELO CON TURBULENCIAS.

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"El gobierno desarrolla una fuerte “creatividad” con las estadísticas. Pero, comparado con el segundo semestre de 2023, los datos actuales son en general peores que los que había en aquella fecha. El modelo sufre turbulencias. Incluso el mismo presidente reconoció “Los indicadores de Argentina no estarían evolucionando tan positivamente como esperábamos en un primer momento”. Atribuyó parte de las dificultades a un “shock externo” vinculado con los conflictos internacionales y el encarecimiento de la energía y los alimentos. “Hay más inflación, más tasa de interés y menor actividad. Argentina no es ajena a eso, está sufriendo las consecuencias”, sostuvo.

"En ese escenario, se visualiza un proceso que podríamos llamar de construcción del mileísmo sin Milei. El modelo nunca juega una carta sola. Si Milei no garantiza el triunfo, entonces se necesita construir una alternativa. Es ahí donde aparece la senadora Patricia Bullrich como la otra candidata del modelo para garantizar su continuidad. Para mí, no hay nada que festejar. Desde el punto de vista de los intereses populares, incluidos los sectores medios, Bullrich no es mejor que Milei. Son lo mismo, apenas con ciertas diferencias de estilo. Sigue siendo imprescindible fortalecer el espacio de oposición para que continúe tratando de convencer a la sociedad de que otro modelo es posible y tiene sentido luchar para conseguirlo.

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Pobreza extrema. Las calles ahora son "hoteles para dormir de familias enteras" Pero NO dice nada de los Suicidios "Gota a Gota" de quienes NO llegan a fin de mes. Pero él, Milei, sigue gritando e insultando. 

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ARGENTINA. UN MODELO CON TURBULENCIAS.

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Por Carlos Heller.

Fuente Página 23 domingo 25 de octubre del 2026.

La Cámara de Diputados de la Nación aprobó y devolvió con modificaciones al Senado el proyecto de ley de inviolabilidad de la propiedad privada. La iniciativa repone la vigencia de la Ley de Tierras Rurales (Ley 26.737) impulsada y enviada al Congreso por la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner en abril de 2011. De este modo, se mantienen las restricciones a la venta de campos a ciudadanos o empresas extranjeras y se da marcha atrás con el artículo 154 del DNU 70/23, que pretendía derogarla. La votación en general fue muy ajustada: 124 votos afirmativos, 119 negativos y 6 abstenciones. Pero el capítulo específico que restituye la Ley de Tierras se sancionó por 239 votos a favor, 4 en contra y 6 abstenciones.

Se cumple lo que veníamos diciendo: en la medida en que nos aproximamos a las fechas electorales, el gobierno tiene más dificultades para sostener sus alianzas. En los próximos meses tendrá que negociar mucho y hacer diversas concesiones para construir mayorías.

En la sesión en Diputados, entre otras iniciativas, también se le dio media sanción a la “Ley de Fortalecimiento, Sostenibilidad y Eficiencia permanente del sistema de discapacidad”. Además, los proyectos sobre endeudamiento volvieron a comisión sin aprobación por falta de consenso.

Mientras, el presidente en su visita a España continuó ganando enemigos. En pocos días, protagonizó una saga de insultos contra el primer mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, y varios periodistas argentinos y españoles con los que interactuó en la visita.

En paralelo, se encontró en España con una especie de vacío: el Rey no lo recibió y Santiago Abascal, el líder de Vox, se excusó de reunirse porque estaba de gira por el país. En la misma línea, Alberto Núñez-Feijóo, candidato del Partido Popular a presidente en las próximas elecciones, señaló: “Yo no comparto el lenguaje ni la forma del lenguaje que utiliza el señor Milei”. Es muy difícil ver los resultados positivos del viaje. Dentro del estilo rupturista que le ha dado resultados, me da la impresión de que el presidente no encuentra el punto de equilibrio. Tanto en Brasil como en España pareció favorecer más a los equipos contrarios que a los que defiende.

El presidente y el ministro de Economía venían insistiendo en que la Argentina atraviesa una experiencia de crecimiento exponencial. Hay dos países: por un lado, el que está en la mente del gobierno y es el resultado de negar todos los datos de la realidad (no existe el desempleo, las persianas cerradas en los centros comerciales del país no son un indicador del cierre masivo de comercios, etc.). La actual gestión ejerce una obstinada negación de lo que está a la vista de todos. Por el otro lado, está el país de una buena parte de la población sin trabajo o con trabajos precarios, con menos ingresos que los que les permitirían llegar a fin de mes, con endeudamiento creciente, con problemas para seguir alquilando o que terminan durmiendo en la calle, entre otras calamidades.

No es que, en el marco de la actual gestión, la economía no pueda crecer. Posiblemente podría hacerlo, sostenida en los sectores que priorizan las políticas públicas, como combustibles, minería, agro e industria del conocimiento. Pero hay que ver cuál es el beneficio para las mayorías. Por ejemplo, si se produce una inversión favorecida con franquicia impositiva, que puede traer maquinaria usada desde el exterior, y que tiene libertad absoluta para llevarse las utilidades una vez que concluye el ciclo productivo, la pregunta clave es si, además de beneficiarse la empresa, hay algún derrame para nuestro país y la ciudadanía.

Es totalmente posible tener una economía con un PBI creciendo y, al mismo tiempo, con aumento de la pobreza, la indigencia, la desocupación, la desigualdad, etc. Pero con el actual modelo ni siquiera están logrando eso: pasa todo lo segundo, pero muy poco de lo primero.

Cuando se trató el Presupuesto 2026, en 2025, se proyectaba un crecimiento del 5%. Pero el Presupuesto 2027, el que enviaron al Congreso en septiembre de este año, redujo esa previsión al 3%. El Fondo Monetario Internacional y el JP Morgan lo bajan aún más: al 2,1% el FMI y al 1,5% el JP Morgan. Finalmente, el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), una encuesta mensual coordinada por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) en el que participan unas 45 consultoras económicas, centros de investigación y entidades financieras locales e internacionales, prevé un crecimiento menor: en el orden del 1,5%. Algunas consultoras el viernes pronosticaban un crecimiento aún menor.

La síntesis podría ser: hubo crecimiento. Sin embargo, el dato más significativo es que la economía iba a crecer al 5% y va a terminar haciéndolo muy por debajo. En ese escenario, los ingresos caen en la misma proporción. Lo cual significa que, para mantener el equilibrio fiscal, desde la perspectiva del gobierno es necesario hacer más recortes del lado del gasto.


El gobierno desarrolla una fuerte “creatividad” con las estadísticas. Pero, comparado con el segundo semestre de 2023, los datos actuales son en general peores que los que había en aquella fecha. El modelo sufre turbulencias.

Incluso el mismo presidente reconoció:

“Los indicadores de Argentina no estarían evolucionando tan positivamente como esperábamos en un primer momento”. Atribuyó parte de las dificultades a un “shock externo” vinculado con los conflictos internacionales y el encarecimiento de la energía y los alimentos. “Hay más inflación, más tasa de interés y menor actividad. Argentina no es ajena a eso, está sufriendo las consecuencias”, sostuvo.

En ese escenario, se visualiza un proceso que podríamos llamar de construcción del mileísmo sin Milei. El modelo nunca juega una carta sola. Si Milei no garantiza el triunfo, entonces se necesita construir una alternativa. Es ahí donde aparece la senadora Patricia Bullrich como la otra candidata del modelo para garantizar su continuidad. Para mí, no hay nada que festejar. Desde el punto de vista de los intereses populares, incluidos los sectores medios, Bullrich no es mejor que Milei. Son lo mismo, apenas con ciertas diferencias de estilo.

Sigue siendo imprescindible fortalecer el espacio de oposición para que continúe tratando de convencer a la sociedad de que otro modelo es posible y tiene sentido luchar para conseguirlo.

*Presidente del Partido Solidario.

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sábado, 24 de octubre de 2026

REFLEXIONES EN LA ERA TRUMP.

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“Trump, sin embargo, no tiene ningún reparo en matar sin remordimientos e incluso, hace poco, pareció que proponía aniquilar con una bomba nuclear Los Ángeles y San Diego, aunque cada vez es más difícil adivinar el significado de sus divagaciones incoherentes (pero en el pasado amenazó a ambas ciudades, desplegó tropas en Los Ángeles y amenazó con hacerlo en San Diego). Ni siquiera los ejércitos de Lincoln –que recurrieron a una “guerra total” para terminar con una guerra civil prolongada, brutal y costosa– aniquilaron el Sur ni diezmaron a su población. Y, al término de esta, Lincoln trató de “curar las heridas de la nación” con unas palabras que a Trump le harían atragantarse: “Sin malicia hacia nadie; con caridad para todos”. “Lincoln no creía que Estados Unidos pudiera ser vencido por una potencia extranjera pero sí preveía la posibilidad de que el país sellara su propia suerte: “Si la destrucción es nuestro destino, debemos ser nosotros los artífices y ejecutores”, afirmó en aquel discurso de 1838.

“Como nación de hombres libres, debemos perdurar para siempre o morir por suicidio”. La reelección de un criminal cobarde que intentó socavar lo que queda de democracia en Estados Unidos parece, sin duda, algo más que un simple grito de auxilio.“Me da la impresión de que nuestro proceso de degeneración está siendo muy rápido”, escribió Lincoln a su amigo Joshua Speed en 1855. Unos 171 años más tarde bien podría haber llegado a su fin. El sufrimiento infligido por Donald Trump ha sido inmenso. Y su propensión al fracaso podría ser ahora su rasgo más característico. Es posible que, en última instancia, se le recuerde por haber convertido una “incursión” militar temeraria en una guerra interminable condenada al fracaso o como el mayor depravado que ha ocupado el cargo de presidente. Pero la mala gestión de Trump de un proyecto de construcción local —que convirtió un monumento nacional en pleno funcionamiento en una ruina rodeada de vallas— podría ser su decepción más ilustrativa: un pequeño fracaso de proporciones épicas y, en cierto modo, un triste reflejo de todos los estadounidenses.

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Fuentes: TomDispatch/Counterpunch - Imagen: Jon Tyson (¿Ya me echas de menos?)

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REFLEXIONES EN LA ERA TRUMP.

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Por Nick Turse | 24/10/2026 | EE.UU.

Fuentes. Revista Rebelión sábado 24 de octubre del 2926.

Traducido para Rebelión por Paco Muñoz de Bustillo

Una transformación emblemática

Estaba oscuro y hacía frío la primera vez que le vi, serenamente sentado, bañado por una luz tenue. La estatua de Abraham Lincoln en Washington D.C., de 6 metros de altura y 120 toneladas de peso, es un monumento de mármol blanco dedicado a uno de los presidentes de la nación más inteligente, elocuente y moral.

No había venido a contemplar a Lincoln sino el estanque reflectante que lleva su nombre. Ha sido transformado en un monumento de otro tipo por el hombre insensato, poco elocuente e totalmente inmoral que ocupa el mismo cargo que ocupó Lincoln.

El presidente Donald Trump quiere rehacer el paisaje de Washington D.C., derribando el Ala Este de la Casa Blanca para construir un salón de baile de proporciones desmesuradas añadiendo su nombre al Centro Kennedy o demoliéndolo si no puede hacerlo; e instalando un Arco Triunfal de 76 metros de altura que “albergará… un gran número de drones y francotiradores tanto en la parte alta como en la plaza”. Hace unos días, la Administración se atrevió a desobedecer la orden de un juez y arrancó 340 árboles maduros en East Potomac Golf Links, un campo municipal situado al sudeste de Washington que Trump quiere reconvertir en un campo de nivel profesional, como los de sus propiedades personales.

La rehabilitación del estanque reflectante del Monumento a Lincoln, que Trump planeaba terminar para el 250 aniversario de la nación el 4 de julio, debería haber sido la tarea más sencilla de su proyecto de remodelación de la capital. Pero rápidamente se convirtió en un monumento al fracaso.

En abril Trump declaró que añadir al estanque un “revestimiento industrial a precio de ganga en el color azul de la bandera estadounidense” lo dejaría “precioso y maravilloso” y duraría “40 o 50 años”. Sin embargo, su renovación –adjudicada mediante un contrato sin licitación y anunciada cuando se acercaban las festividades del 250 aniversario en el National Mall– comenzó a fallar a los pocos días. A esto le siguió una proliferación de brillantes algas verdes y finalmente el revestimiento elegido por Trump tuvo un defecto catastrófico: le salieron ampollas y luego se desprendió hasta separarse del hormigón.

Cuando lo visité, la única agua que permanecía en el emblemático monumento nacional (desde donde Martin Luther King pronunció su histórico discurso de 1963 “Tengo un sueño”) era un charco estancado que se extendía hacia una masa de hojas podridas, una abigarrada variedad de botellas de plástico, una lata de aluminio azul-plateada de agua mineral y un par de envases de aerosol de productos químicos de limpieza.


Donald Trump. Reflexiones sobre su presidencia.

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Encadenamiento de fallos.

Lo que presencié resultaba emblemático de una Casa Blanca totalmente desbordada por los desastres –grandes y pequeños– que ella misma ha provocado. La Administración Trump ha sido humillada desde Washington D.C. a Oriente Medio. Es un desastre envuelto en fiascos dentro de una catástrofe supina, por parafrasear la famosa frase de Winston Churchill. Estos fracasos encadenados son innumerables. El ataque a la escuela primaria de Minab —en el que murieron más de 150 personas, la mayoría de ellas niñas— dentro del fracaso más amplio de la guerra contra Irán. Las ejecuciones extrajudiciales de supervivientes indefensos de naufragios en el marco de la sangrienta campaña de ataques a embarcaciones supuestamente de narcotraficantes. Los asesinatos de personas desarmadas a manos de agentes federales de inmigración y las muertes bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) que forman parte del proyecto más amplio y cruel contra los inmigrantes por parte de la Administración.

Las brutales operaciones de deportación han acumulado un sinfín de irregularidades: la ocupación militar de ciudades estadounidenses; el arresto y detención de ciudadanos estadounidenses y sus crueles expulsiones a terceros países; los disparos y palizas a manifestantes e inmigrantes, la persecución contra Kilmar Abrego García; la espiral de alegaciones de corrupción en torno a la entonces secretaria de Seguridad Nacional Kristi Noem; y así sucesivamente.

Y luego están la devaluación de la democracia y el debilitamiento del Estado de derecho mediante la politización y la instrumentalización del Departamento de Justicia; la conversión de las fuerzas del orden federales en un escuadrón de matones al servicio del presidente; el desmantelamiento de las garantías de los derechos civiles; la persecución de los oponentes políticos; los ataques implacables contra el poder judicial independiente; la extralimitación del poder ejecutivo; y el indulto o la conmutación de las penas de prisión de los insurrectos en el asalto al Capitolio.

Hay otros innumerables escándalos y revelaciones: la negativa a publicar los archivos completos de Epstein; el acuerdo en la demanda de Trump contra el IRS [Servicio de Impuestos Internos];  el encubrimiento del  número de muertos estadounidenses en la guerra de Irán;  la filtración de planes de EE.UU en Yemen de 2025 (Signalgate); el avión qatarí de 400 millones de dólares que se convirtió en un  riesgo para la seguridad ;  el fraude con criptomonedas; las reducciones arancelarias a cambio de favores; el descarado tráfico de influencias; y las acciones insensatas del llamado Departamento de Eficiencia Gubernamental, que podrían provocar  más de 14 millones de muertes evitables a nivel mundial para 2030, incluidas aproximadamente 4,5 millones de muertes de niños menores de 5 años, todo para ahorrarles a los estadounidenses unos  17 centavos por día.



El escenario del crimen presidencial.

El Estanque del Monumento a Lincoln –seco y desolado detrás de un montón de barreras– me pareció una prisión al aire libre. Al frente, en el extremo occidental junto al Monumento, varias vallas metálicas negras de las utilizadas para el control de multitudes y otra barrera metálica naranja similar protegían dos filas de malla metálica. El resto del perímetro estaba oculto tras otra valla metálica proporcionada por National Rent-A-Fence.

Parte del vallado –que se extendía más de un kilómetro– estaba cubierto por una malla oscura que ocultaba el estanque sin agua. En otras zonas el tejido estaba rasgado o se había caído, amontonándose de cualquier manera. Cerca del extremo este una pequeña sección de la valla yacía en el suelo –formando un amasijo arrugado de malla metálica, con los postes torcidos, que se asemejaba a una víctima en la escena de un crimen– detrás de un muro de cinta amarilla: 27 tiras entrecruzadas en las que se leía: “línea policial. No traspasar”. Más allá, donde el agua debería estar reflejando los rayos del sol naciente, circulaban camionetas y algunos trabajadores caminaban lentamente, asintiendo con la cabeza, y miraban el duro paisaje urbano, como si esperaran el sonido de la sirena de la fábrica.

Ante este fiasco, Trump –que siempre se hace la víctima y culpa a sus supuestos enemigos de sus propios fallos– ha afirmado en repetidas ocasiones que unos vándalos armados de cuchillos habían destrozado el revestimiento del estanque. Varias personas, entre ellas el exatleta olímpico David Hearn, fueron detenidas y acusadas de delitos graves y leves, pero los casos se desestimaron. El Departamento del Interior facilitó documentos a la fiscalía federal

“en los que indicaban que los daños sufridos por el estanque reflectante del Monumento a Lincoln en junio de 2026 fueron consecuencia de una instalación defectuosa por parte del contratista, Atlantic Industrial Coatings”. El Departamento de Justicia también lo calificó de “instalación apresurada y chapucera” y en julio retiró los cargos que había presentado contra las personas acusadas de vandalizar el monumento. El 1 de octubre, un juez dictaminó que los fiscales federales no pueden volver a presentar cargos contra Hearn. Pero la semana pasada, Trump seguía difundiendo esas mentiras. “Se produjeron actos de vandalismo”, declaró a la prensa. “Solo la gente enferma hace eso, y tenemos sus fotos”.

No lejos de la estatua de Lincoln la Administración recurrió a las mismas excusas, acompañadas del lenguaje “asqueroso y soez” de Trump y de sus falsedades sobre el vandalismo. En una hoja de papel plastificada colocada en una valla podía leerse:

“El personal del servicio de Parques Nacionales y la empresa adjudicataria están reparando las zonas dañadas por vándalos y realizando un esfuerzo histórico para limpiar, arreglar y embellecer el Estanque Reflectante del Monumento a Lincoln. Las administraciones anteriores habían abandonado este emblemático monumento nacional, como se puso en evidencia recientemente con más de la mitad de las cañerías del estanque atascadas y las veredas y bordillos de granito muy sucias. El estanque permanecerá vacío mientras se procede con las obras para que pueda volver a reflejar verdaderamente la belleza, dignidad y grandeza de la capital de nuestra nación”.

  La semana pasada Atlantic Industrial Coating anunció en su página web que

“todas las reparaciones en garantía ¡estaban terminadas el 2 de febrero de 2026!”. La empresa añadía: “¡Ha sido un honor servir a nuestra gran nación!”. A continuación, Trump afirmó que la remodelación del estanque reflectante estaba casi terminada. “Creo que lo van a llenar esta semana”, dijo el 6 de octubre. “El estanque reflectante está totalmente terminado”.

El Servicio de Parques Nacionales no respondió a numerosas preguntas concretas de The Intercept sobre los trabajos realizados por Atlantic Industrial Coatings y sobre si las cañerías habían quedado desatascadas por completo y el granito totalmente limpio. Tampoco la propia empresa respondió a dichas preguntas.

El lunes apareció un nuevo anuncio sobre la valla al tiempo que el agua volvía a rellenar el estanque.

“El estanque reflectante del Monumento a Lincoln se está rellenado una vez el Servicio de Parques Nacionales y la empresa adjudicataria dan los toques finales a su histórico esfuerzo por limpiar, reparar y embellecer este emblemático monumento nacional”, ponía en un cartel sin indicación alguna de quién lo había colocado. También incluía una advertencia: “Como parte del proceso normal de llenado, es posible que el agua parezca temporalmente turbia antes de que se aclare”.

Tanto si el estanque reflectante vuelve a ser un fiel reflejo de “la belleza, la dignidad y la grandeza de la capital de nuestra nación”, como si sufre otra catástrofe que lo deje con un aspecto repulsivo, todo ello es sintomático de un problema más amplio: la acumulación de errores voluntarios y fracasos que la Administración Trump es incapaz de solucionar y que, en ocasiones, tras múltiples intentos, apenas consigue contener. Se ha convertido en un gigante lamentable e impotente, incapaz de alcanzar ni siquiera sus objetivos más modestos, con un poder que solo le permite verter desinformación; ocultar las fechorías bajo el manto del secreto; socavar, sabotear y destruir las instituciones gubernamentales; e infligir sufrimiento a los más vulnerables e indefensos, como los escolares en Irán y los inmigrantes indocumentados en Estados Unidos.


Los derechos humanos en la era Trump: un punto de inflexión con impacto global,

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Sin malicia hacia nadie.

Trump prometió acabar con la “ciénaga” de la corrupción en Washington pero en vez de eso la sobrealimentó y solo consiguió vaciar de agua el estanque del Monumento a Lincoln y al país de cualquier ápice de decencia.

A finales de agosto Trump recurrió a [la red social] Truth Social para afirmar que él era

“seis veces más popular que Abraham Lincoln, en referencia a un sondeo entre los Republicanos actuales en el que el 53 % afirmaba que el presidente al que más admiraba era Trump, frente al 8 % que nombraba a Lincoln. Ese mismo mes él se autocalificó por encima de Lincoln y otros presidentes. De alguna manera, resulta apropiado que Trump haya destrozado el estanque reflectante del Monumento a Lincoln de la misma forma en que ha mancillado el cargo que Lincoln ocupó en su día.

No sabemos si Lincoln podría haber imaginado un presidente tan corrupto como Trump, pero sí que afirmó, por entonces, su temor a

” un mal augurio… el creciente desprecio por la ley que impera en el país; la gradual tendencia a sustituir el juicio sensato de los tribunales por pasiones desenfrenadas y furiosas”. No podía haber previsto los ataques a embarcaciones, el término “víctima de la trata de personas” ni el hecho de que Estados Unidos pudiera matar a estas últimas mediante los primeros, pero en ese mismo discurso de 1838 —cuando solo tenía 28 años— comprendió los peligros de tales ejecuciones sumarias, señalando que “cuando a la gente se le mete en la cabeza ahorcar a los tahúres o quemar a los asesinos, deberían recordar que, en la confusión que suele acompañar a tales actos, es muy probable que cuelguen o quemen a alguien que no sea ni un tahúr ni un asesino”.

Trump, sin embargo, no tiene ningún reparo en matar sin remordimientos e incluso, hace poco, pareció que proponía aniquilar con una bomba nuclear Los Ángeles y San Diego, aunque cada vez es más difícil adivinar el significado de sus divagaciones incoherentes (pero en el pasado amenazó a ambas ciudades, desplegó tropas en Los Ángeles y amenazó con hacerlo en San Diego). Ni siquiera los ejércitos de Lincoln –que recurrieron a una “guerra total” para terminar con una guerra civil prolongada, brutal y costosa– aniquilaron el Sur ni diezmaron a su población. Y, al término de esta,

Lincoln trató de “curar las heridas de la nación” con unas palabras que a Trump le harían atragantarse: “Sin malicia hacia nadie; con caridad para todos”.

Lincoln no creía que Estados Unidos pudiera ser vencido por una potencia extranjera pero sí preveía la posibilidad de que el país sellara su propia suerte:

“Si la destrucción es nuestro destino, debemos ser nosotros los artífices y ejecutores”, afirmó en aquel discurso de 1838. “Como nación de hombres libres, debemos perdurar para siempre o morir por suicidio”. La reelección de un criminal cobarde que intentó socavar lo que queda de democracia en Estados Unidos parece, sin duda, algo más que un simple grito de auxilio.

“Me da la impresión que nuestro proceso de degeneración está siendo muy rápido”, escribió Lincoln a su amigo Joshua Speed en 1855. Unos 171 años más tarde bien podría haber llegado a su fin.

El sufrimiento infligido por Donald Trump ha sido inmenso. Y su propensión al fracaso podría ser ahora su rasgo más característico. Es posible que, en última instancia, se le recuerde por haber convertido una “incursión” militar temeraria en una guerra interminable condenada al fracaso o como el mayor depravado que ha ocupado el cargo de presidente. Pero la mala gestión de Trump de un proyecto de construcción local —que convirtió un monumento nacional en pleno funcionamiento en una ruina rodeada de vallas— podría ser su decepción más ilustrativa: un pequeño fracaso de proporciones épicas y, en cierto modo, un triste reflejo de todos los estadounidenses.

Nick Turse es director ejecutivo de TomDispatch y miembro del Type Media Center. Es autor entre otros libros de Next Time They’ll Come to Count the Dead: War and Survival in South Sudan y del superventas Kill Anything That Moves.

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viernes, 23 de octubre de 2026

ESPAÑA EXPRESA ENÉRGICA CONDENA A DICHOS DE MILEI. CRUCE POLÍTICO EN LA ASAMBLEA DE MADRID.

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"Manuela Bergerot, diputada de Más Madrid, protagonizó un duro cruce con Isabel Díaz Ayuso en la Asamblea de Madrid. La legisladora cuestionó el respaldo de la presidenta de la Comunidad de Madrid a Javier Milei y criticó el impacto de las medidas del Gobierno argentino sobre las universidades y las jubilaciones. “Es un tarado que está destrozando la Argentina”. El enfrentamiento ocurrió tras la visita de Milei a España, donde insultó al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y tuvo fuertes cruces con periodistas, a quienes respondió de manera despectiva.

"Qué le dijo Manuela Bergerot a Ayuso sobre Javier Milei Ayuso, referente del Partido Popular, defendió a Milei durante su intervención en la Asamblea regional. Ambos dirigentes comparten afinidad ideológica, con una visión económica liberal y fuertes críticas a la izquierda. Durante el debate, Ayuso destacó el crecimiento económico de Argentina. Además, apuntó contra la oposición y, en línea con el discurso del presidente, la acusó de utilizar la pobreza con fines políticos Bergerot no dejó pasar sus declaraciones y cuestionó la cercanía entre ambos dirigentes. “Se ha reunido más veces con Milei que con los profesores de la pública”, le reprochó, en alusión a los encuentros que mantuvieron.

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Madrid, (Prensa Latina) En un intento por copiar el estilo de Donald Trump, pero a su manera, el presidente de Argentina, Javier Milei, lanzó hoy duras descalificaciones contra el jefe del Gobierno de España, Pedro Sánchez.

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ESPAÑA EXPRESA ENÉRGICA CONDENA A DICHOS DE MILEI.

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Fuente Prensa latina. Viernes 23 de octubre del 2026.

No se hizo esperar la respuesta al mandatario argentino, quien también, en la misma línea de Trump, llamó “corta intelectualmente” a una periodista de la cadena radial SER.

El Ministerio de Asuntos Exteriores expresó su más enérgica condena ante los insultos y calumnias dirigidos por Milei al presidente del Gobierno, a España y a los españoles.

“Igualmente, condenamos con toda rotundidad el llamamiento al uso de la violencia que ha realizado esta mañana”, enfatizó, al referirse a las palabras del gobernante argentino al llamar «impresentable dictador» y «delincuente» a Sánchez, al tiempo que instó a sacar a los socialistas «a patadas».

“España es una nación soberana que no acepta injerencias externas, ni ataques e injurias a su presidente y a sus instituciones elegidas, libre, democrática y soberanamente, ni tolera que nadie enturbie nuestra convivencia pacífica y democrática”, recalcó la nota de la Cancillería.

Igualmente señaló que

“es indigno que una persona que ostenta el alto cargo, “realice visitas a nuestro país con el único objetivo de intentar fomentar un clima de polarización y violencia entre españoles y entre naciones hermanas como son la española y la argentina”.

El ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, calificó de «impresentable», «maleducado» e «indigno» al presidente de Argentina, quien dijo además que Sánchez fomentó la «invasión» de Ceuta porque «cada inmigrante es un voto».


Bustinduy comentó a TVE que el mandatario argentino califique a España de «dictadura», pero que pase «más tiempo aquí que en su país».

«Este señor impresentable y maleducado, lo primero que hace es venir a insultar y a decir que esto es una dictadura. Pues curiosa dictadura que pasa más tiempo aquí que en su país», ha espetado.

«No hay derecho» a que venga «este impresentable» a «insultar a España», mientras que «los presuntos patriotas», en referencia a los conservadores del PP y la ultraderecha de Vox tienen agendadas reuniones con el dirigente sudamericano este martes, inviten a Milei y «le ponen la alfombra roja».

Concretamente se refirió a los encuentros de Milei con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y por Vox, el secretario general, Ignacio Garriga.

En otro de sus viajes a España, siempre de forma privada, el jefe de Estado de Argentina en octubre de 2024 protagonizó otros gestos hostiles que derivaron en una crisis diplomática, al insultar a Sánchez y a su esposa, a la que tildó de «corrupta».

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Manuela Bergerot, diputada de Más Madrid nacida en la Argentina, cruzó a Isabel Díaz Ayuso por su respaldo a Javier Milei y cuestionó el impacto de las políticas del presidente argentino.

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CRUCE POLÍTICO EN LA ASAMBLEA DE MADRID.

CONGRESISTA ESPAÑOLA CONTRA MILEI: “ES UN TARADO QUE ESTÁ DESTROZANDO LA ARGENTINA”

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Manuela Bergerot cruzó a Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid y referente del Partido Popular, por su respaldo a Javier Milei, con quien comparte afinidad ideológica y una agenda política de derecha.

Fuente- Página /12 viernes 23 de octubre del 2026

 Redes Sociales

Manuela Bergerot, diputada de Más Madrid, protagonizó un duro cruce con Isabel Díaz Ayuso en la Asamblea de Madrid. La legisladora cuestionó el respaldo de la presidenta de la Comunidad de Madrid a Javier Milei y criticó el impacto de las medidas del Gobierno argentino sobre las universidades y las jubilaciones. “Es un tarado que está destrozando la Argentina”.

El enfrentamiento ocurrió tras la visita de Milei a España, donde insultó al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y tuvo fuertes cruces con periodistas, a quienes respondió de manera despectiva.



Qué le dijo Manuela Bergerot a Ayuso sobre Javier Milei

Ayuso, referente del Partido Popular, defendió a Milei durante su intervención en la Asamblea regional. Ambos dirigentes comparten afinidad ideológica, con una visión económica liberal y fuertes críticas a la izquierda.

Durante el debate, Ayuso destacó el crecimiento económico de Argentina. Además, apuntó contra la oposición y, en línea con el discurso del presidente, la acusó de utilizar la pobreza con fines políticos

Bergerot no dejó pasar sus declaraciones y cuestionó la cercanía entre ambos dirigentes. “Se ha reunido más veces con Milei que con los profesores de la pública”, le reprochó, en alusión a los encuentros que mantuvieron.

La diputada fue más allá y apuntó directamente contra el ultraderechista a quien calificó de “tarado que está destrozando la Argentina”. También cuestionó las medidas de su Gobierno por el impacto que, según sostuvo, tienen sobre las universidades públicas y los jubilados.

Para Bergerot, las políticas de Milei profundizan las desigualdades, ya que complican la situación de quienes menos tienen y favorecen a los sectores de mayores ingresos.

Al cerrar su intervención, la legisladora les habló directamente a los argentinos y expresó su confianza en un cambio político en las próximas elecciones presidenciales de 2027. “Confiamos en el pueblo argentino, confiamos en que van a terminar con Milei”, afirmó.

Quién es Manuela Bergerot, la diputada nacida en Argentina

Bergerot es hija de Adolfo Bergerot y María de las Mercedes Uncal, perseguidos durante la última dictadura militar argentina. Llegó a España con su madre en 1978, cuando tenía dos años, en el marco del exilio familiar.

Además, participó en la querella argentina contra los crímenes del franquismo, una iniciativa judicial destinada a investigar los delitos cometidos durante la dictadura de Francisco Franco en España.

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jueves, 22 de octubre de 2026

LA OLA DE DISTURBIOS EN FRANCIA ACORRALA A UN MACRON CADA VEZ MÁS AISLADO.

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"Pero la deuda pública francesa, que se sitúa en el 119 % del PIB, se encuentra en su nivel más alto desde 1946. Su déficit presupuestario, del 5,1 %, también se encuentra entre los más elevados de la UE. Simplemente, no hay dinero en el banco para aliviar la presión del coste de la vida que llevó a 550 000 personas a salir a la calle el sábado. Los mercados están preocupados: los costes de financiación de Francia son más elevados que los de Grecia. Y ante la escasez de opciones fiscales, la respuesta más clara del Gobierno —siguiendo la tradición francesa de siempre— ha sido el uso de gases lacrimógenos y las cargas con porras, a veces contra escolares, lo que ha agravado aún más las tensiones.

"Las consecuencias para las elecciones presidenciales podrían ser profundas. La coalición centrista construida en torno a la marca de Macron se ha derrumbado prácticamente por completo. Si las protestas y la violencia persisten, los principales beneficiarios serán los defensores de la ley y el orden de la extrema derecha. Jean-Baptiste Moreau, un influyente exdiputado del partido de Macron con el que el presidente —en gran medida en funciones— todavía habla de vez en cuando, llegó, según se informa, a sugerir este fin de semana que debería dimitir y convocar elecciones presidenciales anticipadas. “Macron sigue creyendo que puede cambiar las cosas”, declaró a Le Monde. “Pero, en este momento, Marine Le Pen va directa al Palacio del Elíseo”.

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Fuentes: El diario [Foto: La policía se enfrenta a los manifestantes en la Plaza de la República de París durante las protestas del pasado sábado. Julien Mattia / DPA]

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LA OLA DE DISTURBIOS EN FRANCIA ACORRALA

A UN MACRON CADA VEZ MÁS AISLADO.

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Por Jon Henley | 22/10/2026 | Europa

Fuentes- Revista rebelión jueves 22 de octubre del 2026. 

El presidente francés ha empeorado su imagen de arrogancia con una serie de errores estratégicos a los que se suman las críticas desde todo el espectro político, incluido sus antiguos aliados

La policía se enfrenta a los manifestantes en la Plaza de la República de París durante las protestas del pasado sábado. Julien Mattia / DPA

El coro casi unánime de condenas con el que se recibió el discurso a la nación pronunciado por Emmanuel Macron el pasado domingo, tras uno de los días más violentos de disturbios y saqueos en la historia reciente de Francia, fue un claro reflejo de lo debilitado que se encuentra ahora.

Desde su despacho en el Palacio del Elíseo, el presidente pronunció un discurso de ocho minutos en el que expresó su “ira y vergüenza” tras un fin de semana en el que se incendió un ayuntamiento, se saquearon más de 2.000 tiendas, se detuvo a 2.300 personas y resultaron heridos 1.000 policías.

Una protesta de un mes de duración por parte de los alumnos de secundaria, motivada por el deterioro y el hacinamiento de las aulas, se sumó a un descontento más generalizado por el aumento vertiginoso del coste de la vida, la desigualdad que se agrava rápidamente y la reducción del gasto público, lo que unió a estudiantes, profesores, sindicalistas y un movimiento de los ‘chalecos amarillos ’resurgido.

Esas protestas, en su mayoría pacíficas, fueron rápidamente aprovechadas por grupos enmascarados que incendiaron vehículos, saquearon comercios y causaron graves daños a las infraestructuras públicas, entre ellos el incendio del ayuntamiento de Limoges y la irrupción en el de Marsella.

Macron reconoció la “profunda inquietud” de los jóvenes, pero no ofreció iniciativas políticas concretas, ni una reorganización del Gobierno, ni nuevo gasto público, limitándose a pedir a su primer ministro que organizara consultas y a instar a los políticos de la oposición a que tomaran posición.


Críticas de todos los frentes

La respuesta, en todo el espectro político, fue contundente. La líder de Los Verdes, Marine Tondelier, afirmó que, en lugar de

“ni siquiera empezar a hacer ningún tipo de mea culpa”, Macron les convocaba al “despacho del primer ministro como a unos alumnos ante la pizarra”.

En la extrema derecha, Jordan Bardella, de Agrupación Nacional, calificó el discurso de “lamentable” y afirmó que a Macron “ya no le queda nada que decir” a los franceses. La líder del partido, Marine Le Pen, afirmó que el país se encuentra “atrapado en una tenaza entre la violencia y la impotencia”.

Bruno Retailleau, de la derecha, afirmó que Macron estaba “totalmente desbordado”, mientras que, desde la izquierda, Jean-Luc Mélenchon acusó al presidente de recurrir a “la inacción y la brutalidad policial” con la vana esperanza de que las protestas simplemente se apagaran por sí solas.

Quizá lo más perjudicial sea que incluso el antiguo primer ministro de Macron, Édouard Philippe, afirmó que habría preferido

“decisiones e iniciativas que pudieran conducir a un retorno al orden y a la restauración de la autoridad del Estado”. “Nuestro país necesita ser gobernado”, dijo.

Es de esperar que surjan críticas por parte de los rivales que se posicionan a seis meses de unas elecciones presidenciales para elegir al sucesor de Macron. Pero su enorme ferocidad pone de relieve su aislamiento, el desdén con el que se le trata y la ira que despierta.


La trampa de Macron.

Se trata de una trampa estructural que, en gran medida, él mismo se ha tendido. Macron llegó al poder en 2017 como un presidente “jupiteriano”: una estrategia deliberada destinada a elevar al jefe de Estado por encima de la política cotidiana, proyectando una autoridad distante y una brillantez tecnocrática.

Pero, tras nueve años en el Elíseo, ese estilo prepotente —que, según sus críticos, se debe en parte a la total falta de experiencia política básica de Macron como cargo electo en un ayuntamiento o como diputado por una circunscripción— se ha transformado en lo que se percibe como arrogancia y actitud distante.

A ello se han sumado errores estratégicos catastróficos y los problemas económicos de Francia, que se agravan cada vez más. Macron perdió una mayoría parlamentaria operativa al negarse a hacer una campaña significativa entre las elecciones presidenciales y legislativas de 2022.

Dos años después, disolvió la Asamblea Nacional. Esa apuesta le salió por la culata de forma espectacular, ya que los votantes eligieron un parlamento aún más estancado, dividido entre una izquierda fragmentada, un bloque centrista muy mermado y la extrema derecha de Le Pen.

Sin una mayoría operativa, el Gobierno recurrió repetidamente a controvertidas maniobras constitucionales para imponer leyes sin votación parlamentaria, lo que lo dejó —y a Macron— expuesto a nuevas acusaciones de ilegitimidad democrática.

Las consecuencias para las elecciones presidenciales podrían ser profundas. La coalición centrista construida en torno a la marca de Macron se ha derrumbado prácticamente por completo

A ese estancamiento institucional se suma una crisis fiscal inminente. En décadas pasadas, los presidentes franceses que se enfrentaban a protestas masivas en las calles podían, en la práctica, comprar un cierto grado de tranquilidad social con paquetes de gasto específicos o concesiones del sector público.


Pero la deuda pública francesa, que se sitúa en el 119 % del PIB, se encuentra en su nivel más alto desde 1946. Su déficit presupuestario, del 5,1 %, también se encuentra entre los más elevados de la UE. Simplemente, no hay dinero en el banco para aliviar la presión del coste de la vida que llevó a 550 000 personas a salir a la calle el sábado.

Los mercados están preocupados: los costes de financiación de Francia son más elevados que los de Grecia. Y ante la escasez de opciones fiscales, la respuesta más clara del Gobierno —siguiendo la tradición francesa de siempre— ha sido el uso de gases lacrimógenos y las cargas con porras, a veces contra escolares, lo que ha agravado aún más las tensiones.

Las consecuencias para las elecciones presidenciales podrían ser profundas. La coalición centrista construida en torno a la marca de Macron se ha derrumbado prácticamente por completo. Si las protestas y la violencia persisten, los principales beneficiarios serán los defensores de la ley y el orden de la extrema derecha.

Jean-Baptiste Moreau, un influyente exdiputado del partido de Macron con el que el presidente —en gran medida en funciones— todavía habla de vez en cuando, llegó, según se informa, a sugerir este fin de semana que debería dimitir y convocar elecciones presidenciales anticipadas.

“Macron sigue creyendo que puede cambiar las cosas”, declaró a Le Monde. “Pero, en este momento, Marine Le Pen va directa al Palacio del Elíseo”.

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