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Ciudadanos
Amigos y Amigas hoy les presento para su lectura, análisis y conclusiones dos
buenos y excelentes artículos. Publicados el día de hoy en el Diario la Jornada
de la Ciudad de México, escrito por profesionales de reconocida calidad en sus
investigaciones. El primero en relación a la posición Geopolítica de CANADA, Discurso
de su primer Ministro en el Foro Mundial de DAVOS y las posteriores amenazas
del señor TRUMP como es su costumbre, ante la decadencia del Imperio. Y el
segundo en relación con lo que viene sucediendo al interior del propio país del
señor Emperador y que la prensa oficialista Nos lo Niega en todos los idiomas-
La situación es realmente preocupante, en especial en el Estado de Minneapolis,
por la persecución a los Migrantes y represión a sus propios ciudadanos. Mejor
aquí esta su lectura.
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El presidente estadunidense, Donald Trump, y el primer ministro canadiense, Mark Carney, protagonizaron otro episodio de desencuentro en Davos. Foto Afp y Ap
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México SA
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Por. Carlos
Fernández Vega.
Fuente. La Jornada. Ciudad de México. domingo 25 de enero del 2026.
No es una cuestión semántica ni se
puede sostener que la permanente amenaza de una potencia de anexar a otro país
se limita a una mera diferencia de “puntos de vista” o a un “choque de
discursos”, porque en realidad se trata de un robo descarado y de la violación
del derecho internacional. Y si algo ha demostrado el enloquecido jefe del
cártel de la Casa Blanca es la agresión constante contra la comunidad de
naciones (salvo Israel, desde luego, con el genocida Benjamin Netanyahu a la
cabeza) y parece que nadie se anima a ponerle un hasta aquí.
Hasta ahora, el posicionamiento del
primer ministro canadiense, Mark Carney, en el Foro Económico Mundial ha sido
la única denuncia sobre el imperial proceder de ( fuck) Trump,
especialmente sobre su adicción de apropiarse ilegalmente de terceras naciones,
Canadá misma entre ellas, en nombre, según dice, de la “seguridad nacional” de
Estados Unidos. Y la advertencia de aquel dirigente es nítida: “si no estamos
en la mesa, estamos en el menú”, e históricamente los países del Tercer Mundo
siempre aparecen en la “carta de alimentos” a consumir.
Bueno, lo anterior viene a colación,
porque ayer la presidenta Sheinbaum fue consultada sobre las citadas
declaraciones de Mark Carney –abiertamente antianexionista– y la irracional
reacción del demente color naranja (“Canadá existe gracias a Estados Unidos”),
y su comentario al respecto de plano no fue el más acertado: “no lo llamaría
‘choque de discursos’, sino que sencillamente son distintos puntos de vista
frente a lo que está ocurriendo a nivel internacional. No he hablado
recientemente con el primer ministro (canadiense), nos hemos buscado y vamos a
tratar de tener una conversación; y, por supuesto, con el presidente Trump,
para todas las negociaciones que tienen que ver” con el T-MEC.
Se entiende la necesidad de ser
cautelosa y manejar con pinzas y pulso de cirujano la delicada relación
bilateral con el energúmeno de la Casa Blanca, pero hay hechos que no se pueden
soslayar, como en el caso de ( fuck) Trump y su permanente amenaza
de convertir a Canadá en el estado número 51 (el 52 sería Groenlandia), como
tampoco es aceptable la machacona “advertencia” de invadir territorio mexicano,
en su afanosa actitud expansionista, con el pretexto, según dice, de “combatir
a los cárteles de la droga”.
Entonces, que por sus pistolas un perturbado como ( fuck) Trump país pretenda anexionar a otro para incorporarlo a su propia geografía no es precisamente una “diferencia de puntos de vista” y menos un “choque de discursos”, sino la respuesta, así sea retórica, de una nación agredida en contra del agresor y la denuncia pública de la sistemática violación del derecho internacional.
Cierto: la relación trilateral en el
marco del T-MEC está “afianzada” con alfileres y no por falta de voluntad de
México y Canadá, sino por el creciente grado extorsivo de quien despacha en
Mar-a-Lago y, de vez en vez, en la Oficina Oval. La nación de la hoja de arce
comenzó a mover fichas (su acercamiento a la República Popular China da cuenta
de ello), pero México se aferra a dicho tratado: todos los huevos en la misma
canasta, algo que, dada la enloquecida dinámica impuesta por ( fuck)
Trump, no parece ser lo más indicado.
Apenas la víspera, la mandataria
mexicana anunció la ampliación de mecanismos comerciales con Europa, América
Latina y Asia, aunque, dijo, “creemos que el T-MEC se va a conservar; a lo
mejor hay algunos cambios, pero finalmente se va a conservar, porque es de
beneficio mutuo. Evidentemente, tenemos y buscamos relación con otras regiones
del mundo”. Sin embargo, todo apunta a que el gobierno mexicano se ha tardado,
porque de tiempo atrás debió abrir esos canales. Pero ha quedado atrapado en un
solo mecanismo.
De hecho, ayer la presidenta Sheinbaum
insistió en que “vamos a trabajar para que (el T-MEC) no se rompa y creemos que
es conveniente para los tres países mantener el acuerdo comercial. La próxima
semana, el secretario Ebrard (quien advierte que “Estados Unidos está en un
viraje estratégico mayor, en el que se reorganiza a partir de un nacionalismo
económico conservador”) va a Washington a seguir trabajando sobre los temas
comerciales” y a la par reveló que “en este momento está un equipo de trabajo
para darle seguimiento al Entendimiento de Seguridad, coordinado por la
Secretaría de Relaciones Exteriores, aunque hay un grupo de la Secretaría de
Seguridad Ciudadana y de la FGR”.
Las rebanadas del pastel
¡¡¡Estos son hechos…!!! Hoy vence el
plazo legal para que la llorona del Ajusco pague los impuestos
que debe. ¿Fin del culebrón?
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La política de Trump en Mineápolis expresa su odio hacia personas de África y su deseo de venganza política. Foto Ap
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TRUMP: IMPERA EL CAOS; ¿DE QUÉ LADO ESTÁS?
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Por Miguel Tinker Salas * y Victor
Silverman*.
Fuente. La Jornada. Ciudad de México. Domingo 25 de enero del 2026.
El mundo se ha visto estremecido por
dramáticos eventos en las últimas dos semanas. La invasión de Venezuela, el
secuestro de su presidente y su pareja, el bombardeo de Nigeria, las amenazas
militares contra Irán y más reciente el ultimato de Trump de anexar a
Groenlandia rechazado por sus aliados y una huelga general en la ciudad de
Mineápolis en defensa de los inmigrantes. Estos acontecimientos nos recuerdan
la vieja canción de los mineros de Kentucky, ¿De qué lado estás?
Muchos insisten que las caóticas
acciones de Trump son inéditas y ponen en riesgo el “orden mundial” basado en
reglas que se establecieron después de la Segunda Guerra Mundial. Otros alegan
que Trump se contradice, ya que durante la campaña presidencial criticó a los
demócratas por participar en guerras prolongadas. Aun otros citan el documento
de Estrategia de Seguridad Nacional publicado en noviembre 2025 para indicar
que Estados Unidos reduciría su presencia internacional para enfocarse en el
hemisferio occidental donde China es el principal socio económico de
Sudamérica. El imperio no depondrá su papel como policía internacional: la
realidad es que las fuerzas militares de Estados Unidos siguen desplazadas en
todo el mundo. Ninguna base militar ha sido abandonada ni un tratado de defensa
abrogado.
El error fundamental de estas posturas
es asumir que Trump se rige por algún tipo de principios o que respeta leyes
internacionales o nacionales. Más allá de sus severos límites cognitivos, lo
único que el magnate ha dejado claro es que es un presidente transaccional, su
único instinto político es su ego y su enriquecimiento personal. Las personas
con más influencia en su ámbito político son sus asesores y los billonarios que
contribuyeron a su campaña y que se benefician económicamente de sus decisiones.
La primera venta de petróleo venezolana beneficio a un mega donante de Trump y
algunos de los fondos fueron depositadas en una cuenta bancaria en Qatar que el
mandatario dice controlar.
La movilización de soldados europeos a
Groenlandia, junto con la articulación de una nueva forma de relaciones mundial
por el primer ministro de Canadá, Mark Carney, indican un nuevo momento
simbólico en las relaciones entre Estados Unidos y sus aliados. No obstante,
permanecen aliados y los vínculos económicos siguen siendo inmensos entre
Estados Unidos, Canadá, Europa y México –de hecho, son centrales a la economía
y la política de ambos hemisferios–. El resultado de la conferencia de Davos,
donde Trump abandonó su ambición de anexar Groenlandia, subraya que, al fin y
al cabo, no tiene la intención ni la capacidad de reconfigurar las estructuras
del poder en el mundo, sólo domina el ciclo de noticias y busca
enriquecerse.
El caos que se expresa a nivel
internacional también se refleja lo que ocurre en Estados Unidos, pero con
resultados inesperados. La ciudad de Mineápolis en el estado de Minesota, se ha
convertido en el epicentro de la política fascista impulsada por Trump.
Mineápolis atrajo la ira de Trump porque su gobernador fue candidato a la
vicepresidencia en las elecciones anteriores y por ser sede de la población
somalí más grande en aquel país, a quien le acusa de cometer fraude. La
política de Trump en Mineápolis expresa su odio hacia personas de África y su
deseo de venganza política.
Desde diciembre de 2025 la ciudad se
encuentra asediada por las fuerzas de ICE, la policía federal que Trump utiliza
como sus gendarmes para efectuar redadas y asaltar a la población que resiste.
ICE no discrimina, sus acciones se han convertido en una cacería humana;
asesinaron a Renee Good, madre de tres hijos, mientras se retiraba de un
evento, mataron al enfermero Alex Pretti, disparan perdigones a manifestantes
en la cara, arrestan a personas con o sin documentos, incluyendo a ciudadanos.
ICE ha arrestado a varios niños, que utilizan como rehenes para luego deportar
a sus familiares.
Lo que Trump no esperaba es que
Mineápolis se convertiría en el epicentro de la resistencia hacia sus políticas
xenofóbicas. Se han organizado grupos que con silbidos alertan sobre la
presencia de ICE en una comunidad mientras otros filman sus acciones. Aun otros
organizan transporte para personas sin documentos, se han creado bancos de
alimentos y se ofrece ayuda legal. El viernes una huelga general paralizó la
ciudad y miles de personas salieron a las calles a pesar del frío glacial.
Debido a la resistencia de múltiples sectores en la ciudad, Trump amenaza con
enviar mil 500 tropas federales para apoyar las acciones de ICE.
Trump usa el caos como cortina de humo
para distraer la atención de los problemas que enfrenta Estados Unidos, los
precios siguen subiendo, las viviendas y los costos de salud son inalcanzables.
Una encuesta reciente demuestra que solo 32 por ciento de la población piensa
que su vida ha mejorado bajo su mandato. Aún peor, sus esfuerzos por anexar a
Groenlandia cuentan únicamente con el apoyo de 17 por ciento de la población.
Su política internacional, el rechazo universal a su anexión de Groenlandia y su
llamada “Junta de Paz” y la resistencia a sus acciones en Mineápolis lo dejan
aislado.
Trump busca suplantar los principios
de justicia, solidaridad e igualdad ganados después de siglos de sangre y
sacrificio. Aunque son violados por los hipócritas en el poder, estos ideales
continúan inspirando a la mayoría de la humanidad. Estos valores expresan la
esencia de una comunidad; no vienen desde lo alto, sino que, en contraste con
el caos de Trump, surgen dentro de nosotros.
Lo que los manifestantes proclaman en
las calles son los valores humanos que Trump y la derecha mundial intentan
borrar. Lo que sucederá todavía no se determina, pero sabemos de qué lado
estamos.
*Profesores eméritos, Pomona College
@mtinkersalas y @victorsilverman.bsky.
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