jueves, 2 de septiembre de 2010

COMENTARIO AL LIBRO: GOBERNABILIDAD Y GOBERNANZA. Instituciones hacia el Siglo XXI.

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¿Es aquí donde se esboza la idea de la Gobernabilidad, como una propuesta teórica frente a la In-gobernabilidad real y actuante en ese periodo histórico?. Suponemos que las nuevas ideas en torno a conceptos universales como Gobierno, Poder, Democracia, Socialismo, Humanismo, Capitalismo, Imperialismo, etc., que ya fueron delineadas por muchos filósofos o sociólogos anteriormente, necesitaban de una revisión, ¿ pero desde qué punto de vista?. En el campo socialista se medita sobre los aportes de Marx, a los cuales se suman los de Lenin, Mao, como intelectuales, hombres de acción y estadistas, frente a otros meramente intelectuales como Lukacs, Gramsci, Lefrebve y otros más polémicos como Trotsky o Althusser, para nombrar algunos casos determinantes en el pensamiento izquierdista del periodo de crisis, anunciada ya a partir de los 60 o 70. En el campo de la derecha también se intensifica la lucha ideológica acrecentada por la guerra fría y sus consecuencias armamentistas, se cuestiona la existencia de un “socialismo real”, en consecuencia podríamos retrucar el problema preguntando si hay una “democracia real”.
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COMEMTARIO AL LIBRO:

GOBERNABILIDAD Y GOBERNANZA: INSTITUCIONES HACIA EL SIGLO XXI.


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Dr. Tito Cáceres Cuadros. *



Dr. Pablo Raúl Fernández Llerena en la presentación de su Libro.
Paraninfo Arequipa. Universidad Nacional San Agustín de Arequipa.

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Dr. Pablo Raúl Fernández Llerena.

Dr. en Sociología. Politólogo. MS.c. en Comunicación.

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Raúl Fernández Llerena se ubica entre los pocos estudiosos de nuestro medio, que es capaz de mantener un discurso coherente en torno a las Ciencias Sociales y Políticas y, desde sus formación ideológica, bastante conocida por su práctica sindicalista y consejería institucionalista; ha venido reflexionando sobre los problemas contemporáneos, especialmente a partir de las crisis sucesivas del capitalismo, que luego de la liquidación de bipolaridad del mundo, debido a la caída del socialismo, por razones que se vienen esbozando esquemáticamente, se ha convertido en el reino incierto de la unipolaridad, de la sociedad consumista de mercado y tecnológica, que ha desembocado en las discutidas globalización y posmodernidad.

El presente libro, lleva un título que ya define su contenido y propósito, de suerte que sólo nos queda comentar su influencia cercana y vislumbrar alguna proyección, tanto de su temática como de su repercusión en los ámbitos universitarios y políticos del país. Para iniciar sus ensayos, pues son varios lo que conforman el libro, el autor se ubica en el terreno de la historiografía dando cuenta de los principales sucesos de las últimas tres décadas, porque allí está el origen de las discusiones teóricas sobre las cuales se centra todo. No nos olvidemos que luego de la segunda guerra mundial, el nuevo ordenamiento del mundo, que dio origen a la bipolaridad, mediante creaciones un tanto artificiales como Occidente y Este, Mundo Libre y Mundo Totalitario, Democracias y Regímenes Dictatoriales, etc.; creados por los exegetas del mundo capitalista, amenazados por la expansión del pensamiento socialista, que al revés de los áulicos occidentalistas, desencadenó una serie de movimientos libertarios, especialmente en las esferas de los países sojuzgados, explotados y calificados eufemísticamente como “tercermundistas” u ofensivamente como “subdesarrollados”. Pero también dentro de estas democracias modélicas, sólo en la letra, se manifestaron movimientos libertarios, contra el autoritarismo, el conservadurismo y la dureza y violencia discriminatoria.
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Así las Revueltas estudiantiles de mayo del 68, en los países de mayor desarrollo industrial y capitalista, nos referimos a Estados Unidos, donde se inició como una protesta contra la guerra de Vietnam, agresión imperialista repudiada por la juventud y los librepensadores de todo el mundo, luego en Francia, que acusaba un desarrollo económico envidiable, pero anacrónicos sistemas universitarios y el desperdicio de los egresados, que convertían en desempleados que, poco a poco, por su proletarización se tornaron cada vez más radicales y cuestionadores del sistema. En cada país, Alemania, por ejemplo, donde se desenmascaró a los antiguos nazistas enquistados en el gobierno, en Italia, en Inglaterra donde el fin del imperio colonial de la India o el África, dio lugar a una juventud, contestaria, como la francesa, pero llena de “angry men” , en Italia, etc. con repercusiones “sui géneris” como en México, reprimida brutalmente “ad portas” de la olimpiadas, en Argentina y hasta en el Perú. Ni qué decir de las liberaciones del Congo, Angola, Argelia, etc., donde el influjo de la Revolución Cubana repercutió en la guerrillas y movimientos en toda Latinoamérica. O la Rebelión Negra en Estados Unidos con las mismas características, guerrillas urbanas, guerra racial contra la intolerancia. El surgimiento de íconos será la tónica de una creciente simbolización del pueblo que busca su redención. El “Che” Guevara ha pasado a la inmortalidad, pero debemos recordar a tantos mártires como Lumumba, Malcolm X, que se unen a carismáticos luchadores como Fidel Castro, Ho Chi Min que resucitan a Sandino, Farabundo Martí, Emiliano Zapata y muchos más en cada país.

¿Es aquí donde se esboza la idea de la Gobernabilidad, como una propuesta teórica frente a la In-gobernabilidad real y actuante en ese periodo histórico?. Suponemos que las nuevas ideas en torno a conceptos universales como Gobierno, Poder, Democracia, Socialismo, Humanismo, Capitalismo, Imperialismo, etc., que ya fueron delineadas por muchos filósofos o sociólogos anteriormente, necesitaban de una revisión, ¿ pero desde qué punto de vista?. En el campo socialista se medita sobre los aportes de Marx, a los cuales se suman los de Lenin, Mao, como intelectuales, hombres de acción y estadistas, frente a otros meramente intelectuales como Lukacs, Gramsci, Lefrebve y otros más polémicos como Trotsky o Althusser, para nombrar algunos casos determinantes en el pensamiento izquierdista del periodo de crisis, anunciada ya a partir de los 60 o 70. En el campo de la derecha también se intensifica la lucha ideológica acrecentada por la guerra fría y sus consecuencias armamentistas, se cuestiona la existencia de un “socialismo real”, en consecuencia podríamos retrucar el problema preguntando si hay una “democracia real”.

Como consecuencia de los hechos acaecidos en este periodo, surgen innumerables posturas que entre teóricas y especulativas tratan de explicar la realidad histórica. Los problemas que surgen en el campo socialista, derivan de las diferentes realidades tanto económicas en su desarrollo, como en lo cultural y las luchas para llegar a una modernidad que no se distancie de los ejes del materialismo, tanto dialéctico como histórico. La aparición de disidencias tiene que ver con algunos ortodoxos que no concuerdan con determinadas políticas de gobierno e internacionalización del socialismo, pero también por la penetración ideológica sutil del idealismo occidental, que no es mas que un paso para que a nivel superestructural se anhele una vuelta a la Base o Estructura anterior.
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En el campo del capitalismo, son las luchas de minorías ilustradas o de los iletrados en ebullición que reclaman por un cambio en las estructuras vigentes dentro de las democracias occidentales. Obreros, campesinos e intelectuales libran batallas continuas, ya sea separadamente o en conjunto. Una pregunta que necesita una respuesta mayormente analítica, que no es aún total, se plantea alrededor del por qué en occidente se sigue con el mismo sistema a pesar de todos los brotes de violencia, movimientos emancipatorios y proliferación de teóricos que van desde la ortodoxia hasta la heterodoxia más profesoral; y cuáles son las causas reales de la disgregación del campo socialista, que también tuvo movimientos obreros, juveniles y núcleos intelectuales en contra. ¿Es que un sistema es más inmune a las rebeliones internas y las asimila y el otro no?, o ¿es que no se cumplió con la eliminación de los rezagos de la superestructura anterior, no sólo coercitivamente sino mediante una educación integral?. No hay ninguna duda que la tentación del capitalismo y su exitismo en la vida con la consecución de riquezas y el individualismo burgués no se erradican fácilmente, de allí que muchos de los grandes revolucionarios jóvenes se transformen en reformista tibios en su madurez.

Pero volvamos al texto de Fernández Llerena y la gobernabilidad democrática, donde el autor analiza todas las secuencias de todas las crisis, económica, política, cultural, social, institucional, etc., dentro de los países “desarrollados” (capitalísticamente hablando), su cuestionamiento es hacia las capacidades expuestas para salir de manera oportuna, con fuerza política y la solución a los crecientes movimientos de la ciudadanía en general, comprendidos, por su puesto, agentes gremiales, sindicales y políticos en general.

De suerte que el libro, estructurado por capítulos como ensayos independientes que se articulan temáticamente, es un compendio de análisis metodológicos sobre la globalización, el neoliberalismo, la modernidad, de una manera didáctica, con ejemplos y diagramas en algunos casos, tanto a nivel general o universal, como específicamente en Latinoamérica y nuestro país, no tan ampliamente como quisiéramos en este último caso. De paso es una lectura documentada o sintetizada de las bases teóricas para la gobernabilidad democrática, en sus aspectos filosóficos, sociológicos, de derecho, así se da énfasis a los planteamientos de los dudosos “novismos” como los neoconservadores (si cabe la antinomia), neoliberales y neo-marxistas (si es que siguen siendo marxistas) para postular a la conceptualización polisémica de la gobernabilidad. Para ello se apoya en las opiniones de varios politólogos. Como todo libro de un profesor, que anhela, no sé si abierta o secretamente, que su texto se convierta en un manual, Fernández Llerena recurre a la reiteración de conceptos y definiciones a lo largo de todas sus páginas, estimo que no es una deficiencia estilística, sino el recurso magisterial, de verificar el Contacto, como dice Jakobson, o de centrarse en el lector como interlocutor al cual se lo somete a un reforzamiento escalonado que es algo más que un ejercicio intelectual.

Pero en suma, qué es la gobernabilidad y qué, la gobernanza, a las cuales se alude desde el título hasta el desarrollo de los capítulos. La primera es el “estado o grado de equilibrio dinámico entre demandas sociales y capacidad de respuesta gubernamental”. La Academia define como “Cualidad de gobernable”, semánticamente hablando la cualificación postula a una especie de esencia del acto de gobernar, que la filosofía precisa como “cualquier determinación de un objeto” y se diferencia de la “propiedad”, que indica a su vez la que “caracteriza o individualiza al objeto mismo” como “propia de él”. Abbagnano, recuerda que en Aristóteles, dentro de la “familia de conceptos”, se pueden distinguir los hábitos y disposiciones, la capacidad o incapacidad natural, las afecciones y sus consecuencias, todas aplicadas al campo social o político. Por su parte la Gobernanza , era entendida “Acción y efecto de gobernar o gobernarse”, como sinónimo de Gobierno; pero la Academia, atendiendo a la modernidad, precisa como “Arte o manera de gobernar que se propone como objetivo el logro de un desarrollo económico, social e institucional duradero promoviendo un sano equilibrio entre el estado, la sociedad civil y el mercado de la economía”.

Son las acepciones clásicas las que han venido rigiendo el mundo, en sus diferentes sociedades, de allí que el Arte de Gobernar o el Buen Gobierno hayan tenido un papel fundamental en los diferentes periodos de la Historia, desde los grandes imperios asíaticos hasta los griegos, que culminaron en las eras alejandrina o romana para reaparecer con fuerza en las sociedad modernas a partir del Renacimiento. Desde Confucio o Mencio, hasta Aristóteles preparando al hijo de Filipo de Macedonia o el filósofo Séneca moldeando al joven Nerón dando él mismo ejemplo de la “gobernabilidad” en la primera etapa, como Cicerón también había hecho; la lista es larga e ilustrativa, ni qué decir de Maquiavelo escribiendo para un Principe”( que bien pudo César Borgia siguiendo los múltiples casos de Lorenzo de Medicis, Conrado Malatesta, etc.), que encarnarían el modelo ideal de gobernante en una época donde los intentos republicanos eran más que conspiraciones. La historia muestra este calco de intentos hasta la revoluciones burguesas y las caídas de los aristócratas.
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A partir de la imposición del capitalismo como sistema imperante, la idea de Poder o Gobierno se anonimizan, en el reino de la ganancia o la especulación financiera, los gobernantes se someten a los dictados de la corporaciones, trusts o monopolios y desde la mesas directivas de los representantes o dueños de inversiones o acciones se dictan imperativos para los gobiernos para que no afecten sus intereses y si algún gobernante se desvía (o fracasa como Kennedy) es eliminado y reemplazado inmediatamente. Hasta las guerras son manipuladas así, Chile, entre Allende y Pinochet fue un claro ejemplo, de los cientos de la historia actual, donde se llega al genocidio porque Estados Unidos y la CIA actuaron en defensa de sus “empresas”, no de los pueblos ni menos de los Derechos Humanos más elementales.

Fernández Llerena nos precisa la actualización de los conceptos clásicos, los principios derivados de cada definición, “Gobernabilidad, es el estado o grado de equilibrio dinámico entre demandas sociales y capacidad de respuesta gubernamental” y de allí se deducen, la Eficacia, Confianza, legitimidad y estabilidad. Sólo recupera la esencia de cualificación cuando se alude a Gobernabilidad Democrática: “Capacidad social de establecer y lograr con transparencia y responsabilidades claras, objetivos que responden a los intereses compatibilizados de la ciudadanía”. Por su parte, Gobernanza reaparece como “determinados modos y procedimientos de gestión y administración vigentes”, concepto que procede del mundo empresarial cuyo propósito es “obtener la máxima rentabilidad con el mínimo de coste”. Del sector privado pasa al público, postulando a la privatización de los servicios públicos y hacerlos “competitivos”. Así las políticas internas de la empresa privada se adueñan, se apoderan de la Gobernanza , con la idea de administración del Estado mismo, aún se adueñan de los servicios asistenciales, con la falsa prédica de lucha contra la pobreza, con el simple fin de apoderarse de los países del Tercer Mundo totalmente endeudados con la avidez de darles más créditos. Es el mundo del Libre Mercado.

De este somero análisis deducimos que en algunos esquemas lingüísticos, Coseriu por ejemplo, tomados de la filosofía misma, se especifica que la libertad y espontaneidad del hablante (el individuo en general) como capacidad, frente a la Norma restrictiva entra en conflicto, porque la imposición de lo social y genérico por convención misma entre uno y otro, cabe decir en nuestro caso entre gobernante y gobernado, genera un gran conflicto, pero el interés social se impone sobre el personal y se torna en Bienestar Social. Pues bien cuando el conflicto es mayor, genera la crisis, en este caso social, y se apela al Sistema para que lo resuelva. Es evidente, que ya antes de Marx se sabía que si el Sistema no era capaz de dar una solución real y equitativa para los más, (la Justicia Social), se cambiaban los Sistemas ineficientes para el bienestar de los más y los desposeídos, que son, fundamentalmente los motores de la producción y los agentes de medios y riquezas, y que al final no les beneficia.

Pero este no es el caso de Huntington, Crozier y Watanuki, nombrados por el Congreso Norteamericano, nada menos, para encontrar soluciones a las crisis del sistema, especialmente la del Estado. Cuando se habla que estamos ante una “Nueva Era” (como todos los periodos históricos, difícil de determinar fechas exactas), la ideas de la Comisión Tripartita, que provienen de sus análisis, se han extendido a muchos, casi todos, los países de este Mundo Unipolar, regido por la Economía de Mercado, marcado por la Globalización, en todas sus facetas, el Neoliberalismo y el controvertido pos-modernismo.

Este libro de Fernández Llerena se apoya en estas búsquedas y nos explica desde su óptica particular, analizando muchos casos de la política y la economía mundiales. De paso, propone al lector una guía histórica de muchos hechos, da cuenta de la terminología actualizada, especialmente, cuando nos habla de Instituciones como “plano simbólico de las organizaciones” al igual de de “planos institucionales”, sin dejar de mencionar que los vocablos Gobernabilidad y Gobernanza, que articulan el libro a través de sus variados capítulos, forman parte de un paralelo terminológico y conceptual que el autor termina por sugerir que en el fondo son antitéticos. Desde su perspectiva la Gobernabilidad Democrática es la vía de cambio, de las salidas “oportunas frente a la crisis y la recesión sistémica”, por lo tanto debe combatirse la Gobernanza que proviene de los empresarios y de los áulicos de la empresa privada, pues amenaza con apoderarse de los aparatos del estado y administrarlo para provecho de su egoísta beneficio y corrompe hasta los programas de ayuda a los pobres y discriminados, por el sistema imperante. Esta Comisión, ¿ no es un atisbo de humanidad surgido dentro del sistema, como una reflexión razonada de que si no hay correcciones, el propio sistema corre el peligro de una explosión interna, ahora que ha dejado de funcionar el único esfuerzo habido de socialismo para su transformación total?.

Aplicar todas estas búsquedas académicas a la política nacional, a los gobiernos locales, parece ser la conclusión a la que llega el autor y desde esta convicción el libro ha de generar adhesiones, no dudamos de ello, y también controversia, lo que es positivo, para que la aplicación de sus investigaciones a la práctica política sea sistemática, pensada y discutida, porque hay urgencia para combatir desde todos los frentes a la crisis general que nos golpea cada día con proyecciones negativas, y zaherir la indolencia de algunos sectores sociales que deben despertar y formular respuestas coherentes.

* Dr.Tito Cáceres Cuadros. Dr. en Literatura.
Director Universitario de Cultura. UNSA.
Arequipa 30 de Enero del 2009.

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JESUS MARTIN BARBERO. Irrupción de indígenas y mujeres en la política está replanteando papel del Estado.

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Para Martín Barbero, “debido a la implantación del modelo neoliberal la macroeconomía en América Latina sustituyó la política. Los organismos multilaterales de crédito como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional decidieron que la educación no era una inversión sino un gasto. “El secuestro de la política por la macroeconomía ha contribuido también a la deslegitimación del Estado, convirtiéndolo en intermediario de los mandatos de esos organismos internacionales sobre una sociedad cada día más desigual y excluyente, con porcentajes crecientes de población por debajo de los niveles de pobreza y con millones de personas obligados a emigrar hacia Estados Unidos y Europa”.
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Jesús Martín Barbero: Irrupción de indígenas y mujeres en la política está replanteando papel del Estado.

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Entrevista con el investigador y comunicólogo Jesús Martín Barbero.

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ALAI, América Latina en Movimiento2010-08-31


América Latina.


Fernando Arellano Ortiz.



Los nuevos retos de la política en América Latina, la globalización como perversidad y como oportunidad para generar una contrahegemonía y la monopolización de los medios de comunicación como obstáculo en el proceso de construir ciudadanía, son algunos de los tópicos a los que se refirió en esta entrevista el investigador social y connotado comunicólogo ibero-colombiano Jesús Martín Barbero.

Crítico del modelo neoliberal que en su concepto “secuestró la política” y dinamizó el mercado, hasta el punto que fue sacralizado, tratando de “unificar” el mundo “no en el deseo de cooperación y solidaridad sino en el de competitividad”.

Martín Barbero es colombiano a pesar de haber nacido en la ciudad española de
Ávila en el año de 1937. Aunque apenas en octubre de 2004 obtuvo esta nacionalidad, ya desde 1963 cuando llegó a Bogotá, inició su comprensión de un mundo nuevo de símbolos, mensajes y espacios que lo configurarían como un colombiano y como un verdadero latinoamericano que ha hecho de esta región su base de estudios y su referente para generar pensamiento.

Su arribo a Bogotá se puede catalogar como un abrupto contacto cultural que marcó su visión y su posterior trabajo investigativo en el ámbito de la cultura y la comunicación. Sus primeras impresiones de Colombia las relata así:

“Me asomé por primera vez a este país el 15 de octubre de 1963, desde la ventanilla de un avión, en medio de un aguacero que difuminaba el atardecer de la sabana y volvía imprecisos los contornos de las edificaciones y el paisaje. De la travesía por la ciudad hasta el hotel me queda sólo el recuerdo de las fugaces imágenes de gente guareciéndose de la lluvia bajo los aleros, la mayoría vestida con una prenda cuyo nombre aprendería al día siguiente: ruana. Y al día siguiente, en la cafetería del hotel, experimentaría también el primer extrañamiento justo allí donde mejor creía reconocerme, en el idioma. La chica que servía el desayuno me preguntó “¿Le provoca un perico?”, ante lo cual quedé físicamente sin habla, pues “provocar” en mi castellano de la vieja Castilla significaba “incitar a pelear” o —aún peor— “dar náuseas”, ¡y un perico era un loro! O sea, que junto a los parecidos y las semejanzas de la gente de acá con los de la madre patria, aprendí de una vez lo hondas y significativas que eran las diferencias, las que sin embargo no me impidieron sentir desde muy pronto una secreta empatía por el país; mientras la mayoría de los españoles que he conocido en Colombia se juntaban con mucha frecuencia entre ellos para compartir su mundo, yo jamás he experimentado esa necesidad, pues desde muy temprano me sentí en familia con los colombianos. A lo largo de mis 21 años en Cali, cada vez que visitaba al cónsul español para que me renovara el pasaporte, él me entregaba el carnet del club español y me regañaba por no verme nunca en él”.

Semiólogo, antropólogo y filósofo de la Universidades de Lovaina y París, Martín Barbero es un experto en comunicaciones y medios que ha producido importantes síntesis teóricas en
Latinoamérica acerca de la posmodernidad. Aparte de ejercer docencia en Colombia y México ha sido profesor visitante de las universidades Complutense de Madrid, Autónoma de Barcelona, Stanford, Libre de Berlín, King's College de Londres, Puerto Rico, Buenos Aires, São Paulo, Lima, entre otras. Su análisis de la cultura como mediaciones, el estudio de la globalización desde la semiología, la función alienante de los medios locales y particularmente la función de las telenovelas en Latinoamérica son algunos de sus aportes. Ha sido una de las figuras centrales de la intelectualidad crítica contemporánea del continente junto a autores como Néstor García Canclini, Ángel Rama, Carlos Monsiváis, Tomás Moulián y Beatriz Sarlo.

En sus estudios, análisis y reflexiones, este científico social colombo-ibérico se propuso invertir el sentido de la idea de comunicación como proceso de dominación. Es decir ha trabajado el tema de la dominación como proceso social de comunicación y campo de batalla cultural.

El fenómeno de la comunicación lo ha analizado igualmente como proceso productor de significaciones y no de mera circulación de informaciones, buscando superar la visión instrumental y proponiendo la utilización social de la cultura.

Su obra más relevante es De los medios a las mediaciones (G. Gili, Barcelona, 1987), desde la cual mira el otro lado del proceso de la comunicación llamado recepción, conformado por las resistencias y las variadas formas de apropiación de los contenidos de los medios. La comunicación se hace así cuestión de cultura, que exige revisar toda la vorágine de la mass media con el objetivo de "leer adecuadamente- y de manera crítica- las imágenes que se imponen sobre el texto o lo acompañan."

La política secuestrada por la macroeconomía neoliberal

En desarrollo de su intervención en la Cátedra Orlando Fals Borda, Martín Barbero abordó con amplitud el tema de la comunicación y ciudadanía en tiempos de globalización y tuvo tiempo además para dialogar unos minutos con el Observatorio Sociopolítico Latinoamericano WWW.CRONICON.NET.

De entrada se fue lanza en ristre contra el neoliberalismo, modelo económico que generó atraso, pobreza y grandes desigualdades sociales en los países de Latinoamérica y que apenas algunos de ellos, gracias a la irrupción de gobierno progresistas, están pudiendo salir de él.

Para Martín Barbero, “debido a la implantación del modelo neoliberal la macroeconomía en América Latina sustituyó la política. Los organismos multilaterales de crédito como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional decidieron que la educación no era una inversión sino un gasto.

“El secuestro de la política por la macroeconomía ha contribuido también a la deslegitimación del Estado, convirtiéndolo en intermediario de los mandatos de esos organismos internacionales sobre una sociedad cada día más desigual y excluyente, con porcentajes crecientes de población por debajo de los niveles de pobreza y con millones de personas obligados a emigrar hacia Estados Unidos y Europa”.

Citando una frase del sociólogo catalán Manuel Castells señaló que “estamos en una sociedad en que terminó el trabajo para toda la vida y el trabajo de tiempo completo para la inmensa mayoría, lo que significa también que la sociedad industrial con su modelo de pleno empleo dejó de servirle al capitalismo”.

No obstante la perversidad del neoliberalismo, Martín Barbero señala que en la primera década del siglo XXI la política ha logrado retornar a la escena social gracias a tres elementos: “la entrada de los indígenas: desde los zapatistas en México hasta los mapuches en Chile, ahora son actores de construcción de la nación, es un fenómeno de primera magnitud; la presencia de las mujeres, que constituye la revolución de fondo en el siglo XX, y el surgimiento de los ‘neopopulismos’ que replantea el lugar del Estado”.

Para este científico social la connotación de populismo no es el que la dan los sectores de derecha para deslegitimar a los gobiernos progresistas y de izquierda que han irrumpido en América Latina, sino que, en su concepto, es la manifestación en virtud de la cual en este continente “las mayorías han logrado constituirse en sujetos históricos”.

Otra cosa es la deformación de populismo como los ocho años de gobierno de Álvaro Uribe Vélez en Colombia, “que fue de lo más bastardo”, dijo.

De esta manera, agregó, la política se ha oxigenado “ensanchando no solo la acción del pensamiento, que se ha visto seriamente asfixiado por la alianza entre pensamiento único y determinismo tecnológico”.

Resalta el rol que debe jugar el pensamiento crítico en una región de tanta ebullición social como Latinoamérica y afirma que el mismo “tiene que ser una táctica, puesto que en las condiciones actuales debemos luchar desde el terreno del adversario”.

Dos caras de la globalización

Sobre ese fantasma que “recorre las ciencias sociales y se llama globalización”, Martín Barbero muestra sus dos caras: la de la perversidad y la de las oportunidades para los pueblos y para la construcción de una contrahegemonía.

“La globalización –sostiene- aparece a un mismo tiempo como perversidad y como posibilidad, una paradoja cuyo vértigo amenaza con paralizar tanto el pensamiento como la acción capaz de transformar su curso. Pues la globalización fabula el proceso avasallador del mercado, un proceso que uniforma el planeta pero profundizando las diferencias locales y por tanto desuniéndolo cada día más. De ahí la perversidad sistémica que implica y produce el aumento de la pobreza y la desigualdad, del desempleo tornado ya crónico, de enfermedades que, como el sida, se tornan epidemia devastadora en los continentes no más pobres sino más saqueados. Se ha llegado al punto en que si un país no puede competir, una transnacional perfectamente lo puede comprar”.

“Pero la globalización también representa un conjunto extraordinario de posibilidades, cambios ahora posibles que se apoyan en hechos radicalmente nuevos: la enorme y densa mezcla de pueblos, razas, culturas y gustos que se producen hoy -aunque con muchas diferencias y asimetrías- en todos los continentes, una mezcla posible sólo en la medida en que emergen con mucha fuerza otras filosofías poniendo en crisis la hegemonía del racionalismo occidental; también una fuerte reconfiguración de la relación entre poblaciones y territorios: la mayor parte de la población se aglomera en áreas cada día menores imprimiendo un dinamismo desconocido al mestizaje de culturas y filosofías pues las masas de que hablara Ortega y Gasset a comienzos del siglo XX cobran ahora una nueva cualidad en virtud de su aglomeración y diversificación; y el otro hecho profundamente nuevo, y sobre todo innovador, se halla en la apropiación creciente de las nuevas tecnologías por grupos de los sectores subalternos posibilitándoles una verdadera revancha sociocultural, esto es la construcción de una contrahegemonía a lo largo del mundo”.

Sociedad de la información, concepto ambiguo

Otro de los temas al que se refirió este prolífico investigador latinoamericano fue el de la sociedad de la información, cuyo concepto, dijo, es ambiguo habida cuenta que, por un lado alude a un hecho indudable que es la transformación radical de la idea de información en el sentido de que no se refiere a contenido noticioso sino al conocimiento incorporado a los productos; y de otra parte, a la gran brecha tecnológica entre los países desarrollados y en vía de desarrollo.

Por eso se interrogó: “¿América Latina puede hablar de sociedad del conocimiento cuando somos, primero que todo, sociedades del desconocimiento de saberes y conocimientos que nuestras universidades han sido incapaces de avalar y de legitimar? ¿Cómo hablar de sociedad del conocimiento en América Latina cuando hoy día están deslegitimados los saberes tradicionales, de los millones de desplazados que sobreviven en el continente con saberes que no provienen de la academia sino de la experiencia social, de su creatividad y de la imaginación social?”

En Colombia se pasó de la seguridad social a la seguridad democrática

Sobre la realidad política y social de Colombia su análisis es contundente: “Después de ocho años de un gobierno agresivo, pendenciero y polarizador como el de Álvaro Uribe se minó la capacidad de los ciudadanos en este país. Eso se afectaba con las falsas encuestas. Colombia estaba hipnotizada y no era por el teflón de Uribe”.

Criticó el discurso de posesión presidencial de Juan Manuel Santos de “macondiano y contradictorio”, por cuanto “se pasó 20 minutos echándole piropos a Uribe y otros tantos hablando de la desigualdad y la pobreza en la que dejó a Colombia”.

“Uribe cambió la Seguridad Social de los colombianos que significaba salud pública y pensiones, por la Seguridad Democrática que es perversa”, argumentó.

Los noticieros son ventrílocuos de sus amos

Sobre la monopolización de los medios de comunicación también fue muy crítico y explicó que “lo público es información y deliberación. Lo público es la diferencia entre la homogeneidad del Estado y la heterogeneidad social. Sin embargo, la información en Colombia está monopolizada. Los noticieros en este país son ventrílocuos de sus amos, sólo dos conglomerados económicos son los dueños de la información. Los colombianos se quedan con el país que le cuentan sólo dos canales de televisión que buscan una comunicación para consumidores y no para ciudadanos”.

Se lamentó de que los públicos de la política casi no tienen rostro, “y son cada vez más una estadística, ese es un cambio que no produce la televisión sino la sociedad, y que la televisión se limita a catalizar. La fragmentación de la ciudadanía es entonces tomada por el mercado que, mediante el rating, se ofrece a la política como su mediador”.

Pero además anota un nuevo fenómeno y es que los nuevos movimientos sociales y las minorías como las etnias y las razas, o las mujeres, los jóvenes y los homosexuales, “demandan no es tanto ser representados sino reconocidos: hacerse visibles socialmente en su diferencia. Lo que da lugar a un modo nuevo de ejercer políticamente sus derechos”.

Nuevos actores en la política de América Latina

- Usted plantea que lo político se pone en primer plano en este momento, en ese sentido, ¿cuáles son los retos para la política latinoamericana?

- Hay nuevos actores de la política. Han aparecido dos nuevos, de un lado los indígenas y de otro lado las mujeres, que están cambiando la agenda de lo que era hacer política. En términos latinoamericanos esto básicamente replantea ese Estado que ha sido incapaz de hacerse cargo de la diversidad sociocultural de los países. El reto que han hecho evidente los indígenas y las mujeres es el de la diversidad, de la diferencia, de que hay una enorme incapacidad del Estado para asumir no sólo que la sociedad es desigual en términos de economía, sino que es diversa en términos de cultura. Eso replantea lo que nosotros entendíamos como democracia. Lo estamos viendo con una Iglesia en América Latina que tuvo tiempos en los cuales estuvo cerca de la gente pobre, pero ha ido perdiendo eso, ya que es incapaz de entender esa diversidad, sexual, racial, porque le queda muy difícil ya que es un poder homogenizador y monoteísta.

- ¿Y cómo observa en ese sentido el contexto de la política colombiana?

- En términos colombianos, lo que ha pasado en los últimos meses nos muestra que hay, por un lado, una crisis de la representación muy grande, pero que a la vez hay montones de gente que están pidiendo ser actor de la política.Hayuna cantidad de gente joven opinando, pensando el país, discutiendo. Yo diría que uno de los primeros retos es que empiezan a emerger como actores de la política, como ciudadanos. Lo otro que creo que es fundamental, tiene que ver con cómo empezamos a nivel local a ligar estos movimientos con la transformación de los partidos políticos. Si nosotros nos seguimos quedando a nivel de los movimientos sociales estamos haciendo un trabajo de fondo, pero la política sigue siendo asaltable, pervertible, por unos grupúsculos y personajes que no representan para nada el país. El tema de la representación es el salto de los movimientos a los partidos. Tenemos que buscar la forma de transformar la noción de partidos políticos de lo que es hoy, unas maquinarias electorales y de corrupción, a ser realmente los ámbitos de las diversas ideologías, de las diversas culturas políticas del país, donde puedan realmente discutir, deliberar y soñar otro país.

- Usted acuñó el término “massmediación”. ¿Desde esa perspectiva, pasamos de una democracia a una “mediocracia”?

- Yo diría que para mal y para bien.
Lo que tenemos hoy es una hegemonía de los medios privados que le hacen el juego a los partidos pero no dan cabida a los ciudadanos. Hay elecciones y entonces tienen que dar unos tiempos mínimos a los diferentes partidos, es decir juegan a la democracia. Pero la ciudadanía no está ahí. Porque si fuera así la ciudadanía replantearía radicalmente lo que están haciendo los partidos. Esto es completamente negativo porque crea la sensación de que al menos por momentos si somos democráticos. Y digamos que al fin y al cabo esos nueve millones que recogió el actual Presidente los obtuvo por las vías legítimas de la “democracia”, pero los límites que esa mediocracia le pone a esa representación son enormes. Yo no creo que los medios privados vayan a cambiar, por el contrario, considero que lo que necesitamos es ir sembrando el país de medios públicos, medios barriales, locales, regionales, y medios que sean capaces de tener una cierta relación con el Estado para poder tener independencia. Los canales regionales hoy tienen muy poco de públicos, tienen algunos programas donde se asoman algunos actores diferentes, la mayoría del tiempo imitando mal y feo lo que hacen los canales privados.

- ¿Estamos ante el discurso de las imágenes y en consecuencia estamos informados de todo pero no nos enteramos de nada?

- Buena parte de esa frase es lo que nos está pasando, pero no por culpa de las imágenes sino por culpa de esa sobreinformación, para la cual la educación no está preparando a los niños. El problema es que para poder manejar esa cantidad de información hay que saber procesarla, lo que significa que los niños aprendan en la escuela que tan importante como leer libros es leer los noticieros de televisión para distinguir entre el noticiero ventrílocuo y el noticiero en el que hay algunas dimensiones del país que sí hacen parte de las necesidades y las esperanzas de los ciudadanos. Pero tenemos un sistema educativo para el que sólo se leen libros y no se aprende a leer la publicidad, no se aprende a leer la televisión, no se aprende a distinguir entre una telenovela turbia y sin ningún tipo de experimentación de lenguaje con una telenovela como la que se hacía cuando teníamos televisión mixta que metía las dimensiones del país y las metía rompiendo el lenguaje de la televisión, innovando. Ahí tenemos un reto muy grande porque el sistema educativo no está formando un ciudadano capaz de ser un público exigente, en todo lo que tiene que ver con conocimiento, con arte.

- ¿Por qué es fundamental el papel de la cultura en la construcción de ciudadanía?

- Porque la gente ve distinto, oye distinto, siente distinto, y si nosotros nos hacemos cargo de esas diversas formas de oír, de esas distintas formas de ver y de sentir no tendremos ninguna posibilidad de interpelarlos y por tanto de ponerlos en términos de ejercicio ciudadano. No sólo en términos de las culturas políticas, sino de las culturas en sus dimensiones estéticas, pero tomando la estética en términos de sensibilidades, de gustos, capacidades y vocaciones.

- ¿A qué hace referencia cuando señala que las tecnologías no son neutras?

- Porque siempre las tecnologías van a depender del uso social. Cuando hablan de brecha digital es como si la brecha la pusiera el sistema digital; no, la brecha la pone la sociedad desigual que es incapaz cada vez menos de hacer incluyente el uso de esa tecnología. Por ejemplo en el caso de Colombia, la manera como se creó Compartel (programa gubernamental de telecomunicaciones sociales), se sembró el país de aparatitos y resulta que a quien no dejaban usarlos era a los únicos que sabían usarlos, que era la gente joven, y entonces como la gente no iba, los políticos se los llevaron para sus casas. Además, acabó sirviendo como si fuera un teléfono para que los políticos hablaran con los políticos de Bogotá. Esto es todo lo contrario de lo que sería Internet, que sería la capacidad de que se pongan a trabajar juntos todos los municipios y hacer formulaciones de sus problemas, de sus demandas, de sus derechos, acá no se tuvo en cuenta para nada a los usuarios.
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“LA UNIVERSIDAD EN EL PERU. ¿ ES HOY UNA ALTERNATIVA DE PROGRESO Y MEJOR CALIDAD DE VIDA?”.

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Eso sí, sin ninguna duda, a pesar de la crisis, existen algunas Facultades en la Universidad Pública que mantienen calidad y siempre se superan en categoría y nivel académico. Encontrar – cómo descifrar esta realidad universitaria – un buen asesoramiento Profesional continuado y permanente – no me refiero a las Academias – los consejos familiares que son muy necesarios y oportunos, porque son sanos y se fundamentan en los valores individuales y colectivos.

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“LA UNIVERSIDAD EN EL PERU. ¿ Es hoy una alternativa de progreso ymejor calidad de vida ?”.

“La universalización de la Universidad por un mundo mejor”

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* Pablo Raúl Fernández Llerena.

Dr. en Sociología. Politólogo. MS.c. en Comunicación.



"No estoy de acuerdo con tus ideas, pero defiendo tu sagrado derecho a expresarlas."
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El adolescente o el joven estudiante termina la Educación Secundaria, para que esta preparado, que le enseñaron en sus Colegios, puede enfrentar la vida futura ingresando a trabajar o irremediablemente debe Ingresar a la Universidad. Y que le ofrece la Universidad, cuando logra ingresar de cada 10 que terminan la secundaria, 2 entran a la Universidad Pública y 3 a la Universidad Privada. ( 1 a la U Privada de respeto y categoría y 2 a la empresa privada, llamada “universidad”, o también la “Universidad Marca”, puro título, puro nombre producto de la publicidad). ¿ Y los 5 alumnos restantes, que es de ellos?. Trabajan, viven de sus rentas, viajan, o tienen otras actividades “no santas”. Unos desgraciadamente están condenados al trabajo precario y de sobrevivencia, otros, la exclusión social, la marginación o simplemente los que aún “tienen suerte” en Academias, Institutos, Centros de capacitación y en general algunas “organizaciones” que distraen la desocupación transitoriamente.
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1.- La Universidad Pública, hoy es la respuesta a mis ilusiones juveniles?.

Sí y No. Depende la arista o la ventana de donde se la mire hoy. Si ingreso a la Universidad, a la carrera profesional de mis preferencias, en sus claustros encuentro Profesional Docente de Calidad y Categoría, infraestructura, bibliotecas, centros de internet e investigación, laboratorios, etc y una buena orientación familiar, con seguridad que esa Universidad, si responde íntegramente a mis objetivos e ilusiones juveniles. Pero esa Universidad donde la encuentro, hoy es muy difícil, porque la Universidad Pública se encuentra en un seria y profunda crisis institucional – crisis académica, administrativa y de gobierno – además hay un abandono continuado del Estado en la Universidad – falta de presupuesto, falta de solución a las problemas económicos de docentes y trabajadores y ausencia total de políticas públicas para democratizar la Universidad -.

Eso sí, sin ninguna duda, a pesar de la crisis, existen algunas Facultades en la U. Pública que mantienen calidad y siempre se superan en categoría y nivel académico. Encontrar – cómo descifrar esta realidad universitaria – un buen asesoramiento Profesional continuado y permanente – no me refiero a las Academias – los consejos familiares que son muy necesarios y oportunos, porque son sanos y se fundamentan en los valores individuales y colectivos.

También puedo encontrar en alguna Facultad, Escuela o Carrera Profesional de una Universidad Privada, donde la exigencia académica y el nivel docente son parte de su calidad y categoría universitaria. En verdad representan una excelente opción de estudios y formación profesional de éxito y reconocimiento para un buen Estudiante.

2.- La Universidad Pública te brinda oportunidad en 3 grandes Áreas Académicas: Ciencias Sociales, Ingenierías y Bio-Médicas. La Universidad Nacional San Agustín te ofrece por ejemplo:

Área de Ciencias Sociales. 20 Escuelas Profesionales. Ejemplo. Derecho, Educación, Economía, Psicología, Contabilidad, Administración Sociología, Turismo, Historia, Comunicación, Filosofía.

Área de Ingenierías. 19 Escuelas Profesionales. Ejemplo. Arquitectura, Ingeniería Civil, Sistemas, Mecánica, Metalúrgica, Química, Geología, Industrial, Alimentarias, Física, Matemáticas.

Área de Bio-médicas.- 6 Escuelas Profesionales. Ejemplo. Medicina, Enfermería, Biología, Agronomía, Pesquería, Nutrición.

Decidir el ingreso a la Universidad, no es simplemente elegir que carrera o profesión es más rentable, da más dinero como profesional, o simplemente los estudios son muy fáciles. Si así decides, porque Facultad postular y que carrera profesional estudiar, serás un ¡¡ completo fracaso!!. Si quieres ser un excelente Profesional, evalúa tu rendimiento académico en el transcurso de los 5 años de secundaria, consulta con tus profesores y sobre todo también DECIDE si vas a contribuir al desarrollo y progreso del país como Buen Profesional, como Excelente Graduado Bachiller, Título Profesional – Licenciado - ; Maestría y Doctor – al margen de la remuneración económica o también teniendo una buena y excelente remuneración salarial en el sector privado por lo general, también sin duda – si no eres explotador, usurero, especulador, puedes aportar grandes cosas, – pero, si te quedas en el sector público, siempre podrás ser un brillante profesional, pero sobreviviente en lo económico.

3.- El estudiante en la Universidad y su Formación Profesional.

Bien elegido y decidido, ahora es muy fácil, sumamente fácil Ingresar a la Universidad, lo difícil, el reto y responsabilidad mayor hoy descansa sin duda, como puedes aprovechar los 5 o 6 años que debes permanecer en las aulas universitarias. Ojo también si eres excelente estudiante, la Carrera lo puedes hacer en 4 años y la de 6 en 5 años. Simple, por cada año de estudios, invicto, la Universidad te premia hasta con 12 créditos anuales más. Por lo general las Carreras Universitarias tienen un total entre190 a 210 créditos.

Para este éxito interno en la universidad, debes tener que la Escuela o Facultad debe proporcionarte, excelente Biblioteca –actualizada – laboratorios, centros de internet e investigación y capacitación, Postas u Hospital, centros de prácticas por lo menos durante los dos últimos años de la carrera. Tú asistencia a las distintas asignaturas, debe ser al 100%, porque recuerda que tus padres te enviaron a estudiar y forjarte una profesión, no a ser parte del 15% de pésimos estudiantes, eternos repetidores de años, negociantes de lumpen-política, asistentes permanentes en los kioscos, jardines, bares y cantinas en los entornos de la Universidad- si es que antes no te “gradúas” de padre irresponsable-.

La gran oportunidad esta en tú poder, pero sabes que la clave del éxito, además de ser un buen estudiante en tu especialidad, es el de tener como capital cultural, una excelente y actualizada Cultura General. Recuerda que es tú “carta de presentación” hoy cuando el trabajo esta precarizado y Ustedes como profesionales de las nuevas generaciones, como hijos(as) del internet, la sociedad del conocimiento y la información, quieren tener un buen trabajo profesional y un nivel respetable de calidad de vida.



Pablo Raúl Fernández Llerena y Académicos de Ciencias Sociales , de las Universidades Nacionales, convocados por la Red de las Ciencias Sociales para el VII Curso de Actualización Docente, Verano del 2009, Ciudad de Pachacamac, Lima, Perú.
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4.- Con la finalidad de recuperar la Universidad. Y lograr su alta competitividad profesional, hoy a nivel nacional se plantea la “Acreditación Universitaria”.

Preguntamos, acaso es la única, todopoderosa y salvadora herramienta académica universitaria, que logre “salvar” a la U. de los escombros de su crisis académica, administrativa y de Gobierno: la Acreditación, o simplemente es una medida secundaria, paliativa, adormecedora, vertical y con rostro de “salvador” de la crisis. Acreditemos las carreras universitarias, al nivel internacional, de las profesiones que tienen ese objetivo central en su Malla Curricular y su relación estratégica es directa con las características del mercado global, pero no todas tienen esta relación, existen varias carreras profesionales que responden a nuestra realidad nacional, son la expresión más concreta y dialéctica de esta complejidad nacional, entre las más importantes tenemos:- Educación, Historia, Sociología, Antropología, Turismo, Alimentarias, Arqueología, Agronomía, etc

Cuál sería el fundamento de acreditar lo nuestro, lo que nos pertenece, parte activa y central de nuestra cultura nacional, somos uno de los países mega-diversos del mundo, nuestros conocimientos tradicionales de nuestros pueblos históricos y comunidades nativas hoy son valorados y reconocidos en todo el planeta. Entonces, preguntamos: porque someterlos a medidas, modelos, marcas, internacionales. Hoy tenemos el reconocimiento mundial de ser parte de las llamadas “culturas fuertes”, que son valoradas en el mundo por sus grandes realizaciones históricas; objetivamente no encuentro el fundamento académico, necesidad, urgencia que para salir de la crisis, que inexorablemente la “receta” sería acreditarlas a estándares internacionales.

5.- Frente a la Acreditación. Reforma y Transformación Institucional. La Universidad en el Siglo XXI.

Contrariamente a lo que manifiestan los “acreditadores oficialistas”, nosotros desde la Cátedra universitaria, sugerimos, una nueva y diferente propuesta, fundada en lo central sobre el reconocimiento histórico que la Universidad siempre ha tenido con nuestro Pueblo, nuestra Universidad Nacional –salvo los años de hegemonía neoliberal- ha trabajado y respondió ante los grandes retos, problemas y necesidades que la comunidad presentó o consultó acerca del proceso de desarrollo local-regional-nacional, igualmente intervino activamente en los procesos de Proyección Social y prestación de servicios Universitarios.

La transformación académica y administrativa – reforma y modernización institucional – basada en el reconocimiento, valoración y desarrollo de la cultura universitaria, de su identidad construida en el pasado, hoy en el presente y su proyecto futuro, reconocer y valorar el conjunto de potencialidades internas institucionales, asumir el compromiso y gozar de la confianza personal y social para presentar al mundo académico de las sinergias propias de la Universidad así como de la Sociedad Civil local – verdadero poder social emergente. Nuestra propuesta académica, es: La Universidad Pública en el Siglo XXI. Desarrollo Local y su Visión Global. Reforma Académica y Transformación Institucional. (Trabajo que presentamos posteriormente).

Obviamente, de lo que se trata, en concreto, es el de fortalecer nuestra cultura nacional, potencializar nuestras identidades locales, regionales, presentar al mundo el conjunto de nuestras sinergias locales regionales, hoy reconocidas y ponderadas en todo el planeta, los sistemas sociales de trabajo, la artesanía, la agricultura, la ganadería, el pastoreo, la cosmovisión andina, la madre tierra y la madre naturaleza, que conjuntamente, presentan hoy ante el mundo las nuevas bases fúndantes de la Democracia del Trabajo y la Democracia de la Tierra.. La extraordinaria riqueza histórica de nuestra cultura popular, nuestro conocimientos tradicionales hoy en proceso de apropiación del conjunto de corporaciones de la industria farmacéutica, o por la otra acera, fuente y manantial inagotable del nuevo lenguaje, del nuevo Capital Político que hoy traen y portan ante el mundo los Conflictos Sociales.

Precisamente este conjunto de cualidades internas, potencialidades endógenas, propias de nuestra cultura nacional, constituyen la “materia prima” del conjunto de Carreras Profesionales que tienen como sustento y fundamento nuestra compleja y extraordinaria realidad nacional, que responden directamente al carácter y naturaleza de nuestra estructura económico social.

La Acreditación sí, con inteligencia, sabiduría, con reconocidos aportes nuestros, desde lo local-nacional hacia lo global, pero de ninguna manera aceptar, pasivamente todo el “paquete” teórico-doctrinario, importado – modelo, marca y expresión de contextos universitarios de países del primer mundo –. No debemos ser copiones y simples repetidores. Aceptamos y seremos parte de la acreditación, pero con activa participación organizada, representativa y que goce de nuestra confianza académica y legitimidad universitaria, no simplemente tomando la opinión de prestigiados ilustrados, redentores investigadores y salvadores académicos de la Universidad.

Seremos parte de un proceso de acreditación selectiva y de calidad académica, con la finalidad de lograr la participación y compromiso de la docencia universitaria, pero no debe ser un simple proceso impositivo con el simplón argumento de que el tiempo es muy corto, debemos apurarnos, no hay más tiempo, se nos vencieron los plazos, etc.

Expresamos que seremos parte del proceso de Acreditación, pero antes debemos tener el coraje de poner en la Aula, como política principal en el diálogo y consenso universitario, la moral y la ética, la responsabilidad y el compromiso, el sistema de valores, individuales y colectivos, columna vertebral por años y decenas sustentó nuestra fortaleza e historia institucional, nuestra legitimidad docente debe fundarse en el reconocimiento académico-institucional, así como el de la colectividad pensante, porque la calidad de las decisiones administrativas e institucionales es “limpiar” la Universidad en sus aspectos académico, administrativo y de gobierno, la experiencia nos enseña, que no podemos implementar una reforma o reorganización encima del fango y corrupción académico-administrativa, menos ser cómplices directos de la incalificable ineptitud e incapacidad de gran parte de la docencia.

Levantemos la capacidad, calidad y decencia de la Cátedra universitaria, con la finalidad de no ser aliado directo o indirecto de la crisis permanente que golpea con fuerza los ámbitos universitarios, es decir, la ausencia casi total de Investigación Científico-tecnológica – hoy columna vertebral y fortaleza académica de toda Institución Universitaria - que simplemente no desea ser dependiente absoluto de las teorías que hoy presentan los “nuevos zares” del pensamiento global, los privilegiados investigadores, fieles servidores de Empresas Editoriales y propietarios del mercado académico o al servicio de las grandes transnacionales que hoy financian la investigación – son propietarios del conocimiento - en las principales Universidades del mundo, precisamente de donde viene “lo mejor” de la Acreditación.

El proceso de transformación institucional de la Universidad, nos permite rescatar en el camino, la proyección social y el servicio que la universidad debe prestarle a la comunidad. Es imprescindible como tarea pendiente, conjuntamente fortalecer el co-gobierno universitario, el ingreso a la docencia por Concurso Público de méritos y oposición, implementar la Cátedra Paralela, el pasaje y comedor universitario y sobre todo forjar sobre nuevos valores individuales y sociales, modernizar – sin cambiar – los postulados históricos de la Reforma Universitaria de Córdoba 1918, Perú: Lima 1919, Arequipa 1919; la Autonomía Universitaria y la Educación, gratuita, de calidad y popular. Mayor presupuesto del Estado para la Universidad Pública. No antes, sí después la Acreditación Universitaria, pero selectiva, democrática y autónoma. Sin intervención del gobierno de turno.

Obviamente, para que el conocimiento académico no se envejezca permanentemente, hay que renovar y modernizar la Universidad. Para que el conocimiento universitario no se privatice, hay que impulsar y hacer de la investigación la fortaleza de una Universidad de calidad, excelente y con responsabilidad institucional; Docentes con alta y reconocida performance académica, administración de categoría, democratizar el Gobierno Universitario – para evitar que mafias y pandillas de ineptos e incapaces se apoderen de la U como si fuere su chacra privada o su propiedad heredada -, participación activa, del estudiante universitario y que el grupo selecto, de calidad y reconocido prestigio en el estudio, la investigación y la proyección social, se constituya en el eje central del proceso de cambio y transformación. Igualmente debemos contar con la participación muy comprometida del sector administrativo, trabajadores que en el práctica asumen el reto y responsabilidad de la reforma y transformación institucional de la Universidad en el siglo XXI.

6.- La Universidad Pública y la Universidad en general NO está preparada real y objetivamente para hacer frente a los grandes desafíos y retos que hoy presenta la modernidad en la era de la información y el conocimiento. Observemos rápidamente nuestra compleja y múltiple realidad del mundo académico:

· “Frente al rápido envejecimiento del conocimiento”, producto de la revolución científica y tecnológica.

· “Al proceso de privatización del conocimiento”. A consecuencia de la presencia de poderosas empresas transnacionales en el financiamiento de la investigación en la Universidad.

· Frente al “surgimiento de la Universidad Particular: Empresa S.A.” se ha masificado sin control, se ha “descentralizado”, sucursales en todo el país, asociado por lo general al poder político de turno, corrupto, nefasto y criminal; ha convertido a la “educación universitaria” en vil mercancía y hoy fuente poderosa de plusvalía para un grupo de “empresarios” con la explotación del salario Docente, pensiones a los alumnos, pagos administrativos, académicos, etc.

· Ante la peligrosa presencia y rápido crecimiento descentralizado de “la Universidad MARCA”. La Universidad que sólo presenta el Nombre, la “marca” y/o “asociado” a un nombre de prestigio de una Universidad extranjera, todo por cierta calidad o categoría. Preguntémonos cuántas de estas falsas universidades hay actualmente en el país con pleno y absoluto funcionamiento.

· Ausencia de políticas nacionales frente al proceso de la pretendida “Globalización cultural”, “Occidentalización del mundo”- “Mundialización de Maestrías y Doctorados Virtuales” al “escoger” y de acuerdo al bolsillo del cliente. Los llamados “Títulos” Yogurt, solamente tiene vigencia por un tiempo determinado y de inmediato hay que renovar, pero con de la misma especie. Se dice “mientras más cartones de Maestrías y Doctorados tienes mayores oportunidades de ingresar a trabajar en este mundo globalizado y competitivo”. “Fiebre de ofertas” al mejor postor, al mejor bolsillo, de formación universitaria, de competitividad, de conocimientos actualizados y de calidad, absolutamente nada, sólo lucro, ganancia fácil, usura, codicia como el resto de los empresarios, banqueros, administradores, etc.

Precisamente con energía, trabajo, entrega, confianza, solidaridad, diálogo permanente, consenso y concertación, rendición de cuentas, transparencia y evaluación permanente de nuestros éxitos y fracasos, debemos asumir el compromiso, teniendo la ética como la herramienta principal del proceso, trabajar con responsabilidad social y democrática de cara y frente a nuestro pueblo – Región y Nación -,

Obviamente, con seguridad y confianza, nos encontramos de pie, frente a la senda y camino difícil, desafiante, rebelde, gran responsabilidad y perspectiva nacional, asumimos el compromiso de reconstruir, modernizar y transformar la Universidad Nacional, la Universidad Científica y Popular del Siglo XXI, garantizamos con nuestro trabajo, experiencia y vocación universitaria, los esfuerzos personales y colectivos de trabajar en la forja del nuevo Paradigma Universitario, contribuyendo paralelamente en la gran tarea pendiente y responsabilidad del Proyecto de Desarrollo Nacional, impulsando mediante políticas públicas democráticas la descentralización, proceso conjunto que no conduzca hacia la integración regional- gran compromiso histórico de la Universidad Nacional – y el cumplimiento de metas y objetivos contribuyan directamente con la constitución del Nuevo Paradigma Mundial del nuevo Milenio.

Paradigma del siglo XXI, sustentado o, en la complejidad, la cultura, la educación, la comunicación, el medio-ambiente, la tierra, el agua, la madre naturaleza, “al final” seguro, seremos, parte de ella, en la crisis “final” de la Modernidad -, teniendo como idea fuerza, origen y fundamento el reconocimiento, renovación y modernidad – resolviendo en consenso la supuesta contradicción entre tradición y modernidad - presente de nuestra Historia Institucional, nuestra Cultura y nuestra Identidad Universitaria, reconstruir el sistema de valores universitarios, hoy verdaderas “armas” académicas y potencialidades endógenas, herramientas democráticas en verdadera articulación con nuevas y superiores tecnologías exógenas de información y la comunicación.

Arequipa, patrimonio cultural de la humanidad..

Histórico Barrio del Señor de la Caña. Primavera del 2010.

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miércoles, 1 de septiembre de 2010

MEXICO. Sí Calderón se derrumba no será por izquierda o la lucha social, sino por la llamada “delincuencia organizada”.

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Sí, la ciudad es de todos, de las mayorías que viven en ellas, de los trabajadores; no solamente de los comerciantes, industriales, banqueros y riquillos. Las manifestaciones nunca deberán prohibirse aunque estas sean pequeñitas o muy minoritarias por el hecho de existir un gobierno popular o autogobierno de la amplia mayoría de los trabajadores. También las minorías tienen todo el derecho de manifestarse. ¿O se piensa acaso que con un gobierno popular ya no habrán personas que insistan en pensar diferente?

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MEXICO. Sí Calderón se derrumba no será por izquierda o la lucha social, sino por la llamada “delincuencia organizada”.

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Lunes 30 de agosto del2010.


Pedro Echeverría (especial para ARGENPRESS.info)



1. Eso de la llamada “delincuencia organizada”, que se rifa en los campos y las calles con el ejército, no me queda nada claro; todas las informaciones y calificaciones de asesinos, secuestradores y narcotraficantes que me llegan son del gobierno, de los medios de información y de los grandes empresarios. Sin embargo algunas veces se cuela en esa información que también el ejército y la policía asesinan, que los secuestros son siempre contra los empresarios y negociantes y que entre los jefes del narcotráfico están altos magnates de cuello blanco. Más aún he leído que los famosos Zetas están integrados por altos exjefes y exsoldados del ejército. Si fuera tonto sin pensar diría que los que están en el poder político y económico son los buenos y la llamada “delincuencia organizada” son los malos; pero da la casualidad que éstos están derrumbando al gobierno y secuestrando a los ricos y ahora no se qué pensar.

2. Como dicen por aquí “Calderón –desesperado- no quiere queso sino salir de la ratonera”. Por simple “orgullo” y presión de panistas y un sector de empresarios, no ha renunciado, pero hace mucho que debió dejar la Presidencia porque a diario se ve claramente su desgobierno: cero en economía, cero en política, cero en empleos, cero en seguridad, cero en educación y cero en servicios de salud; pero 100 en verborrea y en gastos en TV y radio. La bronca es que si renuncia, como sólo lo ha hecho un presidente (Ortiz Rubio) en 1932, ¿quién lo sustituirá para terminar su sexenio y hacer elecciones? Como están las cosas seguro que sería otro panista o un priísta con el fin de aplicar una política “diferente”, que en realidad sería más de lo mismo. Pero a mi me gustaría su renuncia para ver los refuegos políticos, observar a los saltinbanquis y escuchar el oportunismo en las declaraciones. Pero todo seguirá igual de peor.


3. La realidad es que Calderón le hizo honor a su ilegitimidad como presidente. Tomó posesión de la Presidencia con el apoyo del ejército y ha gobernado junto a él ocupando el país. El narcotráfico operaba desde antes en varios estados de la nación y avanzaba lentamente, sin desesperación, al ritmo en que surtía al gran mercado norteamericano de la droga; pero Calderón necesitaba un pretexto “válido” para que los militares le den cobertura a su gobierno, sólo sustentado en la fuerza de los grandes empresarios y los medios de información. Entonces, sin conocer lo que podría pasar, “removió fuerte el avispero” provocando una gran reorganización de los jefes del narcotráfico, de otros organismos débiles entonces y del ejército (los zetas) al servicio de éstos. Durante sus cuatro años de gobierno no ha podido escapar de esa realidad que él mismo creó y los más terrible y condenable es que han muerto más de 30 mil en medio de la guerra.


4. Calderón se derrumba demostrando que no tiene siquiera la menor capacidad para garantizar la vida de turistas yanquis y trabajadores de una decena de países que pasan por México; no me explico como el gobierno gringo y empresarios inversionistas –al no garantizar sus ganancias- no se han deshecho de él. Porque, aunque los inversionistas meten en los bancos ganancias de muchos millones de dólares, la realidad es que podrían obtener mucho más con un gobierno estable que controle la situación. ¿O será mejor para los gringos tener un gobierno débil, tonto, para usarlo como su cachorro, que un gobierno fuerte que no pudieran mover a su antojo? No debe olvidarse que los yanquis hicieron siempre magníficos negocios en México durante los gobiernos priístas, pero a partir de 1982 –con el neoliberalismo, sobre todo en los últimos dos gobiernos panistas- su dominio se acrecentó y nadie puede demostrar lo contrario.


5. El permanente derrumbe de Calderón –desafortunadamente- no será por los movimientos sociales o por los partidos de izquierda y socialdemócratas; éstos han sido paralizados, derrotados, divididos o se han autoderrotado. Si tuviéramos en México una izquierda fuerte y una importante lucha social no solo estaríamos en las calles exigiendo la renuncia de Calderón sino también asegurando que lo sustituya un equipo que garantice todas las libertades para los trabajadores, en primer lugar la de manifestación y de protesta. Porque obviamente no podemos decir que nos vale un comino lo que suceda; no debe olvidarse que todos los gobiernos siempre se valen del ejército, la policía, los tribunales y las cárceles, y la única manera de frenarlos es mediante el movimiento de masas. Así que debemos buscar siempre el logro de mayores espacios de libertad para los campesinos, obreros, estudiantes, ciudadanos.


6. ¿O, acaso, no te has dado cuenta que todos los miembros de la clase política quieren limitar, para luego prohibir, las manifestaciones de protesta en las calles con el fin de privilegiar a los automovilistas? ¿No has visto que todos los medios de información hacen campaña contra las libertades ciudadanas –en particular la de manifestación de los trabajadores- diciendo que la ciudad es de todos? Sí, la ciudad es de todos, de las mayorías que viven en ellas, de los trabajadores; no solamente de los comerciantes, industriales, banqueros y riquillos. Las manifestaciones nunca deberán prohibirse aunque estas sean pequeñitas o muy minoritarias por el hecho de existir un gobierno popular o autogobierno de la amplia mayoría de los trabajadores. También las minorías tienen todo el derecho de manifestarse. ¿O se piensa acaso que con un gobierno popular ya no habrán personas que insistan en pensar diferente?


7. Calderón debe renunciar inmediatamente para que no siga desgraciando al país; de la misma manera que Fox y muchos gobiernos priístas debieron hacerlo cuando veíamos que estaban destruyendo el empleo, las inversiones, la desconfianza. Si hubiésemos sido fuertes para ponerles un alto quizá sólo les debimos dar tres años de gobierno y no seis a cada uno de ellos. También el ejército y la policía federal deben regresar a sus cuarteles mediante un acuerdo para calmar las confrontaciones. ¿O, por que el muy hombrecito Calderón, siempre con “mano dura”, no encabeza una brigada de militares en Tamaulipas, Sinaloa o Ciudad Juárez? Si en 2006 el problema era el narcotráfico, que surtía espléndidamente el mercado de los EEUU, ¿por qué ahora le han cambiado (¿quién?) a “combate contra el terrorismo” convirtiendo todo en persecución política a la disidencia real? ¿O ya se ha iniciado la nueva revolución y yo sin darme cuenta?

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