jueves, 6 de mayo de 2010

Globalización Mundial de los Ricos. La Globalización de las Soluciones.

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Desde luego, la sociedad en que vivimos hoy, es una sociedad muy enferma, no solamente producto de la triple crisis global y multidimensional, sino también del proceso continuo como se va debilitando políticamente el sistema democrático, hasta hoy hegemónico, autoritario, vertical, elitizado y dominante. Cada vez ante el fracaso de la políticas públicas mundiales, continentales, nacionales, regionales o locales va asomándose con mayor fuerza la ANOMIA como crisis, desorden, inseguridad política, violencia y descomposición institucional del sistema, sino también las formas políticas actuales de los llamados gobiernos del “Desastre Político” – gobierno de amigotes, parientes y súbditos -, todo ello envuelto por el manto “sagrado” de la corrupción. En este escenario de desconcierto, mentira, manipulación se propone una serie de “alternativas” ante el hundimiento del modelo financiero especulativo, o - capitalismo salvaje -. Globalización de las soluciones. Globalización de la hipocresía, globalización “desde abajo”, globalización de la “solidaridad”, etc.
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1.- Globalización mundial de ricos contra pobres.


2.- La Globalización de las Soluciones.


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1.- Hedelberto López Blanch.

Rebelión
. Mayo del 2010.


La globalización de la economía mundial impuesta en las últimas décadas por los países desarrollados y que demanda en primer lugar la privatización indiscriminada en todos los sectores, ha hecho crecer el número de pobres y, a la par, el núcleo de millonarios en el mundo.

Durante 2009, el año más grave de la crisis financiera, el número de multimillonarios pasó de 793 a 1.011, al tiempo que su fortuna conjunta aumentó un 50 %, desde 2,4 hasta 3,6 billones de dólares.

Para justificar el crecimiento en más de 200 multimillonarios en el último año, la revista que publicita y vanagloria a los más ricos del orbe argumenta que se debió a la “recuperación económica” que al parecer sólo ha beneficiado a los grandes magnates. Encabezando la lista de los más ricos aparece el mexicano Carlos Slim, dueño de numerosos negocios y de las telecomunicaciones en la nación azteca, con una fortuna que alcanza 53.500 millones de dólares.

El estadounidense Bill Gates, dueño y fundador del imperio Microsoft pasó al segundo puesto con la nada menos despreciable cifra de 53.000 millones de dólares. El tercer escalafón lo ocupó en esta ocasión el también estadounidense y conocido especulador financiero Warren Buffett con 47.000 millones de dólares.

Gates y Buffett, que ocupaban en 2008 el un-dos bajaron de lugar, pero no así sus fortunas que en 2009 crecieron 13.000 millones y 10.000 millones, respectivamente. Como indica un adagio, “a río revuelto ganancia de pescadores”, y eso mismo ha ocurrido pues la medida anticrisis acordada por los países desarrollados fue en primer lugar invertir dinero en salvar a los bancos y compañías en riesgo de quiebra.

La producción industrial cayó, el desempleo aumentó y los recursos se dirigieron al mercado de valores y de materias primas con la consecuente especulación en los mercados de capital.
Mientras los ya tradicionales millonarios aumentaban en 2009 sus riquezas y otro reducido grupo ascendía a esa escala social, la crisis impulsó el desempleo, provocó bancarrota masiva de granjeros, de pequeñas y medianas empresas industriales, deterioró los salarios mínimos y disminuyó considerablemente los gastos públicos en servicios sociales con el consecuente detrimento para la mayoría de la población.

Las políticas de privatizaciones, y desregulación financiera esgrimidas por el Consenso de Washington e implementadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial han llevado a estas situaciones.

Un reciente informe de las Naciones Unidas aseguró que la inseguridad económica que afecta al mundo podría sumir en la pobreza a otros cien millones de personas.

Con ocasión de celebrarse en octubre último el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, la Organización de Naciones Unidas (ONU) significó que actualmente 1.400 millones de personas viven en la extrema pobreza y con el encarecimiento imparable de la energía y los alimentos probablemente empeorarán las condiciones de vida de otros muchos millones.

Un anterior documento del Banco Mundial fijaba la cifra en 53 millones de personas, quienes quedarían atrapadas con ingresos por debajo de 1,25 dólares diarios y se sumarían a los 135 millones que en 2008 fueron empujadas a la pobreza por el desempleo, los aumentos de precios en alimentos y combustibles, entre otras calamidades.

El todopoderoso presidente del BM, el estadounidense Robert Zoellick, argumentaba que “la crisis económica amenaza con transformarse en una crisis humana en muchos países en desarrollo. Mientras que buena parte del mundo presta atención a los socorros bancarios y los estímulos económicos, no debemos olvidar que los pobres en los países en desarrollo están mucho más expuestos si colapsan sus economías”.

En esta ocasión Zoellick tenía razón… pero no ha hecho nada al respecto.

La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) denunció que la actual situación ha dificultado el acceso de las capas más vulnerables de la población latinoamericana a la alimentación y ha dejado 54 millones de personas con problemas de desnutrición en la región.

Según el representante Regional de la FAO para América Latina y el Caribe, José Graziano da Silva, el escenario de la seguridad alimentaria de esta zona se caracteriza por una alta volatilidad de los precios de productos básicos, especialmente los alimenticios, lo que dificulta su adquisición por los más pobres, en especial los niños, las mujeres y los indígenas.

La FAO prevé que la salida de la crisis será lenta y vaticina que dejará secuelas perdurables, sobre todo en los países donde caigan la producción, el comercio, la recaudación fiscal, sean dependientes de importaciones de alimentos y energía y tengan poca demanda de sus exportaciones.

El organismo regional de la ONU plantea que la desnutrición aguda y crónica generará efectos irreversibles en millones de niños y niñas.

Desde ahora hasta 2015, cuando la ONU hipotéticamente pensaba cumplir las llamadas metas del Milenio (disminución de la pobreza, mortalidad infantil, alfabetización, etc.), se estima que morirán 1.200.000 menores de cinco años por causas relacionadas con la crisis.

El hambre, la pobreza y la desnutrición se expanden por el orbe mientras unos cuantos millonarios acaparan enormes riquezas. No cabe duda, cada vez se hace más necesario un nuevo orden económico mundial.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.
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2.- La globalización de las soluciones. ( Increible, !! pero cierto, hasta donde llega la manipulación y la mentira).
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Abr 28, 2010, 07:06 PM Las principales economías del mundo comienzan a sentir en menor o mayor grado los síntomas de una recuperación económica, luego de los acontecimientos que dieron lugar a la crisis financiera en los Estados Unidos y sus secuelas globales, dándonos la oportunidad y el tiempo propicio para meditar y entender no solo las causas que dieron origen a la misma, sino las acciones de contingencia aplicadas por cada una de las naciones, a fin de afrontar los efectos sobre sus propias economías. En el caso particular de América Latina, nos vamos a encontrar con un patrón de rasgos generalizados en buena parte del hemisferio: países ricos en materias primas, con claras señales de recuperación y mejores perspectivas macroeconómicas para el corto y mediano plazo.

En estos países, la inyección de estímulos aplicados a la economía y muy especialmente a la inversión privada trajo consigo la diversificación en la producción y apertura a nuevos mercados, lo que minimizó claramente su dependencia de las exportaciones hacia los Estados Unidos.

Estas economías requieren en la actualidad de estrategias macroeconómicas orientadas a sustentar los períodos de crecimiento en el largo plazo, mantener el poder adquisitivo de sus monedas y consecuentemente mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos; procurando en todo momento fomentar la competitividad de sus productos, sin llegar a centrar todas sus expectativas solo en los beneficios que aisladamente puedan brindar los tratados de libre comercio con países vecinos u otros aliados comerciales.


Del otro lado del Atlántico, España, Portugal, Grecia e Irlanda experimentan posiciones fiscales comprometidas, al tiempo que China aumenta su protagonismo en los mercados internacionales y su poder de influencia a escala mundial; lo cual evidencia claramente que los estímulos y restricciones que dispongamos en cualquier punto del planeta traerán necesariamente consigo su contrapartida sistémica en otras latitudes del globo terráqueo.

Más allá de lo económico, las actitudes individualistas asumidas por las naciones, ante las crisis y los desequilibrios con impacto global, han hecho posible que dejemos por fuera tareas de gran importancia que no pueden ser relegadas en el tiempo, como lo son la atención a la pobreza extrema, el analfabetismo, la erradicación de enfermedades, el acceso al agua potable, la contaminación ambiental, el narcotráfico y el terrorismo, por mencionar solo parte de la lista de tareas pendientes, para todos y cada uno de los gobiernos del orbe.

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Las acciones correctivas emprendidas por las naciones o bloques económicos, ante esta o cualquier otra crisis financiera por venir, no pueden ser asumidas como tareas aisladas para solventar problemáticas domésticas. Debemos entender de una vez por todas que en un mundo cada vez más globalizado los mecanismos aplicados ante las situaciones de crisis deben ser producto del consenso e integración de soluciones que den lugar a un mundo simétricamente desarrollado, donde la economía sustentable, el ser humano y el ambiente sean los verdaderos protagonistas de turno. José Nicolás Gómez

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miércoles, 5 de mayo de 2010

GRECIA: “La última etapa de la crisis”. Ha llegado al borde del abismo.

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Está absolutamente fuera de cualquier duda que el golpe decisivo al rescate-ajuste de Grecia ha sido propinado por la colosal movilización de las masas de Grecia, que todos los círculos financieros daban por descontada y que se manifestó en la huelga general del 5 de mayo. En la supermilitarizada Grecia, el país que gasta más en armamentos, en términos relativos, de toda la Unión Europea, la crisis ha impulsado a las calles al personal de la policía y del ejército.
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Grecia: “La última etapa de la crisis” .

Miércoles 5 de mayo de 2010

Jorge Altamira (especial para ARGENPRESS
.info)

Paradoja cruel.
Bastó que se conociera el tan reclamado rescate de Grecia para que, en poco más de 24 horas, quedara en evidencia que el default (cesación de pagos) de Grecia es imparable. La duplicación de la suma adjudicada al salvataje - de 60 mil a 120 mil millones de euros - causó el efecto inverso al esperado, pues la magnitud de la operación puso de relieve la insolvencia del estado griego. La repercusión internacional del hundimiento helénico fue impresionante: la caída de las Bolsas de Madrid o Milán fue catastrófica, pero además no dejó indemnes a las de Nueva York o Shangai, ni a la de San Pablo.
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La caída de Grecia traza una línea divisoria en el recorrido de la bancarrota capitalista mundial: la primera etapa va desde la crisis del banco de inversión norteamericano, Bear and Stern, en julio de 2007, hasta el derrumbe de Lehman Brothers, en septiembre de 2008; la segunda, desde esta fecha hasta el default inminente de Grecia que se desarrolla en estos días. Vuelve a la escena lo que los analistas anglosajones llaman el “counterparty risk”, o sea la amenaza de bancarrotas financieras, que se estimaban superadas a partir de las emisiones macizas de dinero por parte de los bancos centrales - en especial de Estados Unidos y China.

'Ajuste' criminal

La causa fundamental del hundimiento del plan de rescate, incluso antes de que se pusiera en efecto, es el monstruoso ajuste que exige al pueblo griego. La poda gigantesca del poder adquisitivo de la población - bajo la forma de reducciones salariales y jubilatorias; aumentos siderales de impuestos al consumo; serrucho enorme al gasto social - augura una agudización de la recesión económica que no puede sino agravar la incapacidad del fisco para honrar la deuda pública. Precisamente por esto, se estima que ésta debería aumentar en el período del ajuste, no solamente en proporción al PBI sino también en términos absolutos (esto como consecuencia de la necesidad de tener que pagar tasas de interés muy superiores a la media del mercado internacional).
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O sea que la miseria social iría acompañada de una acentuación de la vulnerabilidad fiscal y de la financiera. Ocurre que la mayor parte de la deuda pública de Grecia se encuentra en manos de bancos locales, aunque dominados por la banca de Francia y de Alemania. Esta circunstancia ya ha suscitado una corrida de depósitos y una fuga de capitales (al paraíso fiscal de Chipre). En Argentina, en 2001, cuando fungía de ministro de Economía, López Murphy intentó una operación deflacionaria similar, aunque de proporciones infinitamente menores. Su fracaso, debido a la resistencia popular, selló el final de “la penúltima etapa de la crisis” y el ingreso a “la última” - de Cavallo. El plan de rescate para Grecia venía a cumplir la misma función del “blindaje” organizado por Cavallo con los bancos internacionales - utilizar dinero público para financiar la fuga de capitales que ponga a los bancos a reparo del 'default' inevitable de Argentina. Está absolutamente fuera de cualquier duda que el golpe decisivo al rescate-ajuste de Grecia ha sido propinado por la colosal movilización de las masas de Grecia, que todos los círculos financieros daban por descontada y que se manifestó en la huelga general del 5 de mayo. En la supermilitarizada Grecia, el país que gasta más en armamentos, en términos relativos, de toda la Unión Europea, la crisis ha impulsado a las calles al personal de la policía y del ejército.

Bancarrota de Europa.

Sin embargo, del mismo modo que puso de manifiesto la inevitabilidad del 'default' griego, el rescate dejó al desnudo que el epicentro de la bancarrota no se encuentra en Grecia sino en Alemania y Francia. La evidencia de que la crisis griega amenazaba la sustentabilidad de los bancos públicos germanos (Landesbank), fue lo que precipitó a la primera ministra Merkel a decidirse por el plan de rescate que había rechazado hasta ese momento en forma consistente. No es solamente que esos bancos están fuertemente expuestos en Grecia: Alemania, además, sufre una de las tasas de desocupación y jornadas reducidas de trabajo más altas del mundo - y su deuda pública llega ya al tope establecido por los acuerdos de la UE. Alemania necesita el dinero, en primer lugar, para si misma.
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Otro indicio de la desesperación que determinó el anuncio del rescate fue la decisión del Banco Central Europeo de aceptar títulos 'basura' de la deuda griega (en poder de los bancos locales) como garantía para otorgar préstamos en forma directa. Es claramente una operación de fuga de la deuda griega para beneficio de los bancos locales y de los extranjeros que son acreedores de ellos. El plan de rescate no es tampoco una operación conjunta de Europa sino una colección de préstamos de diferentes naciones a Grecia, al extremo de que España, ella misma en 'default' (tanto público como, especialmente, privado) aparece en la lista de los rescatistas de Grecia.
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Es claro que una operación de este tipo no tiene condiciones de repetirse en el caso de que fuera necesario para otros países; por eso dejó en evidencia que se trataba de la única bala que tiene el cargador. Esto provocó una corrida contra las deudas públicas de varios países. La UE fue incapaz de financiar el rescate con la colocación de una deuda propia en los mercados - como hace, por ejemplo, los Estados Unidos. O sea que carece de los instrumentos de un rescate - una falencia que desnuda la impotencia política de la UE. Los alemanes recurrirán a los bancos públicos (en la picota) para cubrir su parte del préstamo a Grecia, los cuales buscarán financiarse con el Deutsche Bank y el Commerzbank, aunque en términos precarios. Como se ve, llegado a este punto, la bancarrota de Grecia desnudó la envergadura de la crisis capitalista en el conjunto de Europa.

Chau, Keynes.

Bien entendido, sin embargo, la crisis, en este estadio, ya presenta un alcance mucho más amplio. Europa ha quedado dividida en dos tandas de países con perspectivas que los antagonizan entre sí cada vez más. Los países que coquetean con el 'default' tendrán, de aquí en más, un costo de financiamiento creciente que los alejará de los estados más sólidos en las fases ulteriores del desarrollo capitalista. La UE ingresa en una etapa centrífuga. La otra cuestión no deja de ser menos impresionante: se impone un programa deflacionario, como ocurrió en la crisis del 30, arruinando las ilusiones de esa suerte de kirchnerismo mundial que aseguraba que el capitalismo ingresaba en una etapa de intervencionismo estatal y de keynesianismo. Aunque cualquier juicio al respecto podría ser prematuro, el descenso de la cotización de la onza de oro en los últimos días solamente podría explicarse en función de una perspectiva deflacionaria.

Para algunos de los más calificados observadores, estaríamos asistiendo a un plan de desmantelamiento parcial de la Unión Europea bajo la batuta de Alemania, que habría ganado a Francia para la causa. Bajo la presión de los intereses exportadores de la industria germana, el gobierno alemán promueve, en primer lugar, vía la dilación del rescate a los países del sur de Europa, una devaluación del euro - que la pondría en mejor posición competitiva frente a Estados Unidos y China. En segundo lugar, estaría organizando una salida ordenada de las naciones sudeuropeas, pero que podría incluir a Irlanda y a Bélgica. Después de la disolución de la Unión Soviética, un desmantelamiento de la UE se convertiría en testimonio de la debacle capitalista.
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La lucha por el mercado mundial cobra cada vez más peso en la crisis, como lo demuestra la disputa sino-americana por la cotización del yuan de China. A pesar de las medidas para duplicar las exportaciones norteamericanas, por parte de Obama, éstas no logran aumentar y el déficit comercial de Estados Unidos (y, por lo tanto, su deuda externa) no cesa de crecer. En realidad, para numerosos observadores, Grecia no es más que una metáfora de Estados Unidos, cuyo déficit fiscal, endeudamiento público y deuda nacional es, en términos relativos y absolutos, el más alto del mundo. De acuerdo a un informe no publicado del FMI, Estados Unidos necesitaría aplicar, para no ir a un 'default', un recorte de gastos equivalente al 9% del PBI - o sea 1.3 billones de dólares.

En ausencia de este recorte, Estados Unidos no podría normalizar su situación financiera, o sea aumentar las tasas de interés (que están en cero) sin llevar a la quiebra al sector público. Aquí está la explicación de la caída de Wall Street durante tres días al hilo, bajo la presión del 'default' de Grecia. Para empiojar más la situación, los analistas están de acuerdo en que las ganancias anunciadas por los bancos norteamericanos en el primer trimestre de 2010, atestiguan una situación similar a la que llevó a la bancarrota, a partir de 2007, pues obedecen a operaciones especulativas apalancadas en una proporción enorme por deudas. El aumento de la deuda norteamericana y del déficit fiscal, por un lado, y el que ha habido en la emisión monetaria, por el otro, han agotado en gran parte los recursos e instrumentos para hacer frente al rebrote de la tendencia deflacionaria que asoma con la bancarrota europea. Una breve observación: ya ha comenzado la especulación a la baja contra la deuda inglesa.

Barbas en remojo, de nuevo

A la caída del oro la acompañaron todas las materias primas, lo que pone un signo de interrogación sobre la 'recuperación' del sur de América Latina. Asimismo, ha ocurrido un fuerte retiro de capitales, como lo testimonia el derrumbe de las bolsas de Buenos Aires y de San Pablo. Es que, incluso antes que estallara Grecia, en China y Asia está en curso una tendencia financiera negativa, como consecuencia del freno que el gobierno chino intenta imponer a los préstamos bancarios y a la especulación inmobiliaria y bursátil. Es que los préstamos incobrables de los bancos, que fueron otorgados para contrapesar la recesión (que se manifestó brutalmente a principios de 2009), superan el 25% de los activos - la proporción más alta en el mundo. Los virajes y contragolpes de la crisis capitalista son la prueba de un derrumbe de las relaciones sociales existentes.
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¿Y ahora qué? Como lo señala un cartel colocado en la Acrópolis, curiosamente por el partido menos pensado, el stalinista griego: Pueblos de Europa, sublévense. Fuente foto: CSMONITOR

«Grecia ha llegado al borde del abismo»

El presidente griego lamenta la muerte de tres personas durante las manifestaciones de este miércoles. «Ahora está en nuestras manos dar un salto al vacío», afirma

BEGOÑA CASTIELLA / AGENCIAS ATENAS

Miércoles , 05-05-10 a las 23 : 29

La huelga general ha derivado en violencia y se ha cobrado ya las tres primeras víctimas. Mientras que toda Grecia se mantiene colapsada por el paro convocado por todos los sindicatos griegos y los partidos de la izquierda, en las grandes manifestaciones que han tenido lugar en Atenas y Tesalónica se han registrado actos de violencia y daños materiales.

Durante la manifestación de Atenas, una bomba molotov arrojada por manifestantes con la cara cubierta incendió el interior del Banco Marfin Egnatia de la calle Stadíu, cerca de la Plaza de la Constitución y provocó la muerte de tres de sus empleados, dos mujeres y un hombre.

Ante esta situación, el presidente griego, Carolos Papúlias ha declarado hoy que «el país ha llegado al borde del abismo» tras lamentar la pérdida de las tres personas fallecidas en el incendio ocasionado por los manifestantes. «Ahora está en nuestras manos dar un salto al vacío», ha añadido el jefe del Estado griego.

Por el momento se ha sabido que más de veinte personas se encontraban trabajando en el banco cuando un grupo de manifestantes con la cara tapada pasaron por delante y, viendo que había personas dentro, les insultaron. Inmediatamente después, arrojaron piedras para romper los cristales y tiraron la bomba. Varios trabajadores pudieron salir rápidamente mientras que el incendio crecía dentro de la sucursal. Las autoridades han confirmado estos fallecimientos y se espera conocer mas detalles en las próximas horas

Cuantiosos daños materiales En las manifestaciones, tanto de Atenas como de Tesalónica hubo cuantiosos daños materiales, después de que los manifestantes arrojaran piedras y palos contra la policía, que contestaba con gases lacrimógenos . Entre los daños materiales se cuentan bancos, distintos comercios y oficinas estatales . Hasta el momento se han registrado cuatro heridos y cuatro detenidos en Atenas, donde grupos anarquistas se han manifestado por la zona de Exárjia.



Entretanto, en el Parlamento, el primer ministro griego, Yorgos Papandreu, ha hecho un nuevo llamamiento a los griegos, recordando que no hay que confundir el derecho de manifestarse con el asesinato, dando el pésame a las familias de los fallecidos y asegurando que se buscará y encontrará a los culpables. Papandreu terminó su intervención recordando que ahora es la hora de mostrarse responsables y de proteger a la democracia , convocando a los demás lideres de los restantes partidos políticos a una reunión con el Presidente de la República Carolos Papulias. Y dejó bien claro que sin las medidas de austeridad tomadas , el estado no tendría dinero ni para pagar las pensiones.
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La Bolsa española se despeña arrastrada por Grecia.




Cierra con un -5,41% y pierde la referencia de los 10.000 enteros. La caída se agrava un punto tras la intervención del presidente.



Actualizado Martes , 04-05-10 a las 23 : 05

La Bolsa española firmó hoy su segunda mayor caída del año, arrastrada por el temor de los inversores al contagio de la crisis griega, después de que surgiera el rumor de que España podría necesitar 280.000 millones de euros en ayudas, lo que llevó al Ibex 35 a cerrar la sesión con un retroceso del 5,41%, marcando su mínimo anual y con todos sus valores en negativo. Durante toda la jornada, la bolsa española pagó el miedo de los inversores a que tras el rescate griego los especuladores inicien sus ataques contra otros países europeos en situación delicada, como España o Portugal.


El selectivo inició la sesión con pérdidas, pero éstas no se agudizaron hasta que los rumores de que el país podría segir los pasos de Grecia y solicitar la intervención de sus socios europeos. La intervención del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, quien desde Bruselas calificó de "absoluta locura" estas acciones especulativas y aseguró confiar en la "fortaleza y la solvencia de las cuentas públicas" españolas, no sirvió para frenar la caída libre de un índice que ya retrocedía más de un 5% y había perdido el soporte de los 10.000 puntos. El Ibex concluyó la jornada por debajo de esta cota por primera vez desde julio de 2009, al cerrar en 9.859,10 puntos.

Además, la agencia de calificación Fitch se vio obligada a negar que tenga intención de seguir los pasos de Standard & Poor's, que el pasado 28 de abril rebajó la nota de la deuda española a largo plazo hasta 'AA' desde 'AA+' con perspectiva 'negativa, después de que en los mercados se especulara con esta posibilidad. Fuentes de la agencia aseguraron que no tienen intención de rebajar la calificación de la deuda soberana española, que actualmente ostenta la 'AAA' con perspectiva estable, la máxima nota posible. Sin embargo, la psicósis ya se había instalado en los inversores.

La apertura a la baja de Wall Street, que al comienzo de la sesión caía alrededor del 1%, contribuyó también a que el selectivo español firmara su peor jornada del año.

El mayor descenso de la jornada fue para Sacyr Vallehermoso, que se dejó un 10,15%, seguido de Telecinco (-8,41%), BBVA (-7,59%) y Banco Popular (-7,34%), mientras que Banco Santander cayó un 7,08%. En el lado opuesto se situó Telefónica, con una caída de sólo el 3,75%.



A pesar del pánico vivido en el parqué madrileño, las mayores pérdidas del continente se registraron en Atenas, cuya bolsá cerró con una caída del 6,6%, mientras que Milán retrocedió el 4,70% y el PSI-20 portugués se dejó un 4,21%. El resto de mercados europeos tampoco se libró de las pérdidas, si bien sus descensos fueron más moderados que el sufrido por el selectivo español. Así, París retrocedió el 3,64%, mientras que Fráncfort se dejó un 2,60% y el FTSE londinense cayó un 2,56%.


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Rectores de universidades de todo el mundo abogan en Segovia por la internacionalización.

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Discrepando en parte - el Poder de la Información - con los acuerdos de los Rectores a nivel mundial, que abogan por " la internacionalización como un proceso ineludible para las universidades que quieran estar en la vanguardia en los nuevos sistemas de educación superior necesarios para responder a una sociedad tecnológica y globalizada". Es simplemente apostar por una "Universidad desnacionalizada", por una "Universidad en el Modelo Bolonia", rechazado y cuestionado `por Docentes y Estudiantes de Europa. El primer paso que debe darse para su "internacionalización", es consolidar las potencialidades internas de cada Universidad: Cultura, Identidad, Tradiciones, redes sociales en relación con la comunidad, la región y fortalecer las sinergias colectivas como país. Segundo, prepararnos, sobre el conjunto de nuestras fortalezas para ingresar al proceso de "internacionalización de nuestra Universidad".
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Histórico Local de la Universidad del siglo XX. Conserva su tradición: cultura e identidad como "uno" de los caminos más importante para la
" Internacionalidad de la Universidad".
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Rectores de universidades de todo el mundo abogan en Segovia por la internacionalización.



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Castilla y León. Segovia, 4 May del 2010. (EUROPA PRESS) -




La conferencia internacional 'Reinventing Higher Education' que continuó hoy en Segovia abogó por la internacionalización como un proceso ineludible para las universidades que quieran estar en la vanguardia en los nuevos sistemas de educación superior necesarios para responder a una sociedad tecnológica y globalizada.


A la cita, acudieron, convocados por IE University, rectores, presidentes de universidades, medios de comunicación y empresas de China, Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Italia, Hungría, Francia, Finlandia, México, Colombia y España.


El objetivo de esta reunión, única en Europa, fue discutir el cambio y la mejora en la universidad ante el reto de la globalización y los nuevos modelos de gestión. Entre los académicos que participaron en IE University figuraron el rector de la Universidad de Leeds, Michael Arthur, que en su intervención compartió con los asistentes el mapa estratégico de esta prestigiosa universidad; Carlos Cruz Limón, Rector del Tecnológico de Monterrey, Werner Muller-Esterl, Presidente de Frankfurt University (Alemania), Massimo Egidi, Rector de LUISS Guido Carli University (Italia) o Zhongming Wang, Rector de Zhejiang University Business School (China).


Los expertos pusieron de manifiesto que es imposible pensar en una universidad que no sea internacional. Para lograr este objetivo, se apuntó la necesidad de acelerar la transformación de las universidades mediante:


*- la apertura de nuevas vías de cooperación entre centros de todo el mundo,
*- potenciar la investigación y el intercambio de conocimiento,


*- promover redes internacionales y


*- favorecer la movilidad de estudiantes y profesores.


Asimismo, los expertos coincidieron en la importancia de dotar a la universidad de una mayor autonomía, mejorar la formación de gestores y directivos y, sobre todo, atender a la demanda de la sociedad comprometiendo para ello al entorno de la empresa, cuya implicación es fundamental para la formación universitaria.


En la conferencia en IE University se debatieron aspectos como la globalización de los futuros profesionales, la revolución que suponen las nuevas tecnologías en el aula, el nuevo perfil del estudiante, la movilidad transfronteriza, la financiación y gestión de las instituciones o las relaciones entre universidad y empresa.


Los académicos debatieron en IE University sobre el papel de los gobiernos y de nuevos actores en las políticas educativas, el cambio en el aprendizaje que traen consigo las nuevas herramientas tecnológicas y la nueva generación de estudiantes --nativos digitales-- que llega a la universidad con nuevas habilidades y actitudes y la reinvención de la figura del profesor.


En Segovia también se habló de la importancia de los ranking para medir la calidad de los centros, de la financiación de las universidades, de las fuentes alternativas de ingresos o del protagonismo de las universidades como catalizadoras de la innovación en conexión con el mundo empresarial.
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La Universidad "europea" del siglo XIX y el siglo XX.

Expertos defienden universidad global y comprometida con sistema productivo

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4-005-2010 / 15:50 h

(Castilla y León) SOCIEDAD-SALUD,EDUCACION

Segovia, 4 may (EFE).- El modelo de educación superior del siglo XXI debe basarse en la globalización de sus contenidos académicos, la movilidad de alumnos y docentes y el compromiso con los sistemas productivos, a los que debe surtir de profesionales preparados para afrontar los retos de la competitividad.

Esta es una de las principales conclusiones de la conferencia internacional de rectores convocada por IE Universidad en la que bajo el título "Reinventando la Educación Superior" ha reunido en el campus privado segoviano a rectores y presidentes de universidades de China, Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Italia, Hungría, Francia, Finlandia, México, Colombia y España.

Según ha informado IE Universidad, los expertos pusieron de manifiesto que es "imposible pensar en una universidad que no sea internacional", para lo cual es necesario "acelerar la transformación de las universidades mediante la apertura de nuevas vías de cooperación entre centros de todo el mundo".
La potenciación de la investigación y el intercambio de conocimiento, y la promoción de redes internacionales para favorecer la movilidad de estudiantes y profesores también ha sido valorada por los expertos.

Los rectores han coincidido en la importancia de dotar a la universidad de una mayor autonomía, mejorar la formación de gestores y directivos y, sobre todo, atender a la demanda de la sociedad comprometiendo para ello al entorno de la empresa cuya implicación es fundamental para la formación universitaria.

En la presentación de la jornada, el rector de IE University, Santiago Íñiguez, ha defendido la "armonización real de la oferta académica" para crear un mercado único de educación superior que suponga más convergencia y competitividad.

Además, ha anunciado la puesta en marcha en el campus privado de un programa destinado a preparar a los mejores gestores académicos y directivos de universidades con el fin de que "lideren el cambio en la universidad y adquieran una visión global sobre aspectos tan importantes como gobernanza, finanzas, liderazgo e innovación en los centros de educación superior".

También intervino en la presentación Francesc Solé, vicepresidente de la Fundación Conocimiento y Desarrollo (CYD), que ha puesto de manifiesto que la universidad "debe responder a lo que la sociedad demanda y para ello debe de establecerse una adecuada gobernanza".

El responsable de esta entidad creada en 2002 y que agrupa a 23 de las empresas más importantes de España con el objetivo de mejorar las relaciones entre la empresa y la universidad ha asegurado que "quizá dentro de diez años tendremos una universidad muy buena comprometida con la innovación y la tecnología debido a que en España los sistemas productivos han entrado en el campo de la innovación".EFE.
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ALAIN TOURAINE: «Estamos preparando ya otra crisis económica»

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Es el aspecto geoeconómico o geopolítico, aunque el primer término sería más exacto. Es la transformación del mundo, la globalización de la economía y la emergencia de nuevos países que han progresado, y siguen haciéndolo, muy rápidamente. No sólo China, sino también Brasil, Rusia e India, los famosos BRICH. Europa está perdiendo rápidamente su ventaja, su carácter central. La influencia de China está progresando muy rápido incluso en África, porque con su población y su urbanización necesita importar metales y productos alimenticios de base.
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ALAIN TOURAINE: «Estamos preparando ya otra crisis económica»

Sociólogo

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El prestigioso investigador abordará la globalización y las transformaciones sociales esta tarde en el Artium de Álava



Desde la conciencia obrera a los movimientos sociales y, de ahí, al individuo y la cultura como elementos centrales en el mundo actual. La vasta tarea investigadora de Alain Touraine (Hermanville-sur-Mer, 1925) le sitúa como uno de los sociólogos más importantes de las últimas décadas. La relación entre el sujeto y la sociedad, clave en la obra del autor francés, tiene posibles reflejos en la muestra de arte 'El tiempo que venga' -con la temporalidad vista desde lo subjetivo y desde lo más objetivo y medible- del Artium de Vitoria, donde ofrecerá una conferencia a las 20.00 horas de hoy.

-¿Cuáles serán los ejes de su exposición?

- Quiero indicar los grandes procesos de cambio en nuestro mundo y en su futuro próximo. Y he elegido tres temas.

-¿De qué punto parte?

- Es el aspecto geoeconómico o geopolítico, aunque el primer término sería más exacto. Es la transformación del mundo, la globalización de la economía y la emergencia de nuevos países que han progresado, y siguen haciéndolo, muy rápidamente. No sólo China, sino también Brasil, Rusia e India, los famosos BRIC. Europa está perdiendo rápidamente su ventaja, su carácter central. La influencia de China está progresando muy rápido incluso en África, porque con su población y su urbanización necesita importar metales y productos alimenticios de base.

-¿Qué sucede con Europa?

- Los europeos tenían la costumbre de considerarse el mejor -si no el único- modelo de estos países. Pero tienen que abandonar ese orgullo de su posición central. Y es importante, porque es difícil imponer cambios a países con una visión negativa de su futuro, porque se ven como una recesión o una caída económica como la que estamos viviendo. Hoy hay dudas sobre el futuro de algunos estados europeos y eso puede reflejarse en la UE, en la población y en algunos gobiernos.

-¿Cuál será el segundo aspecto?

- Es más amplio o detallado: el intento de responder a la pregunta de responder si estamos viviendo un cambio de sociedad o de civilización. Yo voy a sugerir la idea de que tras haber vivido la sociedad industrial y haber estado medio siglo en la sociedad post industrial (un término acuñado en su momento por el propio Touraine), vivimos el proceso de globalización con una separación casi completa de la economía y del resto de la vida social.

-¿Qué papel tiene lo social?

- Lo social era definido como una serie de instituciones que transforman recursos económicos en una manera de vivir, formas de educación... Esa separación total produce una destrucción aparente de las instituciones, no sólo de la escuela o la familia, sino también del Estado, de la democracia o de la ciudad. Mi preocupación será si puede darse una respuesta positiva a la transformación global de nuestras sociedades.

Mujer y transformación.

-¿Es esa la tercera clave?

- Quisiera dar mucha importancia a una transformación propiamente cultural, que yo llamo el paso de una sociedad de hombres a una de mujeres. En pocas palabras, la de los hombres fue fuertemente polarizada, con todos los recursos en manos de una élite y el resto subordinado a una dominación. Esto significó a la vez conquista del mundo y conflictos internos muy duros. Hoy el único modelo que tiene sentido es recomponer la realidad, repolarizar la sociedad, reunificar cuerpo y espíritu y vida privada y pública.

-¿Qué rol tienen las mujeres en este cambio?

- Las mujeres, subordinadas tanto tiempo, son ya de hecho los actores o agentes principales de la reconstrucción de la realidad social. Son más capaces que los hombres en vincular varios aspectos de su vida como el familiar, el privado y el profesional; algo que han conquistado y en lo que desean mantenerse.

- Abordaba estas cuestiones en 'Un nuevo paradigma', su libro de 2005. ¿Qué efectos principales ha tenido desde entonces la crisis económica globalizada?

- Voy a publicar en septiembre un libro que es un análisis sociológico e histórico de las consecuencias de la crisis económica. La situación actual puede transformarse en una catástrofe, porque estamos preparando ya otra crisis. El mundo financiero se aísla de nuevo, pierde su función y se transforma en una máquina que busca el beneficio puro. Esto puede significar una serie de crisis y catástrofes históricas. Intento formular la manera de evitarlas, así como la forma de oposición a este mundo globalizado.
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martes, 4 de mayo de 2010

ALDO FERRER. El futuro de nuestro pasado. La economía argentina en su segundo centenario.

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Sin embargo, la economía no fue lo peor. En 1930 se derrumbaron las instituciones de la república y durante más de la mitad del segundo siglo el país vivió en la alternancia de gobiernos de facto con transitorios períodos constitucionales. La ausencia de reglas para negociar los conflictos de una sociedad compleja y de una economía en transformación culminó en la tragedia de la violencia y, finalmente, en la aventura y la derrota de la guerra de Malvinas. Muchas de las ilusiones del primer centenario naufragaron en el transcurso de los últimos cien años.
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ALDO FERRER. El futuro de nuestro pasado. La economía argentina en su segundo centenario.

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Sociedad.- 29 de Abril de 2010.

El crecimiento económico de Argentina
fue muy pobre e inestable a lo largo del segundo siglo luego de la Independencia. Sin embargo, lo peor no fue la economía. En 1930 se derrumbaron las instituciones de la República y, durante más de la mitad del siglo XX, el país vivió la alternancia entre gobiernos de facto y transitorios períodos constitucionales.

Por Aldo Ferrer.

Este ensayo constituye un nuevo intento de explorar el futuro atendiendo a las enseñanzas del pasado y a las tendencias del orden mundial, en el cual se desenvuelve la economía nacional. En la primera parte, se analizan las relaciones entre la globalización y el desarrollo. En ese contexto, la segunda parte se ocupa de la trayectoria económica del país e indaga el futuro que se abre en el siglo XXI. La ausencia de reglas para negociar los conflictos de una sociedad compleja y de una economía en transformación culminó en la tragedia de la violencia y, finalmente, en la aventura y la derrota de la guerra de Malvinas. Muchas de las ilusiones del primer centenario naufragaron en el transcurso de los últimos cien años.



Hace apenas ocho años, el país enfrentó una severa crisis económica y política que fue la culminación de las frustraciones acumuladas en el segundo centenario. Las instituciones de la democracia resistieron el impacto y la economía argentina se recuperó con sus propios medios, sin pedir nada a nadie, demostrando el potencial y la capacidad del país para crecer y vincularse con el mundo, manteniendo el comando de su soberanía. Ahora, en las vísperas de las celebraciones del bicentenario, el país vuelve a enfrentarse con antiguos dilemas. De su resolución depende que iniciemos la construcción de un nuevo siglo con una trayectoria y un destino distintos del que concluye.

Introducción.

El crecimiento económico de Argentina fue muy pobre e inestable a lo largo del segundo siglo de la Independencia, durante el cual el producto bruto interno (pbi) total creció a menos del 3% anual y el per cápita a menos del 1%. La inestabilidad predominó la mayor parte del tiempo. El ejemplo más elocuente fue la inflación, que se instaló a partir de 1945, y le confirió a Argentina el lamentable récord del país con la más alta y prolongada inflación del mundo, con varias hiperinflaciones incluidas. Las cosas fueron de mal en peor. En el tramo final tuvo lugar el pésimo período 1975-2002, el más negativo de la historia económica argentina.

Sin embargo, la economía no fue lo peor. En 1930 se derrumbaron las instituciones de la república y durante más de la mitad del segundo siglo el país vivió en la alternancia de gobiernos de facto con transitorios períodos constitucionales. La ausencia de reglas para negociar los conflictos de una sociedad compleja y de una economía en transformación culminó en la tragedia de la violencia y, finalmente, en la aventura y la derrota de la guerra de Malvinas. Muchas de las ilusiones del primer centenario naufragaron en el transcurso de los últimos cien años.

Estos hechos se reflejaron en la pérdida de posición relativa del país en la economía mundial y en el inevitable deterioro de su respetabilidad internacional. La habitual comparación de nuestra trayectoria con la de los otros “espacios abiertos” dotados de una gran oferta de tierras fértiles (Unidos, Canadá y Australia) revela un fuerte aumento de la brecha en los niveles de vida y el atraso relativo del correspondiente a Argentina, particularmente en los períodos 1930-1945 y 1976-2002. Lo mismo sucede en el escenario latinoamericano. Hasta promediar el siglo xx, el país contaba con el ingreso medio más alto y la distribución del ingreso menos inequitativa de la región. Actualmente, ambos indicadores figuran en el promedio latinoamericano, el peor del mundo en cuanto a la equidad distributiva.

La experiencia de este segundo centenario contrasta con la del primero. En aquel entonces la economía argentina registraba aún el impulso de la expansión de sus exportaciones agropecuarias, que en la segunda mitad del período (1860-1910) le habían permitido crecer en el pbi total al 5,5% anual, en el per cápita al 3,3% y en la población al 3,2%; es decir, tenía uno de los más altos indicadores de crecimiento del mundo. La modernización del país y los hábitos de vida de buena parte de la población se elevaron hasta niveles comparables a los de los países avanzados. Buenos Aires, la “Reina del Plata”, era el testimonio más elocuente de las conquistas que Rubén Darío celebró en su “Oda a la Argentina”. El país parecía destinado, en aquel entonces, a constituirse en la réplica sudamericana de Estados Unidos de América.

¿Por qué tanto contraste entre el primer centenario y el segundo? En parte, porque la visión que predominaba en 1910 y todavía comparten los que idealizan aquella época, el orden económico, era vulnerable y no tenía futuro. Pero también es cierto que el país no logró, en su segundo siglo de existencia independiente, reparar los errores del pasado y responder con eficacia a los nuevos desafíos del orden mundial, que incluyeron dos guerras mundiales, la gran crisis de la década de 1930 y la radical transformación productiva y de las relaciones internacionales impuesta por la revolución científico-tecnológica.
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Se trata de entender qué nos pasó desde el inicio mismo de la República, aprender de la experiencia, construir una estructura productiva viable capaz de desplegar el potencial disponible y de vincularnos al orden mundial preservando el gobierno de nuestro propio destino; en suma, de recuperar la esperanza. Las transformaciones del orden mundial, a lo largo de los doscientos años transcurridos desde mayo de 1810 hasta ahora, no han cambiado los factores determinantes del desarrollo económico argentino. Desde los tiempos inaugurales de la Independencia el mundo cambió incesantemente y también Argentina. El contrapunto entre los cambios del contexto externo y la realidad interior conformó nuestra densidad nacional.

La globalización es el espacio del ejercicio del poder dentro del cual las potencias dominantes establecen las reglas del juego que articulan el sistema global de comercio, finanzas, inversiones y circulación de conocimientos. Ese orden proporciona un marco de referencia para comprender el curso del desarrollo argentino en los últimos doscientos años. Pero la forma de inserción del país en su contexto externo dependió, depende y dependerá, en primer lugar, de factores endógenos propios de nuestra realidad interna. Puede decirse, entonces, que Argentina tuvo y tiene la globalización que se merece en virtud de la débil consistencia de su densidad nacional.

Argentina es todavía una nación en construcción, inconclusa. Para consumar la tarea iniciada hace dos siglos es preciso fortalecer la densidad nacional en todos los planos; es decir, la cohesión social, la calidad de los liderazgos, las instituciones y el pensamiento crítico.

En primer lugar, es necesario reforzar la equidad mediante la protección de los sectores vulnerables, la educación, la salud, la vivienda, el espacio público, la cultura y, como condición necesaria, el empleo. Los liderazgos que acumulan poder generando empleo y riqueza, y no como comisionistas de intereses transnacionales, son agentes esenciales del desarrollo. Por lo tanto, es preciso fortalecer a los empresarios locales y a los creadores de valores culturales que enriquecen nuestro acervo artístico, científico y tecnológico.
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Las instituciones deben consolidarse con la división de poderes y con la transparencia de la gestión de los órganos del Estado. Es necesario que la competencia electoral sea el espacio para debatir los problemas, generar consensos y afianzar la confianza en nuestra capacidad de resolver los conflictos inherentes a toda sociedad pluralista y abierta. Por último, debe predominar el pensamiento crítico, fundado en nuestra propia visión de los problemas y las oportunidades. Como decía Arturo Jauretche, lo nacional es lo universal visto por nosotros mismos. Esto es necesario para trazar la estrategia de formación de una estructura integrada y abierta, y responder con eficacia a los desafíos y las oportunidades de la globalización. La densidad nacional es esencial para el desarrollo, porque los países se construyen desde adentro hacia afuera y no a la inversa.

En definitiva, cada país tiene la globalización que se merece, precisamente en virtud de la fortaleza de su densidad nacional. Hace apenas siete años el país enfrentó una severa crisis económica y política que fue la culminación de las frustraciones acumuladas en el segundo centenario. Las instituciones de la democracia resistieron el impacto, y la economía argentina se recuperó con sus propios medios, sin pedirle nada a nadie, demostrando el potencial disponible y la capacidad del país de crecer y vincularse con el mundo, y manteniendo el gobierno de su soberanía.

Ahora, en las vísperas de las celebraciones mayas del segundo centenario, el país vuelve a enfrentarse con antiguos dilemas de su desarrollo, de cuya resolución depende que iniciemos la construcción de un nuevo siglo con una trayectoria y un destino distintos del que concluye.

De: El futuro de nuestro pasado. La economía argentina en su segundo centenario, de Aldo Ferrer. Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica, 2010.
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¿ EL LIDERAZGO POLITICO EN LA POSTMODERNIDAD?. La crisis del liderazgo tradicional."Nueva" Ciudadanía y Ciudadanos?.

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Estas realidades de la postmodernidad plantean nuevas demandas a la institucionalidad democrática y novedosos retos al liderazgo político, pues se está configurando un concepto más amplio de ciudadanos y ciudadanía, que va a promover el surgimiento de nuevas formas de gobierno y de Estado con vinculaciones más cercanas al ciudadano, a través de una democracia más participativa y eficiente, en la que los individuos más educados y mejor informados podrán participar directa y activamente en los procesos de toma de decisiones sobre asuntos de interés personal y de su colectividad, liberándose de muchas de las trabas y restricciones de las instituciones de la modernidad y de la vieja política.
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El liderazgo político en la postmodernidad.La Crisis del liderazgo tradicional.
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El Mundo.- May0, 03 del 2010.


Daniel Bell, destacado académico de Harvard y Columbia, señala que el surgimiento de la sociedad de la información y el conocimiento está configurando la cultura postmoderna, rompiendo con la cultura y usos tradicionales y con los imperativos burocráticos, tecnocráticos y organizativos de la economía y del capitalismo moderno, e igualmente afectando la tradicional democracia representativa. Ahora en la nueva sociedad, el ciudadano gracias a la información y el conocimiento, tiene más poder de participación, con lo que se afectan las relaciones de poder y la estratificación social y se genera una reconfiguración de valores políticos, sociales y culturales.


Para Bell, antiguo miembro de la juventud socialista de Nueva York, en la sociedad postmoderna la lucha de clases ya no es la ley de la historia que señalaban los marxistas en la sociedad industrial, pues ahora la gran fuerza transformadora es el conocimiento y la información, al igual que la educación y el capital humano; todo ello impulsado por las telecomunicaciones y la informática que son las herramientas que están dando sentido a la escena histórica del siglo XXI.

Estas realidades de la postmodernidad plantean nuevas demandas a la institucionalidad democrática y novedosos retos al liderazgo político, pues se está configurando un concepto más amplio de ciudadanos y ciudadanía, que va a promover el surgimiento de nuevas formas de gobierno y de Estado con vinculaciones más cercanas al ciudadano, a través de una democracia más participativa y eficiente, en la que los individuos más educados y mejor informados podrán participar directa y activamente en los procesos de toma de decisiones sobre asuntos de interés personal y de su colectividad, liberándose de muchas de las trabas y restricciones de las instituciones de la modernidad y de la vieja política.

Este entorno de amplio acceso a la información y al conocimiento explica la crisis del liderazgo tradicional y la pérdida de las normas y valores que han sustentado el viejo modelo político y la gobernabilidad en la tradicional democracia representativa.

Por ello se ha producido el colapso de los grandes partidos políticos tradicionales, con sus rígidas estructuras jerárquicas y piramidales y están surgiendo nuevas organizaciones, movimientos y grupos de presión de la sociedad civil que representan una renovación, tanto en el estilo operativo, como en la estructura de la actividad política, en respuesta a las agrupaciones caudillescas y a las viejas macroestructuras clientelares y excluyentes de la democracia representativa.

Para Anthony Giddens, frente a las nuevas realidades globales, los ciudadanos han perdido la fe y la confianza en los políticos y procedimientos democráticos ortodoxos, pero mantienen la fe en los procesos democráticos, incluyendo las nuevas generaciones que son más exigentes respecto a los políticos, reclamando mayor transparencia en la gestión democrática y política, mayor involucramiento de los ciudadanos en la toma de decisiones, y mayores posibilidades de asociación y organización para constituir estructuras y movimientos de la sociedad civil capaces de influir directamente en la toma de decisiones de interés público. Es lo que Giddens propone como "democratizar la democracia".


En la sociedad postmoderna ya no hay cabida para el autoritarismo político ni para el caudillismo mesiánico, inflexible y jurásico, que se hace seguir por el temor y no por el valor de sus ideas y que no promueve consensos sino que ordena y ejerce la represión contra quienes discrepan de sus propósitos. Por el contrario, el liderazgo postmoderno debe estar sustentado en valores éticos, humanistas y en la cultura de paz. En personas que entienden que la verdadera función del líder no es imponer su voluntad, sino promover acuerdos para el logro de objetivos de interés colectivo, mediante procesos transparentes y participativos. El líder político postmoderno debe ser valiente, no autoritario, con coraje para dirigir, con visión de futuro y perseverar en su visión.


Debe igualmente ser flexible e intuitivo para adaptarse oportunamente a las cambiantes realidades globales, por lo que debe entender que el verdadero liderazgo supone un proceso de aprendizaje permanente y para toda la vida.Cabe preguntarse si el electorado venezolano, frente a los críticos procesos eleccionarios que se avecinan, tendrá la suficiente cultura política para desechar los caudillos jurásicos de viejo y nuevo cuño y saber escoger a quienes puedan asomar las cualidades de líderes postmodernos. El tiempo lo dirá?

José Ignacio Moreno León.

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domingo, 2 de mayo de 2010

CASTIGAR LA CORRUPCION. La patrimonialización ( privatización ) de los servicios públicos del Estado.

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Los que practican la corrupción han cambiado la bandera negra con la calavera pirata por el estuche del ordenador En nuestro país se observan actitudes de comprensión, en especial cuando se trata de casos de corrupción política Aumentan así el desinterés por la defensa de lo público y la apatía ante la necesidad de generar un rearme ético que tenga como base la educación y el aprendizaje. La corrupción política, de la mano de la económica, se traduce en una especie de privatización del Estado. Los servidores de este pasan a ser "dueños" de los servicios públicos en vez de gestores de los mismos. Cobra fuerza el concepto de patrimonialización de estos servicios en detrimento de la idea democrática de atención al ciudadano. Y se induce a este ciudadano, de manera forzosa, a creer en la inocuidad, o incluso en la bondad, del fenómeno.
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Castigar la corrupción. La patrimonialización (privatización) de los Servicios Públicos del Estado.

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Fragmento Literario: Lectura.



Baltasar Garzón Real.


El País. España. Domingo 25 de abril del 2010.



El concepto de corrupción es confuso y amplio porque en su sentido físico es aplicable a cualquier objeto, y en sus aspectos intelectual, sentimental, político, social y económico, al ser humano en general. No todos se venden por dinero. Las motivaciones de quienes caen en la corrupción a menudo van más allá de lo económico: la propia convicción, el odio o la venganza, pasando por intereses de cualquier orden, incluido el de favorecer a los suyos, pueden corromper a una persona. Tampoco existe una sola clase de corrupción, ya que puede ser ésta pública o privada, clásica o moderna, y afectar a instituciones o sectores del Estado o de la justicia, en sistemas democráticos o en dictaduras. Pero se trata esencialmente de un fenómeno generador de injusticia y desigualdad entre los ciudadanos y, por ende, de desconfianza: ante la falta de respuestas adecuadas por parte de quienes tendrían obligación de perseguir las prácticas corruptas y no lo hacen, se presume la corrupción del sistema.

Los que practican la corrupción han cambiado la bandera negra con la calavera pirata por el estuche del ordenador

En nuestro país se observan actitudes de comprensión, en especial cuando se trata de casos de corrupción política

Aumentan así el desinterés por la defensa de lo público y la apatía ante la necesidad de generar un rearme ético que tenga como base la educación y el aprendizaje.

La corrupción política, de la mano de la económica, se traduce en una especie de privatización del Estado. Los servidores de este pasan a ser "dueños" de los servicios públicos en vez de gestores de los mismos. Cobra fuerza el concepto de patrimonialización de estos servicios en detrimento de la idea democrática de atención al ciudadano. Y se induce a este ciudadano, de manera forzosa, a creer en la inocuidad, o incluso en la bondad, del fenómeno.

Esta afirmación explica que la corrupción en España en el año 2008 ocupara uno de los últimos puestos en la clasificación de asuntos por orden de preocupación de los ciudadanos, y vuelve comprensible el hecho de que responsables políticos acusados, investigados o condenados por corrupción sigan contando con el apoyo popular en periodos sucesivos. De modo que para muchos, tristemente, es peor la evidencia de su torpeza al ser sorprendidos que el ser reconocidos como corruptos.

Si algo nos enseña el mapa de la corrupción en cualquier parte del mundo y en cualquier época, es que sólo los liderazgos valientes y decididos pueden acabar con el problema, superando la indiferencia popular y manteniendo una actitud vigilante e intransigente frente a los comportamientos corruptos. Una buena gobernabilidad, obtenida mediante la acción coordinada de organismos de control que reduzcan los espacios para la corrupción, es básica para una eficaz estrategia frente al problema. Y esa gobernabilidad, precisamente, se fortalecerá sobre la base de una lucha frontal contra la corrupción, lo que a su vez dotará a las instituciones de la autoridad necesaria para transmitir no sólo la apariencia de legalidad, sino también la firmeza ética de que no va a transigirse con la corrupción pública o privada.

La afirmación de que, en un sistema democrático, ciertas dosis de corrupción son necesarias para sostener el esquema de partidos políticos -que lleva a la aceptación de prácticas irregulares de financiación- es inaceptable, porque la credibilidad de una formación política debe radicar no sólo en la coherencia y el carácter democrático de sus ideas, sino también en la transparencia de sus recursos, reflejo de la honradez de sus dirigentes.

A pesar de que esto resulte claro, no son muchos los códigos penales que tipifican como delictiva la financiación irregular de los partidos políticos, una de las fórmulas más habituales de corrupción. Incluso en algunos sistemas se ha optado, casi sin polémica, por admitir claramente la acción de los lobbies o grupos de presión político-económica en campañas electorales (el Tribunal Supremo de Estados Unidos, en 2010, ha sentenciado la legalidad de acción de estos grupos, decisión que el presidente Barack Obama ha criticado con energía, siendo él mismo quien promovió la norma de su prohibición).

Es un hecho incontestable que la corrupción también es un instrumento idóneo para el crimen organizado y para el desarrollo e implantación de sus métodos en sistemas políticos y económicos y en instituciones financieras, policiales o judiciales, con el fin de conseguir mayores espacios de impunidad. Porque "ninguna forma de gobierno es indemne al desarrollo de las organizaciones criminales transnacionales, ningún sistema legal es capaz de controlar totalmente el crecimiento de ese crimen y ningún sistema económico o financiero está seguro frente a la tentación de obtener ganancias de niveles muy superiores a los que son alcanzables con las actividades legales" (Louise Shelly, American University).

El crimen organizado ha penetrado en muchos Estados, desde el ámbito local hasta el nacional o federal, a través de la financiación de las campañas políticas para la elección de sus miembros como diputados. Recuérdense los casos de narcopolítica o parapolítica en países como Colombia, la compra de voluntades políticas por la Mafia en Italia o la designación de funcionarios de gobierno por grupos criminales en México.

Si lo anterior es un hecho, también lo es la asociación transnacional de unos y otros grupos criminales, como una necesidad derivada de la propia actividad organizada y de la complejidad y la globalización de los mercados a los que atacan. Ese crecimiento, curiosamente, los hace más vulnerables a la acción coordinada de la justicia de los distintos países, que se ha ido dotando de instrumentos idóneos para llevarla a cabo. Por tanto, será de esta forma como se deba incidir para sumar, a los efectos de la prevención, los de una adecuada persecución del fenómeno mixto "crimen organizado-corrupción".

Que no se hable tanto de corrupción no significa que haya dejado de existir. Por el contrario, lo sucedido es que aquellos que la practican se han hecho más expertos y han abandonado la bandera negra con la calavera pirata por el estuche negro del ordenador; y la maleta con la ametralladora por el maletín del ejecutivo. Han conseguido un nuevo triunfo: que se deje de hablar de ellos, de modo que no se perciba su penetración en consejos de administración de grandes empresas y organismos multilaterales, contribuyendo al lavado de activos procedentes de los más variados sectores de la criminalidad con impunidad de sus conductas, aplicando trabas a cualquier tipo de investigación.

De todo ello se desprende la necesidad de que el fenómeno de la corrupción se visibilice, se denuncie y se haga patente en toda su crudeza, para imposibilitar la indiferencia ante el mismo.

Hoy día, el tema de la corrupción, especialmente en nuestro país, está sometido a debate. Pero, detrás de formulaciones de intransigencia frente al mismo, se observan actitudes de comprensión, especialmente cuando se trata de casos de corrupción política. Casos en los que ciertos medios de información toman posiciones no necesariamente objetivas, sino encubridoras y entorpecedoras de la acción de la justicia.

Las noticias se suceden a tal velocidad que el ciudadano no tiene tiempo de asimilar lo que lee, escucha o ve en los diferentes medios, aunque no renuncie a cierta percepción crítica de los diferentes casos. Quizá podría decirse que, en lo que llevamos de siglo XXI, la corrupción se ha convertido en una especie de bacilo de la peste que viene de lejos, como nos relata brillantemente en este libro Carlo Alberto Brioschi, y que conoce ahora, como cualquier sistema infeccioso, su eclosión purulenta.

En su prólogo, el propio Brioschi se pregunta: "¿A quién le importa si el propio César es un ladrón?". A nadie, viene a responder el autor. Nerón y Calígula han pasado a la historia de igual modo que los santos, nos dice. Pero no hace falta ir tan lejos, nos sugiere el autor. Sabemos de casos de flagrante corrupción en los que se han visto envueltos ciertos políticos cuyo apoyo electoral y apreciación política no se han visto afectados por semejante conducta. Más bien al contrario. Incomprensiblemente, las máquinas propagandísticas de los partidos, o de algunos de ellos, anestesian la memoria de los ciudadanos para conseguir el olvido o, al menos, la condescendencia ante la promesa de que determinados hechos no volverán a producirse y que la limpieza y pureza de la gestión será en el futuro la norma. Sin embargo, pasado el tiempo, el escenario se repite, y algunos "tropiezos" se disculpan ante la perspectiva de una victoria electoral que garantice que las cosas serán diferentes.

Con ironía recuerda Brioschi que, según Octavio Paz, "una nación empieza a corromperse cuando se corrompe su sintaxis". La cita encierra una reflexión de largo alcance: la corrupción no es otra cosa que la alteración violenta del orden, de las reglas establecidas. Aunque también sucede que se aprovechan las normas para subvertir su contenido y buscar zonas de impunidad.

(...) Los últimos capítulos de esta Breve historia de la corrupción se centran en el estado actual de esta cuestión, en un mundo en el que el carácter global de las conexiones políticas y económicas otorga a los problemas escala universal. Brioschi analiza los grandes crash financieros y el futuro de la corrupción, y recuerda cómo, en el momento de su máxima expansión económica, Estados Unidos realizó, mediante la deshonestidad de su clase política y económica empresarial, una contribución esencial al desarrollo de todas las formas de corruptela. En ese sentido cita al sociólogo español Josep Ramoneda: "En esta sociedad de desigualdad creciente, su corrupción es al mismo tiempo un síntoma y una estrategia". Y así, el autor introduce el factor corrupción en el estudio de la democracia. Prosigue Ramoneda:

"Es cierto que la corrupción ha existido siempre y que si antes no era tan manifiesta es sólo porque la ideología política la ocultaba. Bajo el franquismo, todo el régimen era corrupto, y en las democracias europeas la corrupción fue un tabú hasta que la disolución del enemigo no eliminó también las viejas prioridades ideológicas".

Y va aún más lejos al decir que "en la medida en que la vida política se somete a las exigencias del poder económico, los territorios se confunden y lo público y lo privado se mezclan, y se generan mecanismos de transferencia constante de un poder a otro".

(...) No quiero terminar esta nota de prólogo al libro de Brioschi sin hacer alusión a un tema que el autor toca de pasada en su introducción. Brioschi alude a la sugerencia de Giuliano Ferrara de que la magistratura no debe decidir sobre la suerte de los gobiernos, y por extensión, de los gobernantes. El propio autor responde citando, entre otros, a Ilvo Diamanti, quien recuerda: "No hay que olvidar que la corrupción y los casos de irregularidad no se los han inventado los jueces".

Giulio Calamandrei añade al respecto, en el mismo contexto: "El mayor riesgo para un magistrado no viene -solo- de las presiones externas, sino del agotamiento interior de las conciencias". Que cada uno haga su reflexión particular sobre este tema, sin olvidar que la corrupción también anida con frecuencia en la judicatura.

La independencia judicial es el baluarte para una adecuada gobernabilidad. Esa independencia debe proclamarse tanto del poder político (ejecutivo, legislativo, los propios partidos políticos) como del económico (entidades financieras, bancos, corporaciones). Mi referencia a los poderes político y económico es intencionada por cuanto hoy lo político depende del poder económico, multinacional y globalizado de las corporaciones que, en definitiva, controlan su desarrollo. Por ello, resulta indispensable un poder judicial fuerte, independiente e inamovible, capaz de investigar y castigar la corrupción por encima de cualquier otra circunstancia, siempre desde la legalidad, pero sin la mediatización de quienes pretenden ejercer un control político sobre él, desde dentro o desde afuera.

Concluyo de la mano de Maquiavelo, a quien Carlo Alberto Brioschi cita a menudo: "No sin razón se dice que la voz del pueblo es la voz de Dios. La opinión pública pronostica los sucesos de una manera tan lúcida que se dirá que el pueblo está dotado de la facultad de prever lo que distingue al bien del mal", recuerda el autor en su texto sobre Tito Livio.

Pero, hoy en día, ¿podemos compartir esta afirmación en un mundo en el que los medios de comunicación deciden lo que es y lo que no es, en el que se ensalza o humilla por interés político o económico, en el que se defiende o ataca en función de lo que se obtenga o pierda? La responsabilidad de los medios de comunicación es de tal magnitud que puede afirmarse que de su uso adecuado depende el futuro de una sociedad que, queramos o no, es esencialmente mediática.

Breve historia de la corrupción. De la antigüedad a nuestros días, de Carlo Alberto Brioschi. Prologado por Baltasar Garzón. Editorial Taurus. Publicación: 12 de mayo.
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